CHAUSSON

Ernest Chausson  (1855-1899) nació en París el 20 de enero de 1855. Hijo de una familia adinerada, su padre era un constructor de obras públicas, se beneficia de una esmerada educación. Su preceptor Brethous-Lafargue, lo inclina hacia las actividades artísticas y la vida mundana. Frecuenta los más famosos salones de la época, como el de Madame Jobert y el de Madame Saint-Cyr de Rayssac. Allí conocerá a personalidades de la vida artística y social, entre ellos a Vincent d’Indy. Escribe, dibuja y finalmente ingresa en la Facultad de Derecho, licenciándose en abril de 1876 y doctorándose al año siguiente. Pero nunca llegó a ejercer.

Su afición y dotes para la música no dejan de crecer y en octubre de 1879 se inscribe en la clase de composición del Conservatorio de París, dada por Jules Massenet. En 1880 se presenta al Prix de Rome con la cantata “L’Arabe”, para tenor y coro masculino, pero no logra el triunfo. Continúa sus estudios, esta vez con César Franck, presentado por su amigo Vincent d’Indy, con el cual asistirá en 1882 al estreno del “Parsifal” de Wagner en Bayreuth.

Se casa en 1883 con Jeanne Escudier y realiza una nueva visita a Bayreuth, lo cual repetirá en 1889. En 1886 logra el cargo de secretario de la Société Nationale de Musique, que como se ha visto fue fundada por Saint-Saëns en 1870. Mantiene una buena amistad con los artistas de la época que frecuentan su salón de la rue de Courcelles. Entre ellos encontramos a Duparc, Fauré, Bréville, Debussy, Mallarmé, Régnier, Tourguéniev, Albéniz, Isaye y Monet. Se aficiona al arte de la escuela pictórica impresionista y también admira la música de Debussy que influye en su obra vocal.

La “Sinfonía en si bemol mayor”  Op.20 fue empezada en el mes de septiembre de 1889 y terminada en diciembre de 1890, con la idea de una interpretación en los Concerts Lamoureux. Se estrenó el 18 de abril de 1891 en la Salle Erad bajo la dirección del propio compositor. Pero la obra permaneció ignorada por el gran público que asistía a los conciertos Lamoureux y Colonne que no quisieron interpretarla. Sin embargo se escuchó en Bruselas y Barcelona. Su presentación oficial en París no ocurrió hasta el año 1897 dirigida por el alemán Arthur Nikisch.

Escrita en tres movimientos, sigue las directrices de su maestro César Franck. Su orquestación incluye triple madera, cuatro trompas, cuatro trompetas, tres trombones, tuba, timbales y percusión, incluyendo además de la cuerda habitual, dos arpas.

El primer movimiento, lent, allegro vivo, empieza con una introducción lenta influenciada por Franck. Un tema austero interpretado por la cuerda grave y luego acompañado por clarinetes y trompas. Una sección ascendente en los violines y maderas anuncia el primer tema del alegro, que luego será entonado por el fagot y la trompa antes de pasar al tutti orquestal. El segundo tema es de naturaleza lírica. Los temas se desarrollan y se combinan en contrapunto. Finalmente se repiten en la reexposición, terminando con una brillante coda.

El segundo movimiento très lent es un andante profundo y doloroso. Unas melodías amplias y patéticas que nos muestran una romántica expresión de una dramática situación. Un gran lamento conducido casi a una realidad sin esperanza. Se trata de dos melodías que nos llevarán hasta el dramático clímax de la segunda, como un fuerte grito de dolor.

Termina con un finale animé que emplea motivos escuchados en el primer tiempo, al modo de Franck. El primer tema es heroico y el segundo contiene una frase triunfal y un motivo presentado por el oboe. El desarrollo empieza con el incisivo tema del primer movimiento. Después de una breve reexposición, aparece el tema de la introducción lenta del primer movimiento, primero expuesto por el metal y luego se desarrolla ensanchándose en forma de coral. En la coda se une con el primer tema del finale.

Se ha querido comparar esta obra con la escrita anteriormente por César Franck, pero aunque la forma es parecida, su fondo es muy diferente. Se trata de una obra más dramática, sin que tengamos datos sobre lo que deseaba expresar el compositor. Acaso quisiera reflejar el dramatismo de la propia vida. Acaso presentía su trágico final.

Su carrera, que transcurría con brillantez, se vio de repente frenada por la fatalidad. En el año 1899 había empezado su Segunda Sinfonía. Dejó la composición de su scherzo para dar un paseo en bicicleta. Ocurrió el 10 de junio de 1899 en Le Limay, en el municipio francés de Mantes-la-Jolie, situado a unos 57 Km al noroeste de París. Mientras corría en bicicleta dentro de la propiedad del barón Laurent-Atthalin, golpeó con la cabeza uno de los muros del recinto, muriendo a causa de una fractura de cráneo.