WETZ

Richard Wetz (1875-1935) nació en Gilwice, Gleiwitz en alemán, en la Alta Silesia, actualmente Polonia, el 26 de febrero de 1875. Hijo de un comerciante empezó a tocar autodidácticamente el piano. En 1896 se matriculó en el Conservatorio de Leipzig pero solo permaneció seis semanas, porque no se adaptada a sus propias ideas. Estudió en la Universidad de Leipzig, filosofía, psicología y literatura. Durante seis meses realizó clases particulares con Richard Hofmann, el director de la Singakademie de Leipzig.

En el otoño de 1899 se trasladó a Múnich siendo alumno de Ludwig Thuille, del cual aprendió el arte de la fuga. Conoce a Felix Weingartner que defiende su talento y le proporciona su primer empleo de director de orquesta de un teatro en Stralsund, pero lo abandona al cabo de un trimestre. No desea seguir el camino de muchos directores que empezaron trabajando en un teatro de operetas.

Después de un nuevo ensayo en 1902 como director en Barmen, actualmente Wuppertal, regresa a Leipzig en 1903. Compone diversas obras que más tarde repudiará como ensayos de juventud. Entre ellas la ópera "Judith" Op.13 en tres actos, de la cual escribe su propio libreto.

En 1906 es nombrado director de la Sociedad Musical de Erfurt donde puede desarrollar sus propias ideas en materia de director de orquesta. Permanecerá en el cargo durante 19 años. Su segunda ópera compuesta en 1907 "Das ewige Feuer" Op.19, el fuego eterno, en un acto y con libreto escrito por el propio compositor fracasa en su estreno en Hamburgo y en Düsseldorf.

Un año después logra su primer éxito con su "Kleist Ouvertüre" Op.16 compuesta en 1903. Después de una revisión de su instrumentación realizada por Arthur Nikisch fue interpretada en 1909 en Leipzig y Berlín. No se trata de una obertura teatral sino de un poema sinfónico sobre el infortunado dramaturgo Heinrich von Kleist, precozmente fallecido. Una notable obra que posee una gran fuerza dramática.

Durante los años siguientes, Wetz se dedicó a la profesión musical. Dio lecciones de composición e historia de la música en el Conservatorio de Erfurt entre 1911 y 1921 y perfeccionó sus habilidades en la dirección de varios coros como la Erfurter Singakademie entre 1914 y 1915, la Riedelscher Gesangverein de Leipzig y después de 1918, el Engelbrechtscher Madrigalchor.

También trabajó en la composición de música coral, a capella y acompañada por orquesta. Algunas de las obras más notables de la época fueron "Gesang des Lebens" Op.29, "Hyperion" Op.32 sobre Friedrich Helderlin y "Dritten Psalms" Op.37. Sin embargo, su estilo todavía no había llegado a su madurez.

En 1917 Wetz se convirtió en profesor asistente y en 1920 en profesor de historia de la música y composición de la Großherzoglichen Musikschule en Weimar, la actual Hochschule für Musik Franz Liszt.

La “Sinfonía Nº 1 en do menor" Op.40 fue compuesta entre los años 1915 y 1916, siendo estrenada en 1917 por Peter Raabe en Weimar. Una extensa obra al estilo de Bruckner que supera la hora de duración. Su estilo es romántico tardío con influencias de Bruckner y Brahms y en menor medida de Max Reger. El compositor a pesar de ello lucha por encontrar un estilo propio.

El primer movimiento, ruhig bewegt, anfangs etwas gehalten, escrito en forma sonata denota la influencia de Bruckner. Su primer tema es característico del idioma romántico alemán tardío. Una pausa lo separa claramente del tema secundario de carácter lírico contrastante. El desarrollo sigue las reglas académicas llegando mediante su expresivo tema lírico a su clímax. Se caracteriza por el uso de pausas al estilo de Bruckner para separar sus diferentes partes. La recapitulación cierra el movimiento con un nuevo clímax del tema lírico.

El segundo movimiento, scherzo, leicht bewegt, aber nicht zu schnell, presenta un tema rítmico con claras influencias de Mendelssohn y de Dvorak. Sus constantes pausas producen una fragmentación motívica alternando entre secciones rápidas y lentas. La parte central correspondiente al trío es lenta y de carácter soñador. Después de una marcada pausa regresa el scherzo inicial de modo resumido.

El tercer movimiento, sehr langsam und ausdrucksvall, está compuesto en forma tripartita. El tema inicial de carácter lírico se va desarrollando pero sin llegar a una completa expresividad. Continúa con el empleo de las típicas pausas. En la parte central llega a su mayor grado de expresividad, pero de un modo episódico, para regresar a la tranquilidad inicial en su última sección.

El cuarto movimiento, finale, kräftig unt entschieden bewegt, tiene una forma más compleja al intentar unificar y resumir los anteriores movimientos en una forma cíclica. Emplea un material temático derivado de los anteriores movimientos. Construido de forma episódica va alternando diversas secciones, más o menos rápidas, rítmicas y melódicas. Parece como si el compositor quisiera escapar de todas las influencias anteriores, creando un estilo propio pero sin renunciar a ellas. El tema lírico del movimiento lento cierra la sinfonía.

Una sinfonía que puede tener sus defectos pero desde una perspectiva histórica resulta merecedora de su audición. Una música perteneciente al romanticismo del que intenta escapar, que desea darle una nueva forma pero sin salir de sus reglas.

La “Sinfonía Nº 2 en la mayor" Op.47 fue terminada en 1920. Una obra de dimensiones menores que la anterior dividida en tres movimientos, careciendo de scherzo. Música más inspirada y personal que su primera sinfonía.

El primer movimiento, mässig bewegt, escrito en forma sonata, empieza mediante un tema pastoral que nos recuerda a Mendelssohn. Pero pronto el ambiente se vuelve más dramático con fanfarrias del metal y apasionadas cuerdas. Estructuras más complejas que aunque arrancan de Bruckner muchas veces nos recuerdan a Mahler y Nielsen forman el desarrollo, culminando en un potente clímax. Una recapitulación variada nos conduce a una dramática coda.

El segundo movimiento, langsam mit klagendem Ausdruck, es de carácter lírico sin llegar al dramatismo de la primera parte. Según el propio compositor se trata de un canto fúnebre, una mirada compasiva a esta vida austera y tan miserable, donde ninguno de nuestros deseos se cumple. Música romántica con cierto carácter wagneriano evitando el sentimentalismo, pero sugiriendo algo sombrío.

El tercer movimiento, finale, bewegt, ruhige halbe, arranca con una llamada de las cuatro trompas a modo de fanfarria anunciando el tema principal, que luego pasa a la cuerda. El segundo tema de carácter lírico es introducido por la madera. Los temas se combinan en el desarrollo. La recapitulación incluye un gran clímax dramático que nos conduce a la conclusiva coda.

Según confesó su compositor, los críticos opinan que el primer tema del finale de la segunda sinfonía es insignificante. Están equivocados, pues se escucha al comienzo en estado larvario para acto seguido desarrollarse en el curso del movimiento, con toda su fuerza hasta entonces contenida y encubierta, que pide aparecer con violencia. Los movimientos primero y tercero constituyen un todo homogéneo, y los temas del primero resurgen en el último, con un superior nivel de desarrollo.

La “Sinfonía Nº 3 en si bemol mayor" Op.48 empezada en el mes de agosto de 1920 y terminada en 1922 casi dos años exactos más tarde, está dividida en cuatro movimientos como la primera pero con los movimientos interiores intercambiados. Se estrenó al siguiente año.

El primer movimiento, langsam, kräftig, bewegt, empieza con una introducción lenta con un intrigante desarrollo armónico, que da paso a la sección principal en forma sonata, con fuerza, movida, como indica en su título. El tema principal de tipo rítmico posee un cierto carácter ambiguo.

Algo parecido ocurre con el segundo tema de carácter lírico contrastante, consistente en dos ideas que emplean los tonos mayor y menor respectivamente. El desarrollo combina estados de ánimo diversos desde un heroísmo desafiante a una gran suavidad lírica. Un tema de coral, que parece derivar de la Hungaria de Liszt, nos conduce a una dramática coda.

El segundo movimiento, sehr langsam, mit klagendem Ausdruck, muy lento, con expresión dolorosa, es un canto fúnebre utilizado para resolver el anterior conflicto. Música apesadumbrada que según Richard Pollack, expresa la melancolía del alma terrestre condenada al sufrimiento, parece ser la respuesta del compositor a un desengaño amoroso. Escrito en forma de arco el tema llega a su clímax en la parte central.

El tercer movimiento, scherzo, nicht zu schnell und mit Humor, según su título no demasiado rápido y con humor, cambia totalmente el ambiente. Como si fuera un poema sinfónico al estilo de Liszt nos describe una situación alegre. El viento propone un tema rítmico con aires de danza. Una llamada de la trompa nos conduce al trío, de carácter serio y sonido nostálgico. La reexposición de la primera parte es muy corta presentándose de un modo casi espectral. Según confiesa el compositor, en relación con este divertido diablo que se desliza como un erizo coronado de rosas, el trío produce una buena impresión. Expreso las horas de felicidad vividas.

El cuarto movimiento, finale, bewegt, según dice su título, movido, en su inicio nos conduce a la inquietante sensación meditativa del comienzo de la sinfonía. Pero pronto la atmósfera se vuelve más luminosa apareciendo referencias a los temas de los movimientos precedentes.

Según una nota del compositor nos dice que, todos los temas que me vienen a la mente en momentos diferentes se enlazan los unos con los otros hasta que resuenan conjuntamente. Para mí es una prueba que en el fondo el conjunto se encuentra inmediatamente presente en mí mismo. Los compases finales nos llevan al último motivo triunfal mediante explosivos acordes.

Paralelamente a su obra sinfónica, Wetz trabajó en sus dos cuartetos, el "Cuarteto de cuerda en fa menor" Op.43 y el "Cuarteto de cuerda en mi menor" Op.49.

Es la última sinfonía del compositor. Se dedicará al oratorio con la idea de completar una trilogía junto a su "Réquiem en si menor" Op.50 compuesto en 1920, que logra un gran éxito en su estreno en Berlín en 1927 interpretado por la Singakademia bajo la dirección de Georg Schumann y al "Oratorio de Navidad" Op.53 terminado en 1929 sobre poemas antiguos alemanes, posiblemente sus composiciones más significativas.

La última parte de su trilogía sería la gran obra dedicada a Goethe. el oratorio "Liebe, Leben, Ewigkeit", amor, vida, eternidad, que su muerte impidió terminar.

A mediados de la década de 1920 el compositor organizó y dirigió en Erfurt numerosos conciertos en los que interpretó sus propias obras. Renunció a la gestión formal de la Asociación Musical de Erfurt en 1925, pero siguió siendo la figura central de la vida musical de la ciudad.

En 1928 Wetz e Igor Stravinsky fueron nombrados miembros extranjeros de la Academia Prusiana de las Artes. Poco tiempo después Wetz fue llamado al Colegio de Música de Berlín, donde se convirtió en uno de los maestros de composición con mayor éxito. Sin embargo abandonó el cargo para poder dedicarse a sus puestos en Erfurt y Weimar. Durante los últimos años de su vida, el trabajo en el Colegio de Música de Weimar retuvo cada vez más su tiempo.

A pesar de todo pudo seguir componiendo. Como última gran obra, en 1933 completó su "Concierto para violín en si menor" Op.57, escrito en un solo movimiento, considerado como una de sus mejores partituras. En 1934, la ciudad de Erfurt lo nombró como representante musical de la ciudad.

Durante toda su vida había tenido problemas pulmonares debido a un exceso de consumo de tabaco. En octubre de 1934 Wetz fue diagnosticado con cáncer de pulmón, provocado por el tabaco. Aunque fuertemente deteriorado, el compositor continuó con un impulso creativo ininterrumpido, trabajando en los esbozos del oratorio, "Liebe, Leben, Ewigkeit" sobre textos de Goethe, que quería ser un monumento a su poeta favorito. La obra, sin embargo, quedó inacabada a su muerte. Un tercer cuarteto de cuerda también fue encontrado incompleto entre sus papeles.

Además deseaba escribir una cuarta sinfonía de la cual existen apenas unos esbozos. En una carta escrita en el mes de octubre de 1934 a su colega austríaco Robert Hernried dice, cuando mi Goethe esté terminado me gustaría escribir una cuarta sinfonía llena de humor.

Richard Wetz murió el 16 de enero de 1935 en Erfurt, a la edad de 59 años. Según su deseo, los fragmentos del oratorio sobre Goethe tenían que ser completados por el compositor Werner Trenkner, a quien Wetz consideraba su mayor alumno. Trenkner no logró completar el trabajo debido a disputas civiles, y desde entonces los bocetos se encuentran perdidos.

Wetz también escribió monografías sobre los maestros Anton Bruckner en 1922, Franz Liszt en 1925, así como Ludwig van Beethoven en 1927. Después de la Segunda Guerra Mundial su música fue olvidada por encontrarla demasiado conservadora. En la actualidad existe un movimiento para recuperar obras de calidad del pasado, pero su inclusión en los conciertos, cada vez más repetitivos, hace difícil su interpretación.