ÁLVAREZ OVALLE

Rafael Álvarez Ovalle (1858-1946) nació en San Juan Comalapa, en el departamento de Chimaltenango, el 24 de octubre de 1858. hijo de Rosendo Álvarez e Ildefonsa Ovalle. Aprendió sus primeras letras con el profesor Juan Alegría y su iniciación musical la recibió de su padre]​ quien desempeñó durante mucho tiempo el cargo de maestro de capilla del pueblo y después fue designado para ocupar la dirección de la escuela de música de Santa Lucía Cotzumalguapa en el departamento de Escuintla.

Realizó sus estudios musicales en la Antigua Escuela de Sustitutos, actualmente Escuela Militar de Música Maestro Rafael Álvarez Ovalle, llamada así en su honor. En 1874 falleció su padre y a pesar de contar solamente con 12 años de edad, lo sustituyó en el cargo de director de la escuela de música en Santa Lucía.​ Contrajo matrimonio con Anita Minera de García, con quien tuvo ocho hijos.​

En 1879, por orden expresa del presidente Justo Rufino Barrios, Álvarez Ovalle llegó a la capital del país a estudiar en la Escuela de Sustitutos de la Banda Nacional, bajo la dirección de Pedro Vissoni. A los tres meses ya podía tocar la guitarra y el pícolo, y pasó a formar parte como integrante de la Banda Marcial, bajo la dirección del músico alemán Emilio Dressner.

En 1887 se llamó a un concurso literario para seleccionar la mejor composición que serviría como himno nacional de Guatemala. El ganador de este concurso musical, por unanimidad, fue Rafael Álvarez, quien a la sazón contaba con 28 años de edad. Sin embargo no se hizo oficial.

Nueve años después, en 1896, el presidente de la República José María Reyna Barrios abrió un nuevo concurso para seleccionar definitivamente la letra y música al himno nacional de Guatemala. Nuevamente la partitura escogida fue la de Rafael Álvarez Ovalle. Por decreto oficial de fecha 19 de febrero de 1897, fue declarada como música del Himno nacional. El 14 de marzo de 1897, los alumnos del Conservatorio Nacional, dirigidos por el propio maestro Álvarez Ovalle, cantaron por primera vez el himno oficial de Guatemala en el teatro Colón.

Rafael Álvarez Ovalle tocaba la guitarra, el piano, el violín y la flauta. Organizó diversos conjuntos musicales, entre otros, las estudiantinas La Broma y La Tuna, para difundir la música guatemalteca. Fue maestro del Conservatorio Nacional de Música y de escuelas públicas y privadas. Fundó también la Concertina Guatemalteca y la orquesta femenina del Instituto Normal Central para Señoritas Belén y la del Colegio Centroamericano.

Rafael Álvarez Ovalle escribió himnos, valses, mazurcas, sones guatemaltecos y otras obras de carácter religioso. Murió en la ciudad de Guatemala, el 26 de diciembre de 1946.