BRUCKNER 4

La “Sinfonía Nº 4 en mi bemol mayor”  (Sinfonía Romántica) fue compuesta en el año 1874. Bruckner como era habitual retocó esta primera versión durante los años 1876 o 1877, pero en 1878 realizó una revisión más profunda, con la composición de un scherzo y trío totalmente nuevos. El scherzo de la versión original posee un sonido misterioso. El nuevo es el más conocido actualmente por sus sones de caza. Finalmente desde el 19 de noviembre de 1879, hasta el 5 de junio de 1880 revisó el final.

La obra fue estrenada en Viena en el año 1881 bajo la dirección de Hans Richter. La interpretación fue un éxito, el primero que lograba Bruckner con sus obras, saliendo a saludar a la finalización de cada movimiento. Esta es la versión que se conoce como la versión de Viena 1878/80. Fue publicada por Haas en 1936. Es la versión que comentamos a continuación.

El nombre de Romántica procede de un programa escrito por el propio Bruckner, evocando diversas escenas de un mundo romántico medieval. Empezó queriendo hacer una especie de obra programática, pero con su estilo puro de composición se fue olvidando de sus ideas.

El primer movimiento representaba la salida del sol en una ciudadela medieval. Sus majestades salen por las puertas del castillo montando orgullosos corceles. Las maravillas de la naturaleza les rinden pleitesía. El adagio representa una cita amorosa de dos amantes en el Medievo. El scherzo pinta una escena de caza de señores en la Edad Media. Por último, la parte final quiere representar una fiesta popular.

El primer movimiento bewegt, nicht zu schnell, empieza con suaves trémolos en las cuerdas, de los que surge la llamada de las trompas que nos presentan el tema principal. Luego el tema es recogido por la madera y nos conduce hacia el tema lírico. Después de una nueva aparición del tema heroico, se pasa a una romántica sección en la que parece querer representar la naturaleza, escuchándose trompas de caza y cantos de pájaros. Encontramos también un tercer tema lírico.

Un tutti de la orquesta en forma de coral empieza la sección de desarrollo, elaborada con grandes cambios de dinámica y color. La recapitulación comienza con las llamadas de las trompas del inicio, en contrapunto con figuraciones de la flauta. Luego se repiten los temas líricos, separados por fortes del metal,  hasta llegar a un nuevo clímax del viento que nos llevará a la coda, en la cual las trompas repiten las notas iniciales frente a reiterados fuertes acordes de la orquesta. Algunas de las ideas programáticas de Bruckner se ven reflejadas en la partitura.

El segundo movimiento es un andante. En forma de una marcha lenta se presenta el primer tema lírico mediante los violoncelos. Una especie de coral en la orquesta lo separa del siguiente tema. El segundo tema está anunciado por las violas sobre un punteado de la cuerda. Se escuchan unas llamadas en las flautas y trompas. Luego vuelve el coral espiritual que nos llevará hasta el clímax del movimiento.

Entonces retorna el tema lírico principal. Nuevamente se escuchan las llamadas de flautas y trompas. Se vuelve a interpretar el tema lírico de las violas. Un retorno a la coral nos lleva a un nuevo tutti del metal. El movimiento termina con una serie de sonidos que se van desvaneciendo, acompañados por suaves golpes de timbal. La escena de amor de Bruckner es más espiritual que carnal. Comparemos esta escena con la de Raff en su Lenore o con las correspondientes de Tchaikovsky y nos daremos cuenta de la espiritualidad de Bruckner, salida del propio órgano de la Iglesia.

El scherzo representa una escena de caza. Las exclamaciones de las trompas se van acercando hasta llegar al tutti orquestal. Los violines interpretan una sección más lírica antes de la repetición de la parte dominada por las trompas. El trío es una danza popular de los valles austríacos, un ländler, que nos muestra el encanto natural del lugar. Luego se repite el scherzo hasta llegar a la coda. Es la parte que presenta más claramente el programa diseñado por Bruckner.

Termina con un extenso finalebewegt, doch nicht zu schnell. Empieza con los clásicos trémolos en las cuerdas. Fragmentos de melodía en las maderas nos conducen a las llamadas de las trompas, que pasan a trompetas y trombones, hasta presentar el heroico primer tema del movimiento. En contraposición a este gigantesco tema aparece el tema lírico. Es como una representación del plácido valle rodeado de imponentes cadenas montañosas.

Estos temas se vuelven a escuchar transformados, hasta llegar a un coral con el cual empieza el desarrollo. Con los anteriores elementos arquitectónicos y algún tema de los primeros movimientos, Bruckner va construyendo un sólido edificio del que no faltan las referencias wagnerianas peculiares de su estilo, como en la frase que cierra el desarrollo. Después de la recapitulación se llega a una gran coda, empleando el tema inicial, que cierra con espectacularidad la obra.

El comentario de este movimiento corresponde a la versión de 1878/80. Como se ha explicado anteriormente, Bruckner retocó la partitura original en 1878 sin que se estrenara. La versión final estrenada en Viena es la de 1880. El movimiento final en la versión de 1878 es diferente de la primera versión de 1874. Esta versión intermedia fue publicada por Nowak. El material temático es muy próximo a la versión original pero Bruckner lo acortó. A este movimiento lo denominó Volkfest, fiesta popular.

Entre las diferencias con las otras versiones encontramos una cita mediante las cuatro trompas del tema principal del primer movimiento. También se producen cambios en la instrumentación de algunos fragmentos. En la versión de 1880 añadió una nueva sección lenta lírica para las cuerdas que se conserva en la versión final. La introducción del tema principal es totalmente diferente de la versión original. La duración de la obra en su versión original es de unos 75 minutos, que se reducen a unos 64 en su versión de 1878/80.