PISTON

Walter Piston(1894-1976) nació el 20 de enero de 1894 en Rockland, Maine. Su abuelo era un marino de Génova llamado Antonio Pistone, que cambió su nombre por Anthony Piston cuando se instaló en las costas de Nueva Inglaterra, en el Maine. En el año 1905 la familia Piston se trasladó a Boston. Walter estudió ingeniería en la Mechanical Arts High School de Boston, pero se sentía inclinado por las artes.

Después de su graduación en 1912 ingresó en la Massachusetts Normal Arts School, especializándose en pintura, pero estudiando además dibujo arquitectónico e historia americana. Allí conoció a la que seria su mujer, la atractiva pintora Annabel Nason, con la que se casaría en una Iglesia Unitaria.

PISTONJunto con su hermano Edward, recibe clases de piano de Harris Shaw, que fue profesor de órgano de Virgil Thomson. Durante la década de los 1910, Piston se ganó la vida tocando el piano en conjuntos de baile y orquestas. Con la ayuda de Shaw puede ingresar en Harvard en 1920, estudiando contrapunto con Archibald Davison, armonía con Edward Ballantine, entre otros profesores.

Por aquella época ingresa en la U.S. Navy como músico de la Navy Band, aprendiendo a tocar diversos instrumentos, entre ellos el saxo. Después de lograr su graduación summa cum laude en Harvard, consigue una beca John Knowles Paine, consistente en 1500 $ anuales, durante dos o tres años para ampliar estudios en el extranjero. La ciudad elegida fue París viviendo allí entre 1924 y 1926. Visita también la tierra de sus antepasados, Italia.

En la Ecole Nationale de Musique de París estudia composición con Nadia Boulanger, Paul Dukas y violín con George Enescu. Su primera obra publicada son las “Tres Piezas para flauta, clarinete y fagot” de 1925.

Cuando regresa a los Estados Unidos se traslada a Belmont, Massachusetts, trabajando como profesor en Harvard desde 1926 hasta su jubilación en 1960. Su primera obra orquestal es la “Suite para orquesta” escrita en 1929. En el año 1936 la Columbia Broadcasting System encarga a seis compositores americanos que escriban obras para ser emitidas por la cadena de radio de la CBS. Los compositores elegidos son Aaron Copland, Louis Gruenberg, Howard Hanson, Roy Harris, William Grant Still y Walter Piston.

La “Sinfonía Nº 1” fue terminada en 1937, estrenándose el 8 de abril de 1938 interpretada por la Boston Symphony Orchestra dirigida por el propio compositor. Piston había estudiado las técnicas dodecafónicas de Arnold Schönberg aplicándolas en algunas de sus obras, entre ellas en la primera de sus sinfonías. Está orquestada para madera por triplicado, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba, timbales y cuerda.

El primer movimiento, andantino, allegro, empieza lentamente con solos del viento, que nos conducen a un vigoroso allegro de ritmo nervioso con un segundo tema más lírico. El desarrollo se basa principalmente en el tema rítmico. Una breve recapitulación cierra el movimiento.

El segundo movimiento, adagio, empieza con la presentación de un tema melancólico mediante el corno inglés. En su desarrollo utiliza una cromática armonía. Después de una delicada sección central con solos de la madera, su carácter se intensifica hasta llegar a su climax, para terminar dulcemente con el tema del corno inglés.

El último movimiento, allegro con fuoco, posee gran fuerza. Un tema rítmico contrasta con un segundo más lírico. Pero pronto es arrastrado por la fuerza del primero. Los temas son llevados a un potente climax, como si quisieran mostrar la potencia de la nueva música americana.

En 1939 compone el “Concierto para violín Nº 1”, una interesante obra. Durante la Segunda Guerra Mundial Piston trabajó en la defensa contra incursiones aéreas en Belmont, escribiendo marchas militares y cantos patrióticos.

La “Sinfonietta” fue escrita en 1941 para el director Bernard Zighera. Se estrenó en Boston el 10 de marzo de 1941. Se trata de una pequeña sinfonía dividida en tres movimientos.

El primer movimiento, allegro grazioso, emplea diversos temas nerviosos de manera contrapuntística, con cierta influencia de la música de Hindemith. El segundo movimiento, adagio, presenta un tema lírico mediante el oboe, que nos conduce a un ambiente más sombrío. El tercer movimiento, allegro vivo, empieza con gran energía, disipando las preocupaciones anteriores. Un segundo tema lírico dulcifica el ambiente. La obra termina de modo animado.

La “Sinfonía Nº 2” fue escrita en 1943 por una petición de la fundación Alice Ditson de la Columbia University. Se estrenó 5 de marzo de 1944, interpretada por la National Symphony Orchestra dirigida por Hans Kindler. La sinfonía recibió un premio del New York Music Critic’s Circle.

Está orquestada para madera por triplicado, cuatro trompas, cuatro trompetas, tres trombones, tuba, percusión y cuerda. Interpretada por importantes orquestas cayó en un relativo olvido hasta su grabación en 1970 con la Boston Symphony Orchestra dirigida por Michael Tilson Thomas, para un raro disco de música contemporánea de la Deutsche Grammophon, que no acostumbra a realizar grabaciones de obras desconocidas.

PISTON S2El primer movimiento, moderato, empieza mediante un amplio tema interpretado por la cuerda. El viento produce la animación del tema, volviéndose más colorista. Un segundo tema interpretado por viento y percusión le da un sabor típicamente americano, con el empleo de las notas sincopadas. Parece un reflejo de sus años juveniles, cuando interpretaba en las bandas. Se retorna al tranquilo tema inicial en la cuerda. El tema se desarrolla incorporando imitaciones contrapuntísticas en  forma de canon. En la sección final de la recapitulación, el tema lento es interpretado por el metal en forma de coral.

El segundo movimiento, adagio, nos presenta un nostálgico tema evocando la tranquila vida en el hogar americano. El primer clarinete interpreta un bello solo. La cuerda lleva a la orquesta a una intensificación de su calurosa expresión. El clarinete nos devuelve la calma, antes de un nuevo aumento de la dinámica por parte de la cuerda, que nos lleva a un apasionado climax. Termina tranquilamente, con las notas del clarinete conduciéndonos a la coda.

El último movimiento, allegro, está impulsado por la fuerza del metal y la percusión. Compuesto por tres temas, el primero en forma de agitada danza, el segundo interpretado por el corno inglés y el clarinete y finalmente un tercero con cierto aire de coral en el metal. La forma del movimiento es la de rondó, desarrollado en un modo sumamente vivo como nos corrobora su enérgica coda.

Se trata de una obra que nos ilustra el concepto de sinfonía americana, que sin poseer la trascendencia de las grandes obras europeas, nos presenta un concepto más ligero y moderno del género, incorporando sonoridades propias del nuevo mundo.

La “Sinfonía Nº 3” fue terminada en 1947, siendo un nuevo ejemplo de su americanismo, que aun sin tomar como referencia temas populares o folclóricos, tiene un aire especial claramente identificable. La escribe para un pedido de la Boston Symphony Orquesta con la que colabora durante varias décadas. Está escrita en memoria de Natalie Koussevitsky. Con esta obra Piston ganó su primer Premio Pulitzer.

El primer movimiento, andantino, empieza con un tema lento de carácter melancólico. A pesar de usar una estructura formalmente clásica la armonía es moderna. Su carácter es sombrío, con gran fuerza expresiva.

El segundo movimiento, allegro, corresponde al scherzo. Empieza con una danza de carácter salvaje apoyada por la percusión. La sección correspondiente al trio es de carácter lírico, con un solo de la flauta. Luego se retorna a la danza inicial.

El tercer movimiento, adagio, nos presenta mediante la cuerda un amplio tema lírico de carácter cromático. Emplea una armonía angulosa en su desarrollo. La música llega en la parte central a su máxima expresión, para regresar finalmente a la tranquilidad inicial.

El último movimiento, allegro, empieza con un jovial tema rítmico contrastando con un segundo más pausado. El carácter rítmico va aumentando, hasta terminar con una alegre coda.

Una sinfonía con cuatro movimientos de carácter contrastante, siguiendo el clasicismo europeo, empleando su contrapunto y armonía, pero dándole un aspecto personalizado realmente americano.

La “Sinfonía Nº 4” fue escrita en 1950 a petición de la Universidad de Minnesota, para la celebración del centenario de dicha institución al año siguiente. Se estrenó el 30 de marzo de 1951, interpretada por la Minneapolis Symphony Orchestra dirigida por Antal Dorati.

Está escrita es la forma tradicional de cuatro movimientos y orquestada para madera por triplicado, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba, timbales, percusión, dos arpas y cuerda.

El primer movimiento, piacevole, nos presenta un primer tema apacible, con cierto sabor rústico. El tema secundario es introducido por las notas del clarinete, siendo más contenido. Después de un breve desarrollo la recapitulación nos presenta los temas en modo invertido, terminando con una breve y tranquila coda.

El segundo movimiento, ballando, correspondería al scherzo de la sinfonía. Sus temas rítmicos nos recuerdan los bailes tradicionales, con un vals urbano y una danza popular para violín, como elementos más característicos. Los distintos ritmos se van cambiando de un modo alegre y despreocupado.

El tercer movimiento, contemplativo, corresponde al adagio de la obra. Se abre con una melodía atonal del clarinete que luego pasa en forma de variación a las violas y al corno inglés. Las flautas y la cuerda intervienen en su desarrollo. El tema contemplativo, como indica su título, es conducido a su climax mediante el uso de los metales. Luego tomado por la cuerda lo devuelve expresivamente a su tranquilidad.

El último movimiento, energico, está escrito en forma sonata. El primer tema es rítmico, de forma insistente, mientras que el secundario es comparativamente más lírico. Después de un breve desarrollo, la recapitulación nos presenta el segundo tema interpretado por los violines, que nos llevan al climax final, mediante una coda basada en el tema principal.

Según palabras del propio compositor, es una obra melódica y expresiva, quizás más cerca que mis otras obras de la solución del problema del equilibrio entre expresión y diseño formal. El compositor busca un estilo de música pura con un espíritu cercano al de Brahms.

La “Sinfonía Nº 5” fue escrita en 1954 a petición de la Juilliard School of Music. La estrenó la Julliard Orchestra en 1956. Está orquestada para madera por triplicado, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba, timbales, percusión, dos arpas y cuerda.

El primer movimiento, lento, allegro con spirito, está escrito en la clásica forma sonata. Empieza con un contemplativo tema, conteniendo elementos seriales y diatónicos, aspecto que se repetirá en toda la obra. El allegro contiene los dos temas tradicionales, empleando también una escritura cromática. El segundo tema es de carácter lírico, con un carácter más melódico. Termina con el retorno del cromático primer tema lento.

PISTON S5El segundo movimiento, adagio, está escrito en forma de variaciones. Empieza con una exposición sobria de un tema de carácter dodecafónico, relacionado por sus intervalos con el primer movimiento. El verdadero tema es presentado por los violines, con un carácter más diatónico. Continúa con una serie de variaciones enlazadas para el clarinete, cuerdas divididas y tuba.

El tercer movimiento, allegro lieto, es de carácter rítmico con la forma de un rondó. El estilo armónico de este movimiento es el más cercano al diatónico. El tema principal posee el ritmo de una danza, alternando con episodios más calmados. Representa el clásico estilo tonal americano.

Piston ha sido criticado repetidas veces por el uso de un estilo neoclásico. Pero la causa es el empleo de los géneros clásicos como la sinfonía y de sus formas. Si analizamos la música, en vez de las formas empleadas, nos daremos cuenta de que en ningún caso puede ser acusado de conservador al emplear modernas formas de cromatismo. Una enérgica coda finaliza la obra.

Parece que el empleo de las líneas melódicas, que en muchas ocasiones aparecen en la música de Piston debe ser motivo de castigo, sin darnos cuenta de que la música si desaparece la melodía ya no es música. No debemos caer en el error tan generalizado en los críticos que se llaman eruditos, de que en la música moderna no deben existir ni melodía ni frases tonales. Piston es un ejemplo de la moderna sinfonía americana, que se niega a enterrar una tradición, la de la sinfonía tonal.

La “Sinfonía Nº 6” fue compuesta en 1955 para la celebración del 75º aniversario de la fundación de la Boston Symphony Orchestra. Se estrenó el 25 de noviembre de 1955, con la citada orquesta dirigida por Charles Munch. La obra está dedicada al anterior director de la orquesta, Serge Koussevitzky y a su mujer Natalie. Está orquestada para madera por triplicado, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba, timbales, percusión, dos arpas y cuerda. Una orquestación clásica, que como podemos observar, se repite a lo largo de sus sinfonías.

El primer movimiento, fluendo espressivo, está escrito en forma sonata. Empieza con un amplio tema modestamente presentado por la cuerda y viento. Escalas descendentes de las arpas nos conducen a un segundo tema que se desarrolla mediante una rica orquestación. Finalmente nuevas escalas del arpa nos devuelven al motivo inicial

El segundo movimiento, leggerissimo vivace, corresponde al scherzo. La orquesta resaltada por la percusión presenta un activo tema denotando ansiedad mediante sus giros rítmicos. La música llega a un exaltado climax, para luego terminar serenamente.

El tercer movimiento, adagio sereno, empieza con una base formada por los bajos de la cuerda, sobre la que emerge el tema principal en el violoncello, para pasar luego a los otros instrumentos. Un tema ampliamente melódico que precede al segundo interpretado por la flauta. Continua con un desarrollo completamente sereno, a pesar de llegar a un climax más intenso. El tema principal en el violoncello nos conduce a la coda.

PISTON S6El último movimiento, allegro energico, posee un carácter vivamente tonal, con ecos de influencia del jazz en sus formas sincopadas. Está formado por dos temas de carácter contrastado, un primero sumamente vivo precede al segundo más melódico, con la intervención colorista, entre otros instrumentos, de la flauta y arpa. Una brillante coda cierra la obra.

Una obra pensada para los instrumentistas de la orquesta de Boston, como nos cuentan las propias palabras del compositor. “Cada nota que ponía sobre el papel, la escuchaba en mi cabeza con una claridad extraordinaria, como si estuviera interpretada al mismo tiempo por los que debían interpretar el fragmento. En muchas ocasiones tenía la impresión que los propios instrumentos escribían las melodías y que yo solo los seguía. No interpreté al piano ni una sola nota de esta sinfonía para no romper el encanto”.

Piston raramente componía para la voz. Una de sus pocas excepciones es el “Psalm and Prayer of David” compuesto en 1959 para coro y orquesta, a pesar de no poseer ninguna particular afiliación religiosa.

Para el centenario del Festival de Música de Worcester, en Massachusetts, compone los “Three New England Sketches”, estrenados el 23 de octubre de 1959 por Paul Paray dirigiendo la Detroit Symphony Orchestra. Una obra de inspiración pictórica, donde combina su afición por la pintura con la música. Una de las pocas partituras descriptivas de Piston.

En la primavera de 1960 termina su “Concierto Nº 2 para violín y orquesta”, un encargo de la Ford Foundation, dedicado al violinista Joseph Fuchs que lo estrenó el 28 de octubre con la Boston Symphony Orchestra dirigida por William Steinberg.

La “Sinfonía Nº 7” fue compuesta en 1960 para un pedido de la Philadelphia Orchestra Association. Se estrenó el 14 de febrero de 1961 en el Carneglie Hall de New York, dirigida por Eugene Ormandy, que reaparecía en la ciudad recuperado de un accidente de automóvil. El director fue mejor recibido que la sinfonía.

Está orquestada para madera por triplicado, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba, timbales, percusión, dos arpas y cuerda. Dividida en tres movimientos.

El primer movimiento, con moto, empieza con un tema lleno de fuerza empleando una escala cromática, interpretado por la cuerda, corno inglés y clarinetes. El desarrollo llega a agitadas explosiones rítmicas empleando un lenguaje intensamente cromático. Una recapitulación libre nos conduce a un solo de violoncello, terminando con un dúo contrapuntístico de las trompas.

PISTON 2El segundo movimiento, adagio pastorale, empieza con una introducción de la cuerda para dar paso a un solo de oboe. Juega con las relaciones entre grupos instrumentales. La cuerda nos presenta su propio tema. Su respuesta la encontramos en un motivo interpretado por los oboes. Un tema pastoral aparece en la flauta, que es contestado por los violines. En la parte central la orquesta inicia una sección fuertemente cromática. En la parte final el corno inglés interpreta el solo inicial del oboe. El comentario de la trompa es contestado en contrapunto por el oboe. Los tristes sones pastorales de la flauta cierran el movimiento.

El último movimiento, allegro festevole, cambia completamente el panorama. Escrito en forma de rondó empieza con un agitado tema en la cuerda, acompañada por trompas y timbales, en un ambiente alegre de festival. Los episodios intermedios son de tipo contrastante, el primero interpretado por los bajos de la cuerda acompañados por el arpa. El tema principal reaparece de modo triunfante acompañado por la percusión. Un nuevo episodio intermedio combina perfectamente el pizzicato de las cuerdas con el corno inglés. Otro de los episodios consiste en una tierna melodía interpretada por los violines, seguida por el resto de la orquesta en contrapunto. Finalmente los violines vuelven al tema principal terminando la obra mediante tres acordes de la orquesta.

Se trata de una obra que a pesar de su brillante orquestación, parte de la crítica en el día de su estreno la definió como gris y carente de expresar algo interesante. Su neoclasicismo se ve modernizado por el empleo de una singular armonía cromática. La sinfonía fue finalmente reconocida, ganando Piston por ella su segundo Premio Pulitzer en 1961.

En 1963 Piston recibe un encargo de la Broadcast Music, Inc (BMI), escribiendo el “Capriccio for Harp and String Orchestra”, dedicado al eminente arpista español Nicanor Zabaleta, que lo estrenó en Madrid el 19 de octubre de 1964. Una obra que dio a Piston la reputación de compositor académico.

La “Sinfonía Nº 8” fue encargada nuevamente por la Boston Symphony Orchestra, estando dedicada a Erich Leinsdorf. La terminó el 27 de enero de 1965. Piston raramente hacía correcciones de sus obras. Su escritura era tan clara, que casi todas sus obras pudieron ser publicadas como copias de sus partituras originales. Se estrenó el 31 de marzo de 1965, interpretada por Erich Leinsdorf en el Philharmonic Hall de New York. El compositor que estaba presente en el acto recibió una fuerte ovación del público. También fue bien recibida por la crítica.

Está orquestada para madera por triplicado, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba, timbales, percusión, dos arpas y cuerda. Escrita como la mayoría de sus sinfonías en tres movimientos.

El primer movimiento, moderato mosso, empieza con un tremolo de la cuerda. La música es austera con un gran empleo del cromatismo. Solos instrumentales se combinan con secciones de empleo masivo de la orquesta. Una música que en ocasiones se acerca al dodecafonismo.

El segundo movimiento, lento assai, es una nueva pieza de música pura. Sus temas son cromáticos sumergidos dentro de una estructura aparentemente tonal. En las secciones intermedias y finales utiliza motivos derivados del primer movimiento. El uso de las formas contrapuntísticas es muy acusado.

El último movimiento, allegro marcato, es un scherzo escrito en estilo libre. Sin introducción, la orquesta presenta su rítmico tema. Las diversas secciones de la orquesta se contestan unas a otras. El trio es un delicado fragmento interpretado por las flautas acompañadas por las arpas. La segunda parte del trio es interpretado como una breve coral por el metal. Pero la impetuosa reaparición del scherzo nos conduce a la coda.

Bien acogida por la crítica, puede ser considerada como la sinfonía más atonal de su autor. El crítico Raymond Ericson dijo de ella, que era una delicia tanto para la mente como para el oído. Un nuevo ejemplo del empleo de la música pura en un estilo moderno.

ARMONIAEn 1970 Piston compone la “Fantasía para violín y orquesta” para el gran violinista Salvatore Accardo, cumpliendo un pedido de Mario di Bonaventura de la Congregation of the Arts at Dartmouth College. Se trata de una obra bastante profunda.

Durante sus últimos años la salud de Piston se volvió bastante delicada, con la visión debilitada por la diabetes y enfermo del corazón. Su mujer muere en 1976. La última obra terminada por Piston es el “Concierto para cuarteto de cuerda, instrumentos de viento y percusión” escrito en 1976. Se estrenó en el mes de octubre de 1976. Piston muere pocas semanas después, el 12 de noviembre de 1976, de un ataque al corazón, en Belmont, Massachusetts.

Piston dejó escritos libros sobre principios de armonía y orquestación, que pueden considerarse como clásicos en sus respectivos campos, usados por profesores y estudiantes de armonía. Entre sus alumnos de la Universidad de Harvard encontramos a Samuel Adler, Leroy Anderson, Leonard Bernstein, Elliott Carter, John Harbison, Conlon Nancarrow y muchos otros.