BLAMEY-LAFONE

Ricardo Quevedo Blamey Lafone (1877-1946) nació en Penryn, en el condado inglés de Cornualles, el 23 de febrero de 1877. Casi cinco años después la familia embarcó hacia Argentina para acompañar y ayudar al hermano de su madre Julia en una nueva empresa minera.

Cuando Ricardo tenía unos nueve años, la familia se mudó a la casona colonial «Santa Rita de Huasán», construida por los jesuitas al pie del nevado del Aconquija, varios km al norte del poblado de Andalgalá, en la provincia de Catamarca. Lo acompañaron su hermano Joel Blamey y su familia.

Fue enviado a la escuela en Inglaterra durante cinco años, para luego regresar a Argentina y completar sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires. Allí también fue muy querido como profesor de Lengua, Historia y Literatura Inglesa durante casi un cuarto de siglo y el primero en dar a conocer las traducciones de Jorge Luis Borges.

En 1908 Ricardo obtuvo el título de Doctor en Jurisprudencia y durante varios años practicó la abogacía, para finalmente retirarse como Secretario de la Corte.

En 1926 entró en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina y fue enviado a Londres, como Agregado Comercial de la Embajada, para dos años más tarde ser nombrado Asesor Jurídico Honorario y en 1943 Consejero Financiero, cargo que ocupó hasta el momento de su muerte.

La música le atrajo desde la infancia. Estudió en Argentina con Ernesto Drangosch y con Constantino Gaito y en Inglaterra con Mr. Benjamin Dale, de la Royal Academy of Music, el conservatorio de música de más alto nivel de Gran Bretaña. En el continente, visitó los principales centros musicales en Francia, Alemania, Austria, Italia, Portugal y Bélgica.

Sus composiciones se inspiran en escenas y recuerdos de su infancia en Andalgalá, Catamarca. Sus primeros esfuerzos como compositor, que comenzaron como simples estudios, finalmente terminaron en la rapsodia argentina «Andalgalá»  compuesta en 1931 que se escuchó por primera vez en Londres en 1932 dirigida por Sir Henry Pitt,

Después del inesperado éxito compuso seguidamente en 1934 la suite «Escenas catamarqueñas», retratando escenas de ambiente popular. En el mismo año el estreno fue presentado por Aylmer Buesst de la BBC de Londres. Bernhard Paumgartner la dirigió en Viena y Salzburgo.

Las siguientes dos obras compuestas por Ricardo, son poemas sinfónicos inspirados en tesoros literarios clásicos argentinos. La primera de ellas, «Juvenilia», es un recuerdo de su vida estudiantil, con sus travesuras de muchachos y su atmósfera porteña.

«El Ombú» (1937), inspirado en dos obras literarias, “El Ombú” de Guillermo Hudson y el “Santos Vega” de Rafael Obligado, está marcada por colores oscuros, y una pronunciada melancolía.

Otros trabajos incluyen el poema sinfónico «Patria Hermosa» y la música compuesta para los ballets «Masque of Live» y «Acis y Galatea».

En 1942, se hallaba en uno de los momentos más activos de su producción, habiendo terminado “Recuerdos de Provincia” una pequeña suite orquestal en la cual el compositor ha arreglado sus dos piezas: “Vidalita”, y “La Mariquita” y agregado una cueca titulada “Flor de Huaco”.

Toda su obra musical, tiene pues una raigambre argentina que el público entendido de la Gran Bretaña supo discernir y admirar en todo su valor. Este triunfo de las esencias argentinas, debe llenar de satisfacción y orgullo a todos los compatriotas de este ilustre compositor.

Desde el inicio de la segunda guerra mundial, Ricardo se quedó trabajando en la embajada durante toda la guerra, donde tenía amigos y familiares. Su comunicativa simpatía, el valor y la honradez que transcendían de todo él, eran cualidades difíciles de olvidar.

Una noche, durante un bombardeo, lo atropelló un auto y quedó malherido, sin embargo, se recuperó lentamente y cuando terminó la guerra, proyectó venir a Buenos Aires, por primera vez desde 1937, para visitar a su hermano Cecilio, familiares y amigos queridos, que estaban esperando con impaciencia verlo nuevamente.

Pero el destino quiso que nunca pudiera ver de nuevo a sus dos amados países. Cuando tomó el avión en Londres tuvo el presentimiento y dijo, el domingo estaré en Buenos Aires o en el cielo. El 8 de septiembre de 1946, la triste noticia apareció en el Buenos Aires Herald:

Argentina perdió ayer una distinguida figura pública, un hombre de letras, y un músico de renombre internacional, el Dr. Ricardo Q. Blamey Lafone, Consejero Financiero de la Embajada Argentina en Londres, que fue una de las víctimas del trágico accidente de ayer de la British South American Airways Starliner cerca de Bathurst (Gambia).