DIAMOND

David Diamond (1915-2005) nació en Rochester, New York el 9 de julio de 1915, hijo de emigrantes judíos procedentes del área polaca de Lemberg, actualmente perteneciente a Ucrania. Recibió una educación como judío en la Escuela Hebraica. A sus siete años interpretaba melodías con un violín prestado por un amigo de la familia. En el año 1927 la familia se traslada a Cleveland, Ohio, donde empezará sus estudios en el Cleveland Institute of Music. La familia regresa a Rochester en el año 1930, continuando David sus estudios en la Eastman School of Music teniendo como profesores a Bernard Rogers en composición y a Effie Knauss en violín.

Mediante una beca en 1934 se traslada a New York, estudiando en la New Music School and Dalcroze Institute, con Paul Boepple y Roger Sessions hasta la primavera de 1936. Aquel verano recibe el encargo de componer la música para un ballet destinado a ser coreografiado por Leonide Massine, llamado “Tom”, basado en la popular obra “Uncle Tom’s Cabin”.de Harriet Stowe, una novela antiesclavista.

DIAMONDPara estar cerca de Massine que se encontraba en Paris, Diamond es enviado allí. Pero por dificultades financieras el ballet nunca fue hecho realidad. En 1937 tomó varios de sus fragmentos convirtiéndolos en una suite. En Paris Diamond conoce a Darius Milhaud, Albert Roussel y especialmente a Maurice Ravel.

Durante su estancia en París en 1936 Diamond visita el cementerio Père Lachaise donde se encuentran enterrados notables artistas, interesándose por Oscar Wilde y Sarah Bernhardt. Esta visita le inspiró la obra sinfónica “Psalm” que estrenó Howard Hanson en Rochester en 1937, durante el Festival of American Music.

Diamond realiza una segunda visita a París en 1937, para estudiar con Nadia Boulanger en Fontainebleau. Conoce a Igor Stravinsky que escucha una versión para piano a cuatro manos de su reciente obra “Psalm”. Aconsejado por el compositor ruso, realiza una revisión de la obra, con la cual gana el Juillard Publication Award del año 1937. Es una de las obras que contribuyen en la obtención de una beca Guggenheim en 1938 para seguir estudiando en París.

Continúa en París durante los años 1938 y 1939, regresando a los Estados Unidos al principio de la guerra. Compone el “Concerto for Small Orchestra” en 1940 durante su residencia en Yaddo, una comunidad de artistas situada en Saratoga Springs, New York.

Yaddo es una residencia para profesionales creativos, fundada en 1900 por el financiero Spencer Trask y su mujer, la poetisa Katrina. Es una comunidad de artistas de todos los medios y nacionalidades, ofreciendo sus instalaciones para que durante un determinado tiempo puedan trabajar libremente en sus creaciones artísticas. El resultado conseguido incluye a ganadores de 63 Premios Pulitzer, 108 Premios de Roma, un premio Nobel, Saul Bellow ganador del Premio Nobel de Literatura en 1976 y muchas más distinciones. Entre los compositores que lo han visitado encontramos a Leonard Bernstein, Aaron Copland y Virgil Thomson.

Durante su época de estudiante Diamond había compuesto dos sinfonías, que actualmente duermen muy confortablemente, como expresó el compositor, sin ningún deseo de estrenarlas, el la Free Library de Philadelphia

La “Sinfonía Nº 1”  fue terminada en 1941. Se estrenó el 21 de diciembre de 1941, interpretada por la orquesta de la New York Philharmonic-Symphony Society dirigida por Dimitri Mitropoulos.

El primer movimiento, allegro moderato con energía, empieza con un motivo de tres notas que nos conduce a la exposición del primer tema mediante el oboe y los violines. Continúa con un desarrollo del tema acompañado por el primer motivo de tres notas. El segundo tema es más lírico, conteniendo un motivo interpretado por la trompeta y desarrollado por la cuerda. Después de un breve desarrollo se llega a la recapitulación del tema principal, terminando con el motivo inicial modificado en forma de coda.

El segundo movimiento, andante maestoso, escrito en forma de lied tripartito, presenta un amplio tema lírico mediante la cuerda. Solos de la madera y del metal intensifican el tema. Se desarrolla de forma contrapuntística. La sección central es introducida por el corno inglés, estando protagonizada principalmente por el viento, sobre la base de la cuerda. En la parte final regresa el tema inicial.

El último movimiento, maestoso, adagio, allegro vivo, empieza con las tres notas del inicio de la sinfonía convertidas en una frase melódica, una especie de aleluya interpretado por el metal. El motivo es desarrollado por la cuerda y la madera, acompañados por la trompa en su parte final. Una brusca aceleración nos conduce al allegro vivo, con un tema rítmico vigoroso, conteniendo una escala descendente de 16 notas. Su desarrollo sigue la forma de rondó. Termina con una frase del metal que nos conduce a la coda con el motivo de tres notas.

La “Sinfonía Nº 2”  fue compuesta entre los años 1942 y 1943, durante una época llena de tensión motivada por la guerra y por la falta de recursos económicos. Aconsejado por Mitropoulos, Diamond envió la partitura al director de la Boston Symphony, Serge Koussevitzky, conocido por su soporte dado a la música contemporánea. La obra recibió una buena impresión, siendo estrenada el 22 de octubre de 1944.

DIAMOND S 2El primer movimiento, adagio fúnebre, empieza con un motivo trágico. La cuerda en su registro agudo nos presenta el tema principal. Un motivo elegíaco muy lírico, que se va expandiendo mientras crece, con un estilo que en algunos momentos nos recuerda a Mahler. El segundo tema de carácter contrastante es presentado por el oboe acompañado por las violas. Golpes de los timbales oscurecen el ambiente, llevándonos a un trágico episodio. Los dos temas junto con el motivo inicial se desarrollan mediante variaciones temáticas, en una forma conjunta comprendiendo el desarrollo y la recapitulación. Una tranquila coda cierra el movimiento.

El segundo movimiento, allegro vivo, corresponde al scherzo. Una figura rítmica derivada del segundo tema del anterior movimiento forma la base temática. Unas frases más tranquilas de la cuerda y la madera constituyen su trio. Luego continúa con la entrada de los timbales su figura agresiva inicial con sus casi gritos de protesta de los metales.

El tercer movimiento, andante expressivo, quasi adagio, consiste en un nuevo elemento lento con ecos del movimiento inicial. Un solo de clarinete es seguido por una especie de coral interpretada por la cuerda, con un amplio desarrollo. El solo de clarinete se repite más adelante. Luego se desarrolla de manera contrapuntística empleando las trompas y la cuerda, mediante una forma fugada.

El último movimiento, allegro vigoroso, está escrito en la forma rondó. El tema principal es un motivo rítmico alegre lleno de optimismo, con un carácter propiamente americano. Pasajes más líricos sirven como intermedios entre las distintas presentaciones variadas del tema, entre ellos algunos protagonizados por la cuerda en pizzicato. Una breve coda cierra la obra.

Una típica sinfonía escrita en tiempos de guerra, mostrando la forma violenta frente a los motivos elegíacos, terminando de forma esperanzada en busca de la victoria. Escrita en un cálido estilo tonal. Según las palabras de su autor que nos dice, para mí, el espíritu romántico en la música es importante porque es intemporal.

La “Sinfonía Nº 3”  fue compuesta en 1945 con la promesa de ser interpretada por Artur Rodzinski y la Chicago Symphony, lo cual nunca se produjo. Pasados unos años la mostró a          Charles Munch, que la estrenó en 1950 con la Boston Symphony Orchestra.

El primer movimiento, allegro deciso, está escrito en la clásica forma sonata. Un tema principal decidido apoyado rítmicamente por la percusión y un secundario de carácter lírico, son ampliamente desarrollados. El tema principal cierra el movimiento.

DIAMOND S 3El segundo movimiento, andante, nos presenta un tema dulce contrastando con el anterior movimiento. Un fragmento interpretado por tres flautas acompañadas por el arpa y el piano le ofrece un cierto encanto. El empleo del clarinete y del oboe da mayor fuerza expresiva al tema desarrollado por la cuerda. Enlaza sin pausa con el siguiente movimiento.

El tercer movimiento, allegro vivo, corresponde al scherzo. Una vibrante figura rítmica es acompañada por golpes de la caja. Una música de carácter alegre, construida mediante frases breves, continúa sin interrupción hasta su final.

El último movimiento, adagio assai, presenta después de una breve introducción, un tema elegíaco desarrollado por la cuerda, conteniendo una parte central algo más viva con solos de clarinete y del oboe. En la parte final vuelve al lirismo del principio.

Una obra escrita en un estilo eminentemente tonal. Según las propias palabras de su autor lo justifica diciendo. Es mi sentimiento más firme, que una música contemporanea inspirada en el romanticismo, templada mediante la introducción de renovadas técnicas clásicas, es el modo de salir de este presente periodo de caos creativo en la música.

La “Sinfonía Nº 4” fue compuesta también en 1945 bajo el patrocinio de la Fundación Koussevitzky. La obra está dedicada a la última esposa del director, Natalie Kousseviyzky. Se estrenó el 23 de enero de 1948 interpretada por la Boston Symphony dirigida por Leonard Bernstein, que a última hora reemplazó a un indispuesto Koussevitzky.

El primer movimiento, allegretto, nos presenta el primer motivo emergiendo de una introducción inicial. Un tema de carácter pastoral presentado por la cuerda en sordina, clarinete y bajo clarinete. Una variación del tema es interpretada por los violines. El segundo tema es presentado por el oboe. Los dos temas en contrapunto nos conducen hasta el climax. Una breve coda termina suavemente el movimiento.

El segundo movimiento, adagio, andante, nos presenta un tema parecido a una coral, de carácter religioso suplicante. Al pasar a la cuerda pierde algo de su fuerza inicial. Un segundo tema es presentado por el viento y continuado por los violines. Finalmente reaparece la coral inicial.

El último movimiento, allegro, es iniciado rítmicamente y con fuerza por el metal. La música es arrastrada por los rítmicos impulsos del piano, de los timbales y por las entradas de los metales. El ambiente creado refleja los grandes horizontes de los paisajes americanos.

Una nueva obra escrita en estilo romántico, que el autor defiende con sus propias palabras. Reconozco, naturalmente, que el romanticismo es actualmente la cenicienta, sin poseer el nivel social de su hermana mayor, el neoclasicismo. Sin embargo, lo acepto fervientemente, creyendo que como lo hago, este romanticismo encontrará en este país un suelo abonado para conseguir una nueva, joven y vigorosa juventud.

La obra está creada sobre una idea del compositor sobre la mortalidad. Según las teorías de Gustav Theodor Fechner (1801-1887), sobre la vida y la muerte, la sinfonía está construida en tres movimientos, el primero representa el continuo sueño, el segundo una alternancia entre sueño y estar despierto, el tercero el eterno estar despierto. El nacimiento es el paso entre el primero y el segundo estado. La muerte es la transición entre el segundo y el tercero.

Fechner fue un físico, filósofo y psicólogo alemán. Estableció la relación cuantitativa que existe entre las sensaciones y los estímulos físicos que las originan, desarrollando la ley conocida como Ley de Weber-Fechner, siendo actualmente uno de los principios básicos de la percepción. Importante para el autor de estas líneas por haberla empleado durante sus investigaciones en el campo de la odorización de los gases combustibles. Fechner además era un filósofo, con pensamientos tan humorísticos como el que afirmaba que los ángeles debían ser esféricos porque es la forma geométrica más perfecta.

Continuando en el campo de la música Diamond compone en 1947 el “Concierto para violín Nº 2” para la violinista Dorotha Powers. En el mismo año escribe la “Music for Shakespeare’s Romeo and Juliet”, una música pura para concierto con un carácter claramente romántico. Cuando en 1951 la obra teatral se representó en Broadway, en una producción de Dwight Wiman y Peter Glenville, con Olivia de Havilland. La actriz quería usar esta música, pero el compositor no lo permitió, prefiriendo escribir una nueva suite para acompañar la obra escénica.

La “Sinfonía Nº 5” fue empezada en 1947 pero no la terminó totalmente hasta su vuelta a los Estados Unidos en 1965, realizando una serie de modificaciones. La presentó Leonard Bernstein con la New York Philharmonic Orchestra en 1966.

En 1948 Diamond compone “The Enormous Room” inspirada en el libro del mismo título escrito en 1922 por E. E. Cummings, describiendo sus días de prisión durante la Primera Guerra Mundial.

La “Sinfonía Nº 6” fue compuesta en 1951, sin poseer más datos sobre la misma.

El Cantor de la sinagoga de la New York’s Park Avenue, David Putterman encarga a importantes compositores que escriban música para la Sinagoga Americana y su liturgia. Entre ellos contribuirá en 1951 Diamond escribiendo “Mizmor L’David: Music for Prayer”, para cantor, coro y órgano.

Durante los años 1950 los compositores tradicionalistas pierden su popularidad, al imponerse las corrientes más progresistas. En el caso de Diamond además debe añadirse los movimientos antisemitas y las actitudes contrarias a su abierta homosexualidad.

Diamond vuelve a Europa en 1951 como Fulbright Professor. El programa escolar Fulbright fue propuesto por el Congreso de los Estados Unidos en 1945, consistiendo en un intercambio educacional internacional, para promover la comprensión entre los países que habían participado en la guerra. Mediante una serie de becas pueden trabajar en tareas educativas fuera de su país.

Acogido a una de estas becas en su modalidad de profesor, Diamond pasa un año en la Universidad de Roma, viviendo luego hasta 1965 en Florencia. Durante su estancia en Italia compone una serie de obras de las que hablaremos a continuación. En el año 1954 se celebró el tricentenario del nacimiento de la colonia judía en los Estados Unidos. Diamond recibió el encargo de componer una obra para esta conmemoración. Para ello compone una obra para narrador y orquesta inspirada en textos bíblicos, junto a otros textos de diversos autores. La obra se titula “Ahava” (Fraternidad). Es un canto destacando la importante aportación del pueblo judío al desarrollo de la nación americana.

La “Sinfonía Nº 7” fue compuesta en 1957, siendo estrenada por Eugene Ormandy dirigiendo la Philadelphia Orchestra en 1959.

La “Sinfonía Nº 8” fue empezada en 1958, terminándola en el mes de noviembre de 1960, estrenándose el 27 de octubre de 1961, dirigida por Leonard Bernstein con la New York Philharmonic Orchestra. La obra está dedicada al compositor Aaron Copland en ocasión de su 60 aniversario.

Durante su estancia en Italia el lenguaje de Diamond, sin abandonar la tonalidad, se hace más cromático. Su mayor modernidad es un reflejo del desarrollo de la música contemporanea, pero sin emplear nunca la atonalidad.

El primer movimiento, moderato, adagio, allegro vivo, consiste en una introducción seguida de un allegro en forma sonata. La introducción presenta un motivo empleando las doce notas de la escala construido en dos partes, una parte rítmica construida mediante cinco notas  seguida por un tema lírico escrito en siete notas. El tema principal del allegro consiste en las notas iniciales, contrastando con el segundo tema presentado por el clarinete acompañado por la cuerda. Los dos temas se desarrollan ampliamente, terminando en casi su forma original durante la recapitulación. La coda final utiliza ambos temas

En el segundo movimiento, Theme (Adagio), Variations and Double Fugue, después de una breve introducción, los violines empiezan una amplia melodía cromática, que constituye el tema principal. La primera variación consiste en un canon dirigido por los violines y seguido por los violoncelos a un tono inferior. Continúa con una serie de cinco variaciones empleando los instrumentos de viento en diversos tempos. La séptima variación repite parte de la primera, para conducirnos sin pausa a una doble fuga de carácter vivo. El tema principal deriva del primer tema del anterior movimiento. Termina con un climax que nos conduce a la coda.

Se trata de la obra más compleja de todas las analizadas, empleando una serie dodecafónica en uno de sus motivos. Todos los temas son cromáticos lo que se refleja en una dureza del sonido. Un homenaje a la música que estaba escribiendo Copland en aquellos años, pero empleando un lenguaje menos agresivo.

En 1963 Diamond compone la obra patriótica “The Sacred Ground” para coro mixto, coro infantil, barítono y orquesta. Es una puesta en música del discurso de Abraham Lincoln, The Gettysburg Address. Un tema tratado por Ray Harris en su sexta sinfonía compuesta en 1944, como anteriormente se ha comentado.

En la década de los años 1980 el director Gerard Schwarz empezó a estudiar las obras de Diamond, especialmente sus sinfonías, que a pesar de haberlas estrenado grandes directores se encontraban totalmente olvidadas. Entonces empezó un extenso programa con la Seattle Symphony y la New York Chamber Symphony para interpretar y grabar una treintena de obras orquestales de Diamond. Las grabaciones originales las realizó el sello Delos. Actualmente muchos de estos discos han sido reeditados para el sello Naxos.

La “Sinfonía Nº 9” fue compuesta en 1985.

La “Sinfonía Nº 10” fue compuesta durante la década de 1980.

En 1987 por sugerencia del director Gerard Schwarz compone una obra para Yo-Yo Ma, el violoncelista americano de origen chino. Se trata de “Kaddish para violoncello y orquesta”. Se trata del canto hebreo dedicado a la muerte.

La “Sinfonía Nº 11” es la última de sus sinfonías. Compuesta entre los años 1989 y 1991, para la celebración del 150º aniversario de la New York Philharmonic. Según el propio compositor se trata de su mejor obra sinfónica.

En 1995 Diamond es honrado con la American National Medal of the Arts. La Julliard School lo nombra Doctor honorario en Música en 1998 y tres semanas antes de su muerte en 2005 recibe la Julliard Medal en la ceremonia conmemorativa del centenario de la escuela.

Diamond muere en Rochester el 13 de junio de 2005, poco después de una visita a la Seattle Symphony y a su director Gerard Schwarz. Su música conservadora fue totalmente olvidada durante las décadas de los años 1960 y 1970, durante los cuales las corrientes modernistas basadas en el atonalismo dominaron la escena. Afortunadamente esta situación ha cambiado en nuestros días, valorándose nuevamente los compositores que renovaron el tradicional romanticismo.