HEROLD

Ferdinand Hérold (1791-1833) nace en París el 28 de enero de 1791, hijo del compositor de origen alsaciano François-Joseph Hérold y nieto del organista Nicolas Hérold, viviendo en un ambiente musical. A los seis años entra en el pensionado Hix, siguiendo al mismo tiempo cursos de teoría musical con François-Joseph Fétis. A los siete años tocaba el piano y empezaba a componer.

La muerte de su padre en 1802, que se oponía a que siguiera una carrera musical como profesional, hace que siguiera su proyecto entrando en el Conservatorio de París en 1806. Allí estudio piano con Louis Adam, armonía con Charles Simon Catel, violín con Rodolphe Kreutzer y composición con Étienne Mehul.

En 1810 gana el primer premio de piano con una composición propia. En 1812 obtiene el Prix de Rome trasladándose al año siguiente a la capital de Italia. Entre 1811 y 1813 compone cuatro conciertos para piano. Los manuscritos de estos conciertos descubiertos en la Biblioteca Nacional de París, han permitido editarlos y poder ser interpretados actualmente.

De construcción eminentemente clásica contienen temas que los acercan al romanticismo, como el andante del tercer concierto.

La “Sinfonía Nº 1 en do mayor” fue escrita en Roma durante su estancia en 1813. Para demostrar sus progresos los estudiantes estaban obligados a enviar a Francia las obras compuestas durante sus estudios.

El primer movimiento, allegro maestoso, escrito en forma sonata empieza con un motivo solemne, seguido con el segundo tema contrastante más calmado. En el desarrollo emplea técnicas contrapuntísticas, que parecen querer mostrar lo que había aprendido durante sus estudios romanos. Termina con una clásica recapitulación.

El segundo movimiento, andante, es de carácter ligeramente lírico, siguiendo la costumbre y técnicas habituales de su época.

El tercer movimiento, minuetto, es de estructura clásica, parecido a los usados en sus últimas obras por Haydn. El minueto inicial va seguido por el trío de carácter lírico, terminando con una repetición abreviada del minueto inicial.

El cuarto movimiento, rondó, vivace, es el más original mostrando lo que será su futuro desarrollo. El tema principal que se va repitiendo es de carácter vivo, terminando con una coda triunfal.

Una obra de juventud de carácter académico que muestra las primeras características de lo que será su posterior estilo, especialmente en las oberturas de sus óperas.

La “Sinfonía Nº 2 en re mayor” fue terminada en 1814, supuestamente también durante su estancia en Roma. Está construida en solo tres movimientos.

El primer movimiento, introduction: largo, allegro molto, comienza con una vigorosa introducción lenta, que nos conduce a un allegro en forma sonata. Es de estilo académico con sus dos temas contrastados. El tema principal es de carácter rítmico marcado.

El segundo movimiento, andante, es bastante corto presentando un tema lírico, pero dotado de cierta gracia rítmica en sus giros melódicos.

El tercer movimiento, rondó, como en su anterior sinfonía es el que presenta una mayor personalidad. El tema principal es de carácter rítmico con ciertas afinidades con la ópera italiana.

Una sinfonía de características similares a la anterior nos muestran una buena formación musical pese a su juventud. Pero sus preferencias no serían seguir en el campo de la música sinfónica.

Hérold se dedica especialmente a la composición de óperas. En Roma conoce a Paisiello, Guglielmi y Zingarelli, entre otros compositores escénicos. Luego en 1815 marcha a Nápoles donde estrena su primera ópera "La giovinezza di Enrico V".

Después de la derrota de Napoleón debe abandonar Italia y regresar a París. Colabora con François-Adrien Boieldieu en la ópera "Charles de France" en 1816.

En 1828 presenta la obra que se hará más popular, el ballet "La Fille mal gardée", un ballet romántico que continúa representándose en la actualidad. Emplea temas de otros compositores e introduce una vertiente cómica. Con arreglos y orquestación de John Lanchbery y una coreografía de Frederick Ashton ha sido presentado actualmente.

Después de obtener discretos éxitos en sus siguientes óperas, el éxito le llega en 1831 con "Zampa", cuya obertura es notable por su brillantez, terminando con un crescendo digno de Rossini.

En 1832 compone "Le Pré aux Clercs", su ópera más conocida y que se ha seguido representando hasta la actualidad. Su alegre obertura sigue la tradición italiana adaptada a su estilo francés.

Su salud había ido empeorando en los últimos años. El 19 de enero de 1833 muere de tuberculosis en Neully-sur-Seine, solamente un mes después del estreno de su triunfal última ópera.