EMMANUEL

Maurice Emmanuel (1862-1938) nació en Bar-sur-Aube en la región de Champagne-Ardenne situada al nordeste de Francia, el 2 de mayo de 1862. Junto a sus padres se trasladó en 1867 a Beaune, en la Côte d'Or, donde conoció el folclore local y cantó en el coro de la catedral. En 1880 ingresó en el Conservatorio de París estudiando historia de la música con Albert Bourgalt-Ducoudray, armonía con Théodore Dubois y composición con Leo Delibes.

En 1881 compone la "Ouverture pour un conte gai" Op.3 que revisó en 1884. Música demasiado avanzada para su época, que recibió el rechazo de su maestro Leo Delibes

Interesado por la música de la antigua Grecia no pudo participar en los Prix de Roma por la oposición de su maestro Leo Delibes, al que no le gustaban sus innovaciones como la concepción modal de la música. Recibió clases de forma privada de Ernest Guiraud para su trabajo de licenciatura y fue condiscípulo de Claude Debussy.

Emmanuel tuvo una notable carrera académica. Prosiguió estudios paralelos en la Sorbona obteniendo una licenciatura en Letras en 1886 y también en la École du Louvre. Luego trabajo con François-Auguste Gevaert en Bruselas que le enseñó historia musical de la Antigüedad. En 1895 defendió su tesis doctoral en Bruselas, Essai sur l'orchestique grecque, que trata sobre la danza de la antigua Grecia, materia a la que dedicó muchos estudios e investigaciones llegando incluso a su reconstrucción escénica con la ayuda del coreógrafo J. Hansen.

Entre 1898 y 1904 fue profesor de enseñanza secundaria en Historia del arte en los liceos Racine y Lamartine. En 1904 lo deja para ser maestro de capilla en la Iglesia de Sainte-Clotilde donde Charles Tournemire era organista. En 1907 sucedió a Bourgalt-Ducoudray en la cátedra de Historia de la música del Conservatorio de París, cargo que ocupó hasta 1936.

Antes de empezar su sinfonía compone la primera de sus tragedias líricas "Prométhée enchainé" Op.16

La “Sinfonía Nº 1 en la mayor” Op.18 fue compuesta en 1919, estrenándose en un concierto Colonne bajo la dirección de Gabriel Pierné, a quien está dedicada, el 5 de febrero de 1921. Destruyó gran parte de sus anteriores obras, por lo cual lleva un número de opus tan bajo.

Una obra de madurez escrita al terminar la Primera Guerra Mundial que según dijo su autor, puede sin ninguna precisión expresar los sentimientos de un joven combatiente al que conduce desde la paz inicial y de la alegría, a los rudos combates en que encuentra la muerte. Se sabe que se trataba de un joven aviador muerto en combate.

El primer movimiento, tranquillo molto, lleva la siguiente indicación, a la serenidad del principio sucede el ímpetu de una alegría juvenil. Escrito en una forma sonata libre poco académica empieza con unos serenos compases, a los que sigue un allegro leggiero e giocoso, cuyos temas se limitan a células motívicas, lo cual permite unos desarrollos más libres, una creación continua de melodías y ritmos. En la reexposición se escucha brevemente una premonición trágica de lo que sucederá.

El segundo movimiento, adagio molto, lleva las explicativas palabras, melancolía, recuerdos, ansiedad. Reina la melancolía en una bella frase confiada a las violas y después a los violoncelos y violines. Se divide en tres secciones A, B, A. separadas por transiciones interpretadas por las flautas. En la sección central se escucha una nueva advertencia de la próxima tragedia

El tercer movimiento, allegro con fuoco, lleva una explicación más explícita del compositor. El ritmo es el de un paso de carga. El tumulto va aumentando hasta llegar a una explosión que evoca el choque supremo. Después de ello, se retorna bruscamente a la calma, a una paz resignada, a la esperanza lejana. Representa el combate que termina con la muerte del aviador.

Después de una llamada a la lucha sigue con un tema en forma de marcha. Pero no faltan momentos de lirismo, que representan al joven que conscientemente se enfrenta a la lucha. Después de llegar al clímax representando el choque supremo sigue un decrescendo. Un silencio y llega la conclusión. Un adagio de una sublime serenidad concluye con una luz dulce. Un epílogo de esperanza cierra la obra.

Emmanuel compone una serie de seis "Sonatinas para piano", terminando las dos últimas en 1925. La quinta toma la forma de una suite de danzas. La orquesta entre 1934 y 1935 con el nombre de "Suite française" Op.26, que será estrenada en los Concerts Lamoureux el 13 de octubre de 1935.

La “Sinfonía Nº 2 en la mayor” (Bretonne) Op.25 fue compuesta entre 1930 y 1931 Se estrenó en los Concerts Colonne el 27 de enero de 1935 dirigida por Paul Paray a quien está dedicada. Es la más conocida de sus poco difundidas sinfonías. Seducido por los paisajes de Bretaña había compuesto anteriormente un poema sinfónico que destruyó, pero conservó alguno de sus temas.

Una obra también de raíces descriptivas que se basa en la leyenda de la ciudad sumergida por las olas, la Ville d'Ys. Eduard Lalo escribe una obra basada en dicho tema y Debussy le dedica uno de sus Preludes más conocidos, La Cathédrale engloutie. Sus ruinas aun serían visibles en la bahía de Douamenez durante la marea baja.

Existen diversas versiones de la leyenda de origen celta originaria de las costas de Bretaña. Ys es una ciudad mitológica, algo parecido a la Atlántida, construida bajo el nivel del mar durante la marea alta, en la costa bretona de la bahía de Douamenez, situada en el departamento de Finisterre.

Construida por Gradlon, el rey de Cornualles, para satisfacer los caprichos de su hija Dahut. Para proteger a la ciudad de la marea alta que provocaba inundaciones, se construyó un dique con una puerta que se abría a los barcos durante la marea baja. Por la maligna influencia de Dahut, Ys se convierte en la ciudad de la corrupción y el pecado. San Guénolé anuncia el castigo de Dios que es ignorado por todos.

Un día se presenta en la ciudad un caballero vestido de rojo siendo conquistado por la hija del rey, para que se acueste con ella. Una noche de tormenta en que las olas azotan el dique el hombre, que es el diablo, pide a Dahut que robe la llave que abre la puerta del dique custodiada por su padre. Mientras duerme se apodera de la llave entregándola al hombre de rojo que abre la puerta del dique inundando la ciudad.

                         Huída del rei Gradlon por Évariste-Vital Luminais  c.1884                                                             Museo de Bellas Artes de Quimper

El rey y su hija montaron en su caballo mágico abandonando la sumergida ciudad, saltando sobre las olas. San Guénolé se aproximó a ellos diciendo a Gradlon que se deshiciese de su hija, pues era la encarnación del demonio. Primero se resistió pero finalmente tiró a la muchacha al mar convirtiéndose en una sirena.

Gradlon se refugió en Quimper convirtiéndola en su nueva capital. Se hizo una estatua ecuestre de Gradlon que aún se encuentra entre las torres de la Catedral de Saint Corentin en Quimper. Se dice que las campanas de la catedral de Ys todavía se escuchan con el mar en calma. Una leyenda dice que cuando París sea engullida por el mar, la ciudad de Ys resurgirá de las olas: Pa vo beuzet Paris, Ec'h adsavo Ker Is. Ker en bretón significa ciudad y Par-Is significa similar a Ys.

Eduard Lalo en su ópera "Le Roi d'Ys" realiza una nueva versión de la leyenda, en la que el Rey tiene dos hijas enamoradas del mismo hombre. Cuando la menor se casa con el deseado héroe su hermana aliada con el hombre de rojo, el derrotado enemigo de la ciudad, por venganza abre las puertas del dique, inundando la ciudad. Pero en el cuadro final de la ópera surge el milagro y la expiación. El Santo dice que la ciudad se salvará con el sacrificio de la hija del rey. Se arroja al mar y se salva la ciudad. Un recurso poético para que la tragedia tenga un buen final.

El primer movimiento, allegro, relata según el compositor el episodio en el cual Saint Guénolé anuncia al Rey Gradion la ruptura criminal de los diques y le apremia a huir a caballo sobre las olas que se dirigen desencadenadas sobre la ciudad. La escena está representada mediante tres motivos caracterizando el tumulto del agua, la fuerza de voluntad del anciano rey y la ternura y melancolía provocada por el espectáculo.  En medio de esta urgente situación en el centro del movimiento hay tiempo para escuchar una melodía interpretada por el oboe, que había recogido Emmanuel en 1928 en Pardon de Combrit en el Finisterre, interpretada por un ciego. Pero pronto es barrida por el furor de las olas y el movimiento termina mediante una breve stretta cortada bruscamente.

El segundo movimiento, scherzando, empieza con la flauta interpretando el canto envolvente de la bella Dahut, Margared en la ópera de Lalo, un canto de sirena maléfica. Una de las dos hijas del Rey que por un desengaño amoroso a ocasionado la catástrofe abriendo los diques. Escrito en forma modal evoca en un estilo impresionista con influencia de Debussy el canto de las sirenas.

El tercer movimiento, allegro malinconico, es una evocación del Rey fugitivo descansando en los bosques de Kranou. Sueña con su ciudad, con su hija que ha maldecido. La calma del bosque apacigua su dolor. Escuchamos los sonidos de la naturaleza envolviendo al rey, cuyo sufrimiento canta el corno inglés. Pero esta escena bucólica se interrumpe en el centro del movimiento mediante ráfagas violentas recordando el furor del mar. Finalmente vuelve a reinar la serenidad terminando con un solo de violín de modo expresivo.

El cuarto movimiento, finale, allegro con spirito, nos conduce a una Tarde de perdón en Rumengol. Escrito en forma de rondó nos presenta temas populares bretones. El tema principal de carácter vigoroso es seguido por un tema folclórico bretón auténtico, el conocido como la Dérobée, danza tradicional del Trégorois, que el compositor había anotado en 1890. El segundo couplet en el centro del movimiento acelera el ritmo ternario de una tosca Sabotée  y entonces en contrapunto aparece un amplio canto de carácter grave y religioso, el del Perdón. Todos estos elementos son repetidos en orden inverso hasta llegar al grito de alegría de la brusca coda final.

El “Poème du Rhône” Op.30 fue compuesto entre 1930 y 1931. Mezcla de poema sinfónico y sinfonía descriptiva podría haber sido su Tercera Sinfonía (Provenzal), si la comparamos con la anterior. Obra que debido a su muerte dejó sin orquestar. Escrita en tres movimientos está basado en la obra de Frédéric Mistral Lou Pouèmo dóu Rose, El Poema del Ródano, escrito en 1897 en lengua occitana. La obra orquestada por Béclart d'Harcort sigue de forma resumida los doce cantos de la novela.

El primer movimiento, presque lent, nos presenta el rio envuelto por la bruma matinal en el cual siete barcas se preparan para el descenso hacia Beaucaire. Se escuchan risas y canciones populares. En la confluencia con el rio Ardèche suben el Príncipe Guilhem d'Orange y una joven campesina, l'Anglore, que al contemplar al bello príncipe lo toma como el Drac, el espíritu del rio.

El segundo movimiento, allant, nos presenta la feria de Beaucaire con danzas y cantos folclóricos. Un conjunto de temas rítmicos son presentados en su peculiar estilo mezcla de impresionismo, música pura y ritmos populares.

El tercer movimiento, sans traîner, relata la trágica subida. Un ritmo sacude los instrumentos bajos, es el vapor que al llegar la música a su clímax provocará la catástrofe, al embestir la barca de Maître Apian, precipitando a las aguas del rio a Guilhem y Anglore abrazados sobre las olas, mientras que la naturaleza ignorando el drama aparece con su tenso silencio, impasible en los últimos compases. Una dura y realista lección.

Emmanuel tuvo como alumnos a Robert Casadesus, Yvonne Lefébure, Georges Migot, Jacques Chailley, Olivier Messiaen y Henri Dutilleux. Al margen de esta actividad, dio muchas conferencias y escribió ensayos, artículos y algún libro consagrados a la Historia de la música y a la Estética musical.

Se ocupó también del estudio de la música griega, de sus modos y de su rítmica, reflejando esta pasión suya también en su producción musical, basada en una rítmica asimétrica y en cadencia modales. También se interesó por la música folclórica, los diversos modos antiguos y exóticos, y el canto gregoriano. Su carrera de erudito pudo oscurecer un poco la carrera de músico, siendo sus obras poco tocadas y apreciadas, hasta el estreno en 1929 en la Ópera de París de su tragedia lírica "Salamine", que obtiene un cierto éxito.

Amante de la arqueología, abierto a los avances de su tiempo, afirmando la primacía del pensamiento sobre la originalidad formal, Maurice Emmanuel permanece como una de las personalidades más decisivas de su siglo. Muere en París el 14 de diciembre de 1938.