LACHNER 1

Franz Lachner (1803-1890) nació en Rain am Lech en Baviera, el 2 de abril de 1803. Perteneciente a una familia de músicos, en la que su padre era organista, no es extraño que se interesara por la música. A la muerte de su padre en 1822, se traslada a Viena. Estudia con Simon Sechter, famoso por su dominio del contrapunto, siendo el mismo maestro de Bruckner. En 1823 obtiene la plaza de organista en la Iglesia Luterana de Viena. Conoce a Beethoven, pero se relaciona con los músicos de su propia generación. Es amigo de Schubert compartiendo las famosas schubertiadas. En 1829 es nombrado director principal del Kärntnertor Theather de Viena, puesto que conserva hasta 1834.

Antes de continuar, comentaremos brevemente la situación de Baviera, en la época en que vivió Lachner. Baviera era un reino independiente, dentro de la Confederación de Estados Alemanes. Durante la época de Maximiliano I (1805-1825), tuvieron lugar las guerras napoleónicas. En 1805 formaba parte de la coalición con Francia, siendo una especie de protectorado de Napoleón, pero en 1813 se declara en contra de los franceses, junto con la Confederación del Rhin. Esto le permite salir airoso en el Congreso de Viena de 1815, llegando a ser la cabeza de la Confederación Germánica, formada por 39 estados independientes. Baviera se convierte en un estado puente, entre Austria y Prusia, pero pronto se inclina al lado de Austria. Ludwig I reina entre 1825 y 1848, siendo obligado a dimitir, sucediéndole su hijo Maximiliano II (1848-1864) y luego Ludwig II (1864-1886). De temperamento romántico y soñador, amigo de las artes, fue un gran protector de Wagner, dilapidando la fortuna del país, en la construcción de grandes castillos, como los de Neuschwanstein y Chiemsee, en los que recreaba la obra del compositor.

En la parte de su obra que nos interesa, Lachner compuso ocho sinfonías, además de siete suites para orquesta. Su música apareció en una época de grandes cambios y aunque era un eminente orquestador, su estilo se quedó en el primer romanticismo, sin evolucionar hacia las novedades aportadas por Brahms y Wagner.

La “Sinfonía Nº 1 en mi bemol mayor” Op.32 fue terminada en 1828, el mismo año de la muerte de Schubert. El primer movimiento allegro con brio posee un melodismo con dos temas contrastantes, el segundo de un gran lirismo, que denota la influencia del maestro vienés. El andante empieza con un pizzicato de las cuerdas antes de la aparición del melancólico primer tema. Un fino lirismo impregna todo el movimiento. Una rápida figura del violín abre el enérgico scherzo, con empleo del contrapunto, aprendido en sus clases con Sechter en Viena. El trio consiste en una deliciosa danza en ritmo ternario. Termina con un allegro con brio de gran fuerza rítmica. El segundo tema presentado por las trompas es de un bello melodismo. Una música alegre con cierta influencia del ambiente popular de Rossini, especialmente en la coda acabando en stretta.