LÜHL

Enguebrand-Friedrich Lühl (1975- ) nació en París en 1975 con antepasados familiares eslavos y germánicos, efectuando sus estudios musicales en la Schola Cantorum y luego a sus quince años ingresó en el Conservatoire National Supérieur de Musique et de Danse de Paris. Tres años después obtiene el Primer Premio de piano.

Junto con sus estudios de piano sigue cursos de análisis musical, jazz, música de cámara, dirección de orquesta, armonía y contrapunto. Terminados sus estudios se consagra en el mundo de los Concursos Internacionales, consiguiendo a partir de 1998 destacados premios en Roma, Pontoise y el Torneo Internacional de Música.

Como intérprete al piano viaja por toda Europa. Además de sus propias obras prepara una integral de las obras del compositor ruso Scriabin. Desde 2005 trabaja para el compositor americano John Williams transcribiendo para piano y dos pianos la música de sus bandas sonoras. Luego se dedica a la obra para piano de Rachmaninov-

Como compositor ha compuesto una ópera, siete sinfonías, un Réquiem, tres conciertos para piano, diversas piezas para solista y orquesta, música de cámara, más de 140 obras para piano solo, orquestaciones y transcripciones. Su catálogo supera las 300 obras.

Cataloga sus obras mediante números de Opus cronológicos mediante las iniciales LWV (Lühl-Werke-Verzeichnis) o sea catálogo de las obras de Lühl. Como intérprete de piano sus primeras obras son destinadas a este instrumento.

El estilo de su obra es esencialmente clásico, siguiendo la tradición de los contemporáneos de Brahms, Tchaikovski, Rachmaninov o Scriabin. Amante de l'Art Nouveau, de la pintura impresionista y de la arquitectura del Renacimiento italiano, escribe numerosas obras literarias en tres idiomas sobre variados temas además de sus ensayos pictóricos.

Sus primera obras están dedicadas al piano las cuales corrige posteriormente antes de editarlas. Pequeñas piezas de estilo clásico.

La “Sinfonía Nº 5" (Die Macht) Lwv 53 fue compuesta entre 1999 y 2001. Su título escrito en alemán puede traducirse como fuerza, poder o potencia. Su carácter simbolista y su creencia en el absoluto humano le impulsaron a la composición de cinco piezas sinfónicas que llevan como títulos los nombres de las fuerzas que nos gobiernan en tanto nuestra estancia como hombres en la tierra. Destino, Voluntad, Paz, Sabiduría y Pasión.

Samuel Azencat realiza los comentarios de la obra en los que basamos nuestra propia lectura. Todas las piezas están escritas en la misma tonalidad, si menor, salvo la Fuerza de la Paz, la parte central de la obra que está en mi mayor. Las otras partes gravitan alrededor de esta sección central, que para Lühl sostiene el más sereno y eterno de los secretos, pues el que no haya encontrado su paz interior no tendrá acceso con plenitud, objetividad y serenidad a las otras fuerzas absolutas.

La obra está concebida de tal modo que los cuatro movimientos se puedan invertir alrededor del núcleo central en mi mayor según la elección de programación del director de orquesta. La tonalidad de los cuatro movimientos hace referencia al origen histórico de la evolución de la estructura del género sinfonía, pues en las suites barrocas de la época de Händel o Bach encontramos el mismo procedimiento de escritura, compuesto por una sucesión de danzas en la misma tonalidad.

El primer movimiento, Die Macht des Schicksals, nos presenta la fuerza del destino. Una extensa sección lenta introduce la obra, exponiendo la fuerte voluntad de enunciar una temática voluntariamente incompleta, como entrecortada por la fuerza de un malicioso destino trágico simbolizado por un motivo rítmico de cinco notas repetidas, cinco como el número de movimientos de la sinfonía. Es el destino que llama a la puerta de cada instrumentista involucrado. Está seguido por un segundo tema más patético de amplio vuelo con carácter épico. El movimiento termina con un sentimiento de poderosa fatalidad con el motivo de cinco notas.

El segundo movimiento, Die Macht der Willensstärke, la fuerza de la voluntad, contrasta con el precedente por su carácter determinado, juguetón y vivo por la actitud marcial de la temática, breve y precisa. Aquí también los dos temas se oponen. La Voluntad está representada por la continuidad de un ritmo implacable de semicorcheas que recorren la orquesta a través de una amplia paleta sonora.

Esta sinfonía es la obra orquestal que precede su "Réquiem en memoria de Vauban" conteniendo ciertos elementos temáticos que se repiten en las obras dedicadas al gran Maréchal de France. Así los intervalos del ritmo marcial del primer tema anuncian ya el tema de Louvois de su poema sinfónico "La Chamade" para coro y orquesta.

El tercer movimiento, Die Macht des Friedens, como se ha comentado anteriormente constituye el núcleo principal de la obra. La fuerza de la paz nos hace pensar en las grandes oberturas de la ópera romántica. El tiempo se detiene, el sonido efímero y pasajero de la música parece durar una eternidad. Cuando el compositor pudo escuchar la primera interpretación de esta obra se sintió afectada por una gran emoción y no pudo evitar las lágrimas  a la llegada del majestuoso tema coral interpretado por los metales. Este coral nos conduce a un acorde en do mayor de una potencia sin igual, evocando simbólicamente la luz blanca, divina, inaprensible, eterna.

El cuarto movimiento, Die Macht der Weisheit, la fuerza de la sabiduría. En este movimiento el compositor añade una originalidad instrumental desacordando los violoncelos y contrabajos de un medio tono. Esta pieza extremadamente lenta y pausada representa la fuerza de la edad, de la madurez, de la reflexión interior.

Lühl había compuesto esta obra algunos meses antes para piano con el título de "Schicksal" LWV 37. Es posible atribuir una infinidad de sentidos a una misma ilustración musical, algunas veces radicalmente opuestos los unos a los otros, pues la música puede estar sujeta a muchas interpretaciones metafísicas sin jamás deformarse.

El quinto movimiento, Die Macht der Leidenschaft, la fuerza de la pasión. Este movimiento de una gran complejidad estructural lleva la orquesta hacia una turbulenta fuga que nos recuerda los grandes vuelos del Roméo et Juliette de Berlioz. En el orden sugerido por el compositor esta parte cierra la sinfonía, mediante un impulso virulento, desencadenando las pasiones del hombre hasta llegar a la rabia y a la desesperación más profunda.

La longitud y la complejidad estructural de este movimiento anuncian el final de su sexta sinfonía, no menos trágica y apasionada en su desarrollo. Lühl compuso este movimiento al mismo tiempo que el segundo de un solo bloque durante una estancia de tres semanas del verano de 2001 en el Tirol del Sur italiano.

Su ópera "Unvergessen", inolvidable, en tres actos sobre un drama histórico se estrenó en enero de 2004 en la capital del Tirol del Sur, Bolzano.

La Asociación Vauban, destinada a conservar la memoria del Mariscal de Francia y el principal ingeniero militar de su tiempo Vauban (1633-1707), le encargó una serie de obras conmemorativas para los actos de los 300 años de su muerte. Además de las obras citadas a continuación compuso un cuarteto de cuerdas, ilustrando cartas originales de Vauban y una "Suite Royal" para cuerda o solo de flauta.

El "Requiem In memoriam Vauban" LWV 61, para coro y orquesta sinfónica fue estrenado en el mes de marzo de 2007 en la Cathédrale Saint Louis des Invalides, interpretado por 200 músicos y coristas bajo la dirección de Philippe Barbey-Lallia.

"La Chamade" LWV 73 es un poema sinfónico basado en la obra del Maréchal Vauban, Traité d’attaque des places en douze temps de 1703.

La “Sinfonía de cámara Nº 1" (Vauban) LWV 86 para orquesta de cuerda Constituye una orquestación de su cuarteto de cuerda del mismo nombre. Utiliza unos veinte instrumentos de cuerda.

El primer movimiento, langsam, allegro vivace, introduce en su principio al espectador en una atmósfera totalmente estática. Pero de repente el carácter enérgico de Vauban se manifiesta. La música es movida, directa y ardiente. Las voces se mezclan en los diferentes timbres e instrumentos, dando la impresión de un continuo hormigeo.

En la recapitulación la viola interpreta el tema de Vauban en su totalidad, sobre el torbellino de los demás instrumentos. El ritmo desenfrenado no se termina hasta el último compás de este movimiento, culminación de una inmensa progresión.

El segundo movimiento, adagio, malinconico, nos presenta un gran contraste con el anterior. De un lirismo épico recuerda el gran adagio clásico de sinfonía, con riqueza en su encadenamiento armónico, amplio en sus progresiones melódicas.

El tercer movimiento, scherzo, de carácter dinámico y alegre sorprende por su ritmo obstinado de tarantella de un modo regular y freneticamente sólido y decidido. La parte central correspondiente al trío, de carácter lento, recuerda algunos pasajes de su Réquiem. El movimiento termina con una coda agitada.

El cuarto movimiento, fugue, es el mas corto pero más complejo por la concisión de su lenguaje. Representa el símbolo de la arquitectura musical. Vauban ama, VFauban venera, Vauban respira hasta su último suspiro la alegría de vivir. La disciplina y el amor son las palabras claves de este final.

La “Sinfonía de cámara Nº 6" (Madame Elisabeth) LWV 127 consiste en la orquestación y adaptación de un cuarteto de cuerda. Lühl compone una serie de siete cuartetos de cuerda. El sexto escrito entre julio y noviembre de 2008 ilustra la vida de Madame Elisabeth. Poco después lo convirtió en una sinfonía de cámara.

Élisabeth Philippine Marie Hélène de France, conocida como Madame Élisabeth, nació en Versailles el 3 de mayo de 1764. Era hermana de los Reyes de Francia Luis XVI, Luis XVIII Y Carlos X. Durante la época del Terror tuvo que comparecer delante del Tribunal Revolucionario  y fue condenada a muerte. El 10 de mayo de 1794 fue guillotinada.

Apasionada por el arte, en especial el dibujo para el cual muestra buenas disposiciones. En el museo de Versailles se encuentran algunas de sus obras. A pesar de las apariencias era una mujer de carácter, madura y reflexiva que se había enfrontado a su hermano y a María Antonieta sobre estrategias políticas.

Estos aspectos del carácter de la hermana del Rey Luis XVi son los que utiliza Lühl en su cuarteto, pintando su vida en cuatro movimientos.

El primer movimiento, allegro con brio, de carácter enérgico en su tema inicial describe el carácter de la mujer, contrastando con el segundo tema de un carácter más dulce. Siguiendo una forma sonata libre después de la sección central de desarrollo, termina con la recapitulación y una solemne coda.

El segundo movimiento, thème et variations sur un thème original de Marie-Antoinette, merece una explicación particular. El compositor escribe sobre el manuscrito, libremente según la Ariette en sol mayor de María Antonieta. La esposa austríaca del Rey  como mujer de la corte había recibido una extensa educación en el campo de las artes y la cultura. También se dedicó a la composición dejando algunas piezas para canto y piano. Lühl tomó una de estas melodías sobre la cual realizó siete variaciones. Es la única pieza con esta estructura de su ciclo de cuartetos.

Corresponde al movimiento lento de la sinfonía pero las diversas variaciones, usando procedimientos clásicos, le otorgan distintos caracteres, algunas agitadas y otras más moderadas. Termina mediante una tranquila coda.

El tercer movimiento, scherzo, es de carácter agitado y nervioso mediante un tema rítmico enérgico. La sección central correspondiente al trío también posee carácter rítmico formando un movimiento bastante homogeneo.

El cuarto movimiento, finale, adagio, escrito entre julio y noviembre de 2008, procede de otro proyecto anterior, siendo la parte más extensa. Paralelamente a la composición de su cuarteto, orquesta su último movimiento en forma de poema sinfónico dándole el título de "Anna Karénine" según la novela de Tolstoi. Apasionado por las obras del escritor ruso describe la vida de la heroina en la misma pieza y la divide cronológicamente en cuatro partes.

El primer tema de carácter melancólico lo titula Du journal d'Anna, el segundo tema de forma apasionada, Aventuras con el Conde Vronsky, la sección de desarrollo de carácter trágico con pausas al estilo romántico de Tchaikovski, El sufrimiento del alma de Anna y la dramática coda, La redención de Anna. La obra fue adaptada para cuarteto de cuerda y finalmente para su versión como sinfonía de cámara.

De este modo Anna Karénine se convierte en el último movimiento del cuarteto Madame Élisabeth. Dos mujeres sin ninguna conexión histórica, realmente, pero las dos de carácter fuerte, que murieron prematuramente y trágicamente. Anna termina su vida arrojándose al paso de un tren de mercancías.

Trabaja en colaboración con las ediciones fonográficas Polymnie para la realización de una integral de la grabación de sus obras.