FIBICH

Zdenek Fibich  (1850-1900) nació en Vseborice (Bohemia) el 21 de diciembre de 1850. Junto con Smetana y Dvorak, compone el grupo de compositores que se sienten realmente checos, dando lugar a la escuela nacionalista romántica. Pero nunca se declarará totalmente checo, mostrando en su obra rasgos de la escuela germánica nacida en Leipzig junto a sus ideas nacionalistas.

En sus primeros años recibió instrucción musical directamente de su madre. Luego prosiguió sus estudios en Viena y Praga. Dejó esta última ciudad en 1865 habiendo escrito unas cuantas obras, entre ellas el esbozo de una sinfonía. Continuó su educación musical en Leipzig, donde residió entre 1865 y 1867, teniendo como maestros a Moscheles y a Richter. Durante su estancia en Leipzig empieza dos sinfonías. De la primera, “Sinfonía en mi bemol”, solo sobreviven dos movimientos en una partitura adaptada para cuarteto de cuerdas. De la segunda “Sinfonía en sol menor”, únicamente se conserva el scherzo, en un arreglo para piano a cuatro manos.

Realiza una estancia de ocho meses en París, entre 1868 y 1869, donde vive como profesor de piano. Termina sus estudios en Mannheim en el curso 1869-1870 con el director Vincenz Lachner. Luego regresa a Bohemia, viviendo con sus padres. En la primavera de 1873 se casa con Ruzena Hanusova y en el otoño consigue el puesto de profesor de coros en Vilnius.

En el mes de enero de 1874 su esposa da a luz a dos gemelos que mueren al poco tiempo. Tras su retorno a Praga también fallece su esposa, pero un año más tarde se casa de nuevo con su cuñada Betty Hanusova, una importante contralto.

Trabaja en Praga como director asistente y de los coros en el Teatro Provisional desde el año  1875 al 1878, dirigiendo especialmente operetas. Luego trabajó como director coral en la Iglesia Ortodoxa Rusa, desde 1878 a 1881, lo cual le dejaba más tiempo para la composición. Finalmente solo se dedicó a la enseñanza.

La “Sinfonía Nº 1 en fa mayor”  Op.17 es la primera que ha llegado hasta nosotros en su forma definitiva. Empezada en 1877 no se estrenó hasta 1883. Una obra convencional y académica, siguiendo la línea marcada por Mendelssohn en el Conservatorio de Leipzig, pero que muestra los rasgos característicos de su autor.

El primer movimiento allegro moderato, utiliza temas checos sobre una estructura occidental. El tema principal es heroico y aéreo, con reminiscencias de Dvorak. Un segundo tema melódico aparece más tarde. Múltiples motivos secundarios son utilizados durante el desarrollo, pero dominados por la fuerza del tema principal. Regresamos a la parte inicial en la reexposición. Las últimas llamadas del tema principal cierran la extensa coda.

El segundo movimiento corresponde al scherzo. Un movimiento animado y juguetón, como corresponde a su título. El trío tiene ritmo de polaca que contrasta con el del scherzo que regresa a continuación.

El adagio non troppo, subtitulado alla romanza, tiene el melancólico encanto que convertirá a Fibich en una figura notable del melodrama. En la parte central llega a una exaltada interpretación del tema, antes de volver nuevamente a la primera parte.

Termina con un allegro con fuoco e vivace. Posee un tema enérgico, que como si se tratara de un rondó, va alternando con motivos melódicos. Un tema solemne entonado por la orquesta en pleno parece que nos conduce al final, pero es solo una ilusión. El rondó continúa hacia nuevos finales ficticios y pausas. Una sección melódica con solos de la madera nos lleva a otra sección con potencia rítmica. Finalmente después de una lírica interpretación del tema principal del primer movimiento, llega la coda final, con una intensidad que no desmerece las utilizadas por Dvorak.

Fibich parece feliz en su matrimonio, del cual nace su único hijo, Richard, en el año 1876. Pero un hecho cambiará totalmente su vida, afectando especialmente a su poder creativo. En el año 1892 se relaciona con una de sus alumnas, Anežka Schulzová, de la cual se enamora locamente. Anežka es una muchacha inteligente de 24 años que se convierte en el amor más grande en la vida del compositor. Su atracción es total, no solamente en el campo erótico sino incluso en el plano intelectual.

Anežka era una persona cultivada, traducía libros y escribía artículos en revistas literarias. Se convirtió en la libretista de las óperas de Fibich. Su amor era total en todos los aspectos. Tanto que el compositor abandonó a su mujer y a su hijo para ir a vivir con la joven, no olvidemos 18 años menor.

Este irresistible amor, marca toda la producción del compositor durante los últimos ocho años de su vida. Entre sus obras se encuentra un auténtico diario íntimo. Es un grandioso ciclo para piano titulado “Nálady, dojmy a upomínky” (Estados de ánimo, impresiones y recuerdos). Consta de 376 pequeñas composiciones para piano, por medio de las cuales hace un relato en forma musical de su relación amorosa. Los estados de ánimo representan la parte más lírica de la obra, expresando sus sentimientos. Sus momentos de felicidad, la sombra de los celos, sus reencuentros. Los recuerdos son el diario personal, contando en música sus vivencias personales, como por ejemplo sus vacaciones con Anežka y su familia en un balneario de aguas termales.

Las impresiones fueron la primera parte escrita, compuestas durante los años 1892 y 1893. Forman un poema musical sobre la persona de Anežka como mujer. Es la parte con mas erotismo del ciclo y la más original. Representan su amor carnal, que seguramente fue el primero en presentarse. Fibich hace una representación musical del cuerpo de la muchacha. Si hubiera sido un pintor su obra sería una serie de realistas desnudos.

Pero en el caso de un músico, realiza una detallada descripción musical de cada parte de su cuerpo, una descripción que no es material, como en el caso de las artes plásticas. Expresa las impresiones que le producen cada una de las partes del cuerpo de la muchacha. La cabeza, los ojos, la cara, las manos, el cuello, sus pecas. Sin olvidar las partes más eróticas de la mujer como son la boca, los muslos, los senos a los que dedica siete obras y sin faltar el religioso respeto sobre el gran misterio de la mujer, fuente de voluptuosidad y de vida.

La “Sinfonía Nº 2 en mi bemol mayor”  Op.38 fue escrita durante los años 1892 y 1893, es decir en los momentos más intensos físicamente de su relación con Anežka. Se estrenó el 9 de abril de 1893 en Praga siendo una de sus obras más bellas. El amor que sentía hacia la joven le impulsó a dar lo mejor que tenía. Todas sus mejores obras se concentran en los ocho últimos años de su vida.

El primer movimiento allegro moderato presenta el tema principal mediante las trompas, un motivo básico en la obra. Este motivo se va ampliando y desarrollando a lo largo de todo el movimiento. Termina con una coda fundamentada en el mismo motivo.

El segundo movimiento adagio está basado en uno de sus recuerdos más queridos. Pertenece a la citada colección “Nálady, dojmy a upomínky” (Estados de ánimo, impresiones y recuerdos). Es el recuerdo del día en que Fibich declara su amor a Anežka. Un tema romántico que nunca llega a la sensiblería. En la parte final reaparece en el tutti orquestal antes de terminar con una melancólica coda.

El scherzo es rítmico, apareciendo nuevamente el motivo del principio de la obra. Contrasta con el trío de carácter más suave pero sin abandonar los motivos rítmicos. Luego como es habitual, se repite el scherzo terminando con una enérgica coda.

Acaba con un allegro energico cuyo tema principal es optimista y brioso. Los recuerdos del compositor aparecen nuevamente en la parte lírica. Para unificar la obra encontramos reiteradamente el motivo inicial. La parte final es una reafirmación del optimismo triunfante, como estado de ánimo del compositor.

La “Sinfonía Nº 3 en mi menor”  Op.53 fue escrita durante el año 1898. Su inspiración continúa siendo sentimental, prosiguiendo con la influencia de Anežka sobre sus composiciones. Una obra que nos lleva de las sombras a la claridad.

El primer movimiento allegro inquieto es de un carácter sombrío. Un tema que utiliza los tonos graves, contrasta con un segundo más melódico que deja entrever los rayos de luz. El autor juega con este claroscuro durante el desarrollo. Los temas se reafirman durante la reexposición, terminando con una breve coda.

El segundo movimiento allegro con fuoco, adagio, consiste en una orquestación de dos de sus estados de ánimo de la comentada colección. Una música suavemente melancólica nos acerca a los sentimientos de su autor.

El scherzo es de una ligereza que recuerda al estilo de Mendelssohn, con diálogos entre cuerdas y viento. El trío es melódico y tranquilo. Retorna el scherzo con sus motivos ligeros y aéreos.

El movimiento final allegro maestoso, allegro vivace, empieza de modo sombrío como el primer movimiento. El primer tema surge de las profundidades elevándose hacia la luz. Reaparece líricamente un estado de ánimo. Pronto la atmósfera se aclara apareciendo el tema principal, una especie de polca sincopada. El estado de ánimo vuelve a resurgir brevemente, pero el movimiento se hace más exuberante. La obra termina con una triunfante coda.

En 1899 Fibich escribe un fragmento sinfónico de lo que podría ser el comienzo de una nueva sinfonía, pero desgraciadamente muere en 1900 de una pulmonía. Anežka nunca se repuso de la muerte de su íntimo amigo. Le había dado todo, su vida y su obra. Encerrada en su habitación solo podía esperar la hora de su muerte. Una culminación del romanticismo, que tuvo que esperar cinco años antes de reunirse con su amado en la eternidad.