Ernesto López Mindreau (1892-1992) nació en la ciudad costera de Chiclayo en 1892. A los siete años de edad realizó sus primeros estudios de música con su padre, Christian C. López. En 1910 continuó en Trujillo y finalmente en Lima, donde fue discípulo de los profesores de la Academia Nacional Federico Gerdes y José María Valle Riestra.
En 1919 trabajó como profesor de piano en el Conservatorio de Panamá y fundó una academia de música en Balboa. Estudió en Nueva York con Serguéi Rachmaninov y Zygmunt Stojowski. Viajó a Berlín becado por el gobierno peruano para estudiar piano en la Hochschule für Musik con Xavier Scharwenka y composición y orquestación con Hugo Leichtentritt. Allí debutó en abril de 1921 como pianista en la Blüthner Saal.
Regresó a Perú donde estrenó su «Fantasía para piano y orquesta», y viajó a París donde estudió con el profesor Guerin, violín y Mlle. Chardin, canto. Allí efectuó presentaciones en la Sala Gaveau y el 5 de julio de 1926 en los salones de la Association Paris-Amérique Latine, donde presentó fragmentos de su ópera «Nueva Castilla» con críticas favorables. En 1928 regresó definitivamente a Lima.
En 1930 fue premiado por su obertura «Choquehuanca», en 1931 obtuvo una mención del Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela, en 1951 y en 1966 el Premio de Fomento a la Cultura Luis Duncker Lavalle, y en 1961 las Palmas Magisteriales en el grado de Comendador por disposición del Ministerio de Educación.
Su carrera como compositor se vio temporalmente limitada, debido a su actividad docente como director de la Escuela Regional de Música de Piura y a su activa participación en coros escolares y bandas militares en su ciudad natal, con notoria repercusión social como lo atestiguan generaciones de músicos.
Su música se ha vinculado a los movimientos del modernismo y del nacionalismo, propios de finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, posee también la influencia de la música andina así como de la música popular de su tierra natal, en la costa norte del Perú, con ritmos y melodías que alcanzan un nivel académico muy importante.
Un ejemplo típico de su trabajo musical es la célebre pieza «Marinera y Tondero», melodía ya clásica en los repertorios de muchas orquestas sinfónicas en el Perú y en el mundo. López Mindreau yuxtapone dos danzas costeñas contrastantes, la marinera, más elegante y cantabile, y el tondero, más rítmico y terrenal, integrándolas en una escritura pianística refinada. Su versión sinfónica ha sido interpretada por muchas orquestas, como por la Orquesta Sinfónica Nacional del Perú.
La producción de López Mindreau se inscribe dentro de una estética heredera del romanticismo tardío y del academicismo europeo, con una escritura clara y funcional, orientada tanto al ámbito sinfónico como al vocal y al instrumental. En su lenguaje pueden apreciarse elementos de lirismo melódico, equilibrio formal y un interés moderado por la incorporación de rasgos nacionales, especialmente en el tratamiento rítmico y temático, sin llegar a un nacionalismo radical.
Compuso obras destinadas a usos pedagógicos, ceremoniales o concertísticos, en consonancia con las necesidades culturales del Perú de su época. Su música refleja el esfuerzo de una generación de compositores por establecer un repertorio culto estable, previo a la eclosión del nacionalismo musical más definido de mediados del siglo XX.
Aunque su figura no ha alcanzado la difusión internacional de otros compositores peruanos posteriores, ocupa un lugar significativo en la historia de la música académica peruana como representante del tránsito entre el siglo XIX y el XX, y como parte del entramado regional y capitalino que sostuvo el desarrollo musical del país en esos años.
La «Sinfonía Peruana» compuesta hacia 1932-1935 es su obra más ambiciosa. No se encuentra ninguna grabación de esta obra, por lo cual no podemos hacer ningún comentario sobre esta sinfonía. Lenguaje postromántico con rasgos académicos de tradición francesa. Probablemente no estrenada públicamente o de estreno poco documentado.
«Tema y Variaciones para piano y orquesta» es una pieza concertante destacada en su producción y representativa de su dominio formal. Compuso diversas óperas, entre ellas «Cajamarca» que contiene un conocido yaraví, «Francisco Pizarro», «Nueva Castilla»
Compuso la «Cantata Masónica» como miembro de la Logia Luz y Verdad del Valle de Piura. Además el poema sinfónico «Jarana», Premio Fomento a la Cultura en 1951. El «Estudio en la Escala Dodecafónica» 1951. Obras para piano como «En las islas guaneras». Óperas, «Cajamarca». «Francisco Pizarro» y «Nueva Castilla». Música coral y para la escuela como las «46 Canciones Escolares» de 1952, himnos y marchas.
Falleció en Lima en 1972. La Escuela Superior de Formación Artística Pública de la ciudad de Chiclayo lleva su nombre.
