Frederic Cliffe (1857-1931) nació 2 de mayo de 1857 en Lowmoor, cerca de Bradford, Yorkshire. De joven, mostró una prometedora aptitud musical y fue admitido como becario en la National Training School of Music, la institución matriz del Royal College of Music, bajo la dirección de su primer director, Arthur Sullivan.
Además de Sullivan, entre sus maestros allí se encontraban John Stainer, Ebenezer Prout y Franklin Taylor (1843-1919). En 1873, a la edad de dieciséis años, fue nombrado organista de la Bradford Festival Choral Society. Como organista del Festival de Leeds, Cliffe participó en el estreno de la cantata de Sullivan, The Golden Legend, el 6 de octubre de 1886. Fue organista del Bach Choir entre 1888 y 1894.
Desde 1884 hasta 1931 ocupó el cargo de Profesor de Piano en el Royal College of Music. Entre sus alumnos se encontraban John Ireland y Arthur Benjamin. Cliffe también estuvo ocasionalmente vinculado a producciones de ópera en el Theatre Royal, Drury Lane, Her Majesty’s Theatre y Covent Garden. Durante un tiempo fue profesor en la Royal Academy of Music, aunque mantuvo sus vínculos con el Royal College hasta el final de su vida, como miembro sénior del Consejo de Profesores. También viajó extensamente como examinador del Associated Board of Music.
Cliffe falleció en Londres el 19 de noviembre de 1931 a los 74 años. Su esposa, Zillah, era prima del padre de Arthur Benjamin. Su hijo fue el escritor Cedric Cliffe (1902-1969). Publicó The Making of Music (1949) y escribió los libretos de óperas de Arthur Benjamin, John Joubert y Joan Trimble
La carrera de Cliffe como compositor abarcó apenas dos décadas, de 1889 a 1910. Sus obras principales fueron sus dos sinfonías y el concierto para violín,
La “Sinfonía Nº 1 en do menor” Op.1 compuesta en 1889 fue estrenada por August Manns en el Crystal Palace en 1889, y posteriormente interpretada en un concierto de la Filarmónica y en los Proms en 1901, siendo bien recibida en ambas ocasiones.
El Daily Telegraph la aclamó como «una obra maestra». Aunque no abiertamente programática, su primer movimiento estuvo influenciado por una visita de Cliffe a Noruega. Fue publicada por Novello.
El primer movimiento, allegro non troppo, construido siguiendo la forma sonata clásica, posee un primer tema quebrado, que contrasta con el segundo de tipo lírico sentimental. Es difícil deducir, que detrás de esta música de corte romántico se esconda cualquier tipo de descripción. En la recapitulación una pausa separa claramente los dos temas para conducirnos finalmente a una coda de corte épico.
El segundo movimiento, scherzo, allegro molto, posee un ritmo sincopado cambiante. La parte dedicada al trío posee un carácter melódico suave, para regresar pronto al carácter rítmico inicial.
El tercer movimiento, ballade, andante con espressione, tempo placido, lento, empieza con la intervención del corno inglés, que nos recuerda el Trintán e Isolda wagneriano. Un nuevo recuerdo de Wagner aparece en la sección central, en los acordes interpretados por los clarinetes y fagots en tesitura grave, respondidos dulcemente por trombones y timbales. Luego la tensión aumenta incluyendo repetidas llamadas al motivo acentuado de dos notas con el que comienza la sinfonía. Finalmente la música es dominada por el tema del Tristán que nos conduce a la coda.
El cuarto movimiento, finale, allegro vivace, andante maestoso, empieza con un motivo rítmico animado seguido de un segundo tema más melódico. Durante el desarrollo realiza una construcción contrapuntística del ritmo inicial con un himno majestuoso de carácter bruckneriano, que nos conduce a la resplandeciente coda final.
Christopher Fifield dirigió la primera interpretación moderna de la Sinfonía, 111 años después de su estreno, el 16 de diciembre de 2000.
La “Sinfonía Nº 2 en mi menor” compuesta en 1892, fue estrenada por August Manns (publicada en 2010 por Soundpost) tuvo su estreno en el Festival de Leeds en 1892. Cliffe dio títulos a cada uno de sus movimientos sugiriendo una música descriptiva:
El primer movimiento, Al atardecer, no posee un carácter descriptivo sino más bien es una ilustración del ambiente, mediante una música compleja de un conjunto de ideas líricas, con influencias de la música inglesa de Bax o de Bantock.
El segundo movimiento, Noche, tiene carácter melancólico y reflexivo. La sección central iniciada por los sonidos del arpa es de carácter melódico romántico. Un extenso movimiento que a través de momentos de clímax nos conduce hacia una apacible coda.
El tercer movimiento, Fiestas de hadas, posee un carácter brillante correspondiente al scherzo de la sinfonía. La sección que corresponde al trío tiene un carácter aéreo y suave que nos conduce al mágico mundo de las hadas. Termina de modo exuberante mediante los ritmos iniciales.
El cuarto movimiento, Mañana, empieza suavemente representando al amanecer, para llevarnos de manera expansiva a un tema de carácter triunfal, simbolizando la salida del sol en todo su esplendor. Después de un brillante desarrollo termina mediante una solemne coda.
Ha sido editada en 2010 por Lionel Harrison y publicada por Patrick Meadows. Entre 2014 y 2015, Christopher Fifield dirigió la Orquesta de Lambeth en interpretaciones de la Marcha de la Coronación y la Sinfonía n.° 2 en mi menor, que posteriormente fueron publicadas de forma privada.
«Cloud and Sunshine» es un poema sinfónico compuesto en 1890. Refleja el contraste entre las nubes y la luz del sol.
El «Concierto para violín en re menor», compuesto en el valle de Engadina de Suiza, fue encargado por el Festival de Norwich y se interpretó allí el 7 de octubre de 1896 con el violinista húngaro Tivadar Nachéz
«El triunfo de Alcestis», para voz de contralto y orquesta, una música para la escena, fue compuesta para Clara Butt, y su adaptación en cinco movimientos de la «Oda al viento del noreste» de Charles Kingsley (1905) fue popular entre las sociedades corales. Su tercer movimiento es un nocturno orquestal programático.
Sin embargo, después de la «Marcha de la Coronación» de 1910 dejó de componer por completo, y posteriormente sus obras recibieron menos interpretaciones. Según el director de orquesta de Bournemouth, Dan Godfrey, «no estaba hecho del molde de un luchador y, como resultado, creo que se ha retirado de la lucha de forma imprudente».
La música de Cliffe permaneció inédita durante muchos años después de su muerte. Tras sus primeras interpretaciones, el Concierto para violín no se escuchó hasta que la Orquesta de Lambeth, dirigida por Christopher Fifield, lo recuperó en mayo de 2007.