DOURA

Daniel Doura (1957- ) nació en Buenos Aires el 9 de agosto de 1957, en el seno de una familia de industriales amantes de la música. Su padre es uno de los fundadores de la localidad balnearia de Costa del Este, en la provincia de Buenos Aires.

Comenzó sus estudios musicales en 1966, a los 9 años, tomando clases de guitarra con Clelia Sagreras. Doura luego adoptó el piano, instrumento que estudió con Antonio de Raco en Argentina, Alberto Portugheis en el Reino Unido, y Jacqueline Gourdin y Alfred Churchill en los Estados Unidos

Inició sus estudios en 1977, en Armonía e Historia en la Guildhall School of Music and Drama de Londres, pero se graduó en 1982 como Bachiller en Arte especializado en Composición en el Conservatorio de Boston, Massachusetts, actualmente asociado al Berklee College of Music. ​ Doura complementó dicha carrera con cursos de electroacústica dirigidos por Barry Vercoe en el Instituto de Tecnología de Massachusetts en 1979,​ además de estudiar música electrónica con Arthur Kreiger y otros profesores en Nueva York entre 1983 y 1986.

Entre 1977 y 1987, fue alumno de renombrados compositores como Hugo Norden, John Cage, Mario Davidovsky, Chou Wen-chung, Alberto Ginastera, Luciano Berio, Tōru Takemitsu, Theodore Antoniou, Milton Babbitt, John Adams, Seiji Ozawa, y Fred Lerdahl, entre otros.

Entre 1979 y 1982, Doura integró el Tanglewood Festival Chorus de la Orquesta Sinfónica de Boston, asistiendo al mismo tiempo a los cursos de dirección orquestal de Rouben Gregorian y Colin Davis.​ Además, realizó entre 1983 y 1987 un posgrado en Artes y Ciencias en la Universidad de Columbia, Nueva York. ​

En 1985, fue galardonado con el primer premio de composición otorgado por la American Society of Composers, Authors and Publishers (ASCAP) de Nueva York y, un año más tarde, resultó finalista en el concurso de composición de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias con sede en Cambridge, Massachusetts.

Además, entre 1979 y 1986, Doura compuso música para películas de los directores Amy Goldstein, Rosemary Ricchio, Juan José Campanella y Gabriel García. Por su trabajo en la película «Commercial for Murder» dirigida por Goldstein, Doura fue premiado en el Festival de Cine de la Universidad de Nueva York (NYU) de 1985.

Realizó música electrónica experimental entre 1986 y 1996. Entre sus primeras obras se encuentran las «Visiones patagónicas» una suite orquestal compuesta en 1998. La «Sonata para piano Nº 1» (Invención y fantasías de Morel) de 1998, la «Sonata para piano Nº 2» (Ficciones porteñas) de 2000 y la «Sonata para piano Mº 3» (La pasión de Saverio) de 2003.

Doura también ha compuesto música de ballet, para el Ballet Nacional de Venezuela en 1984 y para los coreógrafos Héctor Zaraspe y Vicente Nebrada. ​

La “Sinfonía nocturna” fue compuesta en 2006 para una reducida orquesta de cámara, formada por flauta, oboe, clarinete, fagot, trompa, arpa, dos violines, viola, violoncelo y contrabajo. Está dividida en cuatro breves movimientos.

Esta obra se interna en la historia de vida de cuatro hermanas en una estancia entre 1935 y 1950. Su discurso musical va de los argentinismos claros hasta lo polimodal y abstracto de la función tonal y busca inventariar las emociones de un cuento fantástico

El primer movimiento, ángeles en el jardín, nos presenta un ambiente plácido mediante temas soñadores.

El segundo movimiento, arabesca, es muy breve, en la forma de un scherzo con un motivo ornamentado, terminando con una sección lenta.

El tercer movimiento, milagros del silencio, corresponde a la sección lenta de la sinfonía, con la utilización de un tema de carácter melódico algo nostálgico.

El cuarto movimiento, sueña la estrella, es iniciado por el arpa seguido por un tema de carácter rítmico con claras influencias de la música argentina.

En 2007 el compositor estrenó el poema sinfónico Visiones patagónicas en el Teatro Argentino de La Plata.​ Dicha composición fue premiada con la distinción de Mejor estreno argentino del año, otorgado por la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina.

La “Sinfonía Argentina” para piano, orquesta y coro fue compuesta entre 2008 y 2010 junto con textos del escritor Alejandro Roemmers. Una obra sinfónico-coral de estilo postromántico concebida en ocasión del período de celebraciones del Bicentenario Argentino, que comenzó con el de la Revolución de Mayo en 2010 y finalizó con el de la Independencia en 2016.

Una primera versión de Sinfonía argentina se estrenó en el 2011 en el Teatro Colón de Buenos Aires,​ con el director invitado Carlos Bertazza, el pianista Horacio Lavandera, el guitarrista César Angeleri y el coro Orfeón.

Ante la imposibilidad de grabar la obra en el país, Sinfonía argentina se grabó en Praga, República Checa, en noviembre de 2015, interpretada por la Orquesta Metropolitana de Praga y el Coro de Cámara de Praga dirigidos por el uruguayo Roberto Montenegro.

El CD resultante fue lanzado en 2016 por el sello uruguayo Sondor.​ El 28 de abril de 2017, la Embajada de la República Oriental del Uruguay en Argentina realizó un reconocimiento a Doura, Roemmers y Montenegro, haciendo entrega del premio Disco de Oro Edición Bicentenario por el álbum.​ Dicho evento fue declarado de Interés Cultural por el Senado de la Nación Argentina, en una declaración que describió a Sinfonía argentina como una obra artística de primer nivel.

La Sinfonía argentina tuvo su estreno mundial en Europa, interpretada por la Orquesta Sinfónica Nacional Checa y el Coro Sinfónico Checo de Brno en una serie de audiciones bajo la dirección de Roberto Montenegro​ La primera de estas presentaciones fue el 18 de octubre de 2018 en la ciudad de Teplice, República Checa, seguido por Múnich, Alemania el 21 de octubre y finalizando en Praga el 3 de noviembre.

Antes del estreno mundial de la obra, Doura y Roemmers visitaron 14 provincias para presentar la conferencia Sinfonía argentina. Importancia de la música y la literatura en la cultura nacional, pasando por Córdoba, Mendoza, San Juan, Río Negro, Misiones, Neuquén, Salta, Jujuy, Buenos Aires y Tierra del Fuego.​

Sinfonía argentina tuvo su estreno español el 28 de mayo de 2022 como parte del Primavera Fest, llevado a cabo en la ciudad de Ávila, Castilla y León.​ Tras su estreno español, Gonzalo Pérez Chamorro de la revista de música clásica Ritmo describió a Sinfonía argentina como una obra que está llamada a marcar un hito y que concluye como un verdadero brindis por la vida.​ El 27 de octubre de 2022, Sinfonía argentina fue interpretada por la Orquesta Filarmonía de Madrid y el Coro Filarmónico de Brno dirigidos por Roberto Montenegro, en el Auditorio Nacional de Música de Madrid en un concierto solidario en favor de Unicef, Fundación Querer y Scholas Occurrentes.

El primer movimiento, De la arena, representa el amanecer de la República de las Costas mediante una passacaglia, que da paso a la intervención de los coros. Cada movimiento corresponde a uno de los poemas escritos por Alejandro Roemmers.

El segundo movimiento, Del mar, toma la forma de una serie de variaciones empezando con una introducción lenta antes de que los coros canten el segundo poema.

El tercer movimiento, Del ser, empieza con la intervención del arpa que da paso a un tema melódico suave hasta la aparición del coro. En la parte central se encuentra un fragmento de música de cámara, la aparición de un trío con piano y violín. Sigue la intervención del coro que nos conduce hacia apasionadas frases, terminando con un solo de piano, una forma corrida que se resuelve en el movimiento final.

El cuarto movimiento, De los pueblos, es una fantasía que da paso al espíritu criollo mediante el empleo de elementos y células rítmicas del folclore argentino, con el uso de la guitarra y los bombos legüeros. Se inicia mediante un tema lento cantado por el coro hasta la aparición de un solo de la guitarra con un tema de carácter argentino. Continúa con una especie de concierto para guitarra, piano y orquesta de carácter folclórico. En la última parte la entrada del coro le da solemnidad. Termina con un apasionado himno repitiendo las palabras por la vida.

En una entrevista, Doura indicó que la idea es que justamente nos sirva como una meditación para todos los argentinos y volver a encontrar nuestra identidad o tal vez descubrirla.

La​ Sinfonía argentina ha sido identificada como una de las primeras sinfonías corales compuestas en el siglo XXI.​ La obra sinfónico-coral está concebida de una manera clásica, con una duración de 48 minutos En una entrevista de 2022, Doura explicó las características de la composición que insertamos a continuación:

                       Interpretación de la Sinfonía argentina en Madrid

Lo que más me atrajo del proyecto conjunto, ya que es un trabajo compartido, es mi labor de sastre, que fue como realizar un traje a medida a la petición de Alejandro de crear una obra al estilo clásico basándonos en unas premisas, entre ellas sus lindos poemas, es decir, las metáforas contenidas en su poesía, que es narrada en Sinfonía argentina.

Traducir esto y que el coro suene bien, con los ritmos complejos y los contrapuntos, así como la inclusión de la guitarra, que es una textura difícil de incluir en la potente envoltura de la masa sinfónica con más de un centenar de músicos en escena. El color tiene una preponderancia similar al que tiene en la Octava de Mahler, de hecho es la última obra que escribo de esta manera, ya que es una sinfonía romántica, con una estructura que comienza con una passacaglia y una forma corrida, de modo que el tercer movimiento se resuelve en la introducción del cuarto, que es una fantasía y que incluye los añadidos y sugerencias de Alejandro basadas en el folklore.

Lo que no encontramos en Sinfonía argentina es el bandoneón, ya que sonoramente este sonido está creado por la mezcla de oboes, clarinetes y flautas en ciertos lugares al unísono y a veces en octavas; mezzoforte la flauta, piano, oboe y mezzopiano el clarinete.​

Además, Doura ha compuesto música para ballets,​ exposiciones de arte​ y películas, siendo premiado en el Festival de Cine de la Universidad de Nueva York de 1985 por su trabajo en la banda sonora de Commercial for Murder, dirigida por Amy Goldstein.​

Doura es miembro de la ASCAP y la National Academy of Recording Arts and Sciences (NARAS), organización que lleva a cabo los Premios Grammy.​ Además, es cofundador de PAMAR de Nueva York, una organización sin fines de lucro para el intercambio cultural del continente americano y desde 2020, director de la productora audiovisual Franciscus Productions, con sede en Madrid.

En 2013, Doura realizó una composición de música electrónica para la muestra antológica de María Martorell titulada «María Martorell, la energía del color», llevada a cabo en el Museo de Bellas Artes de Salta​ y más tarde en el Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires.​

El «Réquiem del Plata» un adagio para cuerdas compuesto en 2015 es otra de sus obras. «The Sargasso Scenes» es un concierto para violín, arpa, contrabajo y orquesta compuesto en 2017.

El 4 de marzo de 2018, Doura estrenó  «Sueños de verano» en el Jordan Hall del Conservatorio de Música de Nueva Inglaterra, Boston, interpretada por la Boston Civic Symphony bajo la dirección de Francisco Noya. Esta composición recibió el premio al Mejor estreno argentino del año, otorgado por la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina en 2019.

El «Concierto para guitarra y orquesta de cámara» (Paisajes de los Pueblos) fue compuesto en 2018 en cinco movimientos.

Sobre la obra de Federico García Lorca ha compuesto la «Suite Andalusí Nº 1. Escenas de Lorca» en 2020 y la  «Suite Andalusí Nº 2. Escenas del Romancero» titulada Lorca X Luz, también en 2020.