WIDOR

Charles-Marie Widor  (1844-1937) nació en Lyon el 21 de febrero de 1844. Su padre era organista de la iglesia de Saint François de Sales en Lyon y le enseñó los elementos musicales. A los once años empieza a reemplazar a su padre al órgano.

A sus catorce años un amigo de su familia Aristide Cavaillé-Coll (1811-1899), famoso fabricante de órganos, impresionado por su dominio del instrumento lo recomienda a Jacques-Nicolas Lemmens para que continúe sus estudios en Bruselas.

En 1862 después de terminar sus estudios secundarios viaja a Bruselas, donde estudiará con François-Joseph Fétis, director del Conservatoire Royal, teoría y composición y con Jacques-Nicolas Lemmens órgano.

Regresa a Lyon pocos meses después siendo recomendado por Cavaillé-Coll, actuando como organista de Saint François. Hacia 1865 se instala en París siendo asistente de Saint-Saëns en La Madelaine a partir de 1868. Es nombrado organista suplente de Lefébure-Wély en 1870 del órgano Cavaillé-Coll de Saint-Sulpice, donde permanecerá durante 64 años sin lograr la titularidad oficial.

La “Sinfonía Nº 1” Op.16 fue compuesta en 1870 siendo publicada en 1873. En una época dominada por la música sinfónica alemana los compositores franceses intentan realizar una obra propia para restablecer su fuerza cultural.

El primer movimiento, allegro con moto, es de carácter dramático. Empieza suavemente mediante la cuerda en su registro bajo, hasta que emerge el primer tema con carácter angustioso en las cuerdas agudas, pasando luego a las maderas. En la recapitulación el tema principal se interpreta triunfalmente en tono mayor.

El segundo movimiento, andante, es de modo contrastante de carácter lírico. La cuerda nos presenta una amplia melodía. que se desarrolla adornada por solos de la madera, demostrando la habilidad del compositor como orquestador.

El tercer movimiento, presto, emplea la forma de un scherzo. Nos muestra un tema rítmico escrito en stacatto con secciones más sosegadas a modo de trío.

El cuarto movimiento, allegro con brio, nos presenta un tema principal de ritmo punteado. El tema se desarrolla hasta llegar a un clímax triunfal en el modo inicial de la obra, el fa mayor.

Una sinfonía escrita en los clásicos cuatro movimientos es la primera obra sinfónica del jóven organista, demostrando que no solo era un compositor centrado en su instrumento, sinó que además era un buen orquestador.

Widor compone música para los imponentes órganos sinfónicos Aristide Cavaillé-Coll que se encuentran en las principales iglesias de París, como Nôtre Dame, La Madeleine, Notre Dame de Lorette, Saint Vincent de Paul o Saint Sulplice. Las cuatro primeras sinfonías para órgano Op. 13 fueron compuestas en 1872.

Conocedor de la música alemana titula sus obras para órgano como sinfonías, pero su construcción se acerca más al concepto de la Suite francesa.

La "Messe en fa dièse pour deux choeurs et deux orgues" Op.36 compuesta entre los años 1879 y 1880 es una obra romántica de estilo solemne.

El "Concierto para piano y orquesta Nº 1" Op.39 compuesto en 1876 demuestra su interés por otros géneros musicales como el olvidado "Concierto para violín" compuesto en 1877 y estrenado pero luego emprendió una corrección y no ha sido editado hasta el año 2014 por Martin Yates.

El "Concierto para violoncelo" Op.41 compuesto en 1878 completa las obras concertantes de este periodo caracterizado por su estilo romántico mediante amplias melodías.

En 1881 se da a conocer por el gran público con su ballet "La Korrigane" estrenado en la Ópera en diciembre de 1881. Compone entre 1878 y 1887 cuatro nuevas sinfonías para órgano "Sinfonías para órgano 5 a 8" Op.42, de las cuales la Toccata de su quinta sinfonía se convertirá en su composición más conocida e interpretada.

La “Sinfonía para órgano y orquesta” Op.42 bis fue compuesta en 1882, estrenándose el 13 de abril de dicho año en el Trocadéro. Durante las representaciones de su ballet La Korrigane conoció al futuro rey de Inglaterra Eduardo VII que le pidió una obra para ser interpretada en el Albert Hall de Londres construido en 1871 que en aquella época tenía el mayor órgano del mundo apodado La voz de Júpiter.

La obra consiste en un arreglo de parte de su "Sinfonía para órgano Nº 6" Op.42/2 compuesta en 1878 para la inauguración del primer órgano de sala de conciertos en Francia, el monumental órgano Cavaillé-Coll del Trocadéro. El edificio construido durante la exposición universal de 1878 fue convertido en 1935 en el Palais de Chaillot. El órgano se reinstaló en 1977 en el Auditorium Maurice Ravel de Lyon.

Pocas semanas después Widor era recibido en Londres como El rey de los organistas franceses, estrenando la obra en el Albert Hall frente a la familia real británica, interpretada por la Royal Amateur Orchestral Society dirigida por George Mount.

Realiza un arreglo para órgano y orquesta de los movimientos extremos de su sinfonía añadiendo el andante de su "Sinfonía para órgano Nº 2" Op.13/2.

El primer movimiento, allegro maestro, escrito en forma de coral para que el órgano pueda presentarse en toda su plenitud, acompañado por la orquesta que le ofrece una mayor solemnidad. Es una transcripción del primer movimiento de la Sinfonía Nº 6 para órgano Op.42/2.

El segundo movimiento, andante, es una transcripción del segundo movimiento de la Sinfonía para órgano Nº 2 Op.13/2. Nos ofrece una sección meditativa de contenido lírico que contrasta con las partes que la envuelven.

El tercer movimiento, finale, allegro, está escrito en un brillante tempo de marcha, siendo la transcripción del movimiento final de su Sinfonía Nº 6 para órgano Op.42/2.

La “Sinfonía Nº 2” Op.54 fue compuesta en 1882 siguiendo el renacimiento de la música sinfónica francesa cultivando las dominantes formas germánicas, después de la derrota en la guerra Franco-Prusiana.

El primer movimiento, allegro vivace, empieza con una introducción antes de aparecer el primer tema de carácter enérgico, que se desarrolla mediante variadas orquestaciones dando gran valor a la textura tímbrica.

El segundo movimiento, moderato, escrito en modo menor con un delicado tema en staccato, nos presenta algunos intentos melódicos que aparecen y se disuelven.

El tercer movimiento, andante con moto, es de carácter solemne con líneas expansivas que pasan por diversos grupos instrumentales. El tema va creciendo hasta llegar a un trágico clímax para luego ir decreciendo hasta su disolución.

El cuarto movimiento, vivace, scherzando, allegro con brio, está dividido en tres secciones. La primera de dinámico carácter rítmico, una sección intermedia más tranquila para terminar de forma brillante.

"La Nuit de Walpurgis" Op.60 es un poema sinfónico en tres movimientos compuesto en 1887 siguiendo la tradición alemana pero con una personal orquestación de carácter francés. La "Fantasía en la bemol mayor" Op.62 para piano y orquesta, compuesta en 1889

En 1890 después de la muerte de Saint-Saëns se convierte en profesor de órgano del Conservatorio de París renunciando a la cátedra para ser en 1896 profesor de composición sucediendo a Théodore Dubois. El 25 de junio de 1890 presenta en el Hippodrome de París la gran pantomima musical "Jeanne d'Arc".

La “Sinfonía Nº 3 para órgano y orquesta” Op.69 fue compuesta en 1894 para el concierto de obertura del Victoria Hall de Ginebra donde se estrenó el 28 de noviembre de 1894 con Otto Barblan al órgano bajo la dirección del compositor. El estreno fue recibido con admiración por el público y la crítica.

El primer movimiento, introduction, allegro, andante, empieza con un preludio orquestal introduciendo un motivo solemne que continúa el órgano. Seguidamente aparece el tema principal del allegro. El órgano responde con un motivo místico, que alterna con la mayor vivacidad orquestal. La segunda parte del movimiento consiste en un andante donde la orquesta introduce un tema lírico de carácter melódico.

El segundo movimiento, scherzo, final, empieza mediante un agitado tema rítmico interrumpido por una sección mas tranquila a modo de trío. Un periodo de transición nos lleva a la sección final con la entrada del órgano con un tema solemne seguido por un segundo de carácter alegre y un tema lírico contrastante. La recapitulación del tema principal nos conduce a un solemne coda que cierra la sinfonía con brillantez.

Una obra que comprende los cuatro movimientos de la sinfonía clásica unidos en dos partes. Una obra de carácter triunfal que sigue a la sinfonía de Saint-Saëns publicada en 1886 del cual era un gran admirador. Es lamentable que en nuestros días no se realice su reposición.

Widor compone sus dos últimas sinfonías para órgano, la novena "Sinfonía Gótica" Op.70 en 1895, escrita para la Navidad y la décima "Sinfonía Romana" Op.73 en 1900 compuesta para la Pascua, basadas en temas litúrgicos. En ellas el empleo del gregoriano en un contexto que resume el arte del compositor se pueden considerar como las más remarcables.

El "Concierto para piano y orquesta Nº 2 en do menor" Op.77 compuesto en 1905 completa su obra concertística para piano. En el mismo año compone la ópera "Les Pêcheurs de Saint-Jean", un drama lírico relacionado con el mar.

La “Sinfonía sacra para órgano y orquesta” Op.81 fue compuesta en 1908 y estrenada el 4 de diciembre de 1909 en la fiesta de inauguración del órgano del Sängerhaus de Strasbourg, en aquella época una ciudad alemana.

Una sinfonía de carácter alemán inspirada en la música de Bach considerado por Widor como el más importante de los compositores alemanes. Albert Schweitzer (1875-1965) le hizo ver la correspondencia entre los textos y la música en la obra de Bach.

Según narra el propio compositor, de repente se hizo claro para mi que el cantor de Saint-Thomas era mucho más que el inmenso contrapuntista hacia el cual hasta entonces había admirado y que en su arte se manifiestan un deseo y una facultad sin igual de expresar las ideas poéticas y de unificar la palabra y la nota.

Cuando en 1906 supo que la Academia de Berlín quería nombrarlo miembro corresponsal, Albert Schweitzer le sugirió como agradecimiento la composición de una obra para órgano y orquesta sobre el tema de coral Nun komm' der Heiden Heiland que J. S. Bach había utilizado en su cantata BWV 61, que estaba inspirado en el himno de San Ambrosio Veni Redemptor Gentium.

El primer movimiento, adagio, empieza mediante un tema angustioso interpretado por la orquesta y continuado por el órgano. El tema de la coral es interpretado por el violín solista en un ambiente depresivo. El órgano toma el tema que se vuelve más solemne, pasando finalmente a trompetas y trombones.

Añadimos por su interés los comentarios escritos por el propio Albert Schweitzer en el programa de su estreno. En la primera parte, los suspiros y las quejas de la humanidad que espera al Salvador se elevan hacia el cielo. La coral aparece como una estrella en la noche sombría. Primero es entonado por el violín solista, después por el órgano. Finalmente las trompetas y trombones lo hacen resonar.

El segundo movimiento, adagio, vuelve a la angustia inicial hasta que el órgano inicia una serie de notas rápidas y brillantes mientras la orquesta intenta volver al tema anterior. Finalmente arrastrada por el órgano interpreta una música de carácter místico.

Pero no se llega a dominar el dolor. El tema muere entre suspiros. En este instante, el órgano ataca con rasgos rápidos y brillantes, como si las nubes fuesen atravesadas por rayos de sol. La orquesta escucha estupefacto lanzando algunos acordes entre ellos y quiere nuevamente expresar su lamentación.

Pero debe callarse. Las flautas dulces del órgano interpretan una cadena de trinos, durante la cual una orquesta celeste acuerda los instrumentos para interpretar seguidamente, en combinación con el órgano una música mística sobre los versículos segundo y tercero.

El tercer movimiento, andante con moto, interpreta esta música espiritual con la intervención del órgano y el violín solista.

El cuarto movimiento, allegro moderato, es un breve movimiento que actúa como coda del tema anterior.

El quinto movimiento, tempo I ma un poco agitato, empieza con la orquesta intentando regresar al tema doloroso hasta que aparece el órgano mediante un poderoso acorde obligando a adoptar el tono mayor con un tema animado empezando una dinámica fuga. Los instrumentos se persiguen en forma de canon.

La coral reaparece interpretada por el viento y en todo su esplendor por el órgano. El movimiento termina mediante una brillante recapitulación con los temas anteriores transformados que nos conduce a una solemne coda.

El concierto de los ángeles ha terminado.La orquesta terrestre lo ha escuchado, maravillada. Quiere nuevamente tomar protagonismo y no encuentra otra cosa que el motivo doloroso que ha interpretado al principio. Muy rápidamente, el órgano muestra un potente acorde y obliga a los instrumentos a modular hacia el tono mayor.

Comprenden que el tiempo de lamentaciones ha terminado y se apoderan de los versículos finales de la melodía, que transforman en un tema vivo y animado que desarrollan en una gran fuga. Hay algo extraño en el juego que se inicia a continuación.

Las cuerdas y las maderas se persiguen mediante imitaciones. Las cuerdas bajas y los trombones interpretan toda la melodía en forma de canon. El órgano, que interviene en pleno juego, pone final a estas divagaciones. Mediante un unísono potente de las maderas y los cobres, la coral aparece en toda su gloriosa majestuosidad, conducida por las armonías del órgano, rodeada por la exaltación de la cuerda. Los motivos de toda la sinfonía reaparecen en una forma transfigurada. El tema de los suspiros, que ha sonado al comienzo, se ha modificado en un canto exultante alternando con el tema de la fuga en el acompañamiento del coral.

La “Sinfonía Antique para solistas, coro, órgano y orquesta” Op.83 fue compuesta entre 1910 y 1911. Se estrenó el 22 de marzo de 1911 en la sala del palacio de la amiga del compositor la condesa de Bearn. Su primera audición pública tuvo lugar a finales de diciembre de 1911 bajo la dirección de Gabriel Pierné.

Los tres primeros movimientos son interpretados por la orquesta. El coro, solistas y órgano solo aparecen en el último movimiento en forma de un brillante Te Deum.

El primer movimiento, allegro moderato, lleva como título Te Deum, escrito en forma sonata está compuesto por dos temas principales. El primero con cierto carácter solemne y el segundo lírico melódico.

El segundo movimiento, adagio, de carácter lírico pero con cierto dramatismo que se acentúa en la sección central subrayado por la percusión.

El tercer movimiento, moderato, con el título Lauda Sion, corresponde al scherzo de la sinfonía. Después de una introducción en la que aparece un tema solemne como un canto de alabanza se inicia la sección rítmica del scherzo mediante un tema nervioso. Una sección melódica corresponde al trío. Luego se reanuda el scherzo que termina mediante una radiante coda.

El cuarto movimiento, moderato, lleva el título Te Deum Laudamus, siendo la parte más extensa de la obra. Después de una introducción orquestal con cierto carácter pastoral el coro nos presenta un tema en forma de coral que va aumentando de tensión. Una sección más tranquila con la intervención de solistas vocales termina con un potente himno realzado por la percusión.

Un tranquilo intermedio orquestal continúa con la intervención del coro dominado por las voces agudas mediante un tema de carácter lírico. En la parte central se acentúa la tensión mediante un poderoso clímax. Luego reaparece el tema melódico de carácter tranquilo

Nuevamente se llega a una explosión coral que termina bruscamente con la aparición de un tema rítmico orquestal. El coro femenino inicia la última parte que aumenta su tensión con la adición del resto del coro. Solistas vocales dan un momento de tranquilidad mediante frases alternadas. Un poderoso coral nos conduce a la explosiva coda donde viento y percusión se unen a los coros y al órgano. Un canto de alabanza cierra el brillante movimiento, una de las páginas más conseguidas para coro y orquesta de su autor.

En su vida privada lleva la vida de un soltero seducido por hermosas mujeres. El 26 de abril de 1920 a sus 76 años se casa con una dama de la nobleza, Mathilde de Montesquiou-Fézensac cuarenta años más joven.

Widor además de ser un gran organista fue un experto orquestador como también demuestra al escribir la "Technique de l'orchestre moderne" en 1904, una puesta al día de la obra escrita por Berlioz. Se retiró en 1927 del campo de la enseñanza. Entre sus alumnos de composición se encuentran Charles Tournemire, Louis Vierne, Arthur Honegger, Edgard Varèse, Darius Milhaud y Marcel Dupré.

Louis Vierne describe a su profesor y amigo con las siguientes palabras. Widor no era solamente un músico de talento dotado de una brillante imaginación, además poseía una erudición universal que no cesaba de profundizar y ampliar a lo largo de toda su vida. Era escritor de ensayos, un hombre poseedor de un gusto susceptible a múltiples fenómenos estéticos.

Widor llevó una vida intelectual bajo diversos aspectos, siendo además un encantador conversador lleno de anécdotas. Como profesor consiguió conciliar la exigencia enérgica con la cordialidad y la iniciativa frente a sus alumnos.

Como organista de Saint Sulpice se retiró en 1933 siendo sustituido por su alumno Marcel Dupré. Widor murió en París el 12 de marzo de 1937 siendo enterrado en la cripta de la iglesia donde había sido su organista durante tantos años.