BRAGA SANTOS

Joly Braga Santos (1924-1988) nació en Lisboa en 1924. Estudió violín y composición en el Conservatorio de Lisboa. Luego continuó sus estudios con la principal figura de la música portuguesa en aquel tiempo, Luís de Freitas Branco.

Después de la Segunda Guerra Mundial pudo viajar a Francia para ampliar sus estudios. Dirección de orquesta con Hermann Scherchen y Antonino Votto y composición con Virgilio Mortari.

Sus intenciones son según sus propias palabras contribuir a un sinfonismo latino y reaccionar contra la tendencia predominante de la generación que me ha precedido, rechazando la monumentalidad en la música. El "Nocturno para cuerdas" Op.12 compuesto en 1944 es una de sus primeras obras.

La “Sinfonía Nº 1” Op.8  fue compuesta en 1946 estando dedicada a la memoria de los héroes y mártires de la última Guerra Mundial. La estrenó poco tiempo después la Orquesta Sinfónica de la Radio de Portugal en Lisboa, dirigida por Pedro de Freitas Branco. Orquestada para tres flautas incluyendo piccolo, dos oboes, corno inglés, dos clarinetes, clarinete bajo, tres fagots incluyendo contrafagot, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba, timbales, percusión y cuerda.

El primer movimiento, molto sostenuto, allegro enérgico, está compuesto en forma sonata con una introducción lenta. Empieza mediante esta introducción lenta donde los violoncelos exponen parte del material temático. Mientras la música se desarrolla, un solo de viola presenta un nuevo tema, que es repetido por la madera, la cuerda y finalmente por toda la orquesta en fortissimo. Un solo de clarinete acompañado por la cuerda baja establece un puente hacia el allegro. El primer tema es de carácter rítmico, iniciado por la cuerda y presentado al unísono por los violines y la trompa. De forma contrastante el segundo tema es muy lírico y presentado por los violines.

La sección de desarrollo es empezada por las trompas con el tema inicial, dialogando con la madera con acompañamiento rítmico de la cuerda. Después de la recapitulación y una breve coda el movimiento termina con repetidos acordes de modo abrupto.

El segundo movimiento, andante, molto tranquillo, es precedido por una larga introducción lenta, que es una variación de la introducción del primer movimiento. El tema principal es presentado por la flauta. Después de un largo crescendo llegamos a un emocional clímax. En la recapitulación el tema es interpretado por violines y violas, terminando el movimiento con la misma tranquilidad como había empezado.

El tercer movimiento, allegro assai, tiene forma de scherzo con los violines interpretando un tema derivado del primer movimiento acompañados por la cuerda grave. El tema del trío es muy simple siendo repetido constantemente en un crescendo. Una coral de carácter religioso y un diálogo entre cuerdas y metal preceden a la repetición de la primera parte. que nos conduce a una situación dramática. Se repite el trío pero esta vez nos conduce a una lenta coda que crece hacia un glorioso final, concluyendo de modo parecido al primer movimiento mediante fuertes acordes.

Una sinfonía de juventud escrita en un idioma romántico expresando los sentimientos de una guerra pasada en un estilo heredado de su principal maestro, pero que apunta hacia una futura personalidad.

La “Sinfonía Nº 2 en si menor”  fue compuesta en 1947 dedicada a la Orquesta Sinfónica de la Radio de Portugal y a su director Pedro de Freitas Branco quién la estrenó. Está orquestada para dos flautas, piccolo, dos oboes, corno inglés, dos clarinetes, dos fagots, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba, dos juegos de cuatro timbales cada uno, percusión y cuerda.

El primer movimiento, largo, allegro energico ed appassionato, no sigue la forma sonata clásica. Tiene una forma simétrica A, B, C, B, A. empezando con una introducción lenta, mediante un motivo presentado por un solo de trompa, que establecerá la conexión entre los diferentes movimientos, como una especie de leitmotiv. El primer tema es vivo y de espíritu épico mientras que el segundo es lento y de naturaleza lírica. La sección central C también está dividida en tres partes. Es de tempo lento y en su parte central se encuentra un desarrollo del motivo inicial de la sinfonía. Luego se repiten los temas en orden inverso al de su presentación.

El segundo movimiento, adagio non troppo, es el clásico tiempo lento de la sinfonía escrito en forma tripartita. El tema principal es presentado por la flauta y luego repetido por la orquesta con gran lirismo. La parte central es un complicado desarrollo en el que se mezclan diversos temas. Luego se repite la primera sección de carácter lírico, que nos conduce a una etérea coda con sonidos lejanos del metal y solos de timbal.

El tercer movimiento, allegretto pastorale, toma el lugar del scherzo. Se basa en una melodía pastoral escrita en ritmo binario con un sencillo tema interpretado de forma alterna por la madera y los violines sobre un soporte rítmico en forma de motto perpetuo de la cuerda baja.

El cuarto movimiento, lento, allegro, epílogo (Lento), posee una estructura compleja. Empieza con una introducción lenta interpretada por la cuerda y seguida por la madera, que nos conduce al tema del allegro de ritmo vivo que sin desarrollarse nos lleva a una sección lírica lenta, terminando con el corno inglés interpretando una reminiscencia del tema inicial de la sinfonía, seguido por una dinámica fuga. Después de un crescendo, que parece llevarnos al final de la obra, la música se detiene de un modo brusco. Entonces se repite el motivo inicial seguido por una cadenza del clarinete, que nos conduce al epílogo, empezando con una suave línea melódica que crece hasta el glorioso final de la sinfonía.

En 1948 Braga Santos compone la "Elegía en memoria de Vianna da Motta" que hacía poco había fallecido. Obra tripartita en la que emplea un tema modal en la parte central rodeada por el tema elegíaco.

La “Sinfonía Nº 3”  fue compuesta en 1949 estando dedicada a Luís de Freitas Branco. La estrenó la Orquesta Sinfónica de la Radio de Portugal dirigida por Pedro de Freitas Branco.

El primer movimiento, lento, allegro moderato, empieza con una sección lenta donde se presenta el material base que se desarrollará en la sinfonía. Consiste en un motivo modal en la cuerda grave, breves líneas melódicas presentadas por la trompa y la trompeta, células rítmicas en timbales, maderas y metal. Finalmente mediante un solo de fagot. Compuesto en forma sonata el primer tema del allegro se caracteriza por un perpetuum mobile de las cuerdas, que es interrumpido por el segundo tema con carácter expresivo. Después del desarrollo el tema lírico que cierra la recapitulación nos conduce a una decidida coda.

El segundo movimiento, lento, se caracteriza por su absoluta tranquilidad. Unos acordes iniciales son interrumpidos por la línea melódica de la trompa basada en la introducción de la sinfonía. Esta melodía que es presentada por el oboe acompañado por el pizzicato de la cuerda se desarrolla ampliamente. En la última sección el tema es interpretado por el unísono de los violines en su registro agudo acompañados por el arpa.

El tercer movimiento, tempo di scherzo ma non troppo vivace, consiste en una danza rural de marcado ritmo, primero interpretado por los timbales y luego por la cuerda. La sección principal tiene dos partes bien diferenciadas, la primera presentada por el viento y la segunda mediante la cuerda. La sección correspondiente al trío es más lenta empezando mediante un solo de violín y un solo de viola y creciendo mediante un tutti orquestal, para finalmente repetir la sección rítmica inicial.

El cuarto movimiento, adagio, allegro, empieza mediante una sección lenta muy parecida a la del primer tiempo, pero en esta ocasión es protagonizada por el metal. Aparece un nuevo tema inspirado en la línea melódica del movimiento lento. Continúa con un fugato de la cuerda basado en el motivo de la trompa, que se desarrolla hasta llegar a un gran tutti orquestal. Los timbales nos llevan al allegro de carácter contrapuntístico, formado por una doble fuga que se desarrolla sobre el acompañamiento rítmico de largas líneas melódicas basadas en el movimiento lento. Termina con un intenso coral que concluye en un acorde masivo dando el carácter de sorpresa al do mayor final.

Una sinfonía que sigue la línea de su maestro basado en la escuela de Cesar Franck, donde a partir de una idea inicial se va desarrollando la obra manteniendo relaciones temáticas entre sus movimientos.

La “Sinfonía Nº 4” Op.16  fue compuesta en 1951. Está orquestada para dos flautas, piccolo, dos oboes, corno inglés, dos clarinetes, clarinete bajo, dos fagots, contrafagot, cuatro trompas, cuatro trompetas, tres trombones, tuba, dos arpas, timbales, caja clara, bombo, triángulo, platillos, tam-tam y cuerda.

El primer movimiento, lento, empieza mediante una introducción lenta en forma de un trémolo bruckneriano de donde surge el tema principal interpretado por el fagot. La música crece hasta llegar a un primer clímax. Después decrece llegando a una pausa que da paso a la sección allegro con fuoco escrita en forma sonata, empezando mediante una célula rítmica en los bajos de la cuerda, intensificándose hasta llegar a un fortissimo, en el cual la madera interpreta el tema principal. Luego el tema es tomado por la cuerda y después de un breve desarrollo aparece el segundo tema en forma de una amplia melodía.

Continúa con la sección de desarrollo formada por diferentes bloques sonoros y después de un decrescendo nos conduce a la recapitulación, empezando mediante una célula rítmica marcada por la percusión, que nos conduce a un crescendo bruckneriano acompañado por trémolos de la cuerda. El movimiento termina con un potente acorde.

El segundo movimiento, andante, empieza como una especie de marcha fúnebre con una melodía obstinato interpretada por los registros graves. El tema principal es introducido por los clarinetes y luego tomado por toda la sección de madera con un fuerte contrapunto en la cuerda. Su desarrollo nos conduce a un intenso accelerando hasta llegar a su clímax.

La sección central nos presenta una melodía modal interpretada por la cuerda en sordina, acompañada armónicamente por los bajos del metal. La melodía se repite llegando a un nuevo clímax que da paso a la recapitulación de la primera parte del movimiento. En la coda la música desaparece en la distancia mediante timbales y percusión

El tercer movimiento, allegro tranquillo, corresponde al scherzo, que en este caso recibe la influencia de Sibelius haciéndose evidente en el primer tema. Empieza mediante trémolos de la cuerda y pizzicatos de los contrabajos. El tema principal es presentado por el oboe en forma melódica y el secundario por el ritmo de las maderas acompañado por la cuerda en pizzicato. Después de repetir la sección llegamos al trío, cuyo tema principal aparece como una canción folclórica. Luego el scherzo y el trío se repiten y la coda termina mediante un accelerando.

El cuarto movimiento, lento, es el más complejo. Su estructura se puede resumir en tres secciones. Una introducción lenta, un allegro con dos temas y una parte final en forma de coral. La primera sección lenta nos presenta un tema en forma de obstinato, que se va acelerando hasta conducirnos a la segunda sección, allegro con brio.

El primer tema es presentado de forma brillante por las cuatro trompetas. El segundo tema consiste en una danza folclórica, que nos conduce al desarrollo, a una sección melódica, alla breve y finalmente a la recapitulación, en la cual el material temático es presentado de forma más brillante. El tema folclórico crece terminando de manera brusca mediante un redoble de timbal. La última sección, epilogo, empieza mediante los bajos del metal, que preparan el gran tema en forma de coral que culmina la obra. De un modo parecido al final de la novena sinfonía de Beethoven se interpreta una solemne melodía, llamada por el compositor Himno a la Juventud, dedicada a las Juventudes Musicales, de las cuales el compositor fue uno de sus miembros fundadores.

Como en el caso de Beethoven el compositor pensó en terminar la obra con intervención de los coros. Cuando se acabó la interpretación de la sinfonía, con motivo de una convención de Juventudes Musicales en Lisboa, le añadió una sección en cuatro partes para coro mixto. Pero su interpretación original sin los coros es suficiente, destacando su brillante orquestación.

Las "Variaciones sinfónicas sobre una canción popular del Alentejo" Op.18 fueron escritas en 1951, estando influenciadas por el folclore local, que el compositor considera de gran originalidad y grandeza.

En 1952 compone la ópera para la radio "Viver ou Morrer" Op.19 que posee un amplio preludio de gran dramatismo en forma de poema sinfónico. La "Obertura sinfónica Nº 3" Op.20 escrita en 1953 también contiene elementos folclóricos del Alentejo.

A inicios de 1956 conoce a María José Falcao, una cantante con la que se casará en el mes de enero de 1957. En esta época debido a motivos económico compone el ballet "Alfama", el barrio de origen árabe que rodea al castillo de San Jorge de Lisboa.

Viaja a Roma estudiando entre 1959 y 1960 con Virgilio Mortari y Gionacchino Pasqualini. Este contacto con los nuevos estilos musicales europeos influirá de modo decisivo en su música. Su lenguaje musical se dirige hacia un cromatismo libre en algunos momentos cercano a la atonalidad. Incorpora las tendencias modernas a su estilo personal basado en la melodía y el ritmo.

El "Divertimento Nº 1" compuesto entre 1959 y 1961 dedicado a su maestro, el compositor italiano Virgilio Mortari, está basado en el folclore musical de Portugal. Una obra que todavía es un reflejo de su primer estilo tonal.

El "Concierto para viola y orquesta" Op.31 compuesto en 1960 fue empezado en Roma y terminado en Lisboa. Utiliza temas modales y una expresión más libre que sus obras anteriores. Es una transición hacia su nuevo estilo, adoptado después de sus estudios romanos.

Los "Três Esboços Sinfónicos" Op.34 compuestos en 1962 son la prueba evidente de su nuevo estilo de composición, más moderno con características cromáticas acusadas definidas por el compositor como libre cromatismo. Inicia un periodo más disonante.

La “Sinfonietta para orquesta de cuerdas” fue compuesta en 1963 para doce instrumentos de cuerda, tres primeros violines, tres segundos violines, dos violas, dos violoncellos y dos contrabajos. Está dedicada al gran director portugués Álvaro Cassuto y a la orquesta de cámara Gulbenkian que la estrenaron.

El primer movimiento, adagio, allegro, empieza mediante una introducción lenta, en la cual después del conjunto inicial el primer violín tiene un papel predominante. Sigue con una forma sonata libre omitiendo la recapitulación. El primer tema del allegro es interpretado por todo el conjunto con características rítmicas. El segundo tema es más lírico y está influenciado por el folclore portugués. Está interpretado por las dos violas con acompañamiento en pizzicato. La sección de desarrollo basada en dichos temas nos conduce a la coda.

El segundo movimiento, adagio, es más cromático y dividido en tres secciones. En la primera explora la coloración tonal mostrando la influencia de la música dodecafónica. En la parte central los primeros violines al unísono presentan una pensativa línea melódica. La última sección termina con una coda interpretada por el primer violín, acompañado por notas sostenidas, diferentes para cada uno de los once instrumentistas, con lo que logra un conjunto dodecafónico de tipo vanguardista.

El tercer movimiento, allegro ben marcato, ma non troppo, está escrito en forma sonata libre. El primer tema es de carácter rítmico incisivo, mientras que el segundo es más lírico e interpretado por dos violines, una viola y un violoncelo. Antes de llegar a la coda el movimiento es interrumpido por una sección, largo, en la cual el primer violín es acompañado por el resto de instrumentos, de un modo similar al del final del segundo movimiento. Termina con una coda basada en el tema rítmico.

La “Sinfonía Nº 5” (Virtus Lisutaniae)  fue compuesta entre 1965 y 1966 para una demanda del gobierno a través de la Emisora Nacional, destinada a la conmemoración del 40º aniversario de la Revolución Nacional que destituyó la anterior república, constituyéndose en un sistema autoritario, claramente una dictadura fascista.

El compositor nunca quiso abandonar el país y para poder sobrevivir en un régimen policial se vio obligado a escribir obras para ser interpretadas por instituciones gubernamentales, a pesar de las críticas recibidas por los opositores.

Está orquestada para cuatro flautas, incluyendo dos píccolos, tres oboes, corno inglés, tres clarinetes, clarinete bajo, clarinete contrabajo, cuatro fagots, seis trompas, cuatro trompetas, tres trombones, tuba, dos timbalistas, además de una amplia sección de percusión con doce instrumentistas, consecuencia de una visita realizada a Mozambique, entonces colonia portuguesa, celesta, piano, dos arpas y cuerda.

El compositor se refiere a esta obra con las siguientes palabras. A pesar de que he utilizado ciertos elementos rítmicos y melódicos de la música popular del este de África, especialmente en el segundo movimiento, la música no es programática. Lo que cuenta es su propia arquitectura.

El primer movimiento, largamente, Preludio, es la introducción a los otros movimientos. Empieza de modo violento seguido por la presentación del tema principal mediante las violas. Un tema amplio con intervalos asimétricos, que constituye la base estructural de la sinfonía. Continúa con un amplio desarrollo del tema en forma de variación continua, mediante el empleo de un cromatismo libre.

El segundo movimiento, Zavala, moderato, es el más original, especialmente por el empleo de su amplia sección de percusión. Según palabras del compositor, la sección de percusión, con una docena de intérpretes, juega un importante papel evocando los intérpretes de marimba de Zavala, una región situada en el sur de Mozambique, con sus siglos de antigua tradición que todavía practican. Docenas de marimbas, afinadas en diferentes escalas, algunas de las cuales tienen una estructura interválica extraña para la música europea. El viento presenta cortas líneas melódicas sobre la base armónica interpretada por la cuerda y el metal.

El tercer movimiento, largo, es lento y de características dramáticas. Según escribe el compositor, espacios, líneas y masas sonoras se siguen y se cruzan entre ellas. Lo que desea transmitir su autor es un sentimiento dramático mediante una música bastante disonante.

El cuarto movimiento, allegro enérgico ed appasionato, empieza mediante una corta introducción fuertemente rítmica con empleo de la percusión, seguida por la exposición del tema principal mediante las seis trompas al unísono. La extensa sección final, largamente, basada en el principal tema inicial, se desarrolla hasta llegar a una solemne coda basada en una línea melódica en la tradición de la música romántica.

Una sinfonía que emplea un estilo muy diferente al de sus cuatro primeras sinfonías. Una música bastante más disonante, con un empleo masivo de la percusión especialmente en el segundo y cuarto movimiento.

"Encruzilhada" es un ballet compuesto en 1967 para la compañía de ballet Gulbenkian de Lisboa. Se inspira en la música folclórica portuguesa pero enriquecida en una atmósfera expresionista y el uso politonal.

Siguiendo la línea estilística de esta segunda etapa compone en 1967 las "Variaciones concertantes para cuerda y arpa", una obra densa armónicamente y contrapuntísticamente. El "Concierto para violín, violoncelo, cuerdas y arpa" compuesto en 1968 sigue una parecida línea, con un carácter muy cromático.

La “Sinfonía Nº 6” fue compuesta en 1972 siendo distinta de todas las demás por su estructura en un solo movimiento. Además dividida en dos partes, la primera puramente sinfónica y en la segunda requiere la intervención de una soprano y coros.

La primera parte de la sinfonía es expresivamente compleja e inestable, con muchos cambios de tempo. Música cromática, prácticamente atonal. Empieza por una sección lenta, largo, de características dramáticas, seguida por un cambio de tempo anunciado por la percusión, allegro, andante, que pasa por sucesivos cambios de ritmo y de tensión.

Continúa sin pausa con la siguiente sección, largo, iniciada lentamente mediante un repique de campanas antes de pasar a un tempo más agitado con intervención de la percusión. Es la sección más extensa, con muchas variaciones en su expresividad terminando de manera reflexiva, pasando sin interrupción con una nueva entrada de la percusión a la última sección de esta parte marcada como allegro, que cierra la parte exclusivamente sinfónica.

La segunda parte que sigue sin interrupción utiliza poemas del poeta portugués Luís de Camoës, el autor portugués del poema épico más importante del siglo XVI, Os Lusíadas. Los dos poemas usados en la sinfonía tienen relación con el mar y están escritos en gallego, un idioma derivado del portugués muy cercano al español.

El primero Ondas que por el mundo caminando, es interpretado por el coro evocando los viajes por mar. El tempo ahora es estable con armonías modales, en una atmósfera casi religiosa. El segundo Voltas a mote, es cantado por la soprano con acompañamiento coral y orquestal. Expresa el deseo de una muchacha, dirigido a su madre, de hacerse marinero, para poder reunirse con su amado, un marinero. Escrita a modo de canción de cuna nos conduce a la coda que cierra la orquesta en pianissimo.

El "Concierto para piano y orquesta" compuesto en 1973 es una potente obra para lucimiento del solista, al que concede la máxima importancia. Las "Variaciones para orquesta" compuestas en 1976 están escritas en el moderno estilo orquestal de la escuela de Darmstadt, que incorpora la atonalidad. Lo mismo ocurre con el "Divertimento Nº 2" compuesto en 1978, sin tener ninguna relación estilística con su anterior.

Los "Cantares galegos" Op.54 escritos en 1983 para soprano y orquesta sobre poesías de Rosalía de Castro constituye su único ciclo de lieder. Entre sus últimas obras se encuentra el "Concierto para violoncelo y orquesta" Op.66 terminado en 1987, que parece anunciar el ocaso de su autor.

Joly Braga Santos ha escrito además tres óperas y numerosa música de cámara. Muere de un infarto el 18 de julio de 1988 en Lisboa.