TOSAR

Héctor Tosar (1923-2002) nace en Montevideo el 18 de julio de 1923. Sus estudios musicales fueron iniciados con Wilhelm Kolischer en piano, Lamberto Baldi en composición y orquestación y Tomás Mujica en armonía.

El 18 de julio de 1940, el día que cumplía diecisiete años, se estrena su primera obra orquestal bajo la dirección de Lamberto Baldi, “Toccata”, que sirve de punta de lanza para la difusión de una extensa producción. El “Concertino, para piano y orquesta” compuesto en 1941 contiene elementos de neoclasicismo pero busca un estilo modernista.

Estudia en Tanglewood con Aaron Copland junto a otros destacados compositores latinoamericanos tales como Alberto Ginastera, Antonio Estévez, Roque Cordero y Julián Orbón. Posteriormente recibe, en 1946, una beca Guggenheim por la que se traslada a Middlebury, Vermont; allí estudia composición con Darius Milhaud y Arthur Honegger, y dirección con Serge Koussevitzky.

Mediante una beca del gobierno francés y otra del SODRE, entre 1948 y 1950, culmina sus estudios en París, donde continúa siendo alumno de Milhaud y Honegger, al mismo tiempo que cursa estudios de dirección orquestal con Jean Rivier, Eugène Bigot y Jean Fournet.

No hemos encontrado en la bibliografía consultada ninguna mención de una primera sinfonía de Tosar. No sabemos si fue una obra totalmente acabada.

La “Sinfonía Nº 2 para orquesta de cuerdas” fue compuesta en 1950 durante su última etapa en París. Es considerada como una de sus obras más importantes. Se estrenó en Montevideo en 1951 bajo la dirección de Erich Kleiber. Existe una grabación efectuada en Montevideo en 1994, interpretada por la Orquesta de Cámara Mayo dirigida por Mario Benzecry.

El primer movimiento, allegro deciso, está escrito en forma sonata. La exposición consta de tres temas. El primer tema nos presenta el carácter angustioso, que predominará en toda la obra. El segundo tema con un carácter más lírico no llega a disipar la opresiva atmósfera. Después de un breve desarrollo de carácter dramático, termina con una reexposición en la que se omite el tercer tema.

El segundo movimiento, andante sostenuto con espressione, continúa en el ambiente opresivo del primer movimiento mediante un tema lento amplio, que intensifica su lirismo en la parte central, para terminar de modo soñador y angustioso.

El tercer movimiento, allegro con fuoco, también escrito en forma sonata, empieza mediante un grupo temático agitado, al que pronto sigue un segundo motivo más tranquilo presentado por las violas. La sección de desarrollo es más agitada mediante el uso del contrapunto. En la recapitulación se llega a un punto de clímax, terminando después de tres interrupciones con un pasaje rítmico.

En septiembre de 1957 Tosar gana con su “Divertimento para quinteto de vientos” el Primer Premio del I Concurso Internacional de Compositores convocado por el SODRE. En 1960 obtiene una segunda beca Guggenheim, y encargos compositivos de instituciones como la Fundación Koussevitzky, la Fundación Fromm, la Orquesta Sinfónica de Venezuela y el Instituto Goethe, entre otras.

La “Sinfonía Concertante para piano y orquesta” fue compuesta entre 1957 y 1959. Cuando Tosar regresa al Uruguay en 1951, se enfrenta a una situación de vacío que se extenderá por toda la década. No existen músicos reconocidos de su propia generación y sus contactos en el exterior serán escasos. De este período de incertidumbre artística y económica surgirá esta Sinfonía, en donde introduce de manera fugaz ritmos y temas latinoamericanos,

El 2 de octubre de 1963 se presentó en el Carnegie Hall de New York con la Orquesta Sinfónica de América dirigida por Richard Korn, con el propio compositor al piano, en una versión revisada. J-K. Stevenson ha conservado una copia parcial de dicho concierto, que la ha subido a su página de YouTube con la siguiente advertencia.

Sinfonía Concertante (Primeros dos movimientos y fragmento del tercero). Héctor Tosar, piano, Orquesta de América, dirección de Richard Korn. Esta es la primera interpretación de la versión revisada, presentada en el Carnegie Hall de Nueva York el 2 de octubre de 1963. ADVERTENCIA: La identifico como “fragmentada” porque el extremo original de la cinta de acetato se perdió por fragilidad, rompiéndose fragmentos en el extremo, pero no se volvió a unir, durante su larga vida útil. Por lo tanto, si bien se conservan los dos primeros movimientos completos, el último movimiento se acorta varios minutos. Mi decisión de subirla se basa en su valor histórico y estético; esta es una práctica que he seguido debido a la extrema rareza de muchas de las grabaciones en mi canal. Quizás alguien pueda encontrar una copia mejor y subirla en su lugar.

El primer movimiento, moderato, allegro vivace, después de una amplia introducción lenta de la orquesta con, carácter dramático amenazador, se inicia un tema de carácter rítmico en el que pronto interviene el piano.

El segundo movimiento, andante, tema con variaciones, nos presenta un tema lento original seguido de seis variaciones con intervención del piano. La primera variación quasi lo stesso tempo. La segunda, allegretto scherzando, la tercera, calmo, la cuarta, vivo, la quinta, allegro, y la sexta, ostinato, lento.

El tercer movimiento, allegro vivace e scherzando, no  lo podemos comentar al no disponer de ninguna versión completa.

Con el “Salmo 102”, para soprano, coro y orquesta, (1946/57) reafirma el lirismo intenso, así como piezas para piano, canciones y una extraviada “Oda a Artigas” para recitante y orquesta, compuesta en 1952, como homenaje al héroe nacional uruguayo. También compuso música de cámara, música coral, música electroacústica y un libro sobre teoría musical

Su música se caracteriza por un lenguaje moderno pero accesible, con elementos del neoclasicismo, el nacionalismo musical y, más adelante usa la atonalidad y el serialismo. En sus primeras obras se percibe la influencia de Béla Bartók y de Igor Stravinsky, mientras que en etapas más avanzadas experimentó con técnicas más contemporáneas. Fue uno de los primeros en introducir el dodecafonismo y otras técnicas modernas en la música.

Cuando Tosar escribe el “Te Deum” para bajo, coro y orquesta en 1960 parece abandonar el campo de la tonalidad, sin llegar a ingresar en el dodecafonismo. Según sus propias palabras, siempre debe haber un mínimo de tonalidad. Sus obras han sido presentadas en diversos festivales internacionales, como los de Caracas, Washington y Madrid, donde fuera estrenado su “Te Deum’’ en octubre de 1964.  

Por invitación de la UNESCO, en 1966, realiza una gira de seis meses por India, Japón y en 1977 recorre Europa e interpreta obras de compositores latinoamericanos y propias. Hombre de ética Intachable, fue prohibido por la dictadura militar, que se instaló desde 1973 a 1985 en Uruguay.

En las “Cinco Piezas Concertantes”, para violín y orquesta, compuestas entre 1986 y 1987 emplea un lenguaje modernista cercano a la atonalidad. Su “Concierto, para piano y orquesta”, compuesto en 1979 es claramente atonal.

Trabajó como director y docente del Conservatorio Nacional de Música del Uruguay y del Conservatorio de Música de Puerto Rico. Fue docente en Caracas, del Instituto Venezolano de Música “Simón Bolívar” adscrito al Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela. También de otras instituciones como la Universidad de Indiana y del Instituto de Musicología de la Facultad de Humanidades y Ciencias del Uruguay.

Virtuoso del piano, improvisador, director de orquesta, influyó a toda una generación de músicos uruguayos entre los que cabe citar a Antonio Mastrogiovanni, Coriún Aharonián, Ariel Martínez, Renée Pietrafesa Bonnet, Miguel Marozzi, Álvaro Carlevaro, Fernando Condon, Eduardo Fernández y Luis Jure.

En 1998, recibe el reconocimiento de distintos sectores del medio académico uruguayo, siendo nombrado doctor honoris causa de la Universidad de la República. Héctor Alberto Tosar Errecart muere en Montevideo, el 17 de enero de 2002.