RUEDA

Jesús Rueda (1961-) nació en Madrid en 1961. Estudió en el Real Conservatorio Superior de Música de la capital española, abandonando unos estudios iniciales de Arquitectura. Entre sus maestros se encuentran Joaquín Soriano en piano y Emilio López en armonía. Entre 1980 y 1984 realiza estudios de composición con Luis de Pablo que lo inclinan hacia la práctica de la música atonal. También estudia con Francisco Guerrero Marín.

Becado por el Festival de Granada amplia estudios entre 1985 y 1988 con Manzoni, Gentilucci y Luigi Nono, que lo reafirman en su estilo modernista. Trabaja en el campo de la música electroacústica con Horacio Vaggione en el gabinete de Música Electrónica de Cuenca.

Una de sus primeras obras para piano es la "Sonata para piano Nº 1" (Jeux d'eau) compuesta en 1991 con influencias de Ravel. Del mismo año es "Sinamay" para piano y conjunto musical. Para orquesta compone "Fons Vitae" en 1994 de carácter atonal.

Compositor en residencia de la Joven Orquesta Nacional de España durante la temporada 1997-1998. Durante este período compone el "Viaje imaginario" (Francisco Guerrero in memoriam), terminado en el mes de enero de 1998. Un recuerdo para su maestro que había fallecido hacía tres meses. Un viaje a través de un mundo sonoro con un marcado tono fúnebre, que termina sin respuesta.

La “Sinfonía Nº 1" (Laberinto) fue compuesta en 2000 para la Joven Orquesta Nacional de España, (JONDE) y está dedicada a Mette Perregard. La obra ha representado España en las Variaciones Europeas para todas las Jóvenes Orquestas de Europa, acto organizado en Ámsterdam por la EFNYO en el año 2000.

Proemio, es un breve preludio que da paso a los movimientos de la sinfonía.

El primer movimiento, Acceso, se basa en la obsesiva repetición de la nota mi central que va creciendo siendo la puerta de acceso al laberinto. El éxtasis creado nos permite la entrada al recinto.

Sphinx I, actúa a modo de puente al segundo movimiento, conteniendo la clave críptica de la siguiente sección.

El segundo movimiento, Nel labirinto, se basa en una amplia melodía que se extiende desde el registro grave al agudo. La melodía se ramifica, se multiplica, adentrándonos dentro del laberinto en forma de diversos paisajes sonoros.

Sphinx II, consiste en un nuevo puente enlazando los movimientos. Una música tranquila que nos anuncia la base del siguiente movimiento.

El tercer movimiento, Newhere New-here, consiste en una música estática como si se hubiera detenido el tiempo. Nos encontramos perdidos dentro del laberinto, encerrados y envueltos en una música que va evolucionando sobre sí misma. Termina con la música desapareciendo dentro de su propio laberinto.

Sphinx III, es el último breve puente que nos conduce al movimiento final.

El cuarto movimiento, Minotauro, se basa en el hombre con cabeza de toro que se encuentra en el centro del laberinto como símbolo de los orígenes de la cultura mediterránea. Figuras rítmicas de la percusión nos hablan de fuerzas primitivas. Una sección empieza mediante unos aplausos que nos indican ritmos mediterráneos. Sigue con motivos que nos sugieren elementos árabes, integrados en nuestra cultura. Unas notas afirmativas cierran la obra. Finalmente se ha logrado salir del laberinto.

Una sinfonía compleja que nos demuestra la evolución del género. Totalmente separada de los principios básicos que la regulan, nos demuestra que a pesar de todo el género no muere. Se transforma pero el fondo es el mismo que en la época clásica, una obra sinfónica en varios movimientos que muestran una cierta unidad y coherencia. Variaciones temáticas y elementos contrastantes marcan la línea de una sinfonía.

"Hyperion" compuesta en 2000 es una pieza para orquesta que se estrenó el 15 de noviembre de 2001 en la sala Verdi del Conservatorio de Milán.

La “Sinfonía Nº 2" (Acerca del límite) fue compuesta en 2001 para la Orquesta Nacional de España (ONE) y está dedicada a Ángela Azcuaga. Ha representado a España con esta sinfonía en la Tribuna Internacional de Compositores de la UNESCO.

El primer movimiento, Spaziale, es una forma de coral interpretada por los metales y doblada a sottovoce por el resto de la orquesta. Se inicia con un acompañamiento de campanas tubulares. Luego la música va creciendo como si se ampliara el espacio sonoro.

El segundo movimiento, Misterioso, nos recrea como nos indica su título un ambiente lleno de misterio. Oleadas tímbricas dentro de unas líneas densas con rápidos gestos ascendentes y descendentes. La música se desplaza hacia los registros agudos antes de enlazar sin pausa con el siguiente movimiento.

El tercer movimiento, Ostinato, está formado por motivos rítmicos en forma de un ostinato en el que participa toda la orquesta. El tema se va metamorfoseando constantemente hasta llegar a una agitada coda, que enlaza con la siguiente parte de la sinfonía.

El cuarto movimiento, negra 104, nos indica el tempo. Impresiones vertiginosas nos conducen hacia una melodía de sugerencias electroacústicas presentada por las maderas y secundada por la cuerda.

El quinto movimiento, Intenso, nos ofrece una música más pausada. El primer violín expone unas notas líricas en un clima de misterio. La obra termina con sus notas disolviéndose en la nada, el silencio.

La compleja sinfonía intenta ilustrar un tema abstracto, la búsqueda de un límite, no en el sentido físico, sino entre metafísico y astrofísico. La búsqueda de los agujeros negros descritos por Stephen Hawking.

Jesús Rueda obtiene en el año 2004 el Premio Nacional de Música concedido por el Ministerio de Cultura de España.

La “Sinfonía Nº 3" (Luz) fue compuesta en 2007 para la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias y su director titular Maximiano Valdés. Se estrenó en febrero de 2007, aunque su tercer movimiento no estaba terminado. Este movimiento titulado La Tierra se estrenó en el mes de junio del mismo año interpretado por la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla bajo la dirección de Pedro Halffter.

La primera grabación de la obra integral se efectuó el 21 de noviembre de 2008, interpretada por la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias dirigida por Maximiano Valdés.

Los primeros movimientos hacen referencia a los elementos básicos de la antigüedad, el fuego, el agua, la tierra y el aire. En el último se realiza la síntesis que dará origen a la vida representada como la luz.

El primer movimiento, El fuego, es de carácter agitado basándose en un ostinato de la cuerda sobre el que se superponen rápidas figuraciones de los vientos y notas más sostenidas de los metales. Este dinamismo de notas agitadas nos ofrece una visión musical del primer elemento, el fuego. Sin pausa enlaza con el siguiente movimiento.

El segundo movimiento, El agua, tiene carácter rítmico, basándose en un tema diatónico, que es la base de una serie de variaciones empleando recursos técnicos como inversiones, retrogradaciones, imitaciones entre otros. En la sección final el ritmo se acentúa terminando con una sugestiva sección lenta con intervención de la percusión y las maderas, con glissandos de los timbales, que sirve como puente hacia el siguiente movimiento.

El tercer movimiento, La tierra, empieza con la intervención de la cuerda en un ritmo frenético. Los distintos instrumentos se van incorporando en esta vorágine sonora. La segunda sección tiene carácter rítmico marcado por los metales y la percusión. Mientras, las maderas intervienen mediante arabescos con influencias del jazz. Continúa con un estrepitoso tutti orquestal con intervención de una sirena y variados glissandos. La última parte vuelve a la calma con trinos en piano, pero pronto retorna la intensidad sonora. Una breve y tranquila sección enlaza sin pausa con el siguiente movimiento.

El cuarto movimiento, El aire, contrasta con los anteriores por su calma. El violín y el violoncelo se convierten en solistas en su registro agudo, arropados por una atmósfera orquestal como si flotaran en una nube. La entrada de la orquesta en un crescendo parece cambiar las cosas, pero pronto se convierte en un plácido adagio, hasta que la música se disuelve. La última sección hace de puente hacia el último movimiento. Emplea las campanas tubulares y otros elementos metálicos para iniciar una coral de los metales que acaba en un crescendo.

El quinto movimiento, Hacia la luz, empieza con sonidos misteriosos, que sugieren un tiempo muy antiguo en el que vuelan pájaros desconocidos. Un crescendo nos eleva hacia las alturas hasta alcanzar un clímax de carácter heroico. Luego la música se disuelve en una línea aguda de los violines que pasa a los clarinetes. Empieza un descenso, una carrera hacia el vacío que atraviesa diversas densidades sonoras. En la parte final comienza un crescendo de tipo ascendente, como un intenso chorro de luz que va invadiendo todo el espacio recordando el tema heroico anterior. Termina con una disolución sonora sobre un acorde de la cuerda en armónicos.

El tercer movimiento, La Tierra, se estrenó como hemos dicho anteriormente en Sevilla durante un concierto en el que se interpretó junto a "Los Planetas" de Holst como un complemento a la suite, por lo cual puede interpretarse de forma separada.

La sinfonía se considera como la obra más importante escrita por el compositor hasta ahora. Una música que intenta plasmar en imágenes sonoras los estímulos visuales, llegando a formas de gran expresividad, empleando un lenguaje moderno en el que ha sabido integrar las formas del pasado.

El compositor se inspira para la composición de sus obras en pinturas. En la parte final de la sinfonía dice inspirarse en la obra del pintor inglés William Blake (1757-1827), con sus imágenes místicas.

Entre sus últimas obras se encuentra "Absolute!" para conjunto orquestal compuesta en 2014 y estrenada en Badajoz por el Ensemble Sonido Extremo el 30 de noviembre de 2014 y "The Messenger" escrita en 2015 y también estrenada en Badajoz por el Ensemble NeoArs Sonora durante el Ciclo de Música Actual de Badajoz. Podemos observar como su música se ha vuelto menos agresiva adoptando un estilo más armónico con influencias del jazz.

Ha compuesto también diversas obras para piano, como sus dos sonatas, los "24 Interludios" del año 2003 o su colección de "Invenciones" empezada en 2003, dedicada a piezas fáciles con fines didácticos.

Miembro fundador del conjunto Música Presente. Compositor en residencia con la Orquesta de Cadaqués. Es Profesor de Composición del Conservatorio Superior de Música de Zaragoza y director artístico del Premio Internacional de Composición Reina Sofía.

Rueda empezó a escribir una cuarta sinfonía, por encargo de la Orquesta Nacional de España, pero añade lo siguiente. No llegué a tiempo para el encargo y se quedó descolgada completamente. Si hay cuarta, que espero que sí, a lo mejor ya no tiene nada que ver con eso. He cambiado en estos años y lo que estoy haciendo es muy diferente.