Jimmy López Bellido (1978-) nació en Lima el 21 de octubre de 1978. De 1998 a 2000 estudió con el renombrado compositor peruano Enrique Iturriaga y de 2000 a 2007 con Veli-Matti Puumala y Eero Häämenniemi en la Academia Sibelius de Helsinki, Finlandia, en la que obtuvo su Maestría.
Jimmy López es uno de los compositores peruanos más destacados de su generación y una figura de proyección internacional dentro de la música académica contemporánea. Su obra se caracteriza por una escritura orquestal de gran energía rítmica, una marcada dimensión dramática y una síntesis personal entre procedimientos de la tradición sinfónica europea, influencias del modernismo norteamericano y referencias culturales latinoamericanas, integradas de manera no folclorista.
Se trasladó a los Estados Unidos, donde continuó sus estudios superiores. Se formó como compositor en la Universidad de Chicago, institución en la que fue alumno de Augusta Read Thomas, y posteriormente en la Universidad de California en Berkeley, donde completó estudios de posgrado bajo la guía de Edmund Campion y Jorge Liderman, entre otros. Esta etapa resultó decisiva para la consolidación de su lenguaje, en particular en el ámbito de la gran forma orquestal y la escritura concertante.
La música de Jimmy López ha sido interpretada por algunas de las orquestas y conjuntos más relevantes del panorama internacional, entre ellos la Orquesta Sinfónica de Chicago, la Orquesta de Cleveland, la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles, la Orquesta Sinfónica de Houston, la Orquesta Sinfónica Nacional del Perú, así como destacados ensambles de música contemporánea en América y Europa. Ha colaborado con directores de primera línea, lo que ha contribuido a la amplia difusión de su catálogo.
El género sinfónico ocupa un lugar central en su producción. Su ciclo de sinfonías, concebido a lo largo de varios años, revela una preocupación constante por la forma a gran escala, el desarrollo motívico y la tensión narrativa. En estas obras se advierte una clara vocación teatral y una atención especial al color orquestal, con una escritura que explora registros extremos, densidades contrastantes y una rítmica incisiva. Junto a las sinfonías, López ha cultivado con igual intensidad el concierto solista, la música coral-sinfónica y la ópera, ámbito en el que ha desarrollado un lenguaje dramático de fuerte impacto expresivo.
Entre sus obras escénicas destaca la ópera «Bel Canto», basada en la novela homónima de Ann Patchett, que supuso un hito en su trayectoria por su alcance internacional y por la solidez de su planteamiento musical y teatral. En ella, como en otras partituras vocales, el compositor demuestra una notable sensibilidad hacia el texto y la prosodia, integrando la voz en un entramado orquestal de gran riqueza tímbrica.
El estilo de Jimmy López se caracteriza por una combinación de claridad estructural y exuberancia sonora. Si bien su música se inscribe plenamente en la tradición contemporánea, rehúye el experimentalismo radical y apuesta por una comunicación directa con el oyente, sin renunciar a la complejidad técnica ni a la exigencia interpretativa. La influencia de compositores como Stravinski, Bartók, Lutosławski o John Adams puede rastrearse en distintos niveles, aunque siempre subordinada a una voz personal claramente reconocible.
Además de su actividad creativa, Jimmy López ha desarrollado una importante labor pedagógica en los Estados Unidos, contribuyendo a la formación de nuevas generaciones de compositores y participando activamente en la vida académica y musical de su entorno. Su trayectoria lo sitúa como una de las figuras centrales de la música peruana contemporánea y como un referente latinoamericano en el panorama sinfónico internacional del siglo XXI.
Reconocido internacionalmente por su dominio de la orquesta contemporánea, ha desarrollado un cuerpo sinfónico sólido y progresivo a lo largo de la última década. Sus sinfonías combinan un lenguaje moderno con estructuras formales planificadas y una clara proyección internacional.
La «Sinfonía Nº 1» (Los Trabajos de Persiles y Segismunda) compuesta en 2016 se inspira en la última novela de Miguel de Cervantes del mismo título, publicada póstumamente en 1617. Lejos de concebirse como una obra descriptiva o narrativa en sentido literal, la sinfonía establece una correspondencia estructural y simbólica con el texto cervantino, adoptando su arquitectura en cuatro libros como modelo formal para sus cuatro movimientos.
La sinfonía fue estrenada por la Orquesta Nacional de España bajo la dirección de David Afkham, el 30 de septiembre de 2016 en el Auditorio Nacional de Madrid, conmemorando el IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes.
La obra literaria pertenece a la tradición de la novela bizantina, en la que el viaje, la separación, el sufrimiento y el reencuentro constituyen una metáfora moral del perfeccionamiento humano. Este mismo principio guía la concepción sinfónica de López, articulando la obra como un trayecto musical desde el caos hacia el orden, desde la fragmentación violenta hasta una progresiva integración formal y expresiva.
Los cuatro movimientos de la obra corresponden a los cuatro libros en que está estructurada la novela cervantina. Los protagonistas principales, Persiles y Segismunda, se encuentran con innumerables personajes durante su peregrinaje, desde las heladas tierras de Escandinavia hasta Roma. Persiles y Segismunda, dos nobles escandinavos, pretenden ser hermanos durante el relato de la novela, escondiendo su verdadera identidad y romance, que solo se consumará cuando se unan en matrimonio en Roma y besen los pies del Sumo Pontífice.
El primer movimiento, correspondiente al Libro I, evoca el mundo bárbaro y primigenio del norte mítico cervantino. El discurso musical se caracteriza por una escritura rítmicamente incisiva, de alta densidad tímbrica y tensión constante, donde predominan los contrastes abruptos y una sensación de inestabilidad estructural. Este espacio sonoro remite a la violencia, el ritual y la amenaza permanente que rodean a los protagonistas al inicio de su peregrinación.
El segundo movimiento, vinculado al Libro II, traslada la acción al ámbito del mar y del viaje errante. La música adquiere aquí un carácter más fluido y móvil, con texturas cambiantes y un mayor protagonismo del color orquestal. Si bien emergen pasajes de lirismo, estos se ven continuamente interrumpidos, reflejando la fragilidad del equilibrio entre esperanza y peligro que define esta etapa del relato.
Corresponde al movimiento lento de la sinfonía con los instrumentos de madera como protagonistas presentando las líneas melódicas del movimiento.
El tercer movimiento, asociado al Libro III y al tránsito por tierras españolas, el conflicto se desplaza del plano físico al psicológico y moral. El lenguaje musical se vuelve más discursivo, con un mayor diálogo entre secciones orquestales y una percepción más clara de los materiales temáticos, aunque aún sometidos a tensiones internas. Esta música sugiere un espacio humano reconocible, donde la violencia externa da paso a dilemas éticos y emocionales.
Correspondiente al scherzo de la sinfonía tradicional es un movimiento festivo con carácter latinoamericano, empleando ritmos regionales e instrumentos como las maracas y los bongos.
El cuarto movimiento, correspondiente al Libro IV, culmina el recorrido con la llegada a Italia y Roma, símbolo de orden, revelación y armonía en la novela cervantina. Musicalmente, López articula aquí una síntesis de los materiales precedentes, ahora integrados en un discurso más expansivo y afirmativo. La claridad formal y la sensación de resolución no implican simplicidad, sino una reconciliación de fuerzas opuestas previamente expuestas.
Nace a partir de un tema siniestro que domina la primera mitad del movimiento y nos conduce hacia una breve recapitulación en la cual se citan los movimientos precedentes, no de manera literal, sino más bien vistos a través del velo de la propia aura musical del último movimiento. Cerca del final el tema principal de este movimiento llega a su clímax siendo a su vez el clímax de la entera sinfonía, después del cual volvemos al tema inicial culminando finalmente con el pleno orquestal con toda su fuerza y plenitud.
En conjunto, la Sinfonía Nº 1 de Jimmy López puede entenderse como una traducción contemporánea del viaje iniciático del Persiles al lenguaje sinfónico actual. Más que ilustrar episodios concretos, la obra propone una lectura abstracta y ética del texto literario, reafirmando la vigencia de la sinfonía como forma capaz de articular grandes narrativas simbólicas en el siglo XXI.
La «Sinfonía Nº 2» (Ad Astra) fue compuesta en 2019, encargada y estrenada en el mes de diciembre del mismo año por la Houston Symphony bajo la dirección de Andrés Orozco-Estrada. Su título en latín evocando “hacia las estrellas”, refleja un carácter expansivo y meditativo. Está dedicada a las personas de la NASA, cuya valentía y visión continúan inspirando los sueños más ambiciosos de la humanidad.
Durante milenios, los ojos humanos se han alzado hacia las estrellas, despertando a la vez un profundo sentimiento de humildad y una sensación de expansión infinita. El espacio ha inspirado a innumerables generaciones a soñar con mundos más allá del nuestro y a imaginar formas de vida insondables, pero no ha sido hasta tiempos muy recientes cuando los seres humanos hemos sido capaces de partir y poner el pie en un cuerpo celeste distinto de aquel al que llamamos hogar.
Ad Astra es un homenaje al espíritu incansable de exploración de la humanidad, narrado a través de algunas misiones y programas emblemáticos de la NASA que transformaron para siempre nuestra comprensión del espacio y de nuestro lugar en el Universo. Los comentarios que transcribimos fueron escritos por el propio compositor en el año de su estreno.
El primer movimiento, Voyager, comienza con el vibráfono solista transmitiendo las palabras Ad Astra en código Morse. Por iniciativa de Carl Sagan, la frase latina per aspera ad astra, a través de la adversidad, hacia las estrellas, fue incorporada a los discos de oro que ambas sondas Voyager llevaban consigo. Las dos últimas palabras de esta expresión sirven como motivo rítmico, que impregna todo el movimiento y adquiere una importancia creciente a medida que se desarrolla la sinfonía.
El segundo movimiento, Apollo, en lugar de centrarse en una sola misión, narra la historia de todo el programa Apolo. Desde sus inicios, pasando por la trágica pérdida de vidas del Apolo 1, la sobrecogedora retransmisión televisiva del Apolo 8, en la que la tripulación leyó pasajes del Libro del Génesis, el histórico primer paseo lunar del Apolo 11 y las misiones posteriores, este movimiento nos guía a través de una de las mayores aventuras jamás emprendidas por la humanidad. La armónica de cristal, con sus inquietantes armónicos, desempeña un papel central en este movimiento, evocando el paisaje yermo pero a la vez acogedor de la Luna.
El tercer movimiento, Hubble, se abre en medio de frases bruscas y de los sonidos de la máquina de viento, concebidos para representar los accidentados comienzos del Telescopio Espacial Hubble. Con el tiempo, tras una ingeniosa misión de reparación, esta pieza de maquinaria increíblemente compleja y sofisticada logra estabilizarse y pasa a realizar algunos de los descubrimientos más extraordinarios, entre ellos la determinación de la edad de nuestro Universo, así como la observación de innumerables estrellas, nebulosas, galaxias y exoplanetas.
El cuarto movimiento, Challenger, posee el núcleo emocional de la obra. El transbordador espacial Challenger había realizado nueve misiones con éxito antes de aquella fatídica mañana de enero en la que siete miembros de la tripulación perdieron la vida poco después del despegue. Su décima misión debía ser el vuelo inaugural del Teacher in Space Project, una iniciativa destinada a inspirar a estudiantes y docentes, y a fomentar aún más el interés por la exploración espacial.
El accidente del transbordador espacial Challenger se produjo el martes 28 de enero de 1986, cuando el transbordador espacial Challenger (misión STS-51-L) se desintegró 73 segundos después del lanzamiento, provocando la muerte de los siete miembros de la tripulación, Francis «Dick» Scobee, Michael J. Smith, Ronald McNair, Ellison Onizuka, Gregory Jarvis, Judith Resnik y Christa McAuliffe. La nave se desintegró sobre el océano Atlántico, frente a la costa del centro de Florida (Estados Unidos. Ha sido calificado como el accidente más grave en la conquista del espacio.
Christa McAuliffe fue seleccionada entre 11.000 aspirantes, tras someterse a meses de riguroso entrenamiento, y llevaba consigo las esperanzas de millones de personas. Los meses previos a la tragedia estuvieron llenos de alegría y expectación, por lo que he intentado transmitir toda esa exaltación y optimismo hasta el mismo final, cuando todos aquellos sueños se hicieron añicos en un traumático giro de los acontecimientos que dejó en silencio a millones de personas que seguían el lanzamiento en directo por televisión.
El quinto movimiento, Revelation, cierra la obra. Ahora nos encontramos en el futuro. Las sondas espaciales Voyager han dejado de emitir señales hacia la Tierra y no son ya más que cápsulas del tiempo. Con su disco de oro como única prueba de que la humanidad existe, una de las sondas es encontrada por seres inteligentes, representados aquí por cuatro trompetas fuera de escena, que se van incorporando gradualmente a la orquesta en el escenario, capaces de descifrar nuestro mensaje per aspera ad astra.
Cuando se cree que toda esperanza está perdida, nuestros radiotelescopios logran detectar una señal extranjera, lo que provoca, por primera vez en la historia de la humanidad, un diálogo en código Morse entre nosotros y una civilización distinta de la nuestra.
Con un total de siete trompetas en escena, tres que nos representan a nosotros y otras cuatro que representan a nuestros lejanos vecinos, el mensaje que intercambiamos es uno de los 55 saludos grabados en audio en latín que contiene el disco de oro: Salvete quicumque estis; bonam erga vos voluntatem habemus, et pacem per astra ferimus, que significa Saludos a quienesquiera que seáis; tenemos buena voluntad hacia vosotros y llevamos la paz a través del espacio. Una rápida mirada retrospectiva a nuestro viaje musical enmarca este mensaje, y da paso a una nueva era en la que innumerables civilizaciones comienzan a surgir ante nuestros ojos. Esta es la gran Revelación que la humanidad ha estado esperando.
La «Sinfonía Nº 3» (Altered Landscape) fue compuesta en 2020, encargada por la Orquesta Filarmónica de Reno que la estrenó en 2022. Colabora conceptualmente con el Nevada Museum of Art, explorando paisajes internos y externos a través de la orquesta. Apareció en programas europeos tras su estreno estadounidense. Los siguientes comentarios fueron escritos por el propio compositor en 2021.
Cuando la directora Laura Jackson se puso en contacto conmigo por primera vez para escribir una obra inspirada en Altered Landscape, una deslumbrante colección fotográfica conservada en el Nevada Museum of Art, el mundo aún ignoraba la dura prueba que habría de afrontar apenas unos meses después.
Escrita íntegramente en 2020, esta sinfonía acompaña el destino que la humanidad ha atravesado y que en gran medida se ha infligido a sí misma y al planeta, desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta, con suerte, un futuro hipotético no demasiado lejano, en el que por fin habremos aprendido a coexistir en armonía con la Tierra. Ampliamente aceptado como la época geológica en la que vivimos, el Antropoceno reconoce el impacto significativo que los seres humanos han ejercido sobre los ecosistemas y la geología del planeta, medido a través de la aceleración del sistema terrestre y las tendencias socioeconómicas.
Agnes Denes, Tree Mountain – A Living Time Capsule-11,000 Trees, 11,000 People, 400 Years, (420 x 270 x 28 meters) Ylojarvi, Finland, 1992-96/2013, Chromogenic print Collection of the Nevada Museum of Art, The Altered Landscape, Carol Franc Buck Collection.
El primer movimiento, The Great Acceleration, con diferencia el más sustancial y extenso de la sinfonía, retrata el crecimiento implacable de la actividad humana, también conocido como La Gran Aceleración, que comenzó a mediados del siglo XX y continúa hasta nuestros días. ¿O acaso ya no?
El segundo movimiento, Stillness, Quietud, describe los meses inmediatamente posteriores a la declaración de la Organización Mundial de la Salud de la COVID-19 como pandemia global: un periodo en el que el mundo se detuvo y que, mientras escribo estas palabras en febrero de 2021, está aún lejos de haber terminado.
¿Ha llegado la Gran Aceleración a su fin? Insostenibles a largo plazo, algunas de sus tendencias de crecimiento exponencial ya estaban desacelerándose antes de la pandemia, pero hay algo que sabemos con certeza, la crisis sanitaria mundial a la que nos enfrentamos ahora servirá como catalizador de cambios que tendrán consecuencias duraderas en nuestro comportamiento. En este movimiento nos centramos principalmente en el dolor, la pérdida y el sufrimiento que hemos soportado colectivamente, intentando en ocasiones volver a nuestras viejas costumbres, solo para darnos cuenta de que, sencillamente, no hay retorno posible.
El tercer movimiento, Reckoning, es profundamente meditativo, con ecos subyacentes del mantra Gayatri, un canto sánscrito considerado sagrado, que resuenan a lo largo de sus melodías y armonías ascendentes. Es una invitación a cerrar los ojos, mirar hacia dentro y encontrar esa paz interior tan esquiva para los seres humanos contemporáneos, acostumbrados a silenciar sus pensamientos más íntimos con el incesante estrépito y las distracciones externas del mundo moderno. Huelga decir que, de no habernos visto obligados a permanecer quietos y a enfrentarnos a nuestros pensamientos y temores más profundos, este momento de renacimiento nunca habría tenido lugar.
El cuarto movimiento, Alignment, recupera elementos musicales de todos los movimientos anteriores, pero, a diferencia de sus predecesores, posee un carácter luminoso y está impregnado de esperanza. Imagina un mundo en el que los seres humanos hemos alcanzado por fin un nivel de madurez y conciencia que nos permite continuar con nuestros avances científicos y el desarrollo tecnológico sin dañar el planeta que nos dio origen.
Está lleno de la promesa del ingenio humano y apunta hacia un futuro en el que finalmente hemos dominado el delicado equilibrio entre nuestros deseos individuales de una vida mejor y más confortable y el bien mayor de nuestros semejantes y de nuestro planeta.
¿Idealista? Sin duda. ¿Imposible? Solo nosotros, colectivamente, tenemos la respuesta a esa pregunta. Esta es una obra de confluencias, precedida por una exhaustiva investigación estadística, informada por la ciencia e inspirada por el arte de la fotografía.
Pipo Nguyen-duy, Lazy Boy, from the series «East of Eden», 2005, Vintage chromogenic print on Fuji Crystal Archive Paper mounted on Sintra, 30 x 40 inches. Collection of the Nevada Museum of Art, The Altered Landscape, Carol Franc Buck Collection.
El pilar acústico de esta obra se encuentra en las resonancias de Schumann, resonancias electromagnéticas globales generadas por la actividad eléctrica dentro de la cavidad terrestre, entre la ionosfera y la superficie, que emiten una vibración electromagnética continua cuyo tono fundamental es de 7,83 hercios, equivalente a la nota si natural.
De hecho, he estado desarrollando personalmente un sistema de organización de alturas y frecuencias basado en las resonancias de Schumann, y tengo un gran interés en explorar este sistema en obras futuras. Resultan también notables las sorprendentes similitudes que las ondas cerebrales humanas y sus patrones espectrales comparten con las resonancias de Schumann, lo que apunta a una unión más intrínseca entre nosotros y nuestro entorno de lo que éramos conscientes anteriormente.
Con enorme gratitud he dedicado esta obra a Laura Jackson y a la Reno Philharmonic. Su visión, determinación y fe inquebrantable en este proyecto lograron mantenerlo a flote en las horas más oscuras; por ello, es con gran alegría y orgullo que ahora se lo presento.
Alegría, porque componerla mantuvo mi mirada fija en el futuro y no en el presente, que en el momento de la composición resultaba, por decirlo suavemente, increíblemente difícil y orgullo, porque completarla me proporcionó una sensación de logro y propósito cuando muchos de nosotros, artistas creativos e intérpretes, cuestionábamos nuestra propia utilidad, especialmente tras haber sido relegados a los márgenes de lo que se consideraba esencial, aunque, para muchos de nosotros, no hay nada más esencial que la música.
Mi gratitud se extiende también al Nevada Museum of Art por brindarnos acceso exclusivo a su exquisita colección fotográfica y por su implicación en este proyecto desde sus inicios. Querámoslo reconocer o no, ahora vivimos en un mundo alterado; pero el futuro aún no ha sido escrito, y la dirección que tomemos a partir de ahora depende enteramente de nosotros. Que esta sinfonía sea testimonio de la visión de un mundo en el que todos los implicados en este proyecto desean vivir, y que plante una semilla de esperanza y belleza en todos nosotros, especialmente en nuestros hijos… y en los hijos de nuestros hijos.
Porque es importante comprender que todos formamos parte de un organismo grandioso y majestuosamente interconectado, y que nuestras acciones nunca ocurren en el vacío, pues tienen consecuencias ineludibles para nosotros y para las generaciones futuras.
La «Sinfonía Nº 4» (Eclipse) fue compuesta parcialmente en 2023, como un primer movimiento de una sinfonía más amplia, Sugiere una dramaturgia cósmica y una estructura narrativa que podría seguir desarrollándose en futuros movimientos o revisiones. Un encargo de la Sinfónica de Houston y Juraj Valčuha, su director musical. El estreno tuvo lugar el 26 de abril de 2024 interpretada por la Sinfónica de Houston y el laureado director Andrés Orozco-Estrada.
Está orquestada para tres flautas, doblando piccolo, tres oboes, tres clarinetes, tres fagots, doblando contrafagot, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba, timbales, tres percusionistas, arpa y cuerdas. Los siguientes comentarios fueron escritos por Jimmy López, el propio compositor, en 2023.
Los eclipses solares totales han estado ocurriendo en la Tierra durante millones de años y continuarán ocurriendo durante al menos 1.200 millones de años en el futuro. Por lo tanto, presenciar un eclipse solar es una forma de conectar con el pasado remoto de nuestro planeta, nuestro presente y el futuro lejano. También nos hace muy conscientes de la escala del cosmos y la danza celestial que la Tierra ejecuta impecablemente junto con el Sol y la Luna.
El primer movimiento, First Contact, nos lleva a los primeros momentos cruciales del eclipse, cuando la Luna da su primer mordisco al disco solar. Poco a poco, a medida que la Luna toma el control, bloqueando cada vez más la luz del Sol, nuestras pupilas se dilatan y el color del cielo y el paisaje comienzan a cambiar. A medida que nos acercamos a la totalidad, los rayos solares solo pueden atravesar una franja cada vez más delgada del sol. Como resultado, los objetos que nos rodean se vuelven más nítidos y los animales comienzan a comportarse de forma extraña, como si se adentraran en la noche. Insectos diurnos como abejas y cigarras se vuelven más ruidosos, solo para silenciarse al llegar la totalidad, mientras que criaturas nocturnas como murciélagos y búhos cobran vida. Las temperaturas comienzan a bajar mientras el viento cambia de dirección, a veces soplando considerablemente más fuerte. Finalmente, el cono de sombra se acerca a ti a velocidades impresionantes superiores a los 1600 km/h, zumbando sobre ti y cubriéndote todo de oscuridad.
Presenciar un eclipse solar total puede ser una experiencia estimulante, catártica y transformadora. Tienen el poder de conmover nuestras emociones más profundas, hacernos llorar y despertar sentimientos de afinidad e interconexión con el cosmos. En esta pieza, me he esforzado no solo por plasmar en música las diferentes etapas de un eclipse, sino también las emociones que este evoca.
Durante mi investigación, profundicé en el Harmonices Mundi de Johannes Kepler, un tratado del siglo XVII donde estudia y explica el movimiento de los planetas mediante armonías musicales. En él, anuncia el descubrimiento de su tercera ley del movimiento planetario. Aunque el concepto de música de las esferas no era nuevo en su época, la forma en que Kepler describe el movimiento de los cuerpos celestes mediante matemáticas y armonías musicales es increíblemente elegante y tuvo un impacto duradero y revolucionario. A lo largo de este trabajo, hago referencia a los movimientos interválicos que atribuye a la Tierra y la Luna y lo complemento con algunas de las ideas que el matemático suizo Hans Cousto describe en su libro de 2000, The Cosmic Octave.
First Contact forma parte de una sinfonía más amplia, de tres partes, en la que cada movimiento se centra en un eclipse solar total específico que tiene lugar en una fecha y un rincón del mundo diferentes. Este primer movimiento narra el Gran Eclipse Norteamericano que tendrá lugar el 8 de abril de 2024, y que será visible en varios grandes centros urbanos de México, Estados Unidos y Canadá. Se inspiró en las emociones sobrecogedoras que el eclipse solar total de 2017 despertó en mí, lo que me llevó a apreciar aún más el maravilloso universo en el que vivimos.
La «Sinfonía Nº 5» (Fantástica) compuesta en 2024 es su sinfonía más reciente, escrita para un consorcio internacional de orquestas, incluyendo las de Cincinnati, Detroit, Gävle y Konstanz y dedicada a los directores Christian y John Lukas Reif.
Estrenada por la Orquesta Sinfónica de Detroit, dirigida por Christian Reif, el 1 de febrero de 2025, en la Orchestra Hall, de Detroit, Michigan. El propio compositor nos comenta a continuación su obra.
Dividida en cinco movimientos, esta sinfonía sigue la trayectoria de la novela de Michael Ende escrita en 1979, «La historia interminable». En lugar de narrar los acontecimientos en detalle, opta por seguir el gran arco de la novela y centrarse en sus protagonistas principales.
La historia interminable, en alemán Die unendliche Geschichte, La historia sin fin en Hispanoamérica, es una novela filosófica del escritor alemán Michael Ende publicada por primera vez en alemán en 1979. Fue un verdadero éxito desde el mismo momento en que se publicó y se ha traducido a más de 36 idiomas y llevado al cine en diversas adaptaciones cinematográficas.
Se trata de una novela que a pesar de haber sido calificada como un nuevo clásico de la literatura juvenil, siempre fue defendida por su autor como una novela que se extiende más allá de la mera narración para convertirse en una crítica. Por ejemplo, Ende defendió que la novela expresa el deseo de encontrar la realidad que nos rodea a través de recorrer el camino inverso, es decir, la parte interna de cada uno que reside en su imaginación. En las propias palabras del autor:
Cuando nos fijamos un objetivo, el mejor medio para alcanzarlo es tomar siempre el camino opuesto. No soy yo quien ha inventado dicho método. Para llegar al paraíso, Dante, en su Divina comedia, comienza pasando por el infierno. (···) Para encontrar la realidad hay que hacer lo mismo: darle la espalda y pasar por lo fantástico. Ése es el recorrido que lleva a cabo el héroe de La historia interminable. Para descubrirse, a sí mismo, Bastián debe primero abandonar el mundo real (donde nada tiene sentido) y penetrar en el país de lo fantástico, en el que, por el contrario, todo está cargado de significado. Sin embargo, hay siempre un riesgo cuando se realiza tal periplo; entre la realidad y lo fantástico existe, en efecto, un sutil equilibrio que no debe perturbarse: separado de lo real, lo fantástico pierde también su contenido. Michael Ende en una entrevista para El País.
El libro está dividido en dos partes diferenciadas. La primera transcurre entre el mundo fantástico del que habla el libro llamado La historia interminable, el reino de Fantasía, y el mundo real. En el mundo fantástico, el protagonista es un joven guerrero llamado Atreyu, a quien la Emperatriz Infantil, soberana de Fantasía, pide iniciar una búsqueda para hallar una cura a la enfermedad que padece y que la está matando lentamente. El otro protagonista es un niño del mundo real, Bastián Baltasar Bux, huérfano de madre y solitario, quien lee la novela que narra la historia de Fantasía, y para quien la historia se vuelve cada vez más real.
La historia comienza cuando Bastián entra en una tienda de libros viejos propiedad de Karl Konrad Koreander. Cuando el dueño sale a su encuentro, Bastián le explica su situación, que hay varios compañeros de clase que le agreden y se burlan de él. Tras una larga charla y aprovechando un descuido del librero, Bastián se lleva uno de los libros furtivamente, La historia interminable, el cual le llama la atención a causa de su llamativo aspecto, con el símbolo Áuryn en la portada.
Una vez en la escuela, se esconde en un desván al que nadie suele acudir. Sintiéndose a salvo, abre el libro y se sumerge en la lectura. El libro habla sobre Fantasía, que se encuentra en un grave peligro, pues por algún motivo que sus habitantes desconocen, sus pobladores y lugares están empezando a desaparecer, dejando una Nada en el lugar, reemplazando a los seres que dejan de existir. La Nada progresa a medida que la enfermedad de la Emperatriz avanza, habiendo una clara relación entre ambas y, como se descubre cuando la trama avanza, con Bastián.
Se va desarrollando la historia y van apareciendo diferentes personajes, como el dragón blanco de la suerte Fújur; así como distintos retos para Atreyu, que irá superando hasta encontrar la salvación para el reino y para la Emperatriz, cosa que consigue entrando en contacto con Bastián, a través del libro como nexo entre ambos.
La segunda parte transcurre inmediatamente después del desenlace de la primera. Tiene lugar íntegramente en Fantasía, y describe el viaje de Bastián por ella y de cómo la va reconstruyendo a partir de su imaginación.
A continuación el propio compositor nos explica con detalle el significado de cada movimiento de la sinfonía.
El primer movimiento, El Libro de los Libros, nos presenta a un desaliñado Bastian, que entra corriendo en la librería del Sr. Coreander y descubre La historia interminable, cuya portada está adornada con un intrigante sello llamado AURYN. La partitura está salpicada de escalas rapidísimas en instrumentos de viento y arpa, penetrantes pizzicati en las cuerdas y efectos de percusión que incluyen el uso de papel, pero este movimiento también contiene pistas temáticas para todos los demás movimientos.
Al comienzo del libro, nos encontramos con una fuerza misteriosa llamada La Nada, que consume lentamente Fantasia, y con una Emperatriz Infantil gravemente enferma, cuyo destino está tan entrelazado con el de sus súbditos que su muerte significaría también el fin de Fantasia.
El segundo movimiento, La Gran Búsqueda de Atreyu, nos lleva a la imposible tarea de Atreyu de encontrar una cura para la Emperatriz Infantil. Para su protección, la Emperatriz otorga a Atreyu, un joven guerrero, AURYN, un amuleto poderosísimo capaz de protegerlo de todo mal. Atreyu emprende valientemente esta tarea, primero con su amado caballo Ártax y después con Falkor, un dragón de la suerte volador. El movimiento comienza con una llamada de caza de las trompas, que luego se unen a una sección de cuerdas al galope. Los metales lideran este movimiento, simbolizando la determinación y el poder implacable.
El tercer movimiento, Niña de la Luna, nos adentra en el mundo etéreo de la Emperatriz Infantil y su magnífica Torre de Marfil. Un trío de vibráfono, arpa y glockenspiel crea una atmósfera frágil que nos transporta a su enigmático mundo. Es en este punto que la Emperatriz Infantil derriba los muros entre las dimensiones y le pide a Bastián, quien durante todo este tiempo ha estado leyendo el libro en el ático de su escuela, que le dé un nuevo nombre, pues esa es la única manera de salvar a Fantasía.
A diferencia de Atreyu, Bastián no es conocido por su audacia ni valentía, y solo en el último minuto logra reunir el coraje para darle a la Emperatriz un nuevo nombre, Niña de la Luna. Para entonces, sin embargo, Fantasía ha sido casi completamente consumida por la Nada y reducida a un simple grano de arena. Sin embargo, no todo está perdido, porque, como le dice la Niña de la Luna a Bastián, Fantasía puede resurgir a través de él y su imaginación. El renacimiento de Fantasía se retrata en este movimiento a través de un gran tutti orquestal que crece a partir de una simple melodía en violonchelo y fagot solistas.
El cuarto movimiento, Bastián el Salvador es el movimiento más sustancial de la sinfonía y narra las aventuras de Bastian en Fantasía, tras su decisión de abandonar el mundo real y adentrarse definitivamente en el libro. En Fantasía, se le considera un gran salvador. Pero con el tiempo, comienza a perder la memoria y a olvidar que alguna vez fue humano.
Bastian se vuelve corrupto y arrogante, haciendo un uso inapropiado de AURYN, que ahora está en sus manos, para crear peligros y criaturas que vencer y, por lo tanto, jactarse de sus conquistas. Esto trae un gran desequilibrio a Fantasía, pero a través de la insistencia de Atreyu, Bastian se convence de arrepentirse al comprender el verdadero poder del amor. Valiente, insidiosa y, a veces, feroz, la música en este movimiento nos lleva a través de todas las diferentes etapas de la decadencia de Bastian y su redención final.
El quinto movimiento, Auryn, nos lleva al momento más hermoso y poderoso de esta historia. En él, cito todos los temas anteriores, creando un efecto acumulativo que brinda tanto cohesión temática como catarsis emocional. Repleto de simbolismo, Ende hace que sus personajes entren en AURYN. Bastian, Atreyu y Falkor, todos entran en él y encuentran el Agua de la Vida, de la que Bastian bebe. Bastian recupera la memoria, regresa al mundo de los humanos y se reconcilia con su padre, quien hasta entonces lo había descuidado tras la pérdida de su esposa. Bastian descubre entonces que ha traído consigo el Agua de la Vida de Fantasía, manifestada en las lágrimas de amor y alegría de su padre.
Estoy inmensamente agradecido a mi querido amigo Christian Reif por pedirme que escribiera esta obra y por presentarme esta novela única. La Sinfonía Nº 5 (Fantástica) está dedicada a Christian Reif y a su hijo, John Lukas. La devoción y el amor de Christian por John Lukas han sido una guía durante la escritura de esta obra. Jimmy López 2024
La «Sinfonía Nº 6» (Monarch) fue compuesta en 2025. Todavía no se ha estrenado a la fecha, está comisionada por San Diego Symphony y Orchestre symphonique de Montréal, con inspiración en patrones migratorios de las mariposas monarca. Marca otro hito en el ciclo sinfónico de López, con un enfoque inspirador y simbiótico entre naturaleza y forma musical.
Añadimos los comentarios a esta obra escritos por el propio compositor. Las mariposas monarca simbolizan la esperanza, la resiliencia y la transformación. El acto de migrar está arraigado en su ADN. Sus grandes patrones migratorios no se completan en una sola vida, sino que se desarrollan a lo largo de generaciones, cada una allanando el camino para la siguiente. Esta sinfonía, que lleva su nombre, acompaña a la última y más longeva generación de monarcas, la «supergeneración», en su larga migración desde el sur de Canadá y el norte de Estados Unidos a sus lugares de hibernación en California y México.
Las dos orquestas que encargaron esta obra, la Sinfónica de San Diego y la Orquesta Sinfónica de Montreal, se encuentran en ciudades fronterizas, con identidades moldeadas por el constante intercambio cultural y económico a través de las fronteras internacionales. Estas ciudades encarnan el derecho humano fundamental a la libertad de movimiento y, al hacerlo, también personifican todo lo que la mariposa monarca ha llegado a representar.

Odisea, el primer y más sustancial movimiento, comienza con una serie de vibrantes pilares sónicos que se transforman en frenéticas figuras de cuerdas agudas, capturando la inquietud de millones de mariposas monarca preparándose para emprender su viaje kilométrico. A medida que avanza el movimiento, emerge un motivo de seis notas que fluye con naturalidad, sirviendo de telón de fondo para su trayectoria de vuelo, durante la cual atraviesan Norteamérica sin perder nunca de vista su destino: una proeza milagrosa que se basa en una estrategia compleja, que incluye una brújula solar, campos magnéticos y señales topográficas como cordilleras.
Su viaje, a veces peligroso, representado aquí por metales graves amenazantes, percusión contundente y estridentes llamadas de trompeta, se vuelve más desafiante por el hecho de que sus zonas de descanso se ven amenazadas por el cambio expansivo del uso de la tierra, la arada de pastizales y el cambio climático. A medida que se acercan a su destino, un tema solemne emerge del solo de trompeta, que luego se expande a un tutti orquestal radiante y luminoso, repleto de campanas y timbales. El tema de seis notas reaparece, penetrando la textura orquestal con majestuosidad.
El segundo movimiento, Recuerdo, comienza con un solo de celesta sobrenatural, que evoca los espíritus de tiempos pasados, justo cuando un caleidoscopio de monarcas llega a los bosques de oyamel durante el Día de Muertos. Así como los humanos debemos nuestra presencia en este mundo a nuestros antepasados, también las monarcas deben su llegada sanas y salvas a sus lugares de invernada para las generaciones anteriores y para las innumerables que perecieron en el camino.
El movimiento perdura en el espacio liminal entre la vida y la muerte, fusionando cada vez más ambos mundos mediante la oración y la invocación, culminando en un gran pasaje orquestal subtitulado Intermundium, un espacio liminal donde los vivos y los muertos se encuentran, bailan, ríen y lloran juntos, aunque solo sea por un instante fugaz. Al caer la noche, el sueño se apodera de nosotros y la escena fantástica comienza a disolverse, dejando atrás solo los recuerdos persistentes de lo que ahora parece un sueño pasado.
En Despertar, el tercer y último movimiento, sentimos el poder y la colectividad. Mientras las monarcas emergen de su letargo invernal, un mar brillante de negro y naranja se despliega por los cielos. Millones de diminutos seres alados emprenden su viaje final.
Tres percusionistas agitando un trozo de papel pergamino lanzan una llamada que invita a todo el público a evocar el aleteo de las alas de una mariposa. La música se anima y avanza con decisión, a la vez que retrata con elegancia su revoloteo mientras se aparean y ponen huevos en plantas de algodoncillo a lo largo de su camino hacia el norte, preparan el escenario para la siguiente generación, completando y reavivando el ciclo de la vida.
A medida que la gran generación se acerca a su último aliento y su fuerza se desvanece lentamente, se dejan llevar por los recuerdos de su largo y luminoso viaje. Los temas del primer y segundo movimiento regresan, yuxtapuestos y transformados. Al concluir la sección subtitulada La Muerte de Matusalén, en referencia a la longevidad de la súper generación, regresa el etéreo tema solista de la celesta, solo que esta vez para acompañar a las almas que parten en su ascenso final. En los últimos compases, avanzamos en el tiempo y concluimos con el Renacimiento, donde nace la primera generación, anunciando la llegada de la primavera.
Esta obra está dedicada al visionario director Rafael Payare. Él fue quien me retó a inspirarme en el tema de la inmigración, y le agradezco enormemente que lo haya hecho. Como inmigrante y como alguien que ha considerado muchas ciudades su hogar, me identifico con este tema de manera muy personal.
En lugar de abordar el tema directamente, opté por usar las mariposas monarca como metáfora. Para mí, su existencia misma es poesía. Todo en su ciclo de vida puede ser una alegoría. Desde la pérdida y el sacrificio hasta la transformación y el renacimiento.
Las monarcas han sido mis musas durante los últimos siete meses, y ahora, cada vez que veo pasar una, me invade una oleada de emoción, alegría, nostalgia y gratitud. La obra será estrenada por la Sinfónica de San Diego y la Orquesta Sinfónica de Montreal durante su temporada 2026-2027 bajo la dirección de Rafael Payare. Jimmy López 2025
Jimmy López ha llevado sus sinfonías más allá de la mera continuación del canon tradicional. Visión narrativa y conceptual: cada sinfonía suele referirse a un concepto externo, literatura, cosmos, paisajes, fenómenos naturales. Aunque algunas sinfonías pueden crecer en movimientos o partes, todas mantienen una lógica interna de desarrollo temático.
Además de sus sinfonías, entre su música orquestal destacan, «Perú negro» de 2012 inspirado en la música afroperuana, una especie de folclore inventado por el compositor pero con referencia a canciones tradicionales.
«Synesthésie» compuesta en 2011 relacionando los cinco sentidos. «Lord of the Air» compuesta en 2012 es un concierto para violoncelo y orquesta inspirado en el majestuoso cóndor andino, el Señor de los Aires.
«América salvaje», es un poema sinfónico compuesto entre 2005 y 2006, por comisión del Ministerio de Educación para la inauguración del nuevo local de la Biblioteca Nacional del Perú. Se estrenó interpretada por la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) dirigida por el compositor, en Lima el 26 de marzo de 2006.
Además de los instrumentos clásicos en esta obra usa instrumentos andinos como el pututu, un antiguo instrumento de viento, tradicionalmente hecho de una gran caracola marina o a veces cuerno de buey o cerámica, usado para convocar reuniones, anunciar eventos importantes o en ceremonias, produciendo un sonido potente y grave. Originalmente, los mensajeros incas lo usaban para avisar su llegada a lo largo del Qhapaq Ñan[1], y hoy en día sigue siendo un símbolo cultural y espiritual en los Andes, utilizado en festividades y rituales.
«Carnynx» (2001-2002), estrenada por la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Kaohsiung dirigida por Hui Min-Tu en Kaoshiung (Taiwán el 8 de junio de 2002).
«Los magos del silencio», ballet (2004), del cual realizó una suite en 2005, estrenada por la OSN dirigida por el compositor el 26 de marzo de 2006.
«A Wedding Blast», variaciones sobre un tema de Mendelssohn (2005), estrenada por la Orquesta de Cámara Avanti! dirigida por Magnus Lindberg en Porvoo (Finlandia), el 30 de junio de 2005).
También ha compuesto obras escénicas, música de cámara, para Instrumento solo y vocal.
[1] El Qhapaq Ñan, que en quechua significa «Camino Principal» o «Camino del Señor», es el sistema vial andino que constituyó la columna vertebral del Imperio Inca.
