ROPARTZ

Joseph-Guy Ropartz  (1864-1955) nació en Guingamp en las Côtes d’Armor en Bretaña, el 15 de junio de 1864. Perteneciente a una familia de la vieja nobleza bretona, Inició sus estudios musicales en Rennes llegando a tocar diversos instrumentos en orquestas de aficionados. En 1882 compuso sus primeras obras pero por voluntad de su familia, su padre era abogado, inició los estudios de Derecho diplomándose en 1885. Durante un tiempo vacila entre emprender una carrera literaria o una carrera musical, escribiendo varias obras poéticas.

Entre sus primeras composiciones encontramos la suite orquestal "Scènes bretonnes" Op.24 escrita en 1885 al comienzo de sus estudios, una sencilla obra basada en el folclore de su tierra.

Finalmente decide continuar su carrera musical ingresando en el mismo año en el Conservatorio de París estudiando armonía con Théodore Dubois y más tarde composición con Jules Massenet. Luego continúa sus estudios con Cesar Franck entre 1887 y 1890.

Una de sus primeras obras sinfónicas es “La Cloche des morts” compuesta en 1887 mientras estudiaba con Franck. Una breve obra de juventud de inspiración celta que muestra un futuro brillante como compositor.

Durante esta primera época inspirada en obras literarias compone la música de escena para la obra de Pierre Loti escrita en 1886 “Pêcheur d’Islande” sobre un pescador de Bretaña que debe abandonar a su amada para ir a pescar a Islandia de la que jamás volverá. Para esta tragedia Ropartz escribe una música orquestal que después convierte en una suite en tres movimientos. “Pêcheur d’Islande” fue compuesta entre 1890 y 1891.

En 1894 se instala en Nancy como director de su conservatorio y de sus conciertos, lugar donde permanecerá durante los próximos 25 años. Allí impondrá la audición de la música francesa de sus contemporáneos, convirtiendo la orquesta del conservatorio, más adelante Orquesta Sinfónica de Nancy, en una de las más importantes de Francia.

La “Sinfonía Nº 1 en la menor”  (Sur un choral breton) fue compuesta entre 1894 y 1895 siendo estrenada el 29 de diciembre de 1895 por los Concerts d’Harcourt.

El primer movimiento, lent et majestueux, assez animé, escrito en forma sonata emplea como su tema principal el coral bretón que subtitula su obra. Primero es presentado por los bajos de la orquesta. Comprende una amplia sección de desarrollo en la que el tema se transforma de un modo más profundo y con un carácter más vivo. Emplea un estilo próximo al de su maestro Cesar Frank con una orquestación cuyos planos sonoros imitan los diversos registros del órgano.

El segundo movimiento, lent, está dividido en cinco secciones comprendiendo un scherzo en sus partes interiores. Empieza con una sección lenta de carácter nostálgico. La segunda parte corresponde a la sección rítmica del scherzo. Una parte más reposada de carácter lírico hace la función de trío. Luego continúa con la repetición de la sección rítmica del scherzo..Termina regresando al adagio inicial.

El tercer movimiento, pas très vite, mais joyeux, nos presenta un tema rítmico de ambiente bretón compuesto por el propio compositor muy buen conocedor del folclore de su patria. El tema de la coral aparece como surgiendo de las profundidades. Después de un par de interrupciones por el tema rítmico el coral se despliega en todo su esplendor en la sección final.

Según comentó Claude Debussy al que no le gustaba la rígida forma del género sinfonía y por ello no compuso ninguna. La sinfonía sobre un coral bretón contiene muchas de las cualidades que hacen de Guy Ropartz un hombre enérgico y generoso. ¿Porqué parece a veces incómodo y hasta un poco confundido? ¿No podría ser a causa de esta especie de fascinación que produce la palabra sinfonía sobre los músicos contemporáneos, a los cuales la preocupación por la forma los domina sobre la libertad de las ideas?

Confieso que las palabras sobre un coral bretón habían dirigido mis sueños en un sentido opuesto al que Guy Ropartz les ha hecho tomar. Yo veía la Bretaña, su paisaje de nerviosas durezas, su mar de un verde tan áspero, pero más bello que en cualquier lugar y el coral bretón era su alma religiosa y orgullosa, debía permanecer inmovible como una vieja catedral.

Lo que Debussy le reprochaba era que no hubiera seguido su personal estilo impresionista, realizando una crítica con una visión muy subjetiva. En cambio la crítica escrita por Paul Dukas la realiza de un modo más justo y objetivo.

Esta obra de gran importancia y de alto valor musical es una de las más interesantes que hayamos escuchado desde hace tiempo. Nos parece que debe ser remarcada tanto por su valor propio como en razón de la especie de tendencia de la cual es uno de los índices entre la presente generación de compositores. Monsieur Ropartz es uno de aquellos que parecer querer dominar con mayor decisión las dificultades del lenguaje musical abstracto. Ya lo habíamos dicho al hablar de su primer cuarteto de cuerdas. Se pueden constatar actualmente los progresos que está realizando en el camino que se ha trazado.

Durante su estancia en Nancy compone en 1897 el “Psaume 136” para coro, órgano y orquesta. Un texto que trata del cautiverio de los judíos en Babilonia es tratado con fuerza dramática con una polifonía al estilo de Cesar Franck.

Siguiendo su afición literaria en 1891 había adaptado al francés el “Intermezzo” del poeta alemán Heinrich Heine En 1899 eligió cuatro de los poemas del libro para ponerles música, “Quatre Poèmes d’après l’Intermezzo de Henri Heine” para barítono y orquesta. Obra típica del romanticismo sobre amores desgraciados y el recurrente tema de la muerte.

La “Sinfonía Nº 2” fue compuesta entre 1899 y 1900 siendo estrenada en la Societé Nationale el 26 de abril de 1901. Debido a la enfermedad de su hija Monique el compositor no pudo asistir a los ensayos siendo reemplazado por Vincent d’Indy que en el último momento hubo de ceder el puesto de director a Pierre de Bréville.

Sin conocer la obra la interpretación no fue la apropiada y el compositor cuando se enteró del resultado decidió retirar la obra que solo será interpretada en contadas ocasiones. Siempre he estado un poco sorprendido de que mi segunda sinfonía no haya conocido mejor fortuna, confesó el compositor al conocer la opinión de sus contemporáneos.

El primer movimiento, adagio molto, allegro, empieza mediante unos acordes antes de la aparición del primer tema de carácter grave, interpretado por las cuerdas al unisonó. Un tema decidido inicia el allegro, un tema de carácter clásico seguidor de la obra de Beethoven. El desarrollo termina con un clímax basado en el tema principal. Compuesto en forma sonata concluye con una recapitulación de los temas.

El segundo movimiento, molto vivace, corresponde al scherzo de la sinfonía. Un tema rítmico en el cual las masas orquestales dialogan al estilo clásico contrasta con el melódico trío sobre unas notas de la trompa y luego por el clarinete. Finalmente se repite la primera parte del scherzo al modo habitual.

El tercer movimiento, adagio, es de carácter soñador recordando algunas frases wagnerianas pero con la influencia de Cesar Franck. Uno de los más intensos movimientos románticos de Ropartz.

El cuarto movimiento, allegro molto, empieza con un tema enérgico en forma de marcha. Luego empieza a enunciar los principales motivos de los movimientos precedente siguiendo una vez más el estilo de Franck. El tema de la marcha se repite en la sección central antes de regresar a los temas anteriores con el motivo wagneriano. Una enérgica y solemne coda termina la obra.

Una sinfonía de carácter clásico que a pesar del poco éxito obtenido creemos sinceramente que es mejor que la anterior. Nos presenta unos temas expresados con claridad y con sencillos desarrollos que la ennoblecen.

En Nancy compone también “Le Miracle de Saint Nicolas” en 1905. Sobre un poema de René d’Avril es una leyenda popular de la región de Lorena dividida en 16 cuadros para coro mixto, solistas vocales, voces infantiles, piano, órgano y orquesta. Una obra de inocente sencillez.

La “Sinfonía Nº 3 en mi mayor” escrita para cuarteto vocal solista, coros y orquesta fue compuesta en 1905. Se estrenó el 11 de noviembre de 1906 en la Société des Concerts du Conservatoire dirigida por Georgs Marty. El texto fue escrito por el propio compositor siendo cantado al principio de cada movimiento. Luego la orquesta comenta las palabras.

El primer movimiento, très lent, assez animé, nos presenta un amanecer. Descrito por el coro mediante un canto ascendente, que luego es comentado por la orquesta en el estilo postromántico propio de su autor.

La noche termina. La naturaleza se despierta. Pórtico brillante en el cual aparecen diversos motivos que simbolizan respectivamente el mar, el llano, el bosque y el sol, cuya salida es saludada mediante un tema brillante, cuyo ritmo a cinco tiempos y su largo desarrollo son característicos de Ropartz. El movimiento evoca la alegría en el seno de la naturaleza, siendo sin embargo el teatro de las pasiones y los dolores humanos.

El segundo movimiento, lent, modérément lent, très vif, corresponde al tiempo lento de la sinfonía y al scherzo. Empieza con la intervención de los coros cantando unas frases críticas que comparan la alegría de la naturaleza con la desgracia de los corazones humanos. Los solistas vocales evocan estas comparaciones primero con el mar cantado por la soprano, luego con el llano empezando en la voz del tenor.

La soprano inicia la invocación al bosque que responde el cuarteto con pesimismo. Sigue con la invocación al sol iniciada por el tenor. La orquesta introduce el pesimista tema de la duda expandiéndose hasta la intervención de los coros, que muestran la desgracia del hombre mediante un fugato con frases descriptivas e implorantes.

Este contexto negativo desaparece repentinamente con la intervención orquestal, mediante un tema vivo rítmico iniciando la sección de scherzo, que al llegar a lo que sería el trío desaparece progresivamente transformándose en un tema de coral.

Invocaciones a la mar en calma, al llano, al bosque, al sol, a las cuales sucede el tema de la duda. ¿Quién nos dirá la razón de vivir? A esta afirmación pesimista sucede un fugato vocal e instrumental sobre el mismo tema. Este episodio negativo pronto es despejado por un scherzo cuyo tema incisivo y atormentado se rompe progresivamente en sostenidas calmas, que pronto dan al scherzo una atmósfera de coral.

El tercer movimiento, assez lent, lent, assez animé, tiene por lema, amaros los unos a los otros. Se abre mediante el tema de la duda, que interrumpen las calmadas intervenciones del cuarteto vocal solista, mediante una crítica del comportamiento humano dominado por el egoísmo. El tema de la duda se transforma lentamente en el tema de la esperanza. Primero mediante una llamada del coro con la frase de Aimons-nous les uns les autres!, amaros los unos a los otros, que se repite tres veces, luego mediante una dulce frase del clarinete, seguida por un amplio comentario orquestal.

El coro glorifica al divino consolador y la sinfonía termina mediante el radiante tema del sol de la verdad, de la justicia y del amor. Unis ta lumière éclatante aux feux de l’idéal soleil de Vérité, de Justice et d’Amour!

La composición de su ópera “Le Pays” le ocupa casi todo su tiempo entre 1908 y 1910. Una obra inspirada nuevamente en los pescadores bretones en Islandia. Una historia de amor desgraciado por el deseo de volver a su tierra Bretaña. La obra posee un interesante preludio sinfónico.

La “Sinfonía Nº 4” fue empezada durante sus vacaciones en el verano de 1910 y terminada el siguiente año. Se estrenó el 15 de octubre de 1911 en el ciclo de los Concerts Lamoureux dirigida por Camille Chevillard.

El primer movimiento, allegro moderato, escrito en forma sonata comprende dos temas contrastantes. Los temas alcanzan su máxima pasión durante la sección de desarrollo. Luego reaparece el tema de resonancias marinas para terminar mediante resonancias dramáticas.

El segundo movimiento, adagio, allegretto, comprende el movimiento lento y el scherzo. Un motivo de cuatro notas es la base melódica del movimiento lento presentado por el corno inglés. El scherzo de carácter rítmico posee consonancias bretonas. Luego regresa el tema lírico que ocupa la parte central del movimiento. Luego se reanuda el tema rítmico del scherzo para finalmente terminar con el tema lento inicial.

El tercer movimiento, allegro moderato, también escrito en forma sonata presenta un tema principal particularmente exaltado contrastando con un segundo de tipo melódico. Después de su expansión durante el desarrollo la sinfonía termina dulcemente.

Una obra más evolucionada que sus obras precedentes, deseando alejarse del estilo de Cesar Franck pero conservando su estructura cíclica. El propio compositor se mostró satisfecho de la obra redactando las siguientes frases después de su estreno. El público la recibió calurosamente y casi todos los artículos aparecidos el lunes siguiente han sido muy favorables. Personalmente no estoy descontento de mi trabajo. La obra es mucho más poderosa que lo que había pensado, casi estuve a punto de llamarla Symphoniette, os acordáis, y no da la impresión de ser una pequeña sinfonía. Creo que me ha hecho mucho bien en mi espíritu.

“La Chasse du Prince Arthur” es un poema sinfónico compuesto en 1912 sobre una popular leyenda bretona, que muestra las líneas impresionistas del compositor en una de sus más hermosas obras.

Con las “Quatre Odelettes” para soprano y orquesta compuestas en 1913 vuelve a unir la poesía con la música, la belleza de la naturaleza con la nostalgia de amores pasados. En el mismo año compone otro de sus poemas sinfónicos “Soir sur les Chaumes”. Describe los campos de pastoreo de las montañas de los Vosgos donde pasó diversas vacaciones durante su estancia en Nancy.

“Oedipe à Colone” es una música escénica compuesta en 1914 para ilustrar la clásica obra de Sófocles. El propio compositor realizó una suite de concierto extrayendo cinco de las partes de la partitura.

En 1919 Ropartz se traslada a Estrasburgo para reformar su Conservatorio introduciendo la música francesa en Alsacia dominada hasta entonces por los alemanes. Será su director hasta 1929.

El “Nocturne” para coro mixto y orquesta es una de sus obras corales más importantes. Compuesta en 1926 es una música altamente espiritual ilustrando un texto propio. “Les Vêpres sonnent” compuesta en 1927 es otra muestra de su arte coral.

La “Rapsodia para violoncelo y orquesta” compuesta en 1928 se basa en temas populares de Bretaña, escrita en el conciso lenguaje de la última época del compositor.

La nostalgia lo llama para volver a su tierra. En 1929 abandona su puesto como director del Conservatorio de Estrasburgo para establecerse de modo definitivo en la propiedad familiar de Lanloup, una casa de campo cercana a su lugar de nacimiento.

Compone en 1932 la "Sérénade Champêtre" una renovada visión de la música pastoral y entre 1937 y 1938 el "Requiem" de una construcción similar al de Fauré pero realizado por un verdadero creyente como una profesión de fe.

La “Petite Symphonie” fue compuesta en 1943 en su casa de Lanloup durante la ocupación alemana. Se estrenó en Angers durante la temporada 1945-46 bajo la dirección de Jean Fournet. Presentada en París el 20 de diciembre de 1947 en la Société des Concerts du Conservatoire dirigida por André Cluytens.

El primer movimiento, allegro, escrito en forma sonata empieza con un tema alborozado y un breve segundo tema con corcheas repetidas que se escuchan también punteando el desarrollo.

El segundo movimiento, lento moderato, está compuesta en forma de lied. El tema inicial nos introduce en un ambiente de nostalgia. La sección central de ritmo ternario es de características bretonas. Se repite de modo modificado. Cierra el movimiento el tema inicial.

El tercer movimiento, presto, construido en forma de rondó mediante un tema principal de danza, impulsado por el clarinete y acompañado por pizzicatos de la cuerda. El tema va alternando con tres pasajes líricos. El tercero expuesto por los violines es característico por su sabor ruso recordando a Borodin. El tema principal cierra la obra con brillantez.

La “Sinfonía Nº 5” fue empezada durante la segunda guerra mundial en 1944 y terminada en 1945. Se estrenó el 14 de noviembre de 1946 en un concierto de la UNESCO dirigida por Charles Munch.

El primer movimiento, allegro assai, compuesto en forma sonata nos presenta un primer tema de características líricas y un segundo de tipo popular. Los temas se desarrollan mediante una extensa polifonía con motivos secundarios y una luminosa orquestación.

El segundo movimiento, presto, corresponde al scherzo. Un tema de cierto carácter folclórico sobre un ritmo irregular rodea un breve trío de aspecto tranquilo y melódico.

El tercer movimiento, largo, ocupa una parte importante de la sinfonía, tanto por su duración como por su rasgo emocional. Un tema cálido se desarrolla ampliamente

El cuarto movimiento, allegro moderato, integra diversos motivos rítmicos, en una forma sonata, dotados de una enérgica alegría realzada por el sonido de las trompetas y de la percusión, cerrando con brillantez la última sinfonía de Ropartz.

Terminada al final de la guerra expresa la alegría de haber llegado a la paz después de haber pasado por los instantes más sombríos de los últimos tiempos.

El "Divertimento" compuesto en 1947 nos traslada nuevamente a los sentimientos pastorales de un modo muy personal.

Las "Pastorales" compuestas en 1950 podrían ser comparadas a una pequeña sinfonía en el sentido amplio del término. Por ello introducimos un breve comentario. Escritas en tres movimientos, dos allegros de sonata encuadrando un movimiento central lento.

El primer movimiento, allegro sciolto, escrito en forma sonata con cierto carácter pastoral especialmente en su segundo tema confiado a las maderas.

El segundo movimiento, quasi lento, tiene la forma de lied presentando un tema sereno. En su sección central la flauta dialoga con los dos clarinetes y el fagot en un ambiente pastoral. Termina con la reanudación del tema inicial.

El tercer movimiento, allegro assai, también compuesto en forma sonata contiene dos temas en forma de danza. El primero de carácter decidido y un segundo más melódico. Después de su correspondiente desarrollo la obra termina de modo jubiloso.

Ropartz a pesar de tener problemas de visión continuó componiendo hasta 1953. Murió el 22 de noviembre de 1955 en Lanloup.

Además de las obras citadas compuso música de cámara, sonatas y seis cuartetos, música religiosa, vocal, para piano y órgano. Alumno de Cesar Franck introduce en su obra las innovaciones armónicas de Fauré y de Debussy. Defensor del folclore bretón sus composiciones también reciben la influencia de Alsacia y Lorena, donde vivió tantos años.