Enric Palomar (1964-) nació en Badalona en 1964, estudiando en el Conservatorio de Barcelona. Amplió su formación con Benet Casablancas y Joan Albert Amargós. Accésit en el X Concurso de Composición de la Generalidad de Cataluña por "Interludio Alegórico" (Homenaje a Claude Debussy).

Ha escrito numerosas obras de cámara para diversas formaciones y solistas, entre las que destacan la ópera "Ruleta", con libreto de Anna Maria Moix y Rafael Sender, estrenada en el Mercat de las Flors de Barcelona en 1998.

Su segunda ópera "Juana", basada en la vida de Juana I de Castilla, con libreto de Rebecca Simpson, se estrenó en la Oper Halle de Alemania en 2005, con representaciones posteriores en el Teatro Romea  de Barcelona y en el Staatstheater Darmstadt de Alemania.

"Thamar y Amnón" es una cantata escénica para soprano, mezzosoprano, tenor, bajo, cuatro pianos y percusión, con dos bailarines de flamenco, estrenada el 20 de abril de 2006 en l'Auditori de Barcelona. Se basa en el poema de García Lorca sobre esta historia de violación narrada en la Biblia.

El Gran Teatro del Liceo le encargó la composición de la ópera "La cabeza del Bautista", basada en la obra homónima de Valle-Inclán con la que debutó en el coliseo barcelonés el 20 de abril de 2009.

El “Concierto para piano y orquesta" compuesto en 2011 como encargo de la OBC y de la Fundación Autor, se estrenó el 30 de abril de dicho año, interpretado por la OBC con el pianista Iván Martín bajo la dirección de Josep Caballé Domenech.

El primer movimiento es iniciado por el piano mostrando todo su potencial virtuosístico. Según indica el compositor, la forma es como un juego de rol para forzar la memoria musical de quien la escucha. Luego el piano inicia una cadenza que acompaña la orquesta para presentar la célula musical, que encontraremos en el resto de movimientos. La música va difuminándose en la coda.

El segundo movimiento tiene la forma de un scherzo iniciado por el solista, seguido por un vigoroso diálogo entre el piano y la orquesta tímbricamente muy poderosa. En la sección central correspondiente a lo que sería el clásico trío la música parece tranquilizarse, pero pronto recobra la fuerza inicial.

El tercer movimiento, Nocturno, se inicia con un solo del corno inglés. Es seguido por el piano con un carácter triste, que poco a poco va creciendo frente a una orquesta que busca una naturaleza rítmica y más agresiva. Una etérea coda cierra el movimiento.

El cuarto movimiento es otro scherzo con espíritu de tocata, donde el piano se convierte en su absoluto protagonista con una marcada fuerza rítmica. Termina con un fugatto, donde como en un collage se escuchan los temas que han aparecido a lo largo del concierto.

Un concierto que sin abandonar una música comprometida con su época contemporánea busca una comunicación con el público, sin renunciar al lirismo ni a las aportaciones del pasado.

“Negro Goya" es una música de ballet realizada por encargo del Ballet Nacional de España, con su director José Antonio, que lo estrenaron en los Jardines del Generalife de la Alhambra de Granada durante el Festival Internacional de Granada en el mes de julio de 2011, con la participación de la Orquesta Ciudad de Granada bajo la dirección de Josep Caballé-Domenech.​

Está inspirado en los cuadros de la serie negra del pintor Francisco de Goya, con un argumento centrado en los últimos años del pintor acompañado por Leocadia. Está dividido en nueve cuadros. El primero lleva por título, El sueño de la razón produce monstruos, comentando el citado aguafuerte de la serie Caprichos publicado en 1799. Su explicación es según el manuscrito de Ayala, que la fantasía abandonada de la razón produce monstruos y unida con ella es madre de las artes. Negro y sombras iniciales se mueven en un ambiente musical onírico, de las que surgirán Los Caprichos y Goya.

La música con un estilo bastante ecléctico de carácter dramático está influenciada por los ritmos folclóricos de la música andaluza.

El segundo cuadro, Leocadia. Se trata de la pintura de este nombre que formó parte de la decoración de los muros de la casa de campo que adquirió Goya en las afueras de Madrid, conocida como la Quinta del Sordo. Representa a una mujer madura o manola vestida de luto que apoya su codo en un montículo de tierra sobre el que se ve una verja que habitualmente se colocaba en las tumbas. Según la crítica la mujer representada es Leocadia Zorrilla y Galarza, o Leocadia Weiss, pues estaba casada con Isidoro Weiss, comerciante de joyas judío alemán, criada por su tía materna Juana Galarza, consuegra de Goya, y amante de Francisco de Goya, con quien vivía en la Quinta del Sordo junto a dos de sus tres hijos, Guillermo y Rosario.

La expresión del rostro es triste o nostálgica y se piensa que la tumba podría aludir al reposo definitivo de Goya, con Leocadia viuda del pintor, como premonición de la muerte o bien recordando la grave dolencia, tifus, que a punto estuvo de acabar con la vida del aragonés en 1819.

El tercer cuadro se titula, Leocadia frente a los Caprichos. Leocadia proporciona lo corpóreo y el realismo. Sus temas presentados en el anterior cuadro son profundamente femeninos y líricos pero con una evidente furia contenida.

El cuarto, Pas de deux, está protagonizado por Leocadia y Goya. Un movimiento de carácter lírico con intervenciones solista de la madera.

El quinto cuadro lleva como título, Los desastres de la Guerra. Goya pinta una serie de 82 aguafuertes reflejando los actos dolorosos acontecidos en Madrid, en el mes de mayo de 1808 durante la Guerra de Independencia frente a los franceses.

Protagonizado por el pueblo y los soldados la escena comienza con una música expresiva de la tragedia reflejada en los cuadros goyescos de esta serie. Ritmos de un infausto bolero nos llevan a una expectante escena, que se desarrolla con violencia mediante ritmos sincopados de carácter ostinato, seguidos de aires flamencos.

El sexto cuadro se titula, El Rey y la Inquisición intentan doblegar a Goya. Los símbolos del poder se suceden en una procesión lenta. Casi se percibe una sensación de procesión macabra. El Rey y la Inquisición vencen. Los inquisidores y los soldados aparecen con ritmos militares. Las notas del arpa acompañan la parte central más tranquila pero sin abandonar su carácter trágico. Un solo del corno inglés nos introduce a una sección más rítmica que termina el cuadro con violencia. 

El séptimo cuadro es el, Abatimiento de Goya. Goya ha perdido y se encuentra abatido. La música acompaña la escena bailada por el protagonista. Refleja el carácter depresivo y derrotado del pintor.

El octavo cuadro, Pas de deux, es bailado por Leocadia y Goya. Leocadia está decidida a llevarse a Goya al refugio del exilio. El piano y la cuerda expresan un sentimiento de tristeza, seguido por un tema lírico y una música de carácter reflexivo, terminando mediante repetidos trágicos golpes de la percusión.

El noveno cuadro, se divide en tres escenas. La primera es titulada Aquelarre. El macho cabrío del Aquelarre irrumpe en escena, desdoblando de nuevo lo real con lo irreal. Llamada al Aquelarre o danza orgiástica, que es bailada por toda la compañía.

La segunda escena representa la huida al exilio de Leocadia y Goya. La música se tranquiliza acompañando a la pareja protagonista con trágicos compases.

La última escena se titula, Duelo a garrotazos. Mientras Goya y Leocadia se retiran, se sucede el duelo a garrotazos, según el famoso cuadro del pintor. Unos compases expectantes y música agitada representan la pelea. Nuestras dos Españas nos superan a nosotros mismos, algo que quizás pareciera no tener fin, como indica el final de la partitura.

“Nunca los daré por muertos”, es una cantata estrenada en Barcelona en el Teatro Sala Barts el 23 de noviembre de 2013, interpretada por la Big Ensemble Taller de Músics. Es un homenaje al prestigioso poeta argentino Juan Gelman (1930-2014), compuesto por poemas del autor, que realiza un recorrido por el mundo creativo del poeta Premio Cervantes 2007.

El montaje, con dirección de Enric Palomar, se interpretó con las voces de los solistas Pere Martínez, Rosalia Vila, Paula Domínguez, Cordes del Món y el Cor de veus Taller de Músics Escola Superior d’Estudis Musicals.

                                  Juan Gelman

Juan Gelman, nacido el 3 de mayo de 1930 en Buenos Aires, reconocido hoy como uno de los autores internacionales más respetados, sufrió la persecución de la dictadura militar argentina en 1976 por su actividad periodística y política. Estuvo exiliado en varios países de Europa y América, hasta que finalmente se asentó en México.

El poeta, luchador incansable a favor de los derechos humanos, sufrió las consecuencias del trauma de la dictadura. Sus hijos y su nuera, embarazada de siete meses, formaron parte de la lista de desaparecidos. Juan Gelman dedicó muchos años de su vida a la búsqueda de su nieta, hasta que la encontró en 2000.

Gelman, poeta, escritor y periodista, plasmó en su poemario Carta abierta, escrito entre 1979 y 1980, su doloroso exilio después del golpe de estado de 1976 en su Argentina natal. No sé si al final de la experiencia seremos o no mejores músicos, pero quizás sí que seremos un poco más libres, escribe Enric Palomar.

En 2014 estrena en la Neuköllner Oper de Berlín su cuarta ópera que lleva por título "Bazaar Cassandra".

El "Concerto for Orchestra" se estrenó en 2016, con motivo del Jubiläumskonzert 10 Jahre Staatskapelle Halle. Fue designado Composer in Residenz por la Staatskapelle Halle para la temporada 2017-2018, dentro de la cual estrena el ballet "Inferno" para el Ballet Rossa, con coreografía de Michal Sedlácek y la obra "Toxiuh Molpilia", poema coreográfico basado en un rito mexicano.

Para la celebración del centenario de la muerte de Granados en 2017 compone la obra para piano "Hominatio".

"Sonetos de Shakespeare" compuestos en 2017 se estrenó el 26 de marzo de dicho año, interpretada por la Banda Municipal de Barcelona con las voces de la cantante de soul Monique Makon, la cantante de flamenco Raquel Lúa, el cantaor José Manuel Vázquez y el rapsoda de rap Simón Taibi, dirigidos por Franck de Vuyst. Una obra multicultural que mezcla el rap con aires de soul y de cante flamenco.

El "Réquiem por el cantaor de los poetas", se estrenó en noviembre de 2017. Partitura sinfónico coral dedicada a la memoria del cantaor Enrique Morente, interpretada por la OBC ,Orquesta Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya, con los solistas Pere Martínez, María Hinojosa y el Orfeó Català bajo la dirección de Josep Caballé Domenech.

El "Concierto de Granada para guitarra y orquesta" dedicado y estrenado por Sharon Isbin en 2018 en los Estados Unidos. En 2018 aparece también el disco Égloga, con obras escritas y encargadas por el cuarteto Barcelona Clarinet Players, con las obras "Égloga", "El maleficio de la mariposa" y "Epigramas Nazaríes".

Enric Palomar es un creador también cercano al mundo del jazz y la música popular, en especial al flamenco, ámbitos en los que ha desarrollado una gran actividad como compositor, arreglista y director musical. Pueden reseñarse, entre otras, sus obras "Lorca" para piano, la "Suite gitana" para cuatro pianos, percusión, voces, líricas y flamencas y baile, así como su composición "Poemas del exilio" sobre textos de Rafael Alberti, una suite flamenca para orquesta de cámara y voz flamenca interpretada por el cantaor Miguel Poveda.

MOZART 41

 

9 – Mozart

 Para terminar la exposición de los compositores de sinfonías durante el siglo XVIII, tenemos la figura de Mozart, el cual a pesar de haberse dedicado a otros géneros, acabó su ciclo sinfónico con obras muy importantes.

  

Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) hijo de Leopoldo Mozart nació en Salzburg, siendo en aquella época su arzobispo-príncipe Sigismund von Schrattenbach, que gozaba del privilegio de su poder temporal, además de ser la cabeza de los obispados bávaros. Su propio padre ejerció de maestro y muy pronto reveló sus extraordinarias dotes para la música.

Al comprobar que se trataba de un niño prodigio su padre lo llevó a Viena en 1762 en una larga gira, fundamentalmente para ganar dinero. Recibido por la propia emperatriz Maria Teresa en Schönbrunn, junto con su hermana y su padre, provocó gran admiración.

En Salzburg había sido nombrado Michael Haydn como director de orquesta. El trabajo para el padre de Mozart era mínimo, por lo cual pudo emprender un largo viaje con sus dos hijos a través de Europa. Una gira que duraría tres años por Alemania, Bélgica, París y Londres. Empezaron con una visita a Munich que continuó con un recorrido por Alemania, pudiendo escuchar a la famosa orquesta de Mannheim.

En octubre de 1763 llegan a Bruselas sin lograr el apoyo económico deseado. De allí fueron a París donde permanecieron hasta mediados de abril de 1764. Esta estancia fue de gran importancia para el joven Mozart, pues contactó con la cultura francesa y descubrió las obras de Johann Schobert que estaba establecido en París.

El 10 de abril la familia Mozart abandona París para dirigirse a Inglaterra, donde permanecerían hasta julio de 1765. En Londres no lograron el éxito esperado, además Leopold enfermó y hubieron de retirarse a Chelsea para que se repusiera.

Antes de empezar la descripción de las sinfonías de Mozart es necesario realizar, como en el caso de las de Haydn, una aclaración sobre su catalogación. Para estudiar las obras de un autor es muy importante conocer el orden en que han sido compuestas y su correcta datación. Con esto se puede evaluar la influencia de los acontecimientos externos sobre el autor y la evolución de su estilo. Mozart no colocaba números de Opus a sus obras y nunca realizó una catalogación.

La primera acción que llegó a buen término en este campo, fue realizada en 1862, cuando el botánico, mineralogista y educador Ludwig Ritter von Köchel (1800-1877) nacido en Viena, publicó el catálogo de las obras de Mozart. Su concepto de numeración de las obras, en teoría era muy simple. A la primera obra, una sencilla pieza para clave, le puso el número 1 y a la última, el inacabado Requiem le tocó el número 626. La identificación era fácil KV 626, que significa Köchel Verzeichnis Nº 626 o sea Köchel Catálogo Nº 626. Desde la publicación del catálogo se han realizado cinco revisiones, la última en 1964, siendo la sexta edición.

En la primera edición, Köchel incorporó obras dudosas atribuidas a Mozart y otras incompletas. En las posteriores ediciones se corrigió. La eliminación de un número en el catálogo es fácil. El problema es cuando se descubre que una obra está mal datada. Su número no corresponde al orden numérico. Otro de los problemas ocurre al descubrirse nuevas obras. En este caso se colocan en el orden cronológico, entre las que corresponden, añadiendo una letra en orden alfabético. Por ejemplo “Sinfonía en re” KV 66c, significa tercera obra entre las 65 y 67. El problema estaba resuelto. Pero cuando se cambiaba la fecha de datación surgía un nuevo problema. Así la “Sinfonía Nº 11 en re mayor” KV84 en la sexta edición del Köchel se convierte en la KV73q. En nuestro caso para no crear confusión usaremos las notaciones originales de la primera edición. La solución es poner los dos números, KV84 / 73q. Cuando se terminan las letras se recurre a una segunda en mayúscula. Así la “Sinfonía Nº 25 en sol menor” KV183 / 173dB.

Han pasado casi cuarenta años desde la última edición y se han realizado muchos cambios, pero la nueva edición está en estudio, debido a que cada vez es más difícil realizar la nueva ordenación. Por ello se está debatiendo la creación de un nuevo catálogo “Der neue Köchel”, más sencillo, partiendo de sus orígenes.

Continuando con Wolfgang, lo habíamos dejado en Chelsea y allí compuso su primera sinfonía, la “Sinfonía Nº 2 en si bemol mayor” KV 17. Una obra muy cándida de un compositor de ocho años, con mucha influencia de su padre, siendo posible que lo hubiera ayudado. Por ello esta obra se considera apócrifa en el último catálogo Köchel.

La“Sinfonía Nº 3 en mi bemol mayor” KV 18, no es de Mozart. Como era habitual en la época, copió la “Sinfonía Op.7 Nº 6” de Karl Friedrich Abel, que estaba establecido en Londres, al cual nos hemos referido por su relación con uno de los hijos de Bach, Johann Christian. A pesar de copiar una obra de Abel, la gran influencia que recibió Mozart en Londres fue de Johann Christian Bach, como se puede comprobar en las siguientes sinfonías.

La “Sinfonía Nº 1 en mi bemol mayor” KV 16 fue compuesta en Londres a principios de 1765. Construída en tres movimientos copia el estilo de Johann Christian Bach. La mayoría de las sinfonías de Mozart son obras de niñez y de juventud, por ello carecen de la importancia que tienen las primeras de Haydn. Van a ser comentadas ligeramente debido a su escasa trascendencia.

La “Sinfonía Nº 4 en re mayor” KV 19 es la última compuesta en Londres. El estilo continúa siendo el galante de Johann Christian Bach, escrita en tres movimientos y con la simple orquestación de dos trompas, dos oboes y cuerda.

La familia Mozart cruza el estrecho con destino a Calais para llegar a Holanda, donde sufrieron varias enfermedades tanto el padre como sus dos niños.

La“Sinfonía Nº 5 en si bemol mayor” KV 22 fue compuesta en La Haya en diciembre de 1765. Continúa en el estilo de sus obras anteriores.

El viaje por Europa continuaba. De Holanda regresaron de nuevo a París, continuando las exhibiciones de los niños. De allí se dirigieron a Suiza y pasando por el sur de Alemania volvieron finalmente a Salzburg. Pero en septiembre de 1767 partieron de nuevo hacia Viena, considerando que el ambiente de Salzburg era demasiado pueblerino para sus ambiciones.

La“Sinfonía Nº 6 en fa mayor” KV 43 es una de las escritas en 1767 en Viena. Contiene un interesante andante que destaca en la producción del joven Mozart. No comentaremos todas las sinfonías compuestas en Viena por no poseer demasiado interés. Pero la influencia de la escuela de Viena se empieza a notar.

La “Sinfonía Nº 8 en re mayor” KV 48 es la última compuesta en Viena a finales de 1768, cuando tenía 12 años. Su estilo es parecido a las anteriores.

En enero de 1769 los Mozart regresan a Salzburg. De su estancia en Viena Mozart sacó un balance positivo, tanto en el campo de la ópera como en el de la música instrumental. Pudo escuchar las obras de Haydn, Gassmann y Dittersdorf.

Leopoldo Mozart consideraba indispensable, para completar la educación musical de su hijo, realizar un viaje a Italia, como lo hacían la mayoría de músicos centroeuropeos. Así en diciembre de 1769, esta vez Leopoldo solo con su hijo, parten hacia Italia. En Milán dio un concierto en presencia del famoso Sammartini, que emocionado abrazó al niño prodigio. Luego continúan hacia Bolonia, Florencia y en el mes de abril llegan a Roma.

La “Sinfonía Nº 10 en sol mayor” KV 74 es una de las escritas durante su estancia en Italia en 1770. En ella encontramos la influencia de la música italiana. Los dos movimientos iniciales están encadenados, como era típico en las oberturas de ópera italianas. Por ello se pensó que en un principio Mozart la había compuesto como obertura de su ópera Mitridate. La estructura del allegro es muy sencilla sin presentar desarrollo de sus temas, igual ocurre en el andante. El allegro final es un rondó, cuyo segundo episodio contiene el primer uso en Mozart de lo que se llamará música turca con sus ritmos característicos.

La “Sinfonía en re mayor” KV 81 es acabada en Roma el 25 de abril de 1770. También con una sencilla estructura en tres movimientos, destaca su andante con delicados juegos de eco entre violines y oboes.

La“Sinfonía en re mayor” KV 97 también está fechada en Roma el mes de abril. Escrita en cuatro movimientos, siendo posible que el minuetto fuera añadido posteriormente, su orquestación incluye trompetas y timbales. Posee un tono ceremonioso y en el presto final encontramos un elaborado contraste entre los dos temas, escritos en modo mayor y menor.

Entre mayo y junio los Mozart se trasladan a Nápoles donde entre otras cosas visitan Pompeya. Pero pronto regresan a Roma, siendo recibidos por el papa Clemente XIV, el 8 de julio. Luego prosiguen el viaje hacia el norte, pasando por Bolonia, para volver a Milán el 18 de octubre.

La“Sinfonía Nº 11 en re mayor” KV 84 fue compuesta en Bolonia e interpretada en el mes de julio de 1770. De estructura parecida a las anteriores, el allegro final recuerda el clima de la ópera bufa, con una cabecera del tema inicial, el cual se va repitiendo, que recuerda el principio del tema de los “sanfermines”, tema típicamente mozartiano que repite en otras obras como en la coda de la Sinfonía Nº 33.

Mozart estrena en Milán con gran éxito su ópera “Mitridate, Re di Ponto”, con lo cual empieza su carrera como operista, una faceta en la que, al contrario de Haydn, destacó más que con sus sinfonías. En realidad solo las últimas sinfonías de Mozart son trascendentes. De Milán viajan a Venecia y vuelven a Salzburg, llegando el 28 de marzo de 1771.

En Salzburg escribe entre otras cosas tres nuevas sinfonías. La emperatriz María Teresa le encarga una serenata teatral para la boda de su hijo, el archiduque Fernando, con María Beatriz de Este, que se debía celebrar en Milán el 15 de octubre. Debido a ello Mozart y su padre vuelven a viajar a Milán, donde llegan el 21 de agosto. La serenata era “Ascanio in Alba” que alcanzó un éxito rotundo.

La “Sinfonía Nº 13 en fa mayor” KV 112 está fechada el 2 de noviembre de 1771 en Milán. El allegro construido en la forma sonata, contiene reminiscencias de Haydn. En esta obra se observa el principio de la evolución de Mozart, hacia la consecución de un estilo propio, aunque solo tenía 15 años.

Mozart y su padre regresan a Salzburg el 16 de diciembre, el mismo día en que moría el principe-arzobispo Sigismund von Schrattenbach.

La “Sinfonía Nº 14 en la mayor” KV 114 fue escrita catorce días después de la muerte del arzobispo. Marca un nuevo período en las sinfonías de Mozart en el que aumentan los contrastes temáticos, más intensos que en la obra de Haydn, el cual se centraba más en los contrastes armónicos. La sinfonía respira un ambiente de tristeza y resignación. En el adagio intervienen dos flautas. En el molto allegro final ya encontramos las típicas melodías mozartianas.

Hieronymus von Colloredo (1732-1812) es nombrado nuevo arzobispo-príncipe de Salzburg. Favorable a la música italiana pone a un músico italiano al frente de su capilla, no pudiendo promocionar Leopold. Wolfgang Amadeus logra su primera compensación económica en su cargo de Hofkonzertmeister. En su estancia en Salzburg durante el año 1772 Mozart escribe ocho nuevas sinfonías. Es una de sus épocas mas fecundas en el campo sinfónico.

De esta época destacamos la “Sinfonía Nº 18 en fa mayor” KV 130. En su orquestación sustituye los dos oboes por dos flautas y añade cuatro trompas. Se encuentra un sentimiento de unidad entre los diversos movimientos.

En la “Sinfonía Nº 19 en mi bemol mayor” KV 132 de julio de 1772, escuchamos un tema, en el allegro final, muy parecido al empleado en el rondó de la futura “Serenata en sol mayor” KV525. En esta sinfonía también usa cuatro trompas.

El 24 de octubre de 1772 Mozart junto con su padre vuelven a Milán, para cumplir el contrato que habían firmado en su anterior viaje para escribir una ópera. Se trata de “Lucio Silla” que se estrenó el 26 de diciembre, sin el éxito que había acogido a las anteriores óperas. No logrando Wolfgang ser contratado en Milán, el 13 de marzo de 1773 regresa a Salzburg. Sería su tercer y último viaje a Italia.

En el mes de julio, aprovechando la ausencia del arzobispo Colloredo, que no deseaba que salieran de Salzburg, Mozart y su padre viajan a Viena. A pesar de la visita a la emperatriz Maria Teresa, no logran tener éxito sus aspiraciones para conseguir un buen empleo en la capital. A fines de septiembre vuelven a Salzburg.

La“Sinfonía Nº 25 en sol menor” KV 183 está fechada en Salzburg el 5 de octubre de 1773. Escrita para dos oboes, dos trompas y dos fagots, además de la cuerda, es la primera escrita en tono menor. Una obra más expresiva que las anteriores con algunos acentos de melancolía.

Durante el año 1773 Mozart completa siete nuevas sinfonías. A sus 18 años tiene en su haber 39 sinfonías, según consta en el último catálogo Köchel.

La“Sinfonía Nº 29 en la mayor “ KV 201 puede considerarse como la primera gran sinfonía de Mozart. Escrita en Salzburg el 6 de abril de 1774. Con ella empieza un periodo de gran inspiración, pero en esta época dará más importancia a otros géneros que al sinfónico. El primer tema del allegro moderato inicial es uno de los mayores hallazgos mozartianos. Después de un reposado andante sigue un minuetto de sutil gracia, terminando con un allegro con spirito.

El arzobispo Colloredo no permitía a los Mozart salir de Salzburg, una ciudad donde nada ocurría. El príncipe elector de Baviera Maximiliano III encargó una ópera cómica a Mozart para el próximo carnaval. Colloredo no pudo negar el permiso para que los Mozart fueran a Munich, para no ofender al soberano bavarés. A finales de año padre e hijo salen hacia Munich y el 13 de enero de 1775 se estrena con un notable éxito “La finta giardiniera”. Colloredo que también se encontraba en Munich ni asistió a su audición, despreciando a Mozart. El 7 de marzo de 1775 Mozart regresa a Salzburg donde permanecería hasta el año 1777. Durante este periodo no escribió ninguna sinfonía.

Mozart no podía quedarse en Salzburg, necesitaba buscar el éxito por Europa. Después de múltiples súplicas al arzobispo para que los dejara marchar, lograron que Mozart partiera pero acompañado solo por su madre. Leopold debería quedarse con su trabajo en la orquesta del arzobispo.

Madre e hijo salieron de Salzburg con destino a París el 23 de septiembre de 1777. La primera etapa del viaje fue Munich, en cuya corte no encontró el apoyo necesario. Salió hacia Augsburg, la ciudad de su padre, en la que estuvo poco tiempo. El 26 de octubre partieron hacia Mannheim. Aunque su destino era París, la fama de la orquesta de Mannheim atrajo a los Mozart, siempre dirigidos mediante cartas por Leopold. Cuando llegaron fueron muy bien acogidos por los músicos allí congregados. Cannabich era el director de la orquesta y Holzbauer el Kapellmeister. Pero en la época en que llegó Mozart, el trono de Baviera se une con el del Palatinado, por dicho motivo la corte se traslada a Munich, como hemos relatado al hablar de Stamitz. Aquello significaba el final de la orquesta de Mannheim. Mozart descubre entusiasmado el uso de los clarinetes, durante esta visita a Mannheim.

La estancia en Mannheim se prolongó, a pesar de no haber podido conseguir ningún cargo en la orquesta, debido a que Mozart se enamoró de Aloysia Weber, una jovencita cantante de ópera, hija de un copista del teatro de la ciudad. Se encaprichó tanto de ella que planeó acompañarla a Italia, ella como cantante y él como compositor. Pero las cartas de su padre Leopold lo convencieron de que aquello sería una locura y el 14 de marzo abandonaba Mannheim hacia París. Años mas tarde Mozart se casaría con Constanza Weber, hermana de Aloysia.

Varios de los músicos de Mannheim ya estaban establecidos en París cuando llegó Mozart, los cuales le pusieron en contacto con el mayor organizador de conciertos en la capital gala, Jean Le Gros, del cual como ya se ha dicho dependían los Concerts spirituels. Para esta orquesta Mozart compuso su famosa sinfonía París.

La “Sinfonía Nº 31 en re mayor “ (París) KV 297, se compuso en París en el mes de junio de 1778. Utiliza los clarinetes, que tan buen efecto le habían producido en Mannheim, componiendo una sinfonía para gran orquesta, como las que había escuchado en la gran ciudad alemana. Mozart escribió dos versiones distintas para el movimiento lento. Normalmente se escucha la primera, aunque el propio compositor prefería la segunda. El estreno de esta obra en París fue un absoluto éxito.

En París Mozart, al hacer amistad con el compositor Gossec, consolidó sus lazos con la masonería, pues Gossec era también masón, relacionado como se ha visto también con Haydn. Pero el hecho más doloroso fue la muerte de su madre a consecuencia de una fiebre tifoidea en el mes de julio. Por primera vez Mozart se encuentra liberado, dueño de su vida. Intenta continuar los contactos con la familia Weber, pero su padre le dice que vuelva a Salzburg. El arzobispo Colloredo lo ha perdonado y tiene un puesto para él. Pero quizás la causa principal para que el joven Mozart tomara la decisión de volver, fue que Colloredo deseaba escuchar a Aloysia Weber, pudiendo vivir en la casa de los Mozart durante su visita.

Mozart abandona París a finales de septiembre de 1778, llegando a Salzburg a mediados de enero de 1779. Durante el viaje hizo múltiples paradas, ya que no estaba demasiado conforme con el deseo de su padre de dominarlo. De Estrasburgo donde se encuentra con Richter y da algunos conciertos sin demasiado éxito, vuelve a Mannheim, instalándose en la casa de los Cannabich. Pero la ciudad no era entonces la capital musical que había sido y además la familia Weber había abandonado su residencia. Requerido de nuevo por su padre emprende el viaje, pero al enterarse de que Aloysia se encuentra en Munich, se detiene de nuevo en la capital bávara. Entonces tuvo la gran desilusión. Aloysia había cambiado, se había convertido en una primadonna que no deseaba a un músico sin empleo. Vuelve a Salzburg, una ciudad que despreciaba. Durante su nueva estancia en la ciudad compuso tres sinfonías.

La “Sinfonía Nº 33 en si bemol mayor” KV 319 está fechada en Salzburg el 9 de julio de 1779. No usa los clarinetes debido a que la orquesta de Salzburg era más modesta y no disponía de ellos. Empieza con un fino allegro assai, seguido de un sereno andante moderato. El minuetto es alegre y radiante con su movimiento de danza. Parece que en su forma original esta sinfonía estaba construida en tres movimientos, siendo el minuetto añadido en Viena tres años mas tarde. Termina con un optimista allegro assai.

La “Sinfonía Nº 34 en do mayor” KV 338 está compuesta en Salzburg el 29 de agosto de 1780. En un principio esta sinfonía tenía tres movimientos, terminando con un allegro vivace. Como en la anterior sinfonía el minuetto se añadió mas tarde, en 1782 en Viena. Es el KV 409, separado en el primer catálogo Köchel. En el manuscrito original de 1780 aparece el comienzo de un minuetto tachado a continuación. El allegro que da fin a esta sinfonía es particularmente vivaz, lleno de burbujeante alegría.

Un nuevo acontecimiento cambiaría su vida. El encargo de una ópera seria para Munich por Carlo Teodoro, el nuevo príncipe Elector de Baviera. El 5 de noviembre de 1780 parte Mozart para Munich. La ópera sería “Idomeneo, Re di Creta”. A pesar de la muerte de la emperatriz María Teresa el 29 de noviembre, no se impide el estreno de la ópera. En cambio el luto decretado en Salzburg y la ausencia del arzobispo llamado a Viena para el coronamiento de José II, permiten al padre y a la hermana de Mozart viajar a Munich. El estreno de la ópera en el mes de enero de 1781 fue un éxito.

Mozart no vuelve a Salzburg con su familia. El 16 de marzo llega a Viena donde apoyado por sus amigos da un importante concierto. Pero Colloredo lo reclama, amenazándolo para que vuelva a Salzburg. Mozart se niega y a pesar de las súplicas de su padre se queda en Viena. Vive de alquiler en la casa de la familia Weber, que se había trasladado a la ciudad. Aloysia se había casado con un famoso actor y mantenían a toda la familia, pues su padre había muerto. El 9 de mayo se presenta ante el mayordomo del Arzobispo, discuten y Mozart presenta su dimisión. Mozart ha logrado su independencia en Viena. Rompe con la tradición centroeuropea de la protección real y siente los aires de la próxima revolución.

El músico vive dando clases y conciertos. En Viena se encontraba Salieri, orgulloso de sus éxitos franceses en el campo de la ópera y protegido por la corte imperial. Empieza una rivalidad entre ellos, dominando Mozart en el aspecto musical, pero Salieri tenía más cualidades mundanas y vendía mejor su música. De esta rivalidad nace la leyenda según la cual Salieri habría envenenado a Mozart.

Desde hacía tiempo acariciaba el proyecto de componer una ópera alemana con parte recitada, lo que se llamaba un Singspiel. En 1778 se había inaugurado en Viena un teatro para este tipo de espectáculos. Le propusieron a Mozart que escribiera una obra. El resultado fue “El rapto en el serrallo” estrenado 16 de julio de 1782.

Como se ha dicho anteriormente, Mozart alquiló una habitación a la familia Weber. La madre viuda, vivía con sus tres hijas solteras que intentaron consolar la soledad de Mozart. La madre tramó un plan para casar a su hija Constanza con Mozart. La muchacha no poseía la voz de su hermana Aloysia, ni tenía su gracia y era tratada con dureza por su madre, diciendo que no servía para nada. Mozart sentía ternura por la situación de la hija y cayó en la trampa que la madre y su tutor preparó. En definitiva el 4 de agosto de 1782 Mozart se casa con Costanza Weber sin el permiso de su padre, que no quería que su hijo se casara con una Weber.

La “Sinfonía Nº 35 en re mayor” KV 385 (Haffner), fue compuesta en el mes de agosto de 1782, pero su historia es más compleja. El 20 de julio es encargada una serenata por el burgomaestre de Salzburg, Sigismund Haffner, para el cual en 1776 había compuesto su famosa Serenata KV 250. En un principio constaba de seis movimientos en forma de serenata y con una orquestación de dos oboes, dos fagotes, dos trompas, dos trompetas, timbales y cuerda. La obra está terminada el 3 de agosto, un día antes de su boda. Cuando la obra se estrena en Viena, el 23 de marzo de 1783 sufre una revisión. Desaparecen dos movimientos, la marcha inicial y uno de los minuetos. En la orquestación se añaden dos flautas y dos clarinetes. Mozart ya no se acordaba de la obra original, pues los momentos de su composición habían sido muy intensos en su vida privada. Al redescubrir la partitura la convierte en una sinfonía para poder estrenarla en Viena. Con esta sinfonía llegamos a las seis últimas, las cuales son las realmente importantes en la producción de Mozart.

El primer movimiento Allegro con spirito muestra el dominio que tenía Mozart de la armonía, notándose el influjo que la audición de las obras de J.S. Bach, escuchadas recientemente en Viena, habían hecho sobre él. Esto se observa en las diferentes partes fugadas. Otra característica es que no repite la exposición, apareciendo tachada en la revisión de la obra. En el presto final, en forma de rondó, también encontramos secciones fugadas.

Mozart vive un periodo feliz sin problemas económicos. Sus clases y especialmente sus conciertos en las llamadas academias o sea reuniones para escuchar música pagando entrada, le producen bastantes beneficios. En una de estas academias estrena su “Sinfonía Haffner”, junto al “Concierto para piano” KV 415 y diversas arias cantadas por su ahora cuñada Aloysia, que junto con su marido participan en el negocio de estas academias.

Durante el verano de 1783, después del nacimiento de su primer hijo, los Mozart viajan a Salzburg para presentar a su mujer, pero la acogida no fue calurosa. Mozart no volvería a ver más a su hermana y la relación con su padre estaba muy deteriorada. Para mas desgracia muere su hijo que habían dejado en Viena.

Uno de los encuentros que ofrecieron consuelo a Mozart fue el de Michael Haydn, que enfermo se encontraba forzado por Colloredo a cumplir sus obligaciones como compositor. Mozart lo ayudó escribiéndole dos duetos. Mas tarde escribió el inicio de una de sus sinfonías para ser interpretada en Linz. Sería la “Sinfonía Nº 37 en sol mayor” KV 444, atribuida en un principio a Mozart, pero compuesta por Michael Haydn, que estaba arruinado físicamente y moralmente por su afición a la bebida. Mozart compuso los veinte compases de la introducción.

Regresan a Viena pero se detienen en Linz, donde el 4 de noviembre da un concierto en el cual presenta su nueva sinfonía Nº 36 y la completada de Michael Haydn.

La“Sinfonía Nº 36 en do mayor” KV 425 (Linz), fue compuesta a principios de noviembre con una gran rapidez, pues se supone que fue estrenada en el concierto del 4 de noviembre. Está orquestada para dos oboes, dos trompas, dos fagots, dos trompetas y timbales. En esta sinfonía se observa la influencia de Haydn, iniciando el primer movimiento con un tiempo de adagio, precediendo al allegro. Se puede pensar que la gravedad de este comienzo pueda deberse a la muerte de su hijo. El segundo movimiento poco adagio está en ritmo de siciliana y posee un dulce segundo tema. En el minuetto destaca el trío en el cual intervienen el oboe y el fagot, que establecen un sugestivo canon. Termina con un presto en forma sonata con influencia de Haydn.

La vuelta a Viena se produjo a finales de noviembre. Mozart adquiere gran fama como pianista y en especial de sus propios conciertos para piano. El 21 de septiembre de 1784 nace su segundo hijo, que viviría hasta 1858, pero que no se dedicó a la música. El 14 de diciembre ingresa en una logia masónica, la llamada de la Beneficiencia.

Introducimos en esta parte una pequeña explicación sobre la importancia que desempeñaron las logias masónicas a finales del siglo XVIII, para comprender mejor la relación con Mozart.

El origen de la masonería se remonta al gremio medieval de los albañiles, de aquí su nombre, francs maçons en francés y sus distintivos. Empezaron guardando los secretos de las técnicas constructivas y luego fueron ampliados al campo de la ética y al teológico. De constructores de edificios pasaron a ser constructores del espíritu. Las reuniones se celebraban en el edificio de la logia, que significa el barracón construido a pie de obra cuando se construye un edificio. Con el tiempo se desliga de las técnicas constructivas de albañilería, conservando los rasgos esotéricos y sus rituales secretos.

Los temas ideológicos principales eran la fraternidad universal, la tolerancia y la solidaridad. Estos temas concordaban con los ideales del Iluminismo, de los cuales estaban impregnadas las clases intelectuales burguesas.

Hacia 1760 las logias masónicas atrajeron a los intelectuales y artistas de Austria. El príncipe Esterházy, el emperador Francisco I, marido de María Teresa y muchos más seguían las sendas del iluminismo masón. De aquí surgieron las ideas revolucionarias contra la tiranía y la estrechez de miras de la época. Así no es de extrañar que ideólogos revolucionarios americanos como Franklin, Jefferson y Washington fueran masones.

Durante su estancia en Viena en el verano de 1773, el barón Tobias Philipp von Gebler le encarga a Mozart, la música de escena para su “Thamos, Re di Eggitto”. Parece que entre ambos había mediado Franz Mesmer, viejo conocido de la familia Mozart. Como la mayoría de los científicos de aquella época Mesmer estaba afiliado a la masonería. Gebler sería el responsable de una gran logia masónica en Viena. La música de escena encargada era para un drama, en el cual se rendía homenaje a la masonería, a través de sus presuntos orígenes en la casta sacerdotal del antiguo Egipto. Esta sería la primera aproximación de Mozart a la masonería que se culminaría con la composición de “La flauta mágica”.

Cuando a principios de 1785 su padre Leopold llega a Viena para comprobar las condiciones de vida de su hijo, es convencido también para entrar en la logia.

Los amigos de Haydn, entre ellos Leopold y Wolfgang Amadeus Mozart habían discutido mucho con él sobre el tema de la masonería. El 11 de febrero de 1785 el propio Haydn solicitó oficialmente su ingreso en la logia. También su alumno Pleyel era masón. La Loge Olimpique de París encomendó a Haydn la composición de las llamadas sinfonías de París entre 1785 y 1786.

El 20 de abril de 1785 Mozart dirige la cantata “La alegría de los masones” en un concierto organizado por la logia de la Esperanza Coronada, la mas importante de Viena.

Leopold puede observar los éxitos de su hijo, tanto musicales como económicos. En una reunión con Haydn le confiesa que su hijo es el compositor más grande que conoce. Incluso come en casa de los Weber, encontrando bella la voz de Aloysia. El 25 de abril Leopold regresa a Salzburg, siendo la última vez que vería a su hijo.

La próxima gran obra de Mozart sería la ópera “Las bodas de Fígaro” estrenada en el Burgtheater de Viena el 1 de mayo de 1786 con gran éxito. En diciembre terminaba una nueva sinfonía.

La “Sinfonía Nº 38 en re mayor” KV 504 (Praga), fue datada por el propio Mozart el 6 de diciembre de 1786. El sobrenombre lo recibió mas tarde al ser estrenada en Praga. Escrita en tres movimientos, al parecer según indicaciones masónicas sobre en número tres. Los tres movimientos están compuestos en forma de sonata, llegando a la perfección clásica de la sinfonía. Se inicia con una gran introducción lenta que recuerda el principio de la obertura del “Don Juan”, a la que sigue un allegro de ritmo agitado que también recuerda a la obertura de “La flauta mágica”. El segundo tema es mas melódico presentado por los primeros violines. El segundo movimiento es un andante de tono idílico, pero presentando motivos de tensión. El presto final tiene grandes contrastes dinámicos y ritmos enérgicos. En toda la sinfonía se puede comprobar la gran importancia que tienen los instrumentos de viento.

A finales de año Mozart recibe la invitación de viajar a Praga, donde se representarían “Las bodas de Fígaro”. El 9 de enero de 1787 parte hacia la capital de Bohemia junto a su mujer. Allí encuentra viejos conocidos como el compositor Franz Dussek que es su anfitrión. El 19 de enero estrena en Praga su “Sinfonía Nº 38”. El éxito de “Las bodas de Fígaro” es rotundo y por ello le encargan una nueva ópera. Será “Don Giovanni”.

Vuelven a Viena y la salud de su padre empeora. Leopold Mozart muere el 28 de mayo de 1787, sin poder ver a su hijo. Aquel mismo año entre los alumnos de Mozart se encontraba el joven Beethoven, pero nunca llegaron a comprenderse. Además pronto regreso a Bonn y cuando volvió a Viena, Mozart había muerto.

En septiembre de 1787 los Mozart regresan de nuevo a Praga. Allí termino la composición del “Don Giovanni”, con tanta prisa que la víspera de su estreno todavía se encontraba componiendo su obertura. La ópera no tuvo el éxito conseguido con su anterior obra.

A su regreso a Viena las cosas no terminaban de ir demasiado bien para el compositor. Durante el verano de 1788 compuso sus tres últimas sinfonías, sus verdaderas obras maestras.

La “Sinfonía Nº 39 en mi bemol mayor” KV 543 está fechada el 26 de junio de 1788. En su orquestación encontramos un clarinete, dos fagots, dos trompas, dos trompetas, timbales y la cuerda habitual. Después de una solemne introducción llegamos al primer allegro de carácter dulce, cuya fuerza rítmica ya anticipa al propio Beethoven. El andante con moto está basado en un único tema de gran poesía. El menuetto es de construcción sencilla, con un trío contrastante en el cual participa el clarinete. El allegro final es un rondó pero tratado en forma sonata con espíritu de Haydn.

Llegamos a la sinfonía más popular de Mozart. La “Sinfonía Nº 40 en sol menor” KV 550. Compuesta el 25 de julio de 1788. Escrita para flauta, dos oboes, dos clarinetes, dos fagots, dos cornos ingleses y cuerda. El primer movimiento allegro molto presenta directamente el primer tema, ágil y ligero, uno de los más conocidos de Mozart y el más recordado de todos los temas de sus sinfonías. En contraste con el primero, el segundo tema es más triste. Siguiendo la forma sonata, contiene un desarrollo de gran expresividad, terminando con la reexposición de los temas. Continúa con un andante, también en forma sonata, que en su desarrollo aumenta la atmósfera dramática. El menuetto que se separa ya de la música de danza, contiene el clásico trío para viento de estilo vienés. Termina con un allegro assai también en forma sonata. El primer tema es muy característico, explotando el contraste entre piano y forte, con alternancia entre soli y tutti. El segundo tema contrastante no logra detener el ímpetu de la música. El desarrollo empieza con una visible deformación de tema principal. Siguen las cuerdas con un episodio en forma de fuga, que va incrementando la tensión hasta llegar a la reexposición.

La “Sinfonía Nº 41 en do mayor” KV 551 (Júpiter), es la última de Mozart. Compuesta en Viena como las anteriores y con escaso margen de separación en el tiempo, está fechada el 10 de agosto de 1788 y orquestada para una flauta, dos oboes, dos fagots, dos trompas, dos trompetas, timbales y cuerda. El allegro vivace contiene dos temas contrastados, uno en forma de fanfarria de carácter brillante y enérgico, y un segundo de carácter más dulce, presentado por los primeros violines. En el desarrollo aparece un tercer tema de carácter alegre derivado de la ópera bufa. Le sigue un andante cantabile lleno de emoción con una delicada melodía. El segundo tema contrasta por su oscuridad y su escritura en modo menor. Finalmente se expone un tercer tema por los violines. El desarrollo se basa en el segundo tema de ritmo sincopado, que se vuelve cada vez más sombrío. En la reexposición aparece de nuevo el primer tema. Sigue un menuetto de naturaleza sencilla, basado en un único tema. El molto vivace presenta sus tres temas en forma contrapuntística. Terminando con una coda que combina los elementos temáticos en una gran fuga.

El nombre de “Júpiter” proviene del empresario Salomon que deseaba presentar a Mozart con esta sinfonía en Londres, como anteriormente había hecho con Haydn.

Un nuevo viaje de Mozart se inició en abril de 1789, con su alumno el príncipe Lichnowsky, pasando por Praga y Dresde se dirigió a Leipzig para ver los manuscritos de Bach. Finalmente fueron a Berlín y a la sede de la corte prusiana Potsdam. Durante su regreso se peleó con el príncipe en Leipzig, continuando el viaje solo.

A su vuelta a Viena el 4 de junio, después que sus conciertos no habían dado los frutos esperados, encontró a su mujer enferma y sin recursos. La única alegría fue el encargo de una nueva ópera “Così fan tutte”, estrenada el 26 de enero de 1790 sin demasiado éxito. En febrero moría el emperador José II.

En la primavera de 1791 le fue encargada por un empresario teatral su penúltima ópera “La flauta mágica” y el 30 de septiembre se estrenaba. Su última ópera fue “La clemenza di Tito”, encargada por el director del Teatro Nacional de Praga, pero que se representó anteriormente, el 6 de septiembre. Estas óperas fueron patrocinadas por sus amigos masones y alcanzaron gran éxito. Pero Mozart se encontraba cansado y débil.

El último hijo que consiguió vivir nació el 26 de julio, Franz Xaver Mozart. El también compositor que firmaba con el nombre de Mozart, murió en 1844.

La última obra de Wolfgang fue su inacabado Requiem. Moría en Viena el 5 de diciembre de 1791 siendo enterrado en la más absoluta miseria. 

INDICE

Biografía

Sinfonía Nº 1

Sinfonía Nº 2

Sinfonía Nº 3


Leonard Bernstein (1918-1990)
nació en Lawrence, Massachusetts el 25 de agosto de 1918. Su familia era judía polaca procedente de Rivne, actualmente en Ucrania. Su padre era un hombre de negocios. A pesar de que su padre no quería que se dedicase a la música, el niño pronto mostró sus aptitudes empezando a estudiar piano. Realizó sus estudios generales en la Garrison School y en la Boston Latin School, donde se graduó en 1934.

Estudió música en la Harvard University, teniendo como uno de sus maestros a Walter Piston. Terminados sus estudios en 1939, entró en el Curtis Institute of Music de Philadelphia, con Randall Thompson, destacando claramente en la clase de dirección de orquesta, teniendo como profesor a Fritz Reiner. También estudió piano con Isabella Vengerova.

En el año 1943 fue contratado por Artur Rodzinski como director asistente de la Orquesta Filarmónica de New York. El 14 de noviembre de dicho año debuta como director, en un concierto retransmitido a escala nacional, al reemplazar a Bruno Walter que estaba enfermo.


La “Sinfonía Nº 1”  (Jeremiah) fue empezada en 1939, después de su traslado a New York, terminados sus estudios en Harvard. La convocatoria en el año 1942 de un concurso del New England Conservatory of Music, empujó al joven compositor a terminar su obra. La presencia del legendario director Sergey Koussevitzky como miembro del jurado le dio esperanzas de ganar. En diez días acabó la partitura para piano, orquestándola en solo tres días, que pasó casi sin dormir, ayudado por su hermano y otros amigos que realizaban las copias. Al ver que la partitura no podía llegar por correo antes del 31 de diciembre, fecha límite del concurso, tomó el tren hacia Boston entregándola personalmente. La dedicó a su padre Samuel Bernstein, que impulsó su fe en su hijo.

BERNSTEIN S 1La obra no consiguió el premio, pero su debut como director en el Carneglie Hall de New York le ayudaría para su estreno. Con solo 27 años había dirigido la más prestigiosa orquesta americana. Era además la primera vez que un músico nacido en América dirigía la Philharmonica. Invitado por el director de la Pittsburgh Symphony, Fritz Reiner, la sinfonía se estrena el 28 de enero de 1944, conducida por Bernstein. La obra gana el Premio del New York Music Critics Circle de 1944, siendo interpretada por las más famosas orquestas.

El primer movimiento, Prophecy, muestra el aspecto de solemne contemplación que marcará toda la obra. Un primer tema derivado de dos cadencias litúrgicas hebreas abre la obra. Estos motivos formarán la base del movimiento. El segundo tema emplea una serie dodecafónica para indicar un presagio de desgracia. El desarrollo temático nos conduce a un dramático climax. Una tranquila coda cierra el movimiento. Representa la intercesión del profeta para su pueblo caído en la desgracia.

El segundo movimiento, Profanation, corresponde al scherzo. El tema principal procede de otro motivo empleado en la liturgia hebrea. Un canto empleado el día del sabbat. Caracterizado por sus ritmos de carácter oriental. En la parte que corresponde al trío encontramos una forma melódica que será característica de su autor, un tipo de melodía ampliamente usada en sus obras más conocidas. Finalmente se recupera la forma rítmica inicial

El último movimiento, Lamentation, corresponde a la interpretación musical de un texto poético. En esta parte utiliza una mezzo-soprano solista. El texto cantado corresponde a una parte de la Biblia, las Lamentaciones de Jeremías, en una versión escrita en hebreo. Los versos utilizados expresan el grito doloroso de Jeremías al ver a su amada Jerusalén en ruinas, saqueada y deshonrada a pesar de sus desesperados esfuerzos por salvarla. La mezzo-soprano canta los tres primeros párrafos. La música se vuelve más dramática, antes de que la mezzo-soprano reanude su canto, con su descripción de la ciudad destruida. Una frase lírico dramática es repetida varias veces por la orquesta como leitmotiv, durante un intermedio orquestal, que concluye con la entrada dramática de la soprano, lamentándose del abandono de su Dios. Una larga secuencia orquestal, empleando los motivos temáticos anteriores, cierra la obra inmersa en el dolor.

Según el compositor la sinfonía muestra su crisis en la fe, un problema que arrastrará durante toda su vida. Jeremías es un profeta bíblico que vivió en Jerusalén unos seis siglos antes de Cristo. La destrucción de Jerusalén representa la pérdida de su propia fe.

El lenguaje empleado es eminentemente tonal, un sistema en el que creía el compositor como lo demuestran sus propias palabras, en el fragmento traducido a continuación. Unas palabras que reflejan también el pensamiento de quien escribe estas líneas.

Si se busca encontrar una oposición entre el optimismo y el pesimismo en mi música, la equivalencia musical más próxima es, desde este punto de vista, la oposición entre la tonalidad y la atonalidad. Creo muy profundamente en la tonalidad, estando convencido que siempre se puede escribir nuevos sonidos, melodías y armonías verdaderamente originales basándose en la tonalidad. Esto no significa que no crea en la música atonal. Todo tipo de música que constituya un modo auténtico de expresión humana es válida para mí. Además, no creo haber escrito jamás una composición importante que no haga uso, de un modo u otro, del dodecafonismo. En la mayoría de casos, recurro a sonidos seriales, tratándolos teniendo en el pensamiento algo como diría, como una intención pesimista o perturbadora.

En el año 1943 Berstein compone un ciclo de canciones titulado “I Hate Music!”, una de sus primeras colecciones liederísticas. El Ballet Theatre a principios de 1944 le encarga la partitura de un ballet. El resultado será “Fancy Free”, una obra que define el carácter popular de la música de Bernstein, usando los acentos de la música de jazz. La obra constituyó uno de los grandes éxitos de Bernstein.

Durante el verano de 1944 escribe su primera comedia musical, un género típicamente americano, motivado por el éxito conseguido por su anterior ballet. Se trata de “On the Town”, una obra con el argumento modificado del ballet, utilizando una música nueva. La técnica empleada es un estilo de fusión entre la música sinfónica y el jazz. El nuevo estilo había nacido. Ambas obras constituyen una declaración de amor a la ciudad de New York, incluyendo la última su mundialmente conocido tema.

“Facsimile” compuesto en 1946 es el segundo ballet para Jerome Robins, encargado por el Ballet Theatre.


La “Sinfonía Nº 2”  (The Age of Anxiety) fue parcialmente compuesta en Israel durante la guerra por su independencia, entre 1947 y 1949. Se estrenó el 8 de abril de 1949 interpretada por la Boston Symphony Orchestra  dirigida por Serge Koussevitzky a quién está dedicada. Bernstein interpretó al piano la parte concertante.  En 1965 realizó una revisión de su parte final que se estrenó el 15 de julio de 1965 interpretada por la New York Philharmonic dirigida por el compositor,  con Philippe Entremont como solista de piano. También Jerome Robbins realizó un ballet en 1950 basado en la sinfonía.

La obra está orquestada para dos flautas, piccolo, dos oboes, corno inglés, dos clarinetes, clarinete bajo, dos fagots, contrafagot, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba, timbales, glockenspiel, celesta, arpa, pianino, que consiste en un pequeño piano vertical, percusión y cuerda. Además utiliza un piano como solista.

Durante el verano de 1947 Bernstein lee el poema de Wystan Auden (1907-1973), “The Age of Anxiety: A Baroque Eclogue” editado aquel mismo año. El poema ganó el Premio Pulitzer de poesía en 1948. Auden fue un poeta británico nacionalizado americano, con obras tratando los problemas del hombre en el mundo industrializado.

La obra impresionó a Bernstein de tal manera que compuso la sinfonía durante los momentos que le permitía su agitada vida de director de orquesta, en Philadelphia, Richmond, en Tel-Aviv, durante sus viajes, terminándola en Boston, una semana antes de su estreno. El poema está escrito en seis secciones, que Bernstein unifica en dos partes divididas cada una en tres secciones interpretadas sin interrupción.

La primera parte está formada por sus tres correspondientes secciones. La primera, lento moderato, lleva como título The Prologue. Consiste en una improvisación confiada a dos clarinetes en forma de eco. Finalmente una escala descendente de la flauta nos conduce a la siguiente sección.

BERNSTEIN S 2La escena descrita transcurre en un bar de la Tercera Avenida de New York. Tres hombres y una joven carcomidos por la soledad se entregan a la bebida, intentando liberarse de sus problemas. El motivo descendente de la flauta hace función de transición con el reino del inconciente.

La segunda sección, The Seven Ages, comprende las variaciones 1 a 7. Estas variaciones no proceden de un tema común. Cada una de ellas se forma reteniendo una parte de la anterior. La primera variación consiste en un tranquilo solo de piano. En la segunda el piano intercambia frases con la orquesta. La tercera es un tema lírico interpretado por la cuerda. La cuarta consiste en un animado scherzo, con intervención del piano. La quinta variación nos presenta un agitado pasaje al estilo de Prokofiev. La sexta es interpretada por el piano en un modo pensativo. La séptima está confiada al viento en una atmósfera triste. Una escala de notas descendentes del piano nos conecta con la siguiente sección.

La bebida une a los personajes, empezando un coloquio sobre la condición humana. El diálogo entre las cuatro persones se traduce en una serie de variaciones reflejando sus distintos caracteres.

La tercera sección comprende las variaciones 8 a 14. La octava variación consiste en una passacaglia, interpretada rígidamente por el piano y la orquesta. La novena es un vals que introduce nuevamente al piano en un episodio sincopado. La décima consiste en un incisivo fugato iniciado por el piano. La undécima es un moto perpetuo irónico, con la intervención también del piano. La duodécima es muy corta, estando confiada al piano. La treceava toma el tema de la passacaglia transformada en una coral orquestal. En la catorceava reaparece el piano cerrando la primera parte bruscamente.

Cada uno de los personajes realiza una especie de viaje espiritual. La unión entre nuestros personajes se hace mayor convirtiéndose finalmente en un solo organismo en busca de algo en que basar su vida. La conclusión parece brillante, pero en el fondo es ambigua, pues no han encontrado nada en que basar sus existencias.

La segunda parte empieza con su primera sección, largo, que lleva el título The Dirge. Consiste en un canto fúnebre, comenzando con una serie dodecafónica interpretada por el piano. Esto genera el primer tema interpretado por la orquesta. En la parte central de la sección, el piano inicia un tema al estilo romántico. La última parte es más agresiva, convirtiéndose en más apasionada, que sin transición nos lleva a la siguiente sección.

Al cerrar el bar, la joven invita a los hombres a tomar una última copa en su casa. La escena transcurre en el taxi que los lleva al apartamento de la joven. Lamentan mediante un triste canto la pérdida de Dad, el personaje del padre perdido, a quién podrían haberse dirigido. Se encuentran totalmente solos.

La segunda sección, extremely fast, lleva el título The Masque. Escrita en forma de un scherzo interpretado por el piano y percusión formada por arpa, celesta, glockenspiel y xilófono. Escrita en una extraña forma de piano-jazz. El piano es interrumpido por la orquesta durante unos pocos compases en ritmo de jazz. Cuando la orquesta se detiene el pianino continúa la danza de modo insistente.

El grupo se encuentra en el apartamento de la joven celebrando una fiesta insensata. Beben, bailan y se divierten en una situación de optimismo. Pero se trata de un falso optimismo. Cuando la intervención de las trompetas interrumpe al pianista, otro piano continúa tocando, pero no es el del protagonista. Esto muestra el dramatismo de una situación irreal. Cuando termina los personajes se dispersan, quedando tan solos como en el principio.

La tercera sección, l’istesso tempo, adagio, andante, con moto, lleva el título The Epilogue. Un solo de la trompeta, como una afirmación de algo puro, una afirmación de fe, se impone sobre los últimos sonidos del pianino. El piano inicia una cadencia tomando temas anteriores. La orquesta llega a su climax con un tema triunfal con la intervención del piano.

Cada uno de los personajes se reconcilia consigo mismo. Han recorrido todos los caminos para recuperar la fe, fracasando en cada intento. El solo de trompeta nos da la respuesta. La fe se encuentra en todas las cosas. Como una idea surgida del budismo, Dios se encuentra en la más insignificante de las cosas, pues Dios está en todo.

Es la segunda sinfonía de Bernstein escrita en busca de la fe perdida. El pianista representa al propio compositor, en su lucha en busca de la fe. Antes de la revisión de la obra el piano solista no aparecía en la última sección. Pero luego lo mantuvo en los últimos compases como una perspectiva autobiográfica.

En 1950 compone la música de escena para “Peter Pan”, su segunda comedia musical para Broadway, pero que solo utilizó algunas de sus canciones. En el año 2005 se realizó una restauración de la obra siendo grabada en disco.

Durante su vida Bernstein llevó una agitada vida social, teniendo relaciones tanto con hombres como con mujeres. Después de un turbulento noviazgo se casa con la actriz chilena Felicia Montealegre el 9 de septiembre de 1951. Un hecho que según su consejero Dimitri Mitropoulos le haría ganar puntos para conseguir el cargo de director de la Boston Symphony Orchestra, una institución muy conservadora en cuestiones de moral, como generalmente la América de aquel tiempo.

WONDERFUL TOWNSu segunda comedia musical, sin tener en cuenta la anterior, es “Wonderful Town” compuesta en 1953. Se estrenó con Rosalind Russell en el papel principal. “Prelude, Fugue and Riffs” compuesta en 1949 para Woody Herman fue presentada por Benny Goodman en 1955 durante un programa televisivo. Orquestada para clarinete y conjunto de jazz, es un nuevo ejemplo del empleo del jazz en la música clásica, influenciada por el neoclasicismo de Stravinsky. Una obra más importante es “Serenade”  compuesta en 1954 para violín y orquesta, estrenada en Venecia con Isaac Stern como solista.

Su colaboración musical en el film de Elia Kazan “On the Waterfront” en 1954, conocido en España con el título de “La ley del silencio” fue convertida en una suite sinfónica. El siguiente año tiene gran trascendencia en el trabajo de Bernstein dedicado al teatro musical, con la composición de sus dos obras más importantes, “Candide” y “West Side Story”.

“Candide” basada en la obra de Voltaire se estrena en Boston el 29 de octubre de 1956. “West Side Story” le sigue el 19 de agosto de 1957, convirtiéndose pronto en su obra más conocida. En 1961 Natalie Wood fue la protagonista de la versión cinematográfica que ganó diez Oscar, aumentando la fama de la obra.

Bernstein es nombrado director musical de la New York Philharmonic en 1957, empezando a ejercer el cargo al siguiente año, permaneciendo hasta 1969, pero continuando su colaboración y sus grabaciones discográficas hasta el final de su vida.


La “Sinfonía Nº 3”  (Kaddish) fue terminada en 1963 poco después del asesinato del Presidente John Fitzgerald Kennedy ocurrido el 22 de noviembre de dicho año, mientras la estaba orquestando. La obra había sido encargada conjuntamente por la Koussevitzky Music Foundation y la Boston Symphony Orchestra. Pero se estrenó el 10 de diciembre de 1963 en Tel Aviv a la memoria del Presidente Kennedy, a quién dedicó la obra. La interpretó la Orquesta Filarmónica de Israel, con la mezzo-soprano Jennie Tourel, coros y la actriz Hanna Rovina en el papel de recitador, todos dirigidos por su compositor.

El estreno en los Estados Unidos lo realizó la Boston Symphony el 10 de enero de 1964, con Jennie Tourel, el New England Conservatory Chorus y Felicia Montealegre, la mujer de Bernstein como recitador, dirigidos por Charles Munch. Durante los catorce años siguientes a su estreno Bernstein modificó repetidas veces la obra hasta su versión final estrenada el 25 de agosto de 1977 en Mainz,  interpretada por la Orquesta Filarmónica de Israel, con la soprano Montserrat Caballé, el Wiener Jeunesse-Chor,  los Wiener Sängerknaben y Michael Wager como recitador, dirigidos por Leonard Bernstein, en ocasión de los 500 años de la Universidad de Mainz.

La obra está orquestada para un gran conjunto, con una extensa sección de percusión, recitador, soprano y coros. Dividida en siete secciones unidas en tres movimientos, está basada en dos aspectos del judaísmo. El Kaddish que significa santificación, una plegaria recitada en los servicios religiosos de las sinagogas y en el diálogo entre el hombre y Dios.

KADDISHLos cantos usados en los tres Kaddish están escritos en arameo, la lengua empleada en Israel en el periodo anterior a la destrucción del segundo templo. Los textos de los recitados son obra del propio compositor.

El primer movimiento, comprende dos secciones. La primera, adagio, lleva el título Invocation. El texto es recitado, introduciendo la orquesta los principales motivos de la obra. Los graves acontecimientos que ocurren en el mundo hacen necesario el diálogo con Dios.

La segunda, l’istesso tempo, allegro molto, se titula Kaddish 1. En ella aparece el coro cantando suavemente, transformándose bruscamente en un violento allegro. Es una oración de alabanza y santificación. Ritmos hebraicos aparecen en la música mientras el coro canta con una contenida rabia, como un reproche. Finalmente el narrador pide a Dios que ponga orden en la tierra, que establezca la paz entre los hombres. Vigorosos Amens del coro cierran el movimiento.

El segundo movimiento también comprende dos secciones. La primera, di nuovo adagio, lleva el título Din-Torah, que significa juicio según la ley divina. El recitador lanza una serie de acusaciones contra Dios, recriminándole el abandono de sus siervos. La orquesta con participación de la percusión, entra con nuevos motivos atonales, en el punto más álgido de la discusión. La música se desarrolla mediante cierta influencia del jazz, hasta llegar a una sección grotesca que contiene Amens angustiados del coro, conduciéndonos a una cadencia con un grito de desesperación cantado por partes divididas del coro. Finalmente el narrador pide perdón a Dios, pero reprochándole su conducta.

La segunda, andante con tenerezza, se titula Kaddish 2. El narrador desea consolar a Dios de su enfado, decepcionado por sus criaturas, cantando una canción de cuna. La soprano canta en forma de canción de cuna un texto de alabanza a Dios, entrando luego el coro de niños. La soprano con su canto pide la paz en la tierra. En la parte final el narrador introduce a Dios en un sueño.

El último movimiento se compone de tres secciones, correspondiendo al Kaddish 3. La primera, presto scherzando, sempre pianissimo, es el Scherzo. El narrador presenta una secuencia onírica cambiando los papeles entre Dios y el hombre, que lo fuerza a renovar su fe en el hombre. Una brusca entrada de la orquesta con notas disonantes nos conduce al último párrafo. Termina con las palabras Believe!, Believe!, cree, mientras la orquesta presenta un tema claramente tonal.

La segunda, sempre pianissimo, empieza con el coro infantil comentando sus palabras. El narrador hace una renovación de la fe perdida. El coro infantil empieza el canto del último Kaddish de forma muy dulce. Termina con el comentario del narrador.

La tercera, adagio come nel Din-Torah – Allegro vivo, con gioia, empieza con una fuerte intervención orquestal, despertándose de su estado onírico. Dios y el hombre salen de su sueño enfrentándose a la realidad. La orquesta interpreta un tema meditativo. El narrador establece una nueva relación con Dios. Ha llegado el momento de la reconciliación. Con una introducción orquestal, la soprano y los dos coros empiezan una fuga, alabando a Dios, con alusión a todos los temas de la obra terminando pidiendo la paz para Israel, antes del Amen con que termina la obra.

Las propias palabras de Bernstein nos sirven para la explicación descriptiva de la obra. “Cualquier hijo, en un momento u otro, desafía a su padre, se pelea, lo abandona, solamente para retornar, si tiene suerte, más unido y más seguro que antes. Todos nuestros grandes personajes judíos del pasado, incluyendo Abraham que fundó el judaísmo, a Moisés y los Profetas, todos discutieron con Dios. Discutieron con Dios del mismo modo que cualquiera de vosotros discute con los amigos más íntimos, con los que más amáis, con los que realmente podéis pelearos. Sabéis que cuanto más se ama a alguien, más podéis enfadaros con él y cuando llega la reconciliación, estáis más unidos que nunca. Algo así es lo que ocurre a lo largo de la obra”.

Con esta sinfonía Bernstein termina el tríptico dedicado a la fe. En la primera pierde la fe, en la segunda la busca y finalmente en la tercera la recupera. Podemos observar nuevamente el uso dado por Bernstein a la música dodecafónica, usada para aumentar la tensión y el dramatismo, coexistiendo con el empleo de la tonalidad en la expresión de la resolución del conflicto.

Durante unos días de vacaciones en 1965, Bernstein empieza a experimentar intentando escribir obras dodecafónicas, influido por los cambios experimentados en aquella época. Después de seis meses de trabajo lo destruye todo. No se encuentra bien componiendo una música que no expresa lo que desea. En cambio compone los “Chichester Psalms”. Una obra totalmente tonal de carácter ecuménico conectando las tradiciones litúrgicas cristianas y judaicas.

En el año 1971 escribe la obra escénica “Mass” para la inauguración del Centro John F. Kennedy para las Artes Dramáticas en Washington. Se trata de una pieza teatral para cantantes, instrumentos y bailarines, donde combina sentimientos religiosos con ritos de danza. Una Misa según el rito católico romano, pero pensada como espectáculo escénico, empleando la mezcla de estilos de su autor, uniendo danzas orientales, música popular y música clásica.

Otra obra con influencias hebraicas es el ballet “Dybbuk” compuesto en 1974 para el New York City Ballet, con coreografía de Jerome Robbins. Entre 1972 y 1976 escribe una nueva comedia musical “1600 Pennsylvania Avenue”, la dirección de la Casa Blanca en Washington, una obra sobre sus ocupantes a lo largo de la historia. A partir de ella realiza una obra sinfónico coral para concierto, con el título “A White House Cantata”.

Durante su vida de casado Bernstein había sido muy discreto, escondiendo sus relaciones sexuales extramaritales. Con el paso de los años el movimiento gay americano tomó más fuerza, envalentonando al compositor. En 1976 abandona a su mujer marchando a vivir con su compañero Tom Cothran, director de una radio musical, pero al año siguiente se reconcilia con su esposa, a la que pocos meses después le diagnostican un cáncer de pulmón, muriendo el 16 de junio de 1978.

Para la celebración del bicentenario de la independencia de los Estados Unidos, Bernstein recibe el pedido de una obra significativa, pero no llega a terminarla a tiempo. Se trata de “Songfest”, un ciclo de canciones para seis cantantes con orquesta, estrenado en Washington en 1977.

Entre otras obras conmemorativas destaca el “Divertimento” compuesto en 1980 para el centenario de la Boston Symphony Orchestra,  una obra ligera pero llena de gracia. Al año siguiente compone “Halil”, que significa flauta en hebreo, un nocturno para flauta, orquesta de cuerda y percusión, en recuerdo del joven flautista Yadin Tanenbaum caído durante la guerra árabe-israelí de 1973. En ella emplea un motivo dodecafónico como tema principal, como símbolo del conflicto bélico.

En 1983 se estrena su ópera “A Quiet Place” sin demasiado éxito. Una de sus últimas obras fue el “Concerto for Orchestra” (Jubilee Games), compuesto entre 1986 y 1989, dedicado a la Orquesta Filarmónica de Israel. Una obra que tiene nuevamente sus raíces en el judaísmo.

El 25 de diciembre de 1989 Bernstein dirige la “Sinfonía Nº 9” de Beethoven en la Schauspielhaus del Berlín Oriental para la celebración de la caída del muro de Berlín. Bernstein fue eminentemente un gran director de orquesta, dirigiendo las más importantes orquestas mundiales, pero teniendo una especial preferencia con la Filarmónica de Israel por su origen judío. Uno de sus compositores favoritos era Mahler, pero no descuidó los compositores americanos como Copland, Ives, Schuman o Gershwin, además de tener la ventaja de poder promocionar sus propias obras.

Su último concierto tuvo lugar en Tanglewood el 19 de agosto de 1990 dirigiendo la Boston Symphony. Mientras estaba interpretando la “Sinfonía Nº 7” de Beethoven sufrió un ataque de tos que casi llega a interrumpir el concierto.

Desde medianos de siglo sufría de enfisema, una enfermedad bronquial causada por el tabaco, pues era un fumador habitual. Cinco días después de haberse retirado, el 14 de octubre de 1990 muere en New York de pulmonía, complicada con un tumor pleural.

Continuando la sección dedicada a Colombia en esta ocasión presentamos un poema sinfónico escrito por Daniel Taborda sobre un tema de la mitología griega. Lo interesante de la obra, "Io", es que a diferencia de muchos compositores anteriores utiliza ritmos folclóricos de Colombia a lo largo de toda la obra. El argumento del poema puede leerse en la página dedicada al compositor.