DESENCLOS

Alfred Desenclos (1912-1971) nació en Portel, en el departamento de Pas-de-Calais, el 7 de febrero de 1912. Pianista de formación ganó el Grand Prix de Rome en 1942, antes de ser nombrado director del Conservatorio de Roubaix, un cargo que ocupó de 1943 a 1950.

En 1956 consigue el Gran Prix de la ville de Paris. Amigo de Arthur Honegger se define como un romántico. Su música de carácter melódico y armónico, algunas veces teñida por influencias del jazz ha sido muy olvidada debido al dominio de la música post-serial de los años 1950 a 1970.

Compone una «Sinfonía» en 1953 sin que tengamos más datos.

Sus numerosas piezas escritas para los concursos del Conservatorio de París lo han asimilado a un compositor educativo. Su obra, especialmente su música sacra, posee sin embargo una sinceridad y profundidad que aún hoy está por redescubrir en gran medida. El «Prélude, cadence et final» para saxofón y piano, compuesto en 1956 y el «Cuarteto para saxofones» de 1964 son sus obras más conocidas e interpretadas en concierto, estando incluidas en el repertorio del instrumento.

Alfred Desenclos muere en París el 3 de marzo de 1971. Es el padre del organista Frédéric Desenclos. Compuso mucha música religiosa como el «Requiem pour chœur et orgue» de 1963, una «Messe de Requiem», o la «Salve Regina» para coro a cappella, música de cámara e instrumental.