IPUCHE-RIVA

Pedro Ipuche-Riva (1924-1996) nace en Montevideo el 26 de octubre de 1924, hijo del poeta uruguayo Pedro Leandro Ipuche. Su hermana, Rolina Ipuche, fue escritora. Pedro comenzó sus estudios musicales con los compositores Carlos Giucci y Vicente Ascone, pero insatisfecho con sus primeras composiciones, las destruyó todas y se convirtió en abogado.

Cuando Carlos Estrada creó el Conservatorio Nacional de Música, Ipuche Riva completó la carrera de composición. Entre sus compañeros de estudios se encontraban los futuros directores José Serebrier y Beatriz Lockhart. Tras graduarse, viajó a París para estudiar con Jean Rivier y Noël Gallon en el Conservatorio Nacional Superior de Música.

A su regreso a Uruguay, intentó ser más experimental, trabajando al margen de la corriente vanguardista dominante de su época. Lo llamó su periodo oscuro.

Ocupó varios cargos oficiales, entre ellos, el de director artístico del Servicio Nacional de Radiodifusión (SODRE) de Uruguay y el de director del Conservatorio, que refundó como Conservatorio Universitario de Música. Ocupó estos cargos durante muchos años. Tras asistir a un congreso en Jamaica sobre la relación entre la música clásica y la popular, inició su etapa pop clásica.

Tras retirarse de sus cargos oficiales, inició un período introspectivo y se dedicó principalmente a componer dos óperas, “Maja” basada en La maja desnuda de Rubén Loza Aguerrebere y “Opera Opus Operationum” ópera para títeres ideada por Roberto Rius.

Pedro Ipuche Riva, un compositor de la época de la Guerra Fría, podría presumir que su música había sido interpretada tanto por el director de la Orquesta Sinfónica Nacional de Washington DC, como por la Orquesta Sinfónica de Radio Moscú. Sus suegros Lázaro y Febronia eran rusos, provenían de familias originarias de San Petersburgo que se habían instalado en el campo cerca de la frontera con Lituania. Ninguno de ellos estuvo nunca en Moscú.

La “Sinfonietta Nº 1” fue compuesta entre 1959 y 1960. Fue revisada en París por el profesor Jean Rivier, que había aconsejado cambiar el compás en el último movimiento, consejo que no fue seguido por el compositor. Con una duración de unos 16 minutos, tiempo superior al de algunas de sus sinfonías. La obra fue interpretada por la Orquesta Sinfónica de Radio Moscú. En 1973 fue grabada  en Montevideo dirigida por Juan Protasi.

El primer movimiento, allegro, escrito en una breve forma sonata, presenta un tema esperanzador contrastando con un segundo tema menos enérgico. Jean Rivier calificaba el tema principal como el del hombre feliz. 

El segundo movimiento, un poco lento y rubato, posee un carácter más meditativo. Dividido en tres partes, con intervención de la madera en la sección central algo más dinámica. Luego retorna a la calma inicial.

El tercer movimiento, rondo, presenta un tema rítmico más optimista con un cierto carácter despreocupado, que se va repitiendo separado por secciones contrapuntísticas. Las maderas participan en diversas secciones en forma de solos.

La “Sinfonía Nº 1” fue compuesta en 1962, siendo una de sus primeras obras orquestales importantes por su extensión y desarrollo, escrita en un lenguaje clásico.

El primer movimiento, allegro, característico de su primera etapa como compositor, está escrito en forma sonata con dos temas contratantes, adoptando un estilo neoclásico separado de las corrientes modernistas de la época.

El segundo movimiento, lento, escrito en forma tripartita, está orquestado con predominio de la cuerda en su primera parte de carácter reflexivo, hasta llegar a una parte central más exaltada, donde se incorpora el viento llegando a un breve clímax, para regresar bruscamente al ambiente introspectivo inicial.

El tercer movimiento, allegro, escrito en forma sonata, nos presenta un primer tema algo heroico contrastando con el segundo más despreocupado. En la sección central aparecen solos de la madera, que nos conducen a una breve recapitulación y a una explosiva coda con intervención de la percusión.

La “Sinfonía Nº 2” fue compuesta en 1965. Otra obra temprana del periodo sinfónico. No se encuentra ninguna grabación de esta sinfonía.

La “Sinfonía Nº 3” (El artista y su mundo) fue compuesta en 1968. Una obra que ya posee título temático, lo que sugiere una visión programática. Con una duración de unos catorce minutos es inferior al de su anterior sinfonietta. Una sinfonía de carácter coreográfico.

Solamente se encuentra una grabación de su tercer movimiento, con Howard Mitchell dirigiendo la Orquesta Ossodre de Montevideo. Consecuentemente no podemos ofrecer un verdadero comentario de la obra.

El tercer movimiento lleva el título culminación, con una música basada en los timbales, al igual que la famosa introducción de “Así habló Zaratustra” de Richard Strauss, pero con un tempo más rápido y mayor desarrollo. Unos compases de la cuerda en pizzicato contrastan con solos de los timbales en su desarrollo. Termina en forma de apoteosis mediante la percusión y los últimos compases de los timbales con el tema inicial.

En 1971, durante los primeros tiempos de la música Reggae, después de asistir en Jamaica a un congreso sobre la relación entre la música clásica y la popular, Ipuche-Riva decidió empezar una serie de composiciones tituladas Clasic Pop. Se conoce el “Clasic Pop 2”, el “Clasic Pop 3” y el “Clasic Pop X” suponiendo que compuso una serie de dichas obras.

La “Sinfonía Nº 4” (Sinfonía Pop) refleja el interés del compositor por incorporar elementos del “pop” o de lo accesible en una forma sinfónica, siguiendo lo desarrollado en las anteriores obras de su nueva etapa compositiva.

El primer movimiento, allegro, se caracteriza por el empleo de ritmos populares para sus temas, con intervención solista de la trompeta. Los temas presentan ritmos típicos de la música latinoamericana.

El segundo movimiento, lento ma non troppo, se inicia mediante un tema lento en los clarinetes. Un solo de la trompeta nos presenta un tema de carácter popular, regresando luego a la tranquilidad inicial.

El tercer movimiento, allegretto moderato, empieza con un tema melódico seguido por una sección rítmica, regresando al tema inicial en la forma de un breve scherzo.

El cuarto movimiento, allegro, posee carácter rítmico iniciándose con un tema de características folclóricas. La sección central más pensativa contrasta brevemente con la recuperación del ritmo inicial, que nos conduce a la conclusiva coda.

La “Sinfonía Nº 5” (Jazz Funeral) fue compuesta en y se interpretó en el entierro del compositor en 1996. Título evocador que sugiere influencias del jazz o de lo ritual en su tratamiento orquestal. En 1996 se interpretó el movimiento central durante el entierro del compositor.

No poseemos ninguna grabación completa de dicha sinfonía, únicamente los movimientos segundo y tercero en una interpretación de la OSSODRE dirigida por el director británico John Carewe.

El segundo movimiento está inspirado en la canción “Mistreated” del conjunto Deep Purple y en los New Orleans Jazz Funerals. Después de unos tétricos compases iniciales aparece el tema principal en forma de himno fúnebre.

El tercer movimiento parece haberse inspirado en parte en el candombe uruguayo, una expresión cultural afro-uruguaya, nacida de las tradiciones africanas de los esclavos en Montevideo, que se manifiesta a través de ritmos de tambores y un cuerpo de baile con personajes icónicos  El ritmo de la danza contrasta con secciones más relajadas. 

La “Sinfonía Nº 6” fue compuesta hacia 1985 con unos 16 minutos de duración. Una obra muy reflexiva escrita en un solo movimiento de forma compacta.

Empieza con una melodía elegíaca en el violoncelo que pasa luego a la orquesta. Un notable solo de la flauta sirve de enlace a una sección más dinámica pero en el estilo más modernista adaptado por el compositor en su última época,

Solos de la madera en la parte central inician una parte más dramática, continuando con una sección rítmica que nos conduce a un nuevo solo del violoncelo, iniciando una sección elegíaca que regresa al inicio de la obra. 

La “Sinfonietta Nº 2” fue terminada en agosto de 1985 y estrenada en 1986. Presenta un profundo contraste con su anterior obra de carácter introspectivo. El propio compositor nos da unos detalles de su sinfonía durante una entrevista que tuvo lugar en 1996.

El primer movimiento, del cual no poseemos ninguna grabación, según cuenta el propio compositor es de carácter contrapuntístico y termina, sin terminar, de un modo expectativo.

El segundo movimiento, homenaje al mago, es un tributo a Carlos Gardel, la leyenda del tango, elogiando los 50 años de su muerte. El primer tema es una mezcla de tango y habanera, en forma de una fantasía libre. En el centro se encuentra el verdadero homenaje al cantante, con la entrada del fagot con el tema, muy apropiado, del tango, sus ojos se cerraron, del propio Gardel, que luego pasa al violoncelo y a toda la cuerda en forma de un crescendo. La rebeldía se apaga y vuelve como una visión reflexiva y un poco dolorosa con el tema del principio del movimiento.

El tercer movimiento, allegro, empieza con una parte de carácter burgístico, palabra coloquial empleada en Uruguay para definir algo de carácter fino o burgués, seguido de un ambiente carnavalero y muy tanguero, con un tema con dos trompetas en cuartas haciendo una disonancia brutal. Continua con un recuerdo de la parte central y el retorno del tema burgístico inicial. Acaba tomando toda la orquesta el tema del mago pero de un modo más rápido, terminando en la forma de apoteosis, como corresponde a un homenaje.

José Gervasio Artigas (1774-1850)

Además escribe el oratorio “Abraham” según la Biblia y la cantata “Los motivos del lobo” sobre el diálogo con San Francisco de Asís, con texto de Rubén Darío.

La Cantata a Artigas” para barítono, coro y orquesta sobre textos de su hermana Rolina Ipuche Riva se compone de cuatro partes, el pueblo oriental, la Banda Oriental, un anuncio de sombras y ¡Artigas! ¡Artigas!  Los uruguayos son llamados por el pueblo americano, orientales.

Como curiosidad y por tener relación con la actriz teatral Margarita Xirgu, nacida en Molins de Rei, desde donde se redactan estas páginas, mencionamos particularmente la música de escena, que Ipuche-Riva compuso para la obra “Pedro de Urdemalas” de Miguel de Cervantes Saavedra.

La última obra que representó como actriz Margarita Xirgu fue “Yerma” de Federico García Lorca. En 1966, Xirgu viajó a Northampton, Massachusetts, para dirigir y actuar en una producción de esta obra en el Smith College, junto a estudiantes y profesores locales.

En 1967 el Casal Català de Buenos Aires le rinde homenaje y representa la obra “Pedro de Urdemalas” de Miguel de Cervantes, el 31 de marzo de 1967, en el Teatro Solís de Montevideo, en versión y puesta en escena de Margarita Xirgu, con motivo del 350 aniversario de la muerte del escritor. Pero no fue una obra en que ella actuara como actriz. Por lo tanto, la última obra que representó fue “Yerma”.

Programa de mano de la obra Pedro de Urdemalas, de Miguel de Cervantes, XXI Temporada de la Comedia Nacional, Archivo particular de Montserrat Ortín i Maymó.

Añadimos una síntesis de Pedro de Urdamalas por ser una obra muy poco conocida.

Pedro, en su lucha por la vida, se vale por todos los medios, mas ó menos dignos, como un verdadero pícaro, pero en todo pone un cierto sello de nobleza, o, cuando menos, de simpatía. Le vemos disfrazado de falso ciego, de ánima en pena, de gitano o de actor, pero siempre aspirando a ser algo grande, conforme a una profecía que oyó de mozo. Por eso se aquieta en su último oficio, el de actor de teatro, ya que en un mundo de ilusiones, podrá ser a la vez duque, príncipe, papa o rey, que el oficio de farsante todos estados abarca.

Las escenas de los ensayos de comedias ante el público, con el autor con sus papeles y dos actores, hacen pensar en una forma del teatro dentro del teatro, así como en las palabras finales de la obra, que suscitan una vez más el recuerdo anunciante de Pirandello.

Ipuche-Riva compuso además el “Concierto Grosso para orquesta de cuerdas”, el “Concierto para piano y orquesta” escrito en 1981 y el “Concierto para timbales y orquesta”. También compuso el ballet “Homenaje a Tchaikovski” además de música de cámara, como la Sonata en re para viola y piano” (1959-1961) o  “Animales ilustres” para quinteto de viento, música instrumental, como la Suite Barroca para piano” que incluye la Siciliana, y también música vocal y coral.

Entre sus obras para piano encontramos “Mafalda”, seis piezas para piano inspiradas en el conocido comic del humorista gráfico argentino Quino (1932-2020). Como curiosidad citamos la obra para conjunto instrumental “Productos químicos” de carácter atonal, que de un modo abstracto pretende integrar la música con la ciencia.

Ipuche-Riva murió el 25 de diciembre de 1996, habiendo escrito aproximadamente 150 composiciones. Estuvo casado con la soprano Natalia Zimarioff. Su hijo Gabriel Ipuche es compositor y pianista.