TOURNEMIRE

Charles Tournemire (1870-1939) nació en Burdeos el 22 de enero de 1870. Fue el alumno más joven de Cesar Franck en el Conservatorio de París, estudiando también con Charles-Marie Widor. Formado como organista en 1898 reemplazó a Gabriel Pierné como organista de la Basílica de Sainte Clotilde de París, puesto que conservó hasta su muerte en 1939. La iglesia posee un gran órgano Cavaillé-Coll.

La “Sinfonía Nº 1 en la mayor” (Romantique) Op.18 fue compuesta en 1900, estrenándose en los Concerts classiques de Marseille el 10 de marzo de 1901 bajo la dirección del compositor, que luego la presentó en París el 6 de mayo de 1902 en la Société nationale de musique.

El primer movimiento, andante, allegro moderato, empieza con una introducción lenta llena de misterio en la cual mediante los bajos se presenta el tema cíclico de la obra. Sigue un allegro enérgico en forma sonata cuyos temas se desarrollan para regresar al tema inicial.

El segundo movimiento, scherzo, allegretto spiritoso, posee un carácter rítmico moderado desarrollado en una forma bastante libre.

El tercer movimiento, largo, tempo de marche funèbre, empieza mediante un tema pensativo al que sigue una variación del tema cíclico en forma de marcha fúnebre. Luego regresa al tema lírico con intervención de las arpas.

El cuarto movimiento, finale, allegro energico, nos presenta un tema enérgico. Aparece el motivo cíclico asociado a diversos episodios que van desde fogosos a otros más distendidos.

Una sinfonía influenciada por su maestro Cesar Franck que sigue el concepto formal clásico. En su orquestación presta un importante papel al violín, una característica del estilo del compositor de hacer resaltar instrumentos solistas sobre la masa orquestal.

La “Sinfonía Nº 2 en si mayor” (Ouessant) Op.36 fue empezada en 1908 y terminada en el mes de febrero de 1909. Es la primera que alcanza un carácter evocador religioso. Está inspirada en el paisaje fantástico de la isla de Ouessant, situada al oeste de las costas de Bretaña.

Se estrenó en la sal Gaveau de París el 3 de abril de 1909 dirigida por Louis Hasselmans en uno de los conciertos que llevan su nombre.

Gracias a su primera mujer descubrió la belleza de la costa bretona. Durante los veranos pasaban unos días en la isla de Ouessant. Aficionado a la cultura celta recogió información de su pasado medieval. Por ello en la obra hace alusión al canto popular.

El primer movimiento, Prélude, très modéré, allegro moderato, nos presenta un tema de carácter cromático que se va desarrollando aumentando su intensidad progresivamente. El material temático parece querer reflejar la silueta desgarrada de las paredes rocosas de la isla violentamente castigadas por el Atlántico.

Un extenso movimiento con ritmos sincopados y expresión atormentada en muchos de sus episodios. La introducción inicial se encadena a un allegro de gran intensidad expresiva con contrastes dinámicos que contribuyen a dotar de fuerza expresiva a la obra. Una tranquila coda sirve como transición al siguiente movimiento.

El segundo movimiento, Très calme, es un movimiento reflexivo que presenta a modo de canción un tema amplio de resonancias antiguas populares. La música va aumentando su intensidad, llegando a varios puntos culminantes antes de regresar a la tranquilidad inicial.

El tercer movimiento, Choral, allegro, empieza mediante un solemne coral realzado por los metales, que le proporciona una dimensión espiritual. Continúa con el allegro final mediante un tema agitado que alterna con fragmentos de coral y momentos de calma. Unas llamadas de las trompetas inician la sección final terminando mediante una épica coda.

Una obra con características personales más acusadas que su anterior sinfonía. Es el inicio de un ciclo al que desea darle más trascendencia. Como escribe el compositor la sinfonía tiende a la glorificación de lo Eterno.

Además de sus ocho sinfonías compuso otra gran obra orquestal, el "Poème pour grand orgue et orchestre" Op.38 escrito entre 1909 y 1910 del cual no tenemos actualmente ninguna versión grabada..

La “Sinfonía Nº 3 en re mayor" (Moscou) Op.43 fue compuesta entre 1912 y el 20 de junio de 1913. A finales de 1911 el compositor realizó una breve estancia en Moscú para la inauguración de un órgano y realizar algunos recitales. Aunque este sea el origen de la sinfonía la misma no muestra ninguna impresión del viaje. Pero refleja un ambiente ruso obviando el bolchevismo, el de un pueblo religioso, en una obra que quiere ser trascendental ofreciendo una visión del camino hacia Dios.

Se estrenó el 19 de octubre de 1913 interpretada por la Orquesta del Concertgebouw de Amsterdam dirigida por Evert Cornelis y presentada en París el 4 de enero de 1919 dirigida por Diran Alexanian. La sinfonía está estructurada en dos partes cada una comprendiendo dos movimientos, con un tema cíclico que unifica la obra.

El primer movimiento, bien modere, según revela el compositor sigue el argumento siguiente, todos los seres humanos, sumergidos en profunda obscuridad ...sacrifican a los dioses, a Svarov, a Dajbog[1], sin embargo en sus almas entran destellos de luz...

Empieza exponiendo el tema cíclico principal escrito en cuartas paralelas, el tema que marcará el paso de las tinieblas hacia la luz. Un segundo tema aparece similar a un salmo religioso en forma de canon. Para salir del aspecto algo monótono el compositor añade un motivo rítmico parecido al de la danza ucraniana conocida como gopak que sirve de elemento motriz hacia su camino hacia la luz.

El segundo movimiento, avec du mouvement, corresponde al scherzo de la sinfonía. El material musical está formado por danzas y canciones. Un tema rítmico vivo inicia el movimiento en el que se superponen diferentes métricas. El trío está constituído por un solo de trombón que evoca la inmensidad de las estepas.

El tercer movimiento, les Cloches de Moscou, lentement, es la parte más original de la obra con el empleo del carrillón evocando al Kremlin y la Santa Rusia. Una evocación que significa según dice el compositor, en el Santo Moscú las maravillosas campanas empiezan a sonar, anunciando al mundo una inmensa alegría, la revelación de la Cruz, verdadera huella de felicidad. Para esta evocación utiliza arpas, glockenspiel, celesta y campanas. La cuerda interpreta seguidamente un tema en forma de coral creciendo con la entrada del órgano,creando un clima de intensa religiosidad.

El cuarto movimiento, assez modere, avec assez de mouvement, empieza con el retorno de las campanas y de anteriores temas que le dan la apropiada estructura cíclica. Un tema vivo combinado con un ritmo de marcha conduce al pueblo hacia la luz. La progresión termina de modo apoteósico mediante una luminosa coda. Según explica el compositor, crecen hacia arriba, más arriba, escuchándose las campanas del Reino de los Cielos, suben hasta estas cumbres donde saben que encontrarán la felicidad absoluta en la Paz del Señor.

Una obra inspirada en la profunda fe religiosa del compositor reflejada sobre el paisaje y el pueblo ruso, empleando una música que todavía muestra la influencia de la Schola Cantorum de Cesar Franck. Es la sinfonía de Tournemire que ha sido más interpretada.

La “Sinfonía Nº 4” (Pages symphoniques) Op.44 fue compuesta durante el verano de 1912 en la Bretaña, cerca de Perros-Guirec, siendo esta tierra el motivo de inspiración. Se estrenó el 12 de marzo de 1916 en el Châtelet de París interpretada por la Orchestre des Concerts Colonne, entonces unida a la de los Concerts Lamoureux, dirigida por Camille Chevillard y con Eugène Gigout al órgano.

Escrita en un solo movimiento dividido en cinco secciones encadenadas, assez lent, avec du mouvement, modéré, vif, lent. El primer tema es anunciado mediante la viola, mientras que el segundo lo hace el corno inglés. El desarrollo del primer tema nos conduce a la segunda sección que posee un carácter más vivo.

Esta segunda sección alterna las partes allegro con episodios más relajados. La tercera reaparición de la sección rápida nos lleva a un desarrollo, que lentamente nos conduce a la tercera sección con su título modéré. En ella la entrada del órgano dialogando con la cuerda se basa en el segundo tema. Un episodio de carácter lírico, que se une con la cuarta sección, vif, mediante el clarinete bajo. Esta parte toma la forma de un scherzo también derivado del segundo tema. La parte final de la sinfonía es lenta adoptando un carácter contemplativo.

Cada una de las sinfonías de Tournemire tiene unas características diferentes. En este caso se trata de una obra abstracta, unas páginas sinfónicas, sin ninguna referencia literaria. Una obra formada por cinco movimientos condensados, que había recibido el título de Symphonietta. Música pura de carácter libre.

La “Sinfonía Nº 5 en fa mayor” (De la montagne) Op.47 fue compuesta en dos etapas, la primera en Suiza al pie del San Gotardo en el mes de agosto de 1913. La segunda durante el verano del año siguiente en Thônes en la Alta Saboya terminada el 31 de julio de 1914, tres días antes de la declaración de la Primera Guerra Mundial.

Se estrenó en La Haye el 10 de marzo de 1920, interpretada por la Orchestre des Concerts Diligentia dirigida por el propio compositor. En Francia fue presentada en París, en el Châtelet el 7 de enero de 1923 interpretada por la Orchestre des Concerts Colonne dirigida por Gabriel Pierné.

La obra inspirada en los paisajes de las montañas alpinas está dedicada a su mujer. Releja uno de los motivos repetitivos del compositor, el ascenso hacia la luz. En la misma época Richard Strauss estaba trabajando en su Sinfonía Alpina que también traslada en música un ascenso hacia la cima, pero de un modo menos espiritual que el diseñado por Tournemire. También puede considerarse dividida en dos partes.

El primer movimiento, choral varié, como su nombre indica se basa en una coral presentada por el viento, que será la base de toda la obra. Según indica el compositor la coral variada se inspira en el paisaje alpestre donde la angustia humana encuentra un potente eco.

La coral se repite mediante una serie de variaciones que van alternando episodios rápidos y lentos. El tema principal nos recuerda un conocido tema de Tchaikovsky de características dramáticas. Una sección lenta contemplativa da fin al movimiento.

El segundo movimiento, pastorale, inicia la segunda parte. Según describe el compositor musicalmente se tata de un lied muy desarrollado con un carácter místico que exalta toda la poesía de la montaña en sus más íntimas manifestaciones. Aquí, la más pequeña de las flores es un mundo,que canta la gloria del Eterno. Todo es paz y el corazón se emociona con los sonidos de la naturaleza ...

Las maderas nos presentan de modo delicado el tema principal de la pastoral. Un tema amplio que va tomando forma durante su desarrollo, llegando a su clímax en la parte central, para luego regresar a la bucólica tranquilidad inicial.

El tercer movimiento, vers la lumière, es una especie de rondó que utiliza los temas de los anteriores movimientos, uniéndose de un modo jovial terminando con un gran crescendo subiendo hacia las alturas, como dice su compositor precursor de las fiestas del Cielo.

Una sinfonía alpina muy diferente de la de Strauss. En esta se destacan formas abstractas que ilustran las consideraciones espirituales típicas del compositor.

El estallido de la Primera Guerra Mundial impide a Tournemire seguir componiendo. Fue movilizado y empezó a proyectar su siguiente sinfonía sobre la cual no pudo trabajar seriamente hasta dos años más tarde.

La “Sinfonía Nº 6 en mi mayor” Op.48 fue compuesta durante los años 1917 y 1918 siendo la más extensa y que necesita más elementos de todas las que había escrito hasta ahora. Se trata de una obra con una duración de casi una hora que necesita la participación del órgano, un tenor y un coro mixto. Escrita en dos partes la segunda fue terminada en el mes de abril de 1918 mientras que la primera no lo fue hasta el 20 de agosto. Los problemas surgidos en aquella época no le permitieron estrenarla hasta el año 1995 interpretada por la Orchestre Philharmonique de Liège et de la Communauté Française, con el tenor Daniel Galvez-Vallero, el Choeur symphonique de Namur, el Choeur polyphonia de Bruxelles y con Luc Ponet al órgano.

Su orquestación requiere un extenso conjunto formado por cinco flautas, tres oboes, corno inglés, cinco clarinetes, tres fagots, contrafagot, seis trompas, siete trompetas, cuatro trombones, dos tubas, dos juegos de timbales, tres percusionistas con celesta, glockenspiel, placas de campana, cuatro arpas y la correspondiente amplia sección de cuerda, además de un gran órgano, tenor y un coro dividido en seis partes. Un conjunto orquestal no superado por el propio Mahler.

Compuesta en tiempos de guerra la obra, con un texto escrito por el propio compositor a partir de la Biblia, refleja el ambiente en que vivió durante aquellos años. Dividida en dos partes, la primera expresa la desesperanza mientras que la segunda una confianza en el Ser Supremo que gracias a su mediación hace posible la liberación.

La primera parte, está dividida en tres secciones. La primera, Introduction et Allegro, empieza mediante una amplia melodía interpretada por los primeros violines, a los que se van añadiendo otros instrumentos, ganando lentamente riqueza orquestal, hasta la llegada de un allegro moderato que lleva la inscripción de poétique. Una sección apacible que en absoluto anuncia los venideros conflictos.

La segunda, Allegro modéré avec deux interludes lents, continúa sin interrupción con la entrada de los metales, seguida por la primera participación de los coros, que interpretan su parte en homofonía, una sección enérgica y dramática. La primera frase cantada es

Nous souffrons au dedans de nos coeurs    Sufrimos dentro de nuestros corazones

Prosigue mediante un interludio elegíaco. Después de un silencio la intervención de las violas recuerda el inicio de la sinfonía. Luego los coros reaparecen aumentando la tensión, que cada vez se hace más dramática, hasta llegar a los gritos suplicantes del coro con O Dieu!. De repente aparece al segundo interludio calmado que nos conduce a la siguiente sección.

La tercera, Vivo, es la coda de la primera parte. Escrita en forma de stretta con la intervención de los coros se llega a su punto culminante con las llamadas obstinadas del coro con las palabras.

Seigneur écoute!    ¡Señor escucha!

Seigneur pardonne!    ¡Señor perdona!

La segunda parte, consta de cinco secciones. La primera, Largo, empieza con unas notas muy sombrías y la intervención de los coros con llamadas suplicantes, que nos conducen a una procesión penitencial dotada de un amplio desarrollo.

La segunda, Introduction et Scherzo, para orquesta sola, mediante una animada sección de transición nos conduce al scherzo con una orquestación más ligera y transparente. Después de la parte correspondiente al trío más tranquila, se reanuda el scherzo.

La tercera, Procession, fin du Scherzo, empieza sin interrupción con la entrada de las voces femeninas con el tema del trío antes de reaparecer el del scherzo. Termina con una sección de allegro en un crescendo.

La cuarta, solo de tenor, empieza con la entrada del órgano preparando el solo del tenor, que representa la voz del Señor acompañado solamente por el órgano. Desarrollado en un clima de serenidad celeste termina con las frases,

Je vous donne la paix     Os doy la paz

Je vous donne ma paix    Os doy mi paz

La quinta sección, Finale, empieza con el retorno de la orquesta, mientras la voz del órgano se va diluyendo. Un crescendo nos conduce a la sección final en la que participa el coro sin palabras, mediante vocalizaciones, mostrando una felicidad que no se puede expresar mediante palabras. Después de una sección más tranquila llega la coda mediante una gran explosión sonora en la que participan los coros, orquesta y órgano.

La “Sinfonía Nº 7” (Les Dances de la Vie) Op.49 fue compuesta entre el 6 de noviembre de 1919 y el 6 de abril de 1922. No se estrenó hasta el 27 de junio de 1992 en Tongres, una ciudad de Flandes, interpretada por la Orquesta Filarmónica de Liège dirigida por Pierre Bartolomée.

Necesita una gran orquesta con madera por triplicado, oboe d'amore, clarinete bajo y contrabajo, seis trompas, seis trompetas con trompeta piccolo y una amplia sección de cuerda con 18 primeros violines, 16 segundos, 12 violas, 12 violoncelos y 10 contrabajos, además de un laúd y campanas.

Una extensa obra con una duración de una hora y cuarto que propiamente no es una sinfonía ni un ballet. Tournemire la define como unos cuadros escénicos como si fueran unas dansas macabras medievales. Escribe un programa literario delante de cada uno de los cinco cuadros en que se divide la obra.

El primer movimiento, Danses des temps primitifs, lleva el siguiente programa: Danzas de los tiempos primitivos. Naturaleza salvaje.Grandiosa puesta en escena. La Humanidad se mueve a través de la espesura de los bosques ... En los densos bosques el hombre de los tiempos más antiguos vivió y se despedazó unos a otros... Buscó un amplio claro de la selva para glorificar al Todopoderoso mediante simples y vigorosas danzas.

El inicio del movimiento es una representación del inicio de la vida. Empieza desde la obscuridad mediante la cuerda baja y el tam-tam. Para ello utiliza disonancias y especiales formas armónicas para ofrecer una visión del primitivo caos. Progresivamente la danza se va desarrollando punteada continuamente por el metal. El carácter rítmico va aumentando. Después de pasar de escenas agitadas a periodos de calma, en la parte final aumenta la intensidad rítmica.

El segundo movimiento, Danses de la gentilité, contiene el siguiente preámbulo. Danzas de los Gentiles. Por todos los lugares se levantan grandes templos ...La humanidad adora muchos dioses ... Había danzas en círculo sin fin derivadas del barbarismo de los primeros tiempos, pero donde la dulzura de Cristo todavía no había penetrado. Los dioses participaban en las orgías del género humano ...Sin embargo la intensidad de la luz aumentaba continuamente ... Al final el paganismo moría en el placer.

De carácter contrastante con el anterior movimiento empieza con una escritura más ligera empleando solos instrumentales y el uso del laúd que le da un especial color. Una melodía de carácter modal evoca una mítica época de la humanidad. Alterna periodos de calma con otros más animados mediante la técnica de crescendos para mostrarnos los pueblos bárbaros paganos. Siguiendo el argumento escrito por el compositor termina mediante un extenso episodio calmado.

El tercer movimiento, Danses médiévales, contiene las siguientes palabras encabezando la partitura. Parece que el pasado ya no exista ... La muy pálida y gentil figura de Cristo ilumina los templos de la Cristiandad ...Las danzas profanos se convierten en etéreas, expresando la impalpable teoría de las almas en innumerables catedrales ... El Hombre finalmente ha encontrado a Dios ... Cristo habla a los hombres.

Colocado en el centro de la sinfonía representa un punto de equilibrio. Representa una idealizada Edad Media mediante delicadas sonoridades y vivos ritmos festivos. Empieza con el dominio de la madera y luego del metal siguiendo el desarrollo enunciado en el texto. El tema de carácter modal presentado por la cuerda va adquiriendo protagonismo representando la figura de Cristo. La polifonía instrumental adquiere un carácter de destacada dulzura que nos conduce a los acordes finales.

El cuarto movimiento, Danses sanglantes, según nos dice el compositor expresan lo siguiente. La relativa santidad de la Edad Media ha terminado. Es en un mar de sangre en el que viven ahora los hombres, en una inconcebible mezcla de cosas por debajo del periodo del principio de la humanidad. Aquí, las Danzas de los tiempos primitivos expresan lo más desagradable, en conflicto con la pálida gentil figura de Cristo, desarrollado de un modo horrible ...Los ríos fluyen con sangre ... El sol crece rojo.

Fanfarrias de las trompetas inician el movimiento ofreciendo destacado contraste con el anterior. Siguiendo el relato del compositor representan la brutalidad de la guerra mediante agresivas disonancias y violentas entradas del metal. Un período de calma nos presenta nuevamente el tema de Cristo del anterior movimiento pero de una forma distorsionada. La música se va endureciendo regresando las llamadas guerreras de las trompetas y las disonancias rítmicas. Destaca el solo de la trompeta piccolo iniciando un pasaje violento que nos conduce al tumultuoso final del movimiento.

Musicalmente corresponde al scherzo de la sinfonía formado por los dos períodos rítmico con el trío central mediante el tema de Cristo. Esta estructura le confiere en parte la denominación de sinfonía aunque se trate de una obra de carácter descriptivo. Un poema sinfónico en forma de sinfonía.

El quinto movimiento, Danses des temps futurs, termina el ciclo con las siguientes palabras. Las almas finalmente abandonan la tierra en inmenso torbellino ... Danzas mil veces sagradas. Estas Danzas juntan el Cielo y la Tierra en inmensos vuelos de espíritus purificados que van sin fin a engrosar las legiones de Arcángeles, este pueblo de las alturas donde todo es Amor. Triunfo de la causa de Cristo. Flujo infinito. Las arpas cantan la Gloria del Eterno ... ¡Ascensión de la Humanidad ... hacia Dios! ¡¡Luz!!

Siguiendo un carácter cíclico este movimiento serviría como recapitulación. Los elementos anteriores han sufrido una especie de transfiguración transformándose en algo más etéreo, más espiritual siguiendo las líneas escritas por su autor. El empleo de las campanas nos lleva mediante un crescendo a una sección más agitada a la que sigue una parte más serena y espiritual. La entrada del órgano en la coda incrementa el volumen representando la ascensión hacia el Creador.

La “Sinfonía Nº 8” (Le triomphe de la mort) Op.51 fue compuesta entre 1920 y 1924. En 1919 había muerto su primera mujer. En el verano de 1920 mientras todavía estaba redactando la séptima quiso dedicar una sinfonía a su memoria, escribiendo en la partitura para mi mujer, para siempre en las alturas. La empezó en La Grande Chartreuse en agosto de 1920 terminándola el 9 de julio de 1924.

La sinfonía está escrita en dos partes que completan una forma de arco lento, rápido, lento. Está basada en un largo poema de carácter íntimo escrito al principio de la partitura

El movimiento I, lento, assez vif, puede considerarse que sigue el texto escrito por el compositor. Me encontraba en el valle ... Lloraba sin fin ... Altas montañas me hablaban del Cielo, invitándome a pensar en el Todopoderoso en las alturas ... Aquí me encuentro ahora, encima del valle de lágrimas ... entendiendo desde la cumbre de la montaña, el divino sentimiento de dolor, negando la muerte eterna ... Inclino la cabeza sobre su alma.

La primera sección, lento, empieza con un tema vacilante presentado por las violas que luego es tomado por el corno inglés, el clarinete y las cuerdas divididas. Este tema aporta los elementos principales a la obra. La atmósfera presentada es bastante sombría. Las notas del laúd contribuyen a darle un aspecto etéreo a lo que contribuye una orquestación que no emplea el metal.

La segunda sección, moderato, empieza con un tema aéreo que da paso a un atormentado desarrollo. Elementos de la introducción reaparecen. La última sección, assez vif, aumenta la energía de la orquesta en un cálido tutti. Un glissando del arpa y notas sostenidas de flautas y trompas llevan el movimiento al silencio.

El movimiento II, allegro, lento, según su autor expresa lo indicado en las siguientes frases. Es el viaje hacia el maravilloso entendimiento del Concierto de Ángeles en el cual la hermosa alma ... se une formando parte de un ¡estallido de gratitud hacia Dios! También es mi alma que maravillosamente desea formar parte del Concierto.

Dividido en dos secciones este movimiento nos muestra la luz. Su orquestación es más íntima y sus motivos son de carácter contemplativo. La primera sección, allegro, es de carácter vivo y la podemos dividir en dos sectores, el primero más vivo y el segundo con decidido carácter contemplativo que aumenta su fuerza en la parte final.  La segunda sección, lento, nos muestra la subida hacia las alturas según el guión diseñado por el compositor. Las arpas y la celesta contribuyen a dar la debida iluminación junto a las campanas en este camino que conduce las almas hacia la gloria.

En la partitura el compositor escribe junto a la fecha de terminación, en un hermoso día de eterna primavera, 10 de junio de 1921, Per aspera spera, Esperanza a través de duras circunstancias.

También ha escrito obras para piano como los "Douze Préludes-Poèmes" Op.58 compuestos entre 1931 y 1932 o los "Études de chaque jour" Op.70 escritos entre 1935 y 1936. Una música nacida de Cesar Franck y Debussy pero que se dirige hacia lo que más tarde realizará Messiaen.

Tournemire no compuso más sinfonías sin llegar al famoso número nueve. Sin poder estrenar las sinfonías después de la guerra se dedicó a escribir para el órgano. Así compone la "Symphonie-choral" Op.69 en 1935 y la "Symphonie sacrée" Op.71 en 1936.

Desde 1919 fue profesor del Conservatorio de París en el departamento de música de cámara para formaciones diversas. Su principal obra como compositor ha sido dedicada al órgano, del cual además era un gran improvisador. También compuso diversas óperas y oratorios, que han quedado inéditos. Los manuscritos se conservan en la Biblioteca Nacional de Francia.

Sus sinfonías según el compositor fueron una preparación para su mayor obra "L'Orgue mystique" Op.55, 56 y 57, tres grandes ciclos para órgano compuestos entre 1927 y 1932, cubriendo el año litúrgico.

Un compositor injustamente conocido como un organista capaz de realizar grandes improvisaciones con un extenso volumen de obras para su instrumento. Pero en realidad autor de un gran ciclo sinfónico apenas conocido además de sus óperas y oratorios inéditos.

Murió en Arcachon el 4 de noviembre de 1939. Entre sus alumnos se encuentran Olivier Messiaen, Maurice Duruflé y Jean Langlais.

[1]  Dioses de la mitología eslava