CASTRO

Indalecio Castro (1840-1906) nació en Mixco, cerca de la Ciudad de Guatemala, el 29 de diciembre de 1840. Sus padres fueron Mariano Castro, decorador del antiguo teatro Colón y Eustaquia Illescas. Sus hermanos Máximo Castro y J. Francisco Castro, fueron también músicos y este último además pintor. Tuvo tres hijos con su esposa Juana Chinchilla, Manuel María Castro, José Mariano Castro y José Domingo Castro, todos músicos.

Indalecio Castro se formó en la Nueva Guatemala de la Asunción con el violinista Máximo Andrino y el organista Víctor Rosales. Fue organista y compositor de música religiosa y escolar. Cultivó el canto llano e incorporó elementos musicales del folclore guatemalteco a piezas sinfónicas.

En Guatemala desarrolló su carrera como músico de iglesia y maestro de capilla de la Iglesia de Mixco. En 1913, para el centenario de la Sociedad Filarmónica del Sagrado Corazón de Jesús, estaba conceptuado como uno de los grandes músicos de todos los tiempos de Guatemala, como consta en una placa de mármol colocada en esa oportunidad en la Iglesia de La Merced. Como compositor es autor de una considerable cantidad de obras para uso litúrgico. Además fue alcalde de Mixco en 1888.

La «Gran Sinfonía La Exposición» fue compuesta en 1892 para un certamen de sinfonías, en el marco de la Exposición Universal de Chicago, celebrada con motivo del IV centenario del descubrimiento de América. Castro envió una sinfonía que tituló La inspiración de un aldeano.

Para su sorpresa, la obra ganó en 1893 la medalla de oro, por una espléndida sinfonía con todas las partes orquestales. En el diploma, el jurado hizo constar que la composición y la melodía eran excelentes. Decide entonces cambiarle el nombre a su creación por el de Gran Sinfonía La Exposición. El propio músico fue a recibir el reconocimiento, aunque después de su muerte la obra quedó en el olvido durante décadas.

En Guatemala, las sinfonías cumplían el propósito de solemnizar ocasiones especiales en diversos ámbitos. También formaban parte de otras celebraciones religiosas. En aquella época el nombre de sinfonía se aplicaba a las obras sinfónicas aunque no tuvieran la estructura clásica europea.

Escrita en un solo movimiento podemos equipararla a una obertura festiva de concierto dividida en dos secciones. Empieza con un tema rítmico festivo que contrasta con el segundo tema de carácter lírico y cantabile que desarrolla ampliamente. Después de una pausa general la segunda sección comienza con un tema rítmico alegre, con momentos de solemnidad conmemorativos de la exposición con notas del himno norteamericano. Continúa con el tema festivo que nos conduce a una solemne y explosiva coda.

Su Ave María, el Himno a la patria y otras composiciones como la Misa del Sagrado Corazón de Jesús fueron interpretadas hasta mediados del siglo XX. Falleció en Nueva Guatemala de la Asunción, el 21 de junio de 1906.