YOSHIMATSU

Takashi Yoshimatzu (1953-) nació el 18 de marzo de 1953 en Tokio. No estudió música de modo académico, siendo su formación musical autodidacta, como ocurre en el caso de Toru Takemitsu, al que no incluimos en estas páginas por no haber escrito hasta ahora ninguna sinfonía.

Yoshimatzu empezó estudios tecnológicos en la Universidad de Keiō. pero al llegar al tercer curso en 1972 los abandonó para unirse a una banda amateur llamada Noa, en la que actuaba frente a los teclados intentando emular la música de Pink Floyd. Se interesó por la música de jazz, por el rock progresivo y en las nuevas posibilidades que otorgaba la música electrónica.

Su interés por la música se despertó siendo niño explorando los diversos campos que se le ponían a su alcance. Cuando tenía 13 años era un fan de los Walter Brothers y de los Ventures, bandas de rock que triunfaban en aquella época, pero a los 14 años le fascinaron las sinfonías de Beethoven y Tchaikovsky, decidiendo la composición de piezas clásicas.

Empezó trabajando con la música dodecafónica y las técnicas seriales, en una época en que habían llegado a su máxima expresión, pero pronto desistió de seguir la línea de otros compositores contemporáneos. Desencantado de la música atonal empezó a componer en un estilo neorromántico libre, con fuertes influencias del jazz, del rock y de la música autóctona japonesa.

Entre sus primeras obras se encuentra una trilogía dedicada a los pájaros, un tema que le ha fascinado durante toda su vida. Empieza con la "Threnody to Toki" Op. 12 compuesta en 1980 para piano y orquesta de cuerda, dedicada al toki o ibis crestado japonés, un pájaro en peligro de extinción.

                                                Toki o ibis crestado japonés

Cautivado por su belleza el compositor le dedica una especie de Réquiem, recordando que en el mundo actual la belleza desaparece reemplazada por las cosas más vulgares. Aplicado al campo de la música, con esta obra hace una defensa de la tonalidad, en contra de la moda de la atonalidad que reinaba en aquella época en Japón.

La segunda obra del ciclo es "Chicap" Op.14, una palabra que designa a un pájaro en la lengua de la tribu Aino, pobladores indígenas de la isla de Hokkaido. La tercera cerrando la trilogía es "El tiempo de los pájaros" Op.25, compuesta en 1986 escrita en un estilo y orquestación muy original, que se separa tanto del impresionismo como del romanticismo.

El "Concierto para guitarra" (Temma Kouka) Op.23, efecto Pegasus, compuesto en 1984, se inspira en la transformación de un caballo terrestre en caballo celestial al recibir unas alas. Temma en el folclore japonés es un caballo alado.

La “Sinfonía Nº 1” (Kamui-Chikap Symphony) Op.40 fue compuesta entre la primavera de 1988 y la de 1990. Su título en la lengua de los Aino significa Pájaro-Dios. Es el guardián y dios supremo del bosque y desde arriba de las ramas más elevadas de los árboles observa la vida y la muerte de los humanos.

Escrita para el Festival de Música Contemporánea Min-On, la sinfonía se estrenó el 26 de mayo de 1990, interpretada por la Orquesta Filarmónica de Osaka bajo la dirección de Tadaaki Otaka y el 2 de junio fue presentada en Tokio por la Orquesta Filarmónica de Tokio con el mismo director.

Debido a la complejidad de la obra traducimos lo que redacto el compositor en el año 2000 para el folleto que acompaña su grabación.

Después de haber atravesado un cierto número de callejones sin salida, tomé la decisión a la edad de treinta y seis años, como alguien que se decide a escribir su testamento, de escribir mi primera sinfonía y de darle el nombre de este pájaro dios. Acaso fue el deseo de contemplar desde arriba lo que me condujo a anotar sobre el papel todos los ruidos sórdidos que estaban acumulados en mi cabeza, en la manera en que una criatura muriente observa las imágenes de su vida desarrollándose rápidamente delante de sus ojos, como proyectadas por una linterna mágica.

Empecé la tarea de reunir, como las piezas de un puzzle, los recuerdos de todos los géneros posibles de sonidos. Los ritmos pulsantes, el viento, cantos de pájaros, la agitación del bosque, las vibraciones de las estrellas, los himnos, notas de viejos pianos, de música clásica y contemporánea, del rock, del jazz, de la música antigua japonesa y de la música exótica.

Todos estos elementos sirven como datos a la orquesta para una sucesión de imágenes sonoras. Tenía el sentimiento de tratar con mis propios recuerdos de tonalidad, tanto como individuo como al mismo tiempo con los recuerdos de tonalidad del género humano en su totalidad.

La sinfonía está diseñada en cinco movimientos o cuerpos. Estos cinco cuerpos son equivalentes a los cinco estados cósmicos producidos por la danza del dios Shiva. Creación, Conservación, Destrucción, Fascinación y Relajación. Son del mismo modo equivalentes a los cinco aspectos del mundo según la doctrina del budismo, tierra, agua, fuego, viento, éter. A continuación se añade una breve descripción de cada movimiento.

El primer movimiento, Ground, andante, tierra, muestra lo que se ha creado imperfecto y se difunde. Contiene una de mis piezas para orquesta compuesta entre los 19 años y los 23. Surgiendo de las profundidades de la tierra una música grave rodeada de cantos de pájaros interpretados por las flautas va creciendo lentamente, como algo imperfecto que se difunde. Glissandos y sonidos disonantes de los metales nos lo confirman en la última sección en que se llega a un caótico clímax. Termina regresando a la gravedad inicial.

El segundo movimiento, Water, largo, agua, muestra lo que tejen dulcemente los antiguos sueños. Música de carácter soñador con intervenciones del piano y de la madera en forma concertante. Un tema suave y melódico se desarrolla entre cantos de pájaros, solos de violín acompañado por una delicada percusión. Construido en forma de arco termina con una delicada sección lírica.

El tercer movimiento, Fire, allegro, fuego, muestra lo que sacude y destruye. Contiene una pieza de rock compuesta a los 28 años. Música salvaje al estilo de Stravinsky con influencias del hard rock. En la sección central se encuentra un solo de la percusión seguido por sonidos selváticos. El metal interviene de nuevo recordando a la Sacré terminando mediante una salvaje coda.

El cuarto movimiento, Air, adagio, éter, muestra lo que es inmóvil y piensa en los seres mortales. Contrastando fuertemente con el anterior movimiento empieza de modo brumoso, con la campana señalando la inmovilidad sobre un tema creciente de la cuerda. Momentos de reflexión con tintes japoneses se encuentran en la parte central dotada de una gran poesía. El violín inicia un tema cálido que va incrementando su intensidad. En la sección final la melodía de la cuerda con sonidos fúnebres de la campana cierra el movimiento.

El quinto movimiento, Rainbow, moderato, arco iris, enseña lo que es santo y propaga el color y la luz a través del cielo. Empieza de manera idílica con sonidos delicados de la percusión y la intervención del piano. Un dulce tema melódico surge en la cuerda acompañado por un ostinato del piano. Nuevos cantos de pájaros mediante figuraciones de la flauta en la parte central, nos conducen a la última parte del movimiento, más intenso y expresivo, terminando con una poética y luminosa coda, que nos traslada a la inmensidad del universo.

A lo largo de toda la sinfonía se encuentran una variedad de fragmentos de obras compuestas y destruidas antes de mis veinte años de edad. Además hay reminiscencias de obras de otros dos compositores, en Tierra de la "Tapiola" de Sibelius, que trata del dios del bosque y en Fuego de la "La Sacré de Printemps" de Igor Stravinsky, que trata del dios de la existencia primitiva.

Una notable sinfonía que nos muestra la capacidad del compositor para el empleo de diversos estilos compositivos, una mezcla de Oriente con Occidente, que seguirá usando en sus posteriores partituras.

La “Sinfonía Nº 2” (At Terra) Op.43 fue compuesta entre la primavera de 1991 y la de 1992 para la Fundación Sinfónica del Japón. Se estrenó el 22 de mayo de 1991 interpretada por la Orquesta Filarmónica de Tokio dirigida por Yuzo Toyama, en un concierto dedicado a obras orquestales contemporáneas de Japón.

El propio compositor escribe en 1996 sus comentarios al realizarse su grabación, que reproducimos a continuación, El subtítulo At Terra, es una especie de firma, algo así como si se escribiera "a Tokio" al final de una carta. La obra se basa en la tentativa que he realizado de pensar en los humanos y en la tierra, y sobre el hecho de que he mezclado y reagrupado material sonoro cuyos orígenes van del Asia al África. Hay tres movimientos, cada uno de los cuales es un réquiem escrito en los diferentes estilos de Asia, Europa y África.

El primer movimiento, Dirge From the East, consiste en un canto fúnebre del este construido mediante acumulación de modos y melodías asiáticas. Se mueve a través de varias canciones, oraciones y danzas, teniendo como punto central una melodía en forma de elegía interpretada por el violoncelo.

Empieza como se ha dicho mediante una melodía fúnebre interpretada por el violoncelo. Sigue con una sección poética empleando estilos y modos asiáticos. La parte central es más enérgica, dotada de fuerte ritmo que nos conduce a un potente clímax, el cual se desvanece en suaves notas percutidas. En la última parte aparece un solo de carácter folclórico japonés, que nos conduce a la melodía fúnebre del violoncelo. Una colorida sección es iniciada por la percusión, terminando con el sonido apagado de los timbales.

El segundo movimiento, Requiem from the West, consiste en un réquiem al estilo occidental. Toma la forma de una misa fúnebre europea con las partes de Introito, Kirie, Ofertorio. Sanctus, Agnus Dei y Libera me. La música de influencia europea recorre las diferentes secciones, empezando con una suave introducción que se intensifica en las siguientes partes. Fragmentos melódicos del ofertorio nos conducen a la mayor expresividad del sanctus. El dulce Agnus Dei enlaza con las notas de consolación finales.

El tercer movimiento, Canticle from the South, es un cantábile etéreo con ritmos africanos. Los cantos del Aleluya se multiplican, tomando la forma de células rítmicas que se repiten mediante numerosas entradas. Empieza mediante suaves ritmos repetitivos. Una sección disonante inicia una melodía etérea, acompañada por un ritmo obsesivo, que crece en forma de himno mientras el ritmo se va intensificando. La melodía del aleluya en forma de ostinato nos conduce al clímax final.

"Paisajes blancos" Op.47 compuestos en 1991 como trío de cámara y orquestados en 1997 para flauta, arpa, violoncelo y cuerdas, son una descripción poética del campo japonés nevado en invierno. Utiliza para ello una música de estilo neorromántico.

El "Concierto para trombón tenor" (Orion Machine) Op.55 compuesto en 1993 toma su nombre del cazador galáctico Orión, que se divertía mediante una máquina maravillosa llamada trombón. Los movimientos corresponden a las cinco estrellas de la constelación de Orión y muestran influencias variadas entre ellas del jazz y del rock.

"Móvil con los colores de sueño II" Op.58a es un arreglo efectuado en 1997 de la obra primera con dicho título de música de cámara. Una pequeña obra de gran encanto lírico escrita dentro de la tonalidad absoluta.

El "Concierto para saxofón" (Cyber-Bird) Op.59 para saxofón alto, piano y orquesta, compuesto en 1994 se inspira en el estilo de un trío de free jazz, compuesto por saxofón, piano y percusión. Cyber-Bird es un pájaro imaginario que reina en el espacio cibernético. Bajo el mando del saxofón el concierto atraviesa una variedad de estilos que van desde la música clásica a la étnica, al jazz y al rock.

La "Oda a los pájaros y al Arco Iris" Op.60 terminada en la primavera de 1994 está dedicada a su hermana enferma, que murió en el siguiente invierno. Sus últimas palabras fueron, Cuando renazca, quisiera ser un pájaro. La obra describe un tapiz con un arco iris y los pájaros en su interior. Partiendo de un rincón del cielo se van juntando para cantar un himno de alabanza al cielo y finalmente ir desapareciendo.

El "Concierto para piano" (Memo Flora) Op.67 fue compuesto en 1997 en forma de un memorándum sobre las flores. Se trata de una obra delicada de aspecto femenino, en la que las flores son poéticamente sus protagonistas.

"Y los pájaros se callan ..." Op.72, terminada en 1998 es una elegía para orquesta de cuerda inspirada por la vista de pájaros reunidos alrededor del cadáver de uno de los suyos. Una canción nostálgica escrita en forma de arco.

"Mientras que un ángel  se adormece ..." Op.73 terminada en la primavera de 1998 está escrita para piano y un pequeño grupo instrumental. Otro tema poético tratado con un especial encanto.

La “Sinfonía Nº 3” Op.75 fue terminada en 1998. Su compositor escribe una serie de reflexiones cuando la obra fue grabada en el mismo año por el sello británico Chandos, interpretada por la BBC Philharmonic dirigida por Sachio Fujioka, que por su interés traducimos a continuación.

Tengo varias respuestas a la pregunta ¿Qué es una sinfonía? Es una estructura sonora formidablemente masiva y enérgica expresada por un sistema de síntesis de efectos sonoros comúnmente llamado orquesta. También es el producto compuesto por todos los recuerdos musicales contenidos en la memoria de su autor.

Todos los seres humanos tienen en su espíritu una extensa mezcla de pasiones tales como la esperanza, la nostalgia de la armonía o aun el odio y el impulso de destrucción. Nacido en el Japón en la segunda mitad del Siglo XX, tengo recuerdos de música clásica occidental y oriental, así como de los momentos claves de la historia del rock, del jazz, de la música étnica, de la de vanguardia y también del desarrollo musical asistido por ordenador, etc.

Una sinfonía es un tipo de formato usando el pentagrama musical en forma de software y la orquesta como hardware, en el cual se expresan las emociones y los recuerdos del individuo. Es una música que libera completamente estas melodías, armonías y ritmos marcados por el sello del Siglo XX y desencadena las pasiones de un compositor exaltado por las sinfonías de Beethoven, Tchaikovski y Sibelius.

Este es el género de música que deseaba crear. Tenía en la mente una obra que opondría el elemento masculino, la divinidad del macho, al elemento femenino, la divinidad femenina, de la obra precedente, Op.67, un concierto para piano titulado "Memo Flora". Como un extraño lugar de peregrinaje, flotando por encima del paisaje y formado por cuatro grandes salas, engloba la cólera, la tristeza, la energía de los sueños, así como una gran cantidad de esfuerzos. Esto se llama una sinfonía.

El primer movimiento, allegro, adagio grave, allegro molto, es un movimiento dramático en el cual los aspectos opuestos de la oscuridad y la luz, de la esperanza y la maldad, de la compasión y la barbarie se mezclan y a la vez se enfrontan.

Empieza de forma lenta y grave. Una melodía interpretada por la madera es interrumpida bruscamente por un tema rítmico poderoso y agitado. El piano presenta un tema ostinato contestado por potentes acordes del metal. Un movimiento lleno de contrastes, en su parte central presenta un emotivo pasaje de carácter oriental. Sigue un intenso fragmento dramático que enlaza con una reexposición del ostinato para piano y un poderoso clímax marcado por la percusión nos conduce a la tranquila coda

El segundo movimiento, scherzo, allegro scherzando, presenta un verdadero caleidoscopio formado por una miríada de fragmentos de ritmos a la manera de las piezas de un puzle, desde el jazz al rock, desde la música africana a la de las etnias asiáticas.

Empieza mediante alegres ritmos apoyados por la percusión y el piano con solos de marimba y xilófono. Una gran variedad de cortos motivos rítmicos van apareciendo en una parte central más calmada a modo de trío. Luego se reanudan los marcados ritmos que nos conducen a una tranquila coda.

El tercer movimiento, adagio, expresa las profundidades de la pasión asiática. Un canto fúnebre interpretado en primer lugar por dos violoncelos. tratándose igualmente de una mascarada evocando recuerdos lejanos, como una linterna girando en la noche.

Se inicia con el tema fúnebre interpretado por los violoncelos seguido por un episodio soñador del que surge una intensa melodía, que crece acompañada por fuertes golpes de la percusión. El tema de los violoncelos reaparece en la parte central siendo interrumpido por un fuerte estallido de la percusión. La última sección empieza con un silencio del que nace un himno fúnebre, que se intensifica para luego regresar al silencio del que surge la poética coda final.

El cuarto movimiento, finale, andante sostenuto, allegro molto, presenta los elementos de los tres primeros movimientos fundiéndose en una masa gigantesca para una soberbia revisión final. Débiles rayos de luz atraviesan las nubes. Después asistimos a un amanecer glorioso y puede finalmente empezar la celebración del sol.

Empieza con agresivos golpes de la percusión, que nos conducen a un tema de características heroicas acompañado por estallidos de la percusión. Llega la calma con breves frases melódicas de la cuerda, que se van intensificando en contraste con fuertes interferencias del metal y percusión. En la parte central un silencio da paso a una sección de contenido lirismo, como un rayo de luz atravesando negros nubarrones. Continúa mediante un crescendo, que desemboca en un potente tema en forma de un glorioso himno acompañado por el metal y la percusión, que nos conduce a una coda triunfal.

Empecé a reflexionar sobre esta obra después de terminar la obra precedente en 1991, la "Sinfonía Nº 2" Op.43. Imaginé en primer lugar una obra en cinco movimientos, una oda a Asia, que debutaría al mediodía, se encaminaría hacia el crepúsculo, la tarde, la noche y finalmente el alba. Abandoné esta idea porqué no existía ninguna esperanza de poder ver interpretar una nueva sinfonía en el actual Japón. Parte del material lo usé en una sonata para guitarra, "Sky-Colored Tensor". Cuando en 1995 surgió la posibilidad de que la obra fuera grabada por el sello discográfico Chandos, realicé un arreglo dándole una forma clásica en cuatro movimientos, una sinfonía puramente instrumental. Trabajé en su composición desde el invierno de 1997 al verano de 1998, acabándola en el mes de septiembre.

"Atom Hearts Club Suite Nº 1" Op.70b terminada en el año 2000 es la orquestación para cuerdas de una obra anterior cuyo nombre completo era Dr Tarku's Atom Heats Club Suite compuesta en 1997. Una obra inspirada en la música rock que en su título recoge la obra de los Beatles Sgt Pepper's Lonely Hearts Club Band junto a Tarkus de Emerson, Lake y Palmer, rock progresivo, Atom Heart Mother de los Pink Floyd y Fragile del grupo Yes.

Siguiendo en un parecido estilo compone  en 1999 "Atom Hearts Club Suite Nº 2" Op.79 para doce violoncelos, de la cual también realiza un arreglo para orquesta de cuerdas en el año 2000.

La “Sinfonía Nº 4” Op.82 fue terminada en 2000 y se estrenó el 29 de mayo de 2001 en Osaka, interpretada por la Orquesta Filarmónica Kansai dirigida por Sachio Fujioka. El propio compositor nos proporciona sus comentarios que reproducimos a continuación.

Después de haber terminado la Sinfonía Nº 3, obra en la que explotaba totalmente los recursos del allegro y del forte. quería realizar algo bien diferente. En primer lugar pensé en escribir una sinfonía con un primer movimiento, un sombrío y pesado adagio, pero es posible que gracias a una sonrisa esbozada por una musa en el cambio de milenio, la imagen que surgió fue la de una mini-sinfonía alegre, que como una pequeña flor abierta en el fondo de un valle pudo servir de "intermedio" después de la borrascosa tercera sinfonía.

Por otra parte habiendo concebido la imagen de niños jugando en el nuevo siglo, contemplé la obra como una caja de juguetes conteniendo una miscelánea de melodías inscritas en la memoria, como una oda sinfónica al verdor de la primavera. Se podría darle el título de "Sinfonía pastoral de los juguetes". Está compuesta por cuatro movimientos.

El primer movimiento, allegro moderato, moderato, allegro molto, allegro, tempo I, como en un vuelo de pájaro pasa por una variedad de ritmos y modos. Es un sueño infantil donde figuran en un cuadro pastoral, muñecas y otros juguetes animados, un oso mecánico, una marioneta de madera, una princesa modesta y reservada, soldados de plomo, ratones y otros personajes.

Un movimiento de característica descriptivas en el que se van encadenando los diferentes temas en un ambiente alegre y animado. El carácter de la música es sencillo, con temas melódicos claros y variados ritmos.

El segundo movimiento, Waltz, allegro moderato, allegro, Tempo I, consiste en un vals al principio deformado, con un ritmo aumentando sin cesar. El movimiento es un scherzo caleidoscópico cuya segunda parte se entremezcla con un surtido caótico de valses escritos por sinfonistas del pasado, entre ellos Berlioz, Bruckner, Shostakovich, Mahler  y Beethoven.

Empieza mediante un claro ritmo de vals con influencias de Ravel. En la sección central se incrementa el ritmo y empieza una mezcla con conocidos temas de famosos compositores europeos terminando de forma difuminada.

El tercer movimiento, adagietto, moderato, andante, tempo I, moderato, dulce y ligero empieza con un tempo marcado como adagietto, presenta una melodía nostálgica con suave armonía en el estilo que reinaba a finales del romanticismo. El piano interpreta una melodía de cajita de música, que continúa en la sección de desarrollo y hasta la coda, pareciendo un vago recuerdo de la primavera naciente.

La cuerda introduce un tema melódico romántico que se va desarrollando dulcemente, hasta que aparece el piano con un agradable tema La cuerda vuelve a tomar protagonismo con su nostálgico tema. El piano reaparece en la coda con su sencillo motivo.

El cuarto movimiento, finale, allegro molto, presto, es un radiante final en forma de rondó celebrando la primavera, aumentando ligeramente su expresividad al final. Se encuentra una transición llena de pájaros, animada por la alegría reinante en los prados en primavera, los ritmos de alegres jugueteos, un banquete resplandeciente. Finalmente el sueño se disipa y desaparece en la lejanía.

Un tema rítmico de carácter alegre se desarrolla interrumpido por cantos de pájaros. En la parte central aparecen imágenes bucólicas, mientras la música se va intensificando con un animado ritmo, que nos conduce a una coda en la cual la música va difuminándose.

"Prelude to the Celebration of Birds" Op.83 fue compuesta en el año 2000 para la celebración del nuevo siglo. Una pequeña obra que se inicia mediante una fanfarria de celebración seguida por una nostálgica visión del pasado.

La “Sinfonía Nº 5” Op.87 fue terminada el 31 de agosto de 2001 y se estrenó el 6 de octubre del mismo año, interpretada por la Orquesta Sinfónica Metropolitana de Tokio dirigida por Sachio Fujioka.

El propio compositor describe como nació la sinfonía y realiza una serie de comentarios sobre la misma, en ocasión a la grabación de la misma para el sello discográfico Chandos, que por su interés traducimos a continuación.

Había terminado la Sinfonía Nº 3 Op.75 cuando recibí la petición de una nueva composición encargada por la Suntory Music Foundation. La obra que empieza a tomar forma durante el verano de 1999 tenía que ser mi siguiente sinfonía, pero tuve de dejarla de lado temporalmente, pues desde principios de la primavera hasta el otoño del año 2000 me encontraba escribiendo la corta Sinfonía Nº 4 Op.82, una especie de "Sinfonía pastoral".

No fue hasta la primavera del año siguiente que me puse a trabajar en el concepto de la sinfonía, que esta vez estaba destinada a ser mi "Quinta". Empecé su escritura a finales de primavera y continué durante el verano. La obra se terminó el 31 de agosto. Está dedicada a mi padre, Masataka Yoshimatsu.

Hacía tiempo que soñaba en escribir una sinfonía que llevara el número "Cinco". La obra tenía que empezar con el motivo de la "Sinfonía Nº 5" de Beethoven, la Sinfonía  "del Destino" para retomar el nombre que frecuentemente le es dado en el Japón y terminar en un acorde de do mayor. Cuando empezaba mi carrera como compositor, en una época en la cual no conocía poco más que las sinfonías de Beethoven, Tchaikovski y Sibelius, el asunto no era nada más que una fantasía de juventud que hacía sonreír.

Sin embargo posteriormente, durante la edad de oro del modernismo musical, un movimiento que prohibió efectivamente el recurso a cualquier acorde en do mayor en las composiciones, sin hablar de la escritura de sinfonías, tuve el sentimiento de haber alimentado pensamientos de traición. Dicho esto, debería describir esta obra quizás como una sinfonía que se encuentra más en la línea de la leyenda del Fausto de Goethe que en la de la Sinfonía "del Destino" de Beethoven.

El esquema de relaciones que ligan a los personajes del Fausto literario, que ha servido de punto de partida en la creación de mi "Fausto", se encuentra en la literatura japonesa a partir de la época Meiji y ha sido empleada por escritores como Ogai Mori (1862-1922), Aysushi Nakajima (1909-1942), Kenji Miyazawa (1896-1933) y Osamu Tezuka (1928-1989), entre otros muchos, que crearon "su propio Fausto", incorporando respectivamente a la historia cuentos tradicionales del Japón, el Xi You Ji chino, el pensamiento budista y elementos de ciencia ficción.

Es el Fausto de la literatura el que me ha influido, como había ocurrido en el caso de Berlioz, Liszt y Mahler antes de mí. Es posible que la leyenda de Fausto de lugar a diferencias de interpretación en el Japón y en Occidente, pero si explico que la sinfonía aborda el drama humano de Fausto como "una obra orquestal en cuatro actos", en la cual tres personajes, "el ego interrogándose sobre su identidad", el hombre, "el diablo o destino" y "un ser angélico", la mujer, y sus relaciones que se cruzan, y se traducen por medio de una música que los mezcla inextricablemente a la vasta dimensión del tiempo, pasado y futuro, habré por lo menos sugerido en parte el sentido de la obra. Continúo con una breve descripción individual de cada movimiento.

El primer movimiento, andante pesante, allegro molto, es una introducción discordante, el andante pesante, provisto de tres motivos heterogéneos, seguido por un allegro molto salvaje, imperioso, teñido de esquizofrenia, en el cual la pena y la esperanza se encuentran inexorablemente deformados y mezclados.

Empieza con una introducción mediante un tema enérgico recordando a la quinta de Beethoven, seguido por otro de características melódicas y un tercero ascendente, que nos conduce al allegro compuesto por ritmos salvajes, contrastando con dulces melodías en ostinato. Una melodía lírica aparece en su parte central, pero pronto es interrumpida por los salvajes ritmos de la percusión.

Motivos rítmicos latinos se mezclan con ritmos del rock. Termina con una dulce melodía y unas breves notas rítmicas. Nos presenta al personaje de Fausto con todas sus contradicciones, en definitiva al hombre.

El segundo movimiento, allegretto, allegro molto, es un scherzo sin dulzura, sardónico y demoníaco, en el cual una aparición de pesadilla luciendo una sonrisa cínica se impone por encima de una línea de bajo al estilo de jazz.

Elementos rítmicos dispares se van sucediendo hasta aparecer en la parte central una línea de bajo al estilo jazz, sobre la cual se van dibujando diversas figuras rítmicas sin concretarse en ningún tema específico. Una música que intenta describir al diablo, un personaje banal con una personalidad sórdida evocado por los ritmos intrascendentes.

El tercer movimiento, andante lamentoso, consiste en una elegía, un lamento sobre el ser femenino. La música mezcla sueños de pájaros, reminiscencias de la vida en rosa y ecos de un vals escrito para mi difunta hermana menor.

Un tema de perfil fúnebre se va convirtiendo en una descripción de carácter lírico, mediante una delicada melodía a la que se unen los típicos sonidos de cantos de pájaros y sencillos motivos infantiles. En la sección final aparece un vals de carácter ligero, terminando con una nostálgica coda. Una descripción del personaje de Margarita, el de la feminidad, el personaje que cierra la trilogía del Fausto.

El cuarto movimiento, andante maestoso, allegro molto, empieza con una fanfarria festiva continuando vigorosamente hasta el final en forma de una danza delirante en ritmo de rock. Significa Convergencia y Sublimación.

Una fanfarria inicia el movimiento seguida a los pocos compases por una danza, que se mueve entre ritmos de rock y ritmos latinos. Una sección intermedia aporta caracteres líricos y cierto aspecto oriental hasta que vuelven a iniciarse los ritmos sobre una línea melódica en forma de himno. Repetidos acordes lleva a la sinfonía a una esperanzadora coda.

El "Concierto para violonchelo" (Centaurus Unit) Op.91 compuesto en 2003 según su autor el título marca una unión entre el hombre y el instrumento, como un centauro con la parte superior con el cuerpo del intérprete y la inferior del violoncelo.

Otras obras concertantes son el "Concierto para piano para la mano izquierda" (Cephus Note) Op.102 compuesto en 2007 y el "Concierto para piano" (Bird Rhythmics) Op.109 escrito en 2010.

La “Sinfonía Nº 6” (Pájaros y ángeles) Op.113 fue terminada en 2013. Está estructurada en tres movimientos, los títulos de cada uno evocan pájaros y ángeles, figuras muy presentes conceptual y musicalmente en la obra del compositor. Esta sinfonía mantiene el estilo neorromántico, junto con la adición de citas directas a otras sextas sinfonías, así como obras anteriores de Yoshimatsu. Esta orquestada para una orquesta de cámara, a diferencia de las sinfonías anteriores, escritas para grandes orquestas sinfónicas. Está orquestada para dos flautas, oboe, clarinete, fagot, dos trompas, trompeta, trombón, piano, arpa, tres percusionistas y cuerda.

Yoshimatsu escribió lo siguiente en su Hibikido Diary en el artículo "Vista del mundo de la música del Siglo XXI". Esta nueva sinfonía, que es la primera escrita después de 12 años desde la obra anterior, la No. 5, compuesta en 2001, es una pieza de 30 minutos que consta de tres movimientos rápidos: "Pájaros a la derecha", "Ángeles olvidados" y "Pájaros a la izquierda". Es una especie de "Concierto para orquesta de cámara".

Dado que el concepto era originalmente recordar la "caja de juguetes" en mi 60 cumpleaños, en el capítulo de ángeles utilizo la ocarina, silbato, concha naruko, piano de juguete, etc. Instrumentos de juguete que evocan la nostalgia de la infancia.

Además de la influencia de Sibelius, Beethoven, Tchaikovski, la sexta sinfonía de Shostakovich que se puede escuchar como un recuerdo del número 6, se mezclan el sonido de la música moderna, de la época de mi formación, la escritura de rock y jazz, y varios fragmentos de mis propias obras. También es una obra que contempla mi vida musical en cierto sentido. Sin embargo, en esta "caja de juguetes", toda la historia está escrita en un formato que cambia rápidamente con un extraño compás.

En el comentario de los movimientos nos basamos en los escritos por nuestro colaborador Sergio Cánovas.

El primer movimiento, Pájaro a la derecha, tiene una forma muy libre. Comienza con una graciosa introducción. Las maderas y cuerdas intercambian frases melódicas, con referencias al canto de los pájaros. El clarinete introduce un tema principal suave, que pronto se vuelve más rítmico y enérgico. La trompa presenta una cita directa del segundo movimiento de la cuarta sinfonía de Yoshimatsu. El desarrollo consta de varias variaciones basadas en el tema principal, todo de una manera ligera y juguetona. La cita anterior reaparece transformada, llevándonos a una escena de cámara protagonizada por el piano, seguido por la percusión y las maderas  Aparece una sección más oscura y agitada, que finaliza en un amplio pasaje caótico dominado por piano, metales y percusión, mostrando la influencia de la música rock. Un clímax desordenado da paso a un diminuendo. El metal reintroduce el tema principal, seguido de la madera en una recapitulación variada. De repente, la música se detiene sin coda.

El segundo movimiento, Ángeles Olvidadizos, está escrito de forma muy libre. Comienza tranquilamente, con los delicados toques de la percusión creando un ambiente de ensueño. La flauta aparece en un lírico solo, seguido del oboe y el fagot en su registro más alto. El ambiente se vuelve más lírico con los suaves toques del arpa, seguidos de la entrada de las cuerdas. Podemos escuchar los efectos de varios instrumentos de juguete, como nos detalla Yoshimatsu. Sigue una sección más fragmentaria, con varios instrumentos dialogando entre sí, culminando en un clímax polifónico. La música se transforma en un vals delicado, seguido de una referencia al primer movimiento de la Sexta Sinfonía de Sibelius desde las cuerdas. Seguido, así mismo, de una cita del Adagio de la Sexta Sinfonía de Tchaikovsky. Finalmente, se recupera la atmósfera de ensueño inicial y la música se desvanece lentamente en el silencio.

El tercer movimiento, Pájaro a la izquierda, tiene una estructura fluida similar al primer movimiento. Comienza con un motivo danzante del cuarto movimiento de la cuarta sinfonía, introducido por la madera y completado por el resto de la orquesta. El tema se desarrolla de forma ligera, pasando a varios instrumentos añadiendo su propio color. El clarinete introduce una cita del Concierto para saxofón "Cyberbird" de Yoshimatsu. Sigue una caótica sección de jazz, que nos lleva a un clímax que hace referencia a la introducción del primer movimiento de la sexta sinfonía de Beethoven. Entonces, la música se vuelve más rítmica, con referencias al concierto para piano de Yoshimatsu "Memo Flora". Una caótica fanfarria de los metales nos lleva a un apasionado clímax, que concluye con una peculiar coda.

Takashi Yoshimatsu también es conocido por su banda sonora, escrita en 2003, para la serie televisiva de dibujos animados "Astro Boy", lo cual demuestra su capacidad para abordar los temas y estilos más dispares. No sabemos lo que nos aportará en un futuro pues la historia no ha terminado todavía.