Ludwig van BEETHOVEN

                                      1770 - 1827             

     Biografía

 

Sinfonía Nº 1   Audio              Sinfonía Nº 6     Audio

Sinfonía Nº 2   Audio              Sinfonía Nº 7     Audio

Sinfonía Nº 3   Audio              Sinfonía Nº 8     Audio 

Sinfonía Nº 4   Audio              Sinfonía Nº 9     Audio 

Sinfonía Nº 5   Audio              Sinfonía Nº 10    Audio

DVORAK

16 - Dvořák

Está considerado como el principal compositor del nacionalismo checo. Autor de nueve sinfonías su obra influyó en compositores de ambos lados del Atlántico, al residir unos años en New York como director de su Conservatorio. La introducción de temas populares en la música seria constituye una de sus facetas más interesantes.

Anton Dvořák (1841-1904) nació en Nelahozeves (Bohemia) el 8 de septiembre de 1841. El pueblo se encuentra a unos setenta kilómetros de Praga, a orillas del Moldava. Hijo de un carnicero pasó los primeros años de su vida en un ambiente campesino, escuchando e interpretando la música popular. En 1853 fue enviado por su padre a Zlonice para que aprendiera la lengua del Imperio, el alemán, sin lo cual no se podía triunfar en los territorios dominados por los Habsburgo. Allí conoció a sus primeros maestros que le enseñaron además las técnicas del órgano. Anton Liehmann, su profesor, convence a su padre, vistas las dotes musicales de su hijo, para que le deje dedicarse a la música. Para ello en 1857 Dvořak empieza a estudiar en la Escuela de Organo de Praga. Escaso de dinero deja la escuela en 1859 y empieza a ganarse la vida como violinista, tanto en conjuntos clásicos como intérprete de música popular en restaurantes y salones de baile. Empieza la composición de polcas. Gran parte de las obras que compuso durante este periodo las destruyó mas tarde. Por ello cambió en mas de una ocasión los números de sus Opus.

Dvořak escribe nueve sinfonías pero solamente conservó en su lista de obras las cinco últimas. Las cuatro primeras debían ser destruidas, pero por suerte se han podido recuperar mas o menor tarde. Estas cuatro primeras sinfonías carecen de número de opus, por ello antiguamente la numeración era diferente. Así la más conocida, la novena, llevaba el Nº 5.

Jarmil Burghauser (1921-1997) compositor y musicólogo checo, estudió la obra de Dvořak, editando un catálogo de sus obras completas. Numeró las obras por el orden cronológico verdadero de su composición, sin tener en cuenta la fecha de edición. La numeración consta de la letra B seguida por su número de orden.

La “Sinfonía Nº 1 en do menor” (Las Campanas de Zlonice) B 9 fue compuesta probablemente entre el 14 de febrero de 1865 y el 24 de marzo del mismo año. Es posible que la escribiera para enviarla a un concurso en Alemania, pero lo cierto es que no la volvió a ver. Esto la salvó no solo de las posibles correcciones, sino de que fuera quemada junto a las otras obras que no aparecen mas tarde en su catálogo. En 1884 Rudolf Dvořak, que no era pariente del compositor, encontró entre libreros de libros viejos en Leipzig la sinfonía y la compró. La conservó hasta su muerte en 1920, pasando a su hijo. Tres años mas tarde se supo de su existencia, pero todavía tuvo que esperar bastante tiempo para ser estrenada en Brno el 4 de octubre de 1936 y editada en bastante malas condiciones y con cortes. La partitura completa fue editada por primera vez en 1961.

El título de la obra no se encuentra escrito en el manuscrito, pero Dvořak se refería a esta obra dándole este nombre. Expresa los sentimientos durante la estancia vivida en dicho lugar, en el cual había tocado el órgano de su Iglesia.

El primer movimiento allegro empieza con una introducción consistente en una solemne fanfarria del viento. El primer tema es serio y de carácter sombrío, con cierto carácter de himno. En contraste el segundo tema es melódico pero conservando su ambiente. Durante el desarrollo los temas se van alternando modificándose. Una conclusiva coda termina el movimiento.

El segundo movimiento adagio molto, después de una larga introducción, presenta el tema principal de delicado lirismo e inspiración clásica, con sentidos solos de oboe. Durante el desarrollo hace uso de una rica polifonía. Una fanfarria de trompas y trompetas precede a la reexposición, con marcados momentos de inspiración en Beethoven.

El tercer movimiento, allegretto, tiene forma de scherzo. Es nervioso y agitado, usando frases cortas. El trio es más tranquilo sin perder su carácter rítmico. El scherzo se repite como es habitual.

Termina con un allegro animato con dominio del viento y temas poco diferenciados. Antes de la recapitulación aparecen atrevidas modulaciones que nos llevan hacia la solemne resolución de la obra, con una coda con fanfarrias que nos recuerdan el tañido de las campanas de Zlonice.

La “Sinfonía Nº 2 en si bemol mayor” Op.4, B 12 fue compuesta entre el 1 de agosto de 1865 y el 9 de octubre del mismo año, o sea poco tiempo después de la anterior. Durante esta época Dvořak estaba enamorado de una alumna suya, Josefa Čermáková y expresa los sentimientos provocados por su rechazo. Mas tarde se casaría con su hermana Ana. Es una obra que no fue abandonada por su autor. En 1887 empezó una revisión para poder ser publicada por Simrock y después de una segunda revisión se estrenó en el Rudolfinium de Praga el 11 de marzo del año 1888. Pero su publicación no se realizaría hasta después de la muerte de su autor, en el año 1959.

El primer movimiento es un allegro con moto dominado por el ritmo del tema principal. Después de una introducción aparece el tema principal en los violines. El ritmo se apacigua cuando violines y violas presentan el segundo tema, pero la calma es momentánea. La madera está impaciente para volver a intervenir. El carácter rítmico no se abandona, excepto en la breve cita del segundo tema en la recapitulación, terminando con una dinámica coda.

El segundo movimiento poco adagio empieza con una oscura introducción llena de suspiros, antes de presentar el primer tema lírico de matices nostálgicos. El segundo tema contiene bellos solos del clarinete, pero sin abandonar la atmósfera apesadumbrada que posee el movimiento. Dvořak expresa el dolor de su desgraciado amor. En el desarrollo encontramos una sección fugada y un momento de climax subrayado por los timbales. Termina con una esperanzadora coda.

Continúa con un scherzo mas alegre. Una parte lírica presenta una melodía con los rasgos típicos del estilo de Dvořak, alternando con otra sección más rítmica. El trio es más tranquilo con rasgos indudables del Dvořak mas maduro. Luego se repite el scherzo terminando con una breve coda.

El movimiento final es un allegro con fuoco. El tema principal es alegre y sencillo. El segundo tema tiene cierta influencia de Brahms. Los elementos temáticos se van aproximando al climax mediante diversos tuttis subrayados por los trombones. Unos triunfantes compases dan fin a la obra.

El primer éxito de Dvořak llegaría el 19 de marzo de 1873, cuando estrenó su cantata “Hymnus”, basada en un tema patriótico. Gracias a ello pudo casarse con Anna Čermáková, contralto de los coros de la Opera Nacional de Praga, hermana de su primer amor imposible. Sus suegros se oponían a esta boda, por la poca categoría del novio, entonces un simple violinista de la orquesta del Teatro Provisional de Praga, cuyo director en aquella época era Smetana. Pero la cosa se complicó cuando Anna anunció que estaba embarazada. Finalmente la boda se celebró el 17 de noviembre de 1873. Dvořak se encontraba en dificultades financieras y además esperaba un hijo. Logró un trabajo como organista y buscó una subvención para continuar su obra. Para ello envió diversas obras, entre ellas un par de sinfonías, para lograr el Premio del Estado Austríaco.

La “Sinfonía Nº 3 en mi bemol mayor” Op.10, B 34 fue compuesta entre el mes de abril de 1873 y el 4 de julio del mismo año. La Orquesta Filarmónica de Praga, bajo la dirección de Smetana, la estrenó el 30 de marzo de 1874, en la sala de conciertos de la Isla de Zofin. Con esta obra, Dvořak ganó en 1875 un premio del Estado Austríaco, logrando el afecto de importantes músicos como Johannes Brahms, Eduardo Hanslick y Johann Herbeck, a pesar de la influencia wagneriana que puede apreciarse en la obra. La buena opinión de Brahms, como miembro del jurado, fue de una gran ayuda. Pero la obra no se publicaría hasta 1911.

Escrita inusualmente en tres movimientos, empieza con un allegro moderato cuyo tema principal es amplio y apasionado, con evidentes rasgos wagnerianos. El segundo tema lírico deriva de una parte del primero que domina el movimiento, hasta llegar a la coda basada en el mismo tema.

El segundo movimiento es un adagio molto, tempo di marcia. Es una marcha fúnebre escrita en forma ternaria. No tiene un carácter trágico, mas bien llena de sentimiento. La sección central tiene características wagnerianas, con el empleo de su peculiar instrumentación. Después del retorno a la marcha inicial, acaba con una serena coda.

Termina con un allegro vivace de construcción bastante libre, como un rondó en forma sonata. El tema principal muestra gran energía arrastrando a toda la música, a través de su osado desarrollo, hacia una triunfal conclusión. Una dinámica coda dominada por el metal finaliza la obra.

La “Sinfonía Nº 4 en re menor” Op.13, B 41 fue compuesta entre los meses de enero y marzo de 1874, en la época en que Dvořak se convierte en el organista de la iglesia parroquial Saint-Adalbert de Praga. El scherzo fue interpretado por Smetana en el mes de mayo de 1874, pero la primera audición completa no se realizó hasta el 6 de abril de 1892, dirigida por el propio Dvořak, en uno de los llamados Conciertos Eslavos de Praga. Pero no se publicó hasta el año 1912.

El primer movimiento allegro empieza misteriosamente, hasta llegar a una fanfarria de los metales que nos conduce a la enunciación del vigoroso primer tema, de una gran fuerza rítmica. Totalmente contrastado se presenta el segundo tema. Es de un gran vuelo lírico, una de las grandes invenciones melódicas de Dvořak. El retorno de la fanfarria marca el principio del desarrollo, con amplias modulaciones. Los temas vuelven a repetirse en la recapitulación, terminando con una corta y enérgica coda.

El segundo movimiento es un andante sostenuto e molto cantábile. Consiste en un tema y variaciones. El tema es de un amplio desarrollo y nos recuerda por su cromatismo al Tannhäuser wagneriano. La primera variación corre a cargo de los violines y oboes, la segunda es interpretada por los violonchelos y la tercera por la madera en síncopas. Sigue una sección dramática fugada. La coda es delicada, introducida por los clarinetes.

El scherzo, allegro feroce, posee una gran fuerza rítmica. La sección lírica, una especie de marcha operística, tiene una evidente influencia de Berlioz. El trio es característico de Dvořak, con su aire de marcha popular que va creciendo, para luego desvanecerse. Después de repetirse el scherzo termina con una coda que posee algún recuerdo de Beethoven.

Termina con un allegro con brio con un primer tema repetitivo. Un sencillo dibujo rítmico ta, ta, ta, tara, se va repitiendo una y otra vez, hasta que como regalo del cielo por nuestra paciencia, aparece el segundo tema lírico, una maravillosa melodía, una de las mas sublimes que ha escrito Dvořak. Reaparece el tema obsesivo del principio en el breve desarrollo y en la recapitulación el segundo tema, se expande brillantemente antes de que una exuberante coda ponga término a la obra.

La “Sinfonía Nº 5 en fa mayor” Op.76, B 54 fue empezada el 15 de junio de 1875 y terminada el 23 de julio. Fue la tercera sinfonía publicada  en vida de Dvořak, por lo cual antiguamente era conocida como la tercera y con el número de opus 24. Revisada por Dvořak en 1887, antes de entregarla a Simrock para su publicación en 1888. Se estrenó en Praga el 25 de marzo de 1879 bajo la dirección de Adolf Cech y dedicada a Hans von Bülow, uno de sus mejores defensores.

Fritz Simrock era el editor de Brahms. La amistad del compositor alemán con Dvořak ayudó a que su editor se interesara por sus obras. Brahms como miembro del jurado del Premio Nacional de Austria conocía el valor musical de la obra de Dvořak y empieza a introducirlo en los ambientes internacionales. Simrock publicó la obra cuando ya había editado otras sinfonías posteriores de Dvořak, la sexta como número uno y la séptima como número dos. Debido a motivos comerciales, una obra nueva se vende mejor que una recuperada del pasado, presento la quinta sinfonía de Dvořak como una nueva obra, dándole el número tres y cambiando su número de opus del 24 al 76. Esta confusión duró hasta mediados del siglo XX, cuando las nueve sinfonías fueron numeradas conforme a su cronología.

El primer movimiento allegro ma non troppo empieza suavemente con un tema en arpegios interpretado por dos clarinetes. El segundo tema es ligero, suavemente melódico. Se respira un ambiente de bucólica paz. El desarrollo se basa en el tema principal. Termina con una placentera y pastoral coda.

El segundo movimiento andante con moto introduce el tema principal por medio de los violoncelos. La primera frase es similar a la del principio del primer concierto para piano de Tchaikovsky. El tema principal pasa a los violines y luego a la madera. Por su rasgo melancólico es parecido a una Dumka, una danza de origen ucraniano, muchas veces utilizada por Dvořak. El tema se va variando empleando una orquestación sencilla, casi siempre reducida a la cuerda y las maderas, excepto los dos reducidos momentos de climax, en que utiliza trompetas y trombones.

El scherzo empieza con una introducción lenta que nos lleva a un vivo ritmo de danza. El trio es más calmado con intercambio de frases cortas entre la cuerda y la madera. Luego regresa el scherzo que ya posee el aire de las futuras Danzas Eslavas.

Termina con un allegro molto cuyo tema principal es agitado con variadas modulaciones, contrastando con el suave segundo tema. Pero pronto el viento vuelve a presentar el tema principal. En la recapitulación el tema principal es presentado por un solo del oboe que pasa al clarinete bajo, antes de regresar a la orquesta. Antes del final se escuchan reminiscencias del tema principal del primer movimiento en la flauta, luego en el clarinete y la trompa. La coda es brillante, con fanfarrias de las trompetas compitiendo con los trombones y con el apoyo de los timbales.

Dvořak como hemos dicho ganó en 1875 un premio del Estado Austríaco dotado con 400 florines, una pequeña fortuna en aquella época. Volvió a ganar en 1876 y en 1877, con lo cual tenía asegurada su vida y podía dedicarse plenamente a componer. Además conoció a su admirador Johannes Brahms a través del crítico Eduard Hanslick. El compositor alemán le abrió las puertas a su editor Fritz Simrock para que pudiera publicar sus obras. El verdadero éxito creador de Dvořak llegaría con la publicación en 1878 de su primera colección de Danzas Eslavas. Empezaba su etapa de música nacionalista.

Como nota complementaria haremos una pequeña aclaración sobre Hanslick, por su influencia crítica en la historia musical de la época. Eduard Hanslick (1825-1904) nació en Praga pero su formación fue germánica, ejerciendo como crítico musical en importantes periódicos de Viena. Profesor de la Universidad de Viena, entre los años 1870 y 1895, ocupó la cátedra de Historia y Estética de la Música. Sus ideas musicales son expresadas en su ensayo “De la belleza musical. Una contribución a la revisión de la estética musical”, editado en Leipzig en 1854. Defiende la pureza en la música. Su belleza se encuentra en si misma, sin aspirar a representar imágenes ni expresar mensajes. Combate el descriptivismo en la música, rechazando las nuevas tendencias musicales que partiendo de Berlioz y Liszt llegaban a su máximo representante Wagner. Con ello aparecían los aficionados a la música divididos en dos bandos, los seguidores de la pureza clásica representada por Brahms y los modernistas seguidores de Wagner.

La “Sinfonía Nº 6 en re mayor” Op.60, B 112 fue empezada el 27 de agosto de 1880 y terminada el 15 de octubre del mismo año. Se estrenó en Praga el 25 de marzo de 1881 por la Orquesta Filarmónica de Praga dirigida por Alfred Čech y se publicó como su primera sinfonía. En aquellos momento Dvořak quería que fuera realmente su primera sinfonía, rechazando las cinco anteriores. Esta obra tiene su origen en un encargo realizado por Hans Richter y la Filarmónica de Viena, pero por motivos políticos no pudieron estrenarla en Viena.

El primer movimiento allegro non tanto comienza presentando el tema principal. Empezando suavemente la música se va caldeando. El segundo tema surge de modo fluido en los violoncelos y trompas, con un solo de oboe. El desarrollo empieza de modo misterioso y es rico en contrastes. La recapitulación nos vuelve a presentar los temas variados, avanzando hasta el climax, repitiendo el tema principal. La música se atenúa hasta que la coda, también basada en el tema principal, termina con fuerza el movimiento. La música denota la influencia de Brahms.

El adagio tiene un calor romántico basado en su tema principal. Una introducción de cuatro compases, que se repetirá varias veces durante el movimiento, da paso al tema principal. Después de una intervención del clarinete contestado por la trompa, se recapitula el tema principal. La sección central se basa en los cuatro compases de la introducción. El oboe presenta una nueva variación sobre este motivo. La flauta repite de nuevo el tema principal que luego pasa a la orquesta. Una cadenza de la flauta solista antecede a un crescendo. Luego el tema principal aparece en los violonchelos. El motivo inicial cierra el movimiento.

El scherzo lleva el subtítulo de furiant. Se trata de una danza popular checa de carácter muy enérgico. El scherzo se repite antes de presentar el trio, más apacible y calmado, contrastando entre las dos furiosas partes del scherzo. Finalmente se repite de modo abreviado el scherzo, terminando con una rápida coda.

Termina con un allegro con spirito de nuevo con aires brahmsianos. El primer tema es alegre.

Después de una suave introducción se repite en el tutti. El segundo tema es también de carácter animado. Sigue con un elaborado desarrollo que nos lleva a un climax, después del cual se inicia la recapitulación variada. Los violines inician una stretta final a la que se incorporan todos los instrumentos interpretando el tema principal. La coda también está dominada por dicho tema.

Las obras de Dvořak eran conocidas en toda Europa. En el año 1884 viajó a Inglaterra para dirigir su Stabat Mater en el Royal Albert Hall el día 20 de marzo, obra que había sido estrenada en Londres el 10 de marzo de 1883 en el St. James Hall con un éxito tan grande que motivó su invitación al año siguiente. En el mes de septiembre de 1884 regresó a Inglaterra para participar en el Festival de Worcester donde dirigió con gran éxito su sexta sinfonía el 11 de septiembre.

La “Sinfonía Nº 7 en re menor” Op.70, B 141 fue empezada el 13 de diciembre de 1884 y terminada el 17 de marzo de 1885. La obra era un encargo de la London Philharmonic Society, de la que había sido elegido como miembro en 1884. Se estrenó el 22 de abril de 1885 en el St Jame’s Hall de Londres bajo la dirección del propio compositor. Esta obra se publicó por primera vez como su segunda sinfonía.

El primer movimiento allegro maestoso empieza con el primer tema lírico en pianissimo, presentado por las violas y violonchelos. Este tema irá creciendo a lo largo del movimiento. El segundo tema es luminoso como un día de verano y es introducido por los violines y maderas. En el desarrollo se elabora especialmente el tema principal hasta presentarlo de nuevo en un tutti al principio de la recapitulación. Después de repetir el segundo tema, llega una reafirmación del primero y cuando parece que ha llegado el final, reaparecen fragmentos del tema inicial que con una melancólica aparición de las trompas llevan a una relajada conclusión.

El segundo movimiento es un poco adagio. Empieza con una nostálgica melodía en el clarinete, que más tarde presentan variada la flauta y el oboe. Los violines interpretan un tema melancólico. Un tercer tema aparece en la trompa, contestada por el clarinete. Después de un desarrollo con frases agitadas, en la recapitulación los temas son presentados en orden inverso. Los violonchelos interpretan la melodía escuchada por la flauta y el oboe. Los violines y violas presentan el tema melancólico. Después del climax el oboe interpreta lastimosamente el tema, que inicialmente habíamos escuchado en el clarinete. Termina con una serena coda, mientras la música se va apagando.

El scherzo se caracteriza por el pegadizo ritmo sincopado de danza, el tema que más se recuerda de la obra. Después de su repetición, la parte central es más tranquila con un aire pastoral, evocando la naturaleza con sus trinos, como cantos de pájaros. Después se repite la primera parte del scherzo. Una sosegada melodía en las violas prepara la tumultuosa coda.

Termina con un allegro de aire dramático presentado por su primer tema, interpretado por el clarinete y la trompa. El segundo tema es lírico, presentado por flautas y oboes. Su desarrollo comportará una fuerte tensión. En la recapitulación los temas alcanzan la misma importancia dramática, terminando con el tema principal. La coda acaba con una sucesión de acordes, que resuelven el trágico movimiento en un glorioso final.

Dvořak tenía una situación tan desahogada que pudo adquirir una casa de campo en los alrededores de Praga, donde se aislaba para la composición de muchas de sus obras. Realiza nuevos viajes a Inglaterra para la presentación de sus obras. Entre ellas el oratorio Santa Ludmilla” que interpreta en Leeds el 15 de octubre de 1886.

La “Sinfonía Nº 8 en sol mayor” Op.88, B 163 fue compuesta entre el 26 de agosto de 1889 y el 8 de noviembre del mismo año, en la casa de campo que poseía Dvořak en Vysoká, cerca de Praga. Fue estrenada en Praga el 2 de febrero de 1890 dirigida por el propio Dvořak. Tres meses mas tarde la interpreta en Londres y un año mas tarde en Cambridge, el 15 de junio de 1891, antes de recibir el doctorado honoris causa por dicha Universidad. La obra fue publicada por la casa inglesa Novello que competía con Simrock, como la cuarta sinfonía de Dvořak. El motivo de la ruptura con Simrock era debido a su poco interés por las sinfonías. Decía que las obras menores, como las danzas para piano, eran más comerciales.

Es la obra mas checa de su autor, inspirándose en canciones y danzas folclóricas de su patria. Aunque la estructura sinfónica empleada es la clásica forma sonata, lo realiza de un modo bastante libre. Cada grupo temático se divide en dos partes con temas fragmentarios, lo cual criticaba Brahms, diciendo que contenía demasiados temas dispersos y carecía de elementos básicos. Su estructura es por ello sencilla y fácil de analizar. Acaso esta sencillez que la acercaba al pueblo era lo que no le gustaba a Brahms.

El primer movimiento allegro con brio consta de una introducción y dos grupos temáticos. Empieza con una introducción lenta solemne, presentada por los violoncelos, clarinetes, fagots y trompas. Luego la flauta presenta el primer tema, que después de un crescendo pasa al metal. Siguiendo a una sección introductoria de la cuerda, aparece el segundo tema en la madera que luego pasa al tutti. Antes de empezar la sección de desarrollo, se repite la introducción lenta del movimiento. La flauta presenta una variación del primer tema con respuestas del oboe. Los clarinetes y violas toman el segundo, seguido por una variación en el fagot. El desarrollo termina con una sección contrapuntística, que utiliza ambos temas. Luego el metal interpreta nuevamente la introducción, para dar paso a la sección de recapitulación. El primer tema es interpretado por el corno inglés. El segundo tema aparece en el tutti. Los trombones anuncian la coda final, terminando con acordes apoyados por los timbales.

El segundo movimiento es un adagio. El tema principal es presentado por la cuerda. Llamadas de la flauta son contestadas por los clarinetes. La orquesta repite el tema principal con esta vez respuestas de la cuerda. Se inicia el segundo tema a cargo de la flauta y el oboe sobre escalas descendentes de la cuerda. El violín solista repite el tema. Interviene la orquesta imponiendo su poderosa voz, interpretando solemnemente el tema principal. Se repiten las llamadas de la flauta. Después de un pianissimo de la cuerda, las trompas inician una sección contrapuntística. Se repite el segundo tema sobre las escalas de la cuerda. La flauta y el clarinete presentan un tema conclusivo. Los primeros violines lo repiten antes del tutti, que conduce a la conclusión con llamadas de la madera y pianissimo de la cuerda.

El tercer movimiento allegretto grazioso es un scherzo. La cuerda acompañada de la madera nos presenta el tema principal, una melodía a ritmo de vals lento. El tema del trio corre a cargo de la flauta y el oboe. La cuerda lo repite en una variación que luego pasa a la madera. Luego interviene nuevamente la cuerda para concluir en la madera. Seguidamente se repite como es costumbre la primera parte del scherzo. Finaliza con una conclusiva coda.

Termina con un allegro ma non troppo. Se compone de un tema con variaciones, sobre motivos folclóricos checos. Una llamada introductoria de las trompetas abre el movimiento. Los violonchelos presentan el tema principal, que es repetido por los fagots, violonchelos y contrabajos, con repuestas en forma de canon de los violines y violas. La siguiente variación es una rápida fanfarria de los metales. Sigue una variación virtuosa a cargo de la flauta. Luego se repite la anterior fanfarria de los metales. La siguiente variación tiene ritmo de marcha. Sigue una variación sobre la llamada introductoria, mediante las trompas y trompetas. Continúa con una variación fugada del mismo tema. La cuerda presenta nuevamente el tema principal de modo solemne. Sigue una nueva variación lenta a cargo de la cuerda y luego otra a cargo de la madera. Es una especie de crepúsculo estival. Pero de nuevo vuelve la alegría con la fanfarria de los metales que nos conduce a la coda.

Dvořak llega al máximo de su fama, siendo conocido en toda Europa. La Universidad de Praga le concede el título de doctor honoris causa en Filosofía. En 1891 vuelve por octava vez a Inglaterra para presentar su Requiem en el Festival de Birmingham.

Jeannette Thurber, un mecenas americano, lo invita en 1891, para dirigir el Conservatorio de Nueva York. Pasando por un periodo de dudas, Dvořak acepta el cargo después de serle concedida una excedencia como profesor del Conservatorio de Praga. Llega a los Estados Unidos en 1892 y no regresará a su patria hasta 1895. Allí compondrá las llamadas obras de influencia americana. Como había realizado antes en su patria, se interesa por las melodías folclóricas del Nuevo Mundo, tanto negras como indias. En sus composiciones incluirá temas basados estilísticamente en motivos folclóricos, del mismo modo que había realizado con los checos, pero siempre conservando su propia originalidad.

La “Sinfonía Nº 9 en mi menor” (Desde el Nuevo Mundo) Op.95, B 178 fue compuesta entre el 10 de enero y el 24 de mayo de 1893. Se estrenó por la orquesta Filarmónica de Nueva York, dirigida por el director húngaro Anton Seidl, el 16 de diciembre de 1893 en el Carneglie Hall. El éxito según la crítica de la época fue arrollador. La obra se publicó como la quinta sinfonía de Dvořak, como se ha comentado anteriormente.

Según el propio Dvořak no usa temas americanos en la obra, solo crea melodías con el espíritu nacionalista del país en el cual la obra fue creada. La estructura empleada es la forma sonata clásica en los dos movimientos extremos, mientras que los intermedios tienen construcción ternaria en forma de lied.

El primer movimiento empieza con una introducción adagio, una triste frase que es presentada por la cuerda grave. Después una llamada de la trompa, es contestada por las maderas de un modo mas consolador. Sigue una sección dramática que prepara el allegro molto. El primer tema es presentado por la trompa con la respuesta del oboe. El tema pasa al tutti orquestal. Luego aparece el segundo tema. La flauta cierra la exposición con una melódica interpretación del tercer tema, parecido a un famoso espiritual negro norteamericano. El desarrollo empieza con este tema por medio de una variación de carácter épico, hasta la nueva aparición del primer tema que enlaza con la sección de recapitulación, que repite los tres temas. Termina con un dramático regreso al tema principal que concluye mediante una poderosa coda.

El segundo movimiento es un largo que empieza con unos compases de introducción, hasta que el corno inglés presenta el tema principal, una triste melodía de sabor negro colonial. Los violines repiten mas tarde el melancólico tema, que concluye nuevamente el corno inglés. En la parte central los oboes y flautas exponen un nuevo tema esperanzador, que es repetido con mas tristeza por los violines. Pero repentinamente el oboe empieza un tema danzante que pasa a la orquesta, llevándola a un climax, escuchándose el tema del primer movimiento. Se vuelve a la repetición de la primera parte con el tema del corno inglés, terminando con una etérea coda.

El scherzo empieza con una ondulada melodía fuertemente rítmica, marcada con golpes del timbal. El segundo elemento del scherzo es una variación del tema principal del largo que interpreta el corno inglés. Luego se repite la primera sección. El trio tiene el sabor del folclore checo. Termina con la repetición del scherzo y una extensa coda en que aparece nuevamente el tema principal del primer movimiento y el tercero que interpretaba la flauta.

El último movimiento es un allegro con fuoco. Después de una introducción de la cuerda, las trompas y trompetas introducen el tema principal de ritmo marcial. Los violines aumentan con su ritmo la velocidad del movimiento, hasta su dilución al aparecer el segundo tema melódico en el clarinete, que continúan los violines, terminando la exposición. En el desarrollo se combinan elementos de los tres últimos movimientos. El tema principal abre la recapitulación seguido del segundo tema en los violines. Antes de terminar se recuerdan los temas de los cuatro movimientos. Con lo cual hace una unión cíclica de la estructura de la sinfonía. En la coda aparece nuevamente el tema principal del primer movimiento, terminando con una conclusiva stretta.

Durante el verano de 1893 Dvořak pasa una temporada en el campo, en Spillville (Iowa), donde se encontraba instalada una colonia bohemia. Allí puede escuchar algunas canciones indias. Dvořak no renueva su contrato y regresa a su patria en 1895. Allí continua su trabajo en el Conservatorio de Praga. En sus últimos años se dedicó a la ópera y al poema sinfónico. En 1901 es nombrado director del Conservatorio y senador vitalicio por el Emperador Francisco José. Dvořak muere el 1 de mayo de 1904.

Ludwig van BEETHOVEN

                                      1770 - 1827             

     Biografía

 

Sinfonía Nº 1   Audio              Sinfonía Nº 6     Audio

Sinfonía Nº 2   Audio              Sinfonía Nº 7     Audio

Sinfonía Nº 3   Audio              Sinfonía Nº 8     Audio 

Sinfonía Nº 4   Audio              Sinfonía Nº 9     Audio 

Josep Nonó (1776-1845) nació en Sant Joan de les Abadesses, un municipio de la comarca del Ripollés de la provincia de Girona, el 31 de diciembre de 1776. Se traslada a Madrid en 1802 como maestro compositor de la casa del Duque de Osuna para quién compuso muchas obras actualmente perdidas. Según Saldoni, fue nombrado compositor de la Real Cámara de Carlos IV en 1805, cargo que supuestamente mantuvo hasta la Guerra de la Independencia en 1808.

Estrenó su "Te Deum" el 5 de julio de 1814 en la Real Cámara de Fernando VII. El compositor le solicitó ser nombrado compositor de música de la Cámara, y al no poder conseguirlo abre un almacén de venta de partituras musicales en Madrid.

Inaugura el primer Conservatorio de Música en Madrid en 1816, en el mismo local donde se encontraba su almacén. Su cargo como director del Conservatorio lo compaginó con el de profesor de música del Real Colegio de Madrid, director de orquesta y compositor. Entre sus obras se encuentran unas "Seguidillas manchegas del coliseo del Príncipe" publicadas en 1818.nono-seguidillas-manchegas

En 1822 tendría que cerrar su Conservatorio a causa de la guerra civil, que culminó con la reposición de Fernando VII en el trono en 1823. Nonó tuvo que esperar cinco años para solicitar permiso para reabrirlo, consiguiéndolo en 1829. La fundación al año siguiente del nuevo Real Conservatorio de Música y Declamación de María Cristina eclipsó su centro, y tres años después, él mismo entró como profesor de solfeo en dicho conservatorio. Ejerció el cargo de profesor hasta el mes de mayo de 1835. Falleció en Aranda de Duero (Burgos) el 31 de diciembre de 1845.

La “Sinfonía en fa mayor” está fechada en 1809 pero parece que se ha perdido su primer movimiento escrito en forma sonata. Su orquestación comprende violines, violoncelo, contrabajo, flauta, oboes, clarinetes, trompas y fagotes. Una sinfonía que acusa la influencia de Haydn.

El primer movimiento, romance: andantino, sería probablemente el segundo movimiento de la sinfonía o sea el movimiento lento. Construido en la forma de una cavatina de ópera está formado por un tema de carácter melódico y sus variaciones. La primera protagonizada por el violín, siguiendo con el oboe y luego toma el tema la trompa. El tutti orquestal nos conduce a la coda, que enlaza directamente con el siguiente movimiento.

Nonó SonatasEl segundo movimiento, minue, allegro spiritoso, nos presenta un minueto de ritmo vivo en dos partes que se repiten. El trío de carácter contrastante es interpretado por la madera y luego por la cuerda. Termina con la repetición del minueto inicial.

El tercer movimiento, allegro, está escrito en forma de rondó con un tema principal alegre y ligero. La dos partes intermedias son más pausadas. Una concluyente coda cierra la obra.

A partir de 1814 escribió muchas obras teóricas y didácticas, como Escuela completa de Música dedicada a Fernando VII, un Método de piano publicado en 1821 y en 1829 el Gran mapa armónico. Entre sus obras la mayoría de las cuales se han perdido se encuentran también seis sonatas para piano.

Jaume Nunó[1] nacido en 1824, que se hará famoso en México como compositor de su Himno Nacional, es también un descendente de la familia Nonó, aunque no un pariente directo.

[1]  Véase Nunó  en "La Sinfonía en México".

Enric Palomar (1964-) nació en Badalona en 1964, estudiando en el Conservatorio de Barcelona. Amplió su formación con Benet Casablancas y Joan Albert Amargós. Accésit en el X Concurso de Composición de la Generalidad de Cataluña por "Interludio Alegórico" (Homenaje a Claude Debussy).

Ha escrito numerosas obras de cámara para diversas formaciones y solistas, entre las que destacan la ópera "Ruleta", con libreto de Anna Maria Moix y Rafael Sender, estrenada en el Mercat de las Flors de Barcelona en 1998.

Su segunda ópera "Juana", basada en la vida de Juana I de Castilla, con libreto de Rebecca Simpson, se estrenó en la Oper Halle de Alemania en 2005, con representaciones posteriores en el Teatro Romea  de Barcelona y en el Staatstheater Darmstadt de Alemania.

"Thamar y Amnón" es una cantata escénica para soprano, mezzosoprano, tenor, bajo, cuatro pianos y percusión, con dos bailarines de flamenco, estrenada el 20 de abril de 2006 en l'Auditori de Barcelona. Se basa en el poema de García Lorca sobre esta historia de violación narrada en la Biblia.

El Gran Teatro del Liceo le encargó la composición de la ópera "La cabeza del Bautista", basada en la obra homónima de Valle-Inclán con la que debutó en el coliseo barcelonés el 20 de abril de 2009.

El “Concierto para piano y orquesta" compuesto en 2011 como encargo de la OBC y de la Fundación Autor, se estrenó el 30 de abril de dicho año, interpretado por la OBC con el pianista Iván Martín bajo la dirección de Josep Caballé Domenech.

El primer movimiento es iniciado por el piano mostrando todo su potencial virtuosístico. Según indica el compositor, la forma es como un juego de rol para forzar la memoria musical de quien la escucha. Luego el piano inicia una cadenza que acompaña la orquesta para presentar la célula musical, que encontraremos en el resto de movimientos. La música va difuminándose en la coda.

El segundo movimiento tiene la forma de un scherzo iniciado por el solista, seguido por un vigoroso diálogo entre el piano y la orquesta tímbricamente muy poderosa. En la sección central correspondiente a lo que sería el clásico trío la música parece tranquilizarse, pero pronto recobra la fuerza inicial.

El tercer movimiento, Nocturno, se inicia con un solo del corno inglés. Es seguido por el piano con un carácter triste, que poco a poco va creciendo frente a una orquesta que busca una naturaleza rítmica y más agresiva. Una etérea coda cierra el movimiento.

El cuarto movimiento es otro scherzo con espíritu de tocata, donde el piano se convierte en su absoluto protagonista con una marcada fuerza rítmica. Termina con un fugatto, donde como en un collage se escuchan los temas que han aparecido a lo largo del concierto.

Un concierto que sin abandonar una música comprometida con su época contemporánea busca una comunicación con el público, sin renunciar al lirismo ni a las aportaciones del pasado.

“Negro Goya" es una música de ballet realizada por encargo del Ballet Nacional de España, con su director José Antonio, que lo estrenaron en los Jardines del Generalife de la Alhambra de Granada durante el Festival Internacional de Granada en el mes de julio de 2011, con la participación de la Orquesta Ciudad de Granada bajo la dirección de Josep Caballé-Domenech.​

Está inspirado en los cuadros de la serie negra del pintor Francisco de Goya, con un argumento centrado en los últimos años del pintor acompañado por Leocadia. Está dividido en nueve cuadros. El primero lleva por título, El sueño de la razón produce monstruos, comentando el citado aguafuerte de la serie Caprichos publicado en 1799. Su explicación es según el manuscrito de Ayala, que la fantasía abandonada de la razón produce monstruos y unida con ella es madre de las artes. Negro y sombras iniciales se mueven en un ambiente musical onírico, de las que surgirán Los Caprichos y Goya.

La música con un estilo bastante ecléctico de carácter dramático está influenciada por los ritmos folclóricos de la música andaluza.

El segundo cuadro, Leocadia. Se trata de la pintura de este nombre que formó parte de la decoración de los muros de la casa de campo que adquirió Goya en las afueras de Madrid, conocida como la Quinta del Sordo. Representa a una mujer madura o manola vestida de luto que apoya su codo en un montículo de tierra sobre el que se ve una verja que habitualmente se colocaba en las tumbas. Según la crítica la mujer representada es Leocadia Zorrilla y Galarza, o Leocadia Weiss, pues estaba casada con Isidoro Weiss, comerciante de joyas judío alemán, criada por su tía materna Juana Galarza, consuegra de Goya, y amante de Francisco de Goya, con quien vivía en la Quinta del Sordo junto a dos de sus tres hijos, Guillermo y Rosario.

La expresión del rostro es triste o nostálgica y se piensa que la tumba podría aludir al reposo definitivo de Goya, con Leocadia viuda del pintor, como premonición de la muerte o bien recordando la grave dolencia, tifus, que a punto estuvo de acabar con la vida del aragonés en 1819.

El tercer cuadro se titula, Leocadia frente a los Caprichos. Leocadia proporciona lo corpóreo y el realismo. Sus temas presentados en el anterior cuadro son profundamente femeninos y líricos pero con una evidente furia contenida.

El cuarto, Pas de deux, está protagonizado por Leocadia y Goya. Un movimiento de carácter lírico con intervenciones solista de la madera.

El quinto cuadro lleva como título, Los desastres de la Guerra. Goya pinta una serie de 82 aguafuertes reflejando los actos dolorosos acontecidos en Madrid, en el mes de mayo de 1808 durante la Guerra de Independencia frente a los franceses.

Protagonizado por el pueblo y los soldados la escena comienza con una música expresiva de la tragedia reflejada en los cuadros goyescos de esta serie. Ritmos de un infausto bolero nos llevan a una expectante escena, que se desarrolla con violencia mediante ritmos sincopados de carácter ostinato, seguidos de aires flamencos.

El sexto cuadro se titula, El Rey y la Inquisición intentan doblegar a Goya. Los símbolos del poder se suceden en una procesión lenta. Casi se percibe una sensación de procesión macabra. El Rey y la Inquisición vencen. Los inquisidores y los soldados aparecen con ritmos militares. Las notas del arpa acompañan la parte central más tranquila pero sin abandonar su carácter trágico. Un solo del corno inglés nos introduce a una sección más rítmica que termina el cuadro con violencia. 

El séptimo cuadro es el, Abatimiento de Goya. Goya ha perdido y se encuentra abatido. La música acompaña la escena bailada por el protagonista. Refleja el carácter depresivo y derrotado del pintor.

El octavo cuadro, Pas de deux, es bailado por Leocadia y Goya. Leocadia está decidida a llevarse a Goya al refugio del exilio. El piano y la cuerda expresan un sentimiento de tristeza, seguido por un tema lírico y una música de carácter reflexivo, terminando mediante repetidos trágicos golpes de la percusión.

El noveno cuadro, se divide en tres escenas. La primera es titulada Aquelarre. El macho cabrío del Aquelarre irrumpe en escena, desdoblando de nuevo lo real con lo irreal. Llamada al Aquelarre o danza orgiástica, que es bailada por toda la compañía.

La segunda escena representa la huida al exilio de Leocadia y Goya. La música se tranquiliza acompañando a la pareja protagonista con trágicos compases.

La última escena se titula, Duelo a garrotazos. Mientras Goya y Leocadia se retiran, se sucede el duelo a garrotazos, según el famoso cuadro del pintor. Unos compases expectantes y música agitada representan la pelea. Nuestras dos Españas nos superan a nosotros mismos, algo que quizás pareciera no tener fin, como indica el final de la partitura.

“Nunca los daré por muertos”, es una cantata estrenada en Barcelona en el Teatro Sala Barts el 23 de noviembre de 2013, interpretada por la Big Ensemble Taller de Músics. Es un homenaje al prestigioso poeta argentino Juan Gelman (1930-2014), compuesto por poemas del autor, que realiza un recorrido por el mundo creativo del poeta Premio Cervantes 2007.

El montaje, con dirección de Enric Palomar, se interpretó con las voces de los solistas Pere Martínez, Rosalia Vila, Paula Domínguez, Cordes del Món y el Cor de veus Taller de Músics Escola Superior d’Estudis Musicals.

                                  Juan Gelman

Juan Gelman, nacido el 3 de mayo de 1930 en Buenos Aires, reconocido hoy como uno de los autores internacionales más respetados, sufrió la persecución de la dictadura militar argentina en 1976 por su actividad periodística y política. Estuvo exiliado en varios países de Europa y América, hasta que finalmente se asentó en México.

El poeta, luchador incansable a favor de los derechos humanos, sufrió las consecuencias del trauma de la dictadura. Sus hijos y su nuera, embarazada de siete meses, formaron parte de la lista de desaparecidos. Juan Gelman dedicó muchos años de su vida a la búsqueda de su nieta, hasta que la encontró en 2000.

Gelman, poeta, escritor y periodista, plasmó en su poemario Carta abierta, escrito entre 1979 y 1980, su doloroso exilio después del golpe de estado de 1976 en su Argentina natal. No sé si al final de la experiencia seremos o no mejores músicos, pero quizás sí que seremos un poco más libres, escribe Enric Palomar.

En 2014 estrena en la Neuköllner Oper de Berlín su cuarta ópera que lleva por título "Bazaar Cassandra".

El "Concerto for Orchestra" se estrenó en 2016, con motivo del Jubiläumskonzert 10 Jahre Staatskapelle Halle. Fue designado Composer in Residenz por la Staatskapelle Halle para la temporada 2017-2018, dentro de la cual estrena el ballet "Inferno" para el Ballet Rossa, con coreografía de Michal Sedlácek y la obra "Toxiuh Molpilia", poema coreográfico basado en un rito mexicano.

Para la celebración del centenario de la muerte de Granados en 2017 compone la obra para piano "Hominatio".

"Sonetos de Shakespeare" compuestos en 2017 se estrenó el 26 de marzo de dicho año, interpretada por la Banda Municipal de Barcelona con las voces de la cantante de soul Monique Makon, la cantante de flamenco Raquel Lúa, el cantaor José Manuel Vázquez y el rapsoda de rap Simón Taibi, dirigidos por Franck de Vuyst. Una obra multicultural que mezcla el rap con aires de soul y de cante flamenco.

El "Réquiem por el cantaor de los poetas", se estrenó en noviembre de 2017. Partitura sinfónico coral dedicada a la memoria del cantaor Enrique Morente, interpretada por la OBC ,Orquesta Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya, con los solistas Pere Martínez, María Hinojosa y el Orfeó Català bajo la dirección de Josep Caballé Domenech.

El "Concierto de Granada para guitarra y orquesta" dedicado y estrenado por Sharon Isbin en 2018 en los Estados Unidos. En 2018 aparece también el disco Égloga, con obras escritas y encargadas por el cuarteto Barcelona Clarinet Players, con las obras "Égloga", "El maleficio de la mariposa" y "Epigramas Nazaríes".

Enric Palomar es un creador también cercano al mundo del jazz y la música popular, en especial al flamenco, ámbitos en los que ha desarrollado una gran actividad como compositor, arreglista y director musical. Pueden reseñarse, entre otras, sus obras "Lorca" para piano, la "Suite gitana" para cuatro pianos, percusión, voces, líricas y flamencas y baile, así como su composición "Poemas del exilio" sobre textos de Rafael Alberti, una suite flamenca para orquesta de cámara y voz flamenca interpretada por el cantaor Miguel Poveda.

MOZART 41

 

9 – Mozart

 Para terminar la exposición de los compositores de sinfonías durante el siglo XVIII, tenemos la figura de Mozart, el cual a pesar de haberse dedicado a otros géneros, acabó su ciclo sinfónico con obras muy importantes.

  

Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) hijo de Leopoldo Mozart nació en Salzburg, siendo en aquella época su arzobispo-príncipe Sigismund von Schrattenbach, que gozaba del privilegio de su poder temporal, además de ser la cabeza de los obispados bávaros. Su propio padre ejerció de maestro y muy pronto reveló sus extraordinarias dotes para la música.

Al comprobar que se trataba de un niño prodigio su padre lo llevó a Viena en 1762 en una larga gira, fundamentalmente para ganar dinero. Recibido por la propia emperatriz Maria Teresa en Schönbrunn, junto con su hermana y su padre, provocó gran admiración.

En Salzburg había sido nombrado Michael Haydn como director de orquesta. El trabajo para el padre de Mozart era mínimo, por lo cual pudo emprender un largo viaje con sus dos hijos a través de Europa. Una gira que duraría tres años por Alemania, Bélgica, París y Londres. Empezaron con una visita a Munich que continuó con un recorrido por Alemania, pudiendo escuchar a la famosa orquesta de Mannheim.

En octubre de 1763 llegan a Bruselas sin lograr el apoyo económico deseado. De allí fueron a París donde permanecieron hasta mediados de abril de 1764. Esta estancia fue de gran importancia para el joven Mozart, pues contactó con la cultura francesa y descubrió las obras de Johann Schobert que estaba establecido en París.

El 10 de abril la familia Mozart abandona París para dirigirse a Inglaterra, donde permanecerían hasta julio de 1765. En Londres no lograron el éxito esperado, además Leopold enfermó y hubieron de retirarse a Chelsea para que se repusiera.

Antes de empezar la descripción de las sinfonías de Mozart es necesario realizar, como en el caso de las de Haydn, una aclaración sobre su catalogación. Para estudiar las obras de un autor es muy importante conocer el orden en que han sido compuestas y su correcta datación. Con esto se puede evaluar la influencia de los acontecimientos externos sobre el autor y la evolución de su estilo. Mozart no colocaba números de Opus a sus obras y nunca realizó una catalogación.

La primera acción que llegó a buen término en este campo, fue realizada en 1862, cuando el botánico, mineralogista y educador Ludwig Ritter von Köchel (1800-1877) nacido en Viena, publicó el catálogo de las obras de Mozart. Su concepto de numeración de las obras, en teoría era muy simple. A la primera obra, una sencilla pieza para clave, le puso el número 1 y a la última, el inacabado Requiem le tocó el número 626. La identificación era fácil KV 626, que significa Köchel Verzeichnis Nº 626 o sea Köchel Catálogo Nº 626. Desde la publicación del catálogo se han realizado cinco revisiones, la última en 1964, siendo la sexta edición.

En la primera edición, Köchel incorporó obras dudosas atribuidas a Mozart y otras incompletas. En las posteriores ediciones se corrigió. La eliminación de un número en el catálogo es fácil. El problema es cuando se descubre que una obra está mal datada. Su número no corresponde al orden numérico. Otro de los problemas ocurre al descubrirse nuevas obras. En este caso se colocan en el orden cronológico, entre las que corresponden, añadiendo una letra en orden alfabético. Por ejemplo “Sinfonía en re” KV 66c, significa tercera obra entre las 65 y 67. El problema estaba resuelto. Pero cuando se cambiaba la fecha de datación surgía un nuevo problema. Así la “Sinfonía Nº 11 en re mayor” KV84 en la sexta edición del Köchel se convierte en la KV73q. En nuestro caso para no crear confusión usaremos las notaciones originales de la primera edición. La solución es poner los dos números, KV84 / 73q. Cuando se terminan las letras se recurre a una segunda en mayúscula. Así la “Sinfonía Nº 25 en sol menor” KV183 / 173dB.

Han pasado casi cuarenta años desde la última edición y se han realizado muchos cambios, pero la nueva edición está en estudio, debido a que cada vez es más difícil realizar la nueva ordenación. Por ello se está debatiendo la creación de un nuevo catálogo “Der neue Köchel”, más sencillo, partiendo de sus orígenes.

Continuando con Wolfgang, lo habíamos dejado en Chelsea y allí compuso su primera sinfonía, la “Sinfonía Nº 2 en si bemol mayor” KV 17. Una obra muy cándida de un compositor de ocho años, con mucha influencia de su padre, siendo posible que lo hubiera ayudado. Por ello esta obra se considera apócrifa en el último catálogo Köchel.

La“Sinfonía Nº 3 en mi bemol mayor” KV 18, no es de Mozart. Como era habitual en la época, copió la “Sinfonía Op.7 Nº 6” de Karl Friedrich Abel, que estaba establecido en Londres, al cual nos hemos referido por su relación con uno de los hijos de Bach, Johann Christian. A pesar de copiar una obra de Abel, la gran influencia que recibió Mozart en Londres fue de Johann Christian Bach, como se puede comprobar en las siguientes sinfonías.

La “Sinfonía Nº 1 en mi bemol mayor” KV 16 fue compuesta en Londres a principios de 1765. Construída en tres movimientos copia el estilo de Johann Christian Bach. La mayoría de las sinfonías de Mozart son obras de niñez y de juventud, por ello carecen de la importancia que tienen las primeras de Haydn. Van a ser comentadas ligeramente debido a su escasa trascendencia.

La “Sinfonía Nº 4 en re mayor” KV 19 es la última compuesta en Londres. El estilo continúa siendo el galante de Johann Christian Bach, escrita en tres movimientos y con la simple orquestación de dos trompas, dos oboes y cuerda.

La familia Mozart cruza el estrecho con destino a Calais para llegar a Holanda, donde sufrieron varias enfermedades tanto el padre como sus dos niños.

La“Sinfonía Nº 5 en si bemol mayor” KV 22 fue compuesta en La Haya en diciembre de 1765. Continúa en el estilo de sus obras anteriores.

El viaje por Europa continuaba. De Holanda regresaron de nuevo a París, continuando las exhibiciones de los niños. De allí se dirigieron a Suiza y pasando por el sur de Alemania volvieron finalmente a Salzburg. Pero en septiembre de 1767 partieron de nuevo hacia Viena, considerando que el ambiente de Salzburg era demasiado pueblerino para sus ambiciones.

La“Sinfonía Nº 6 en fa mayor” KV 43 es una de las escritas en 1767 en Viena. Contiene un interesante andante que destaca en la producción del joven Mozart. No comentaremos todas las sinfonías compuestas en Viena por no poseer demasiado interés. Pero la influencia de la escuela de Viena se empieza a notar.

La “Sinfonía Nº 8 en re mayor” KV 48 es la última compuesta en Viena a finales de 1768, cuando tenía 12 años. Su estilo es parecido a las anteriores.

En enero de 1769 los Mozart regresan a Salzburg. De su estancia en Viena Mozart sacó un balance positivo, tanto en el campo de la ópera como en el de la música instrumental. Pudo escuchar las obras de Haydn, Gassmann y Dittersdorf.

Leopoldo Mozart consideraba indispensable, para completar la educación musical de su hijo, realizar un viaje a Italia, como lo hacían la mayoría de músicos centroeuropeos. Así en diciembre de 1769, esta vez Leopoldo solo con su hijo, parten hacia Italia. En Milán dio un concierto en presencia del famoso Sammartini, que emocionado abrazó al niño prodigio. Luego continúan hacia Bolonia, Florencia y en el mes de abril llegan a Roma.

La “Sinfonía Nº 10 en sol mayor” KV 74 es una de las escritas durante su estancia en Italia en 1770. En ella encontramos la influencia de la música italiana. Los dos movimientos iniciales están encadenados, como era típico en las oberturas de ópera italianas. Por ello se pensó que en un principio Mozart la había compuesto como obertura de su ópera Mitridate. La estructura del allegro es muy sencilla sin presentar desarrollo de sus temas, igual ocurre en el andante. El allegro final es un rondó, cuyo segundo episodio contiene el primer uso en Mozart de lo que se llamará música turca con sus ritmos característicos.

La “Sinfonía en re mayor” KV 81 es acabada en Roma el 25 de abril de 1770. También con una sencilla estructura en tres movimientos, destaca su andante con delicados juegos de eco entre violines y oboes.

La“Sinfonía en re mayor” KV 97 también está fechada en Roma el mes de abril. Escrita en cuatro movimientos, siendo posible que el minuetto fuera añadido posteriormente, su orquestación incluye trompetas y timbales. Posee un tono ceremonioso y en el presto final encontramos un elaborado contraste entre los dos temas, escritos en modo mayor y menor.

Entre mayo y junio los Mozart se trasladan a Nápoles donde entre otras cosas visitan Pompeya. Pero pronto regresan a Roma, siendo recibidos por el papa Clemente XIV, el 8 de julio. Luego prosiguen el viaje hacia el norte, pasando por Bolonia, para volver a Milán el 18 de octubre.

La“Sinfonía Nº 11 en re mayor” KV 84 fue compuesta en Bolonia e interpretada en el mes de julio de 1770. De estructura parecida a las anteriores, el allegro final recuerda el clima de la ópera bufa, con una cabecera del tema inicial, el cual se va repitiendo, que recuerda el principio del tema de los “sanfermines”, tema típicamente mozartiano que repite en otras obras como en la coda de la Sinfonía Nº 33.

Mozart estrena en Milán con gran éxito su ópera “Mitridate, Re di Ponto”, con lo cual empieza su carrera como operista, una faceta en la que, al contrario de Haydn, destacó más que con sus sinfonías. En realidad solo las últimas sinfonías de Mozart son trascendentes. De Milán viajan a Venecia y vuelven a Salzburg, llegando el 28 de marzo de 1771.

En Salzburg escribe entre otras cosas tres nuevas sinfonías. La emperatriz María Teresa le encarga una serenata teatral para la boda de su hijo, el archiduque Fernando, con María Beatriz de Este, que se debía celebrar en Milán el 15 de octubre. Debido a ello Mozart y su padre vuelven a viajar a Milán, donde llegan el 21 de agosto. La serenata era “Ascanio in Alba” que alcanzó un éxito rotundo.

La “Sinfonía Nº 13 en fa mayor” KV 112 está fechada el 2 de noviembre de 1771 en Milán. El allegro construido en la forma sonata, contiene reminiscencias de Haydn. En esta obra se observa el principio de la evolución de Mozart, hacia la consecución de un estilo propio, aunque solo tenía 15 años.

Mozart y su padre regresan a Salzburg el 16 de diciembre, el mismo día en que moría el principe-arzobispo Sigismund von Schrattenbach.

La “Sinfonía Nº 14 en la mayor” KV 114 fue escrita catorce días después de la muerte del arzobispo. Marca un nuevo período en las sinfonías de Mozart en el que aumentan los contrastes temáticos, más intensos que en la obra de Haydn, el cual se centraba más en los contrastes armónicos. La sinfonía respira un ambiente de tristeza y resignación. En el adagio intervienen dos flautas. En el molto allegro final ya encontramos las típicas melodías mozartianas.

Hieronymus von Colloredo (1732-1812) es nombrado nuevo arzobispo-príncipe de Salzburg. Favorable a la música italiana pone a un músico italiano al frente de su capilla, no pudiendo promocionar Leopold. Wolfgang Amadeus logra su primera compensación económica en su cargo de Hofkonzertmeister. En su estancia en Salzburg durante el año 1772 Mozart escribe ocho nuevas sinfonías. Es una de sus épocas mas fecundas en el campo sinfónico.

De esta época destacamos la “Sinfonía Nº 18 en fa mayor” KV 130. En su orquestación sustituye los dos oboes por dos flautas y añade cuatro trompas. Se encuentra un sentimiento de unidad entre los diversos movimientos.

En la “Sinfonía Nº 19 en mi bemol mayor” KV 132 de julio de 1772, escuchamos un tema, en el allegro final, muy parecido al empleado en el rondó de la futura “Serenata en sol mayor” KV525. En esta sinfonía también usa cuatro trompas.

El 24 de octubre de 1772 Mozart junto con su padre vuelven a Milán, para cumplir el contrato que habían firmado en su anterior viaje para escribir una ópera. Se trata de “Lucio Silla” que se estrenó el 26 de diciembre, sin el éxito que había acogido a las anteriores óperas. No logrando Wolfgang ser contratado en Milán, el 13 de marzo de 1773 regresa a Salzburg. Sería su tercer y último viaje a Italia.

En el mes de julio, aprovechando la ausencia del arzobispo Colloredo, que no deseaba que salieran de Salzburg, Mozart y su padre viajan a Viena. A pesar de la visita a la emperatriz Maria Teresa, no logran tener éxito sus aspiraciones para conseguir un buen empleo en la capital. A fines de septiembre vuelven a Salzburg.

La“Sinfonía Nº 25 en sol menor” KV 183 está fechada en Salzburg el 5 de octubre de 1773. Escrita para dos oboes, dos trompas y dos fagots, además de la cuerda, es la primera escrita en tono menor. Una obra más expresiva que las anteriores con algunos acentos de melancolía.

Durante el año 1773 Mozart completa siete nuevas sinfonías. A sus 18 años tiene en su haber 39 sinfonías, según consta en el último catálogo Köchel.

La“Sinfonía Nº 29 en la mayor “ KV 201 puede considerarse como la primera gran sinfonía de Mozart. Escrita en Salzburg el 6 de abril de 1774. Con ella empieza un periodo de gran inspiración, pero en esta época dará más importancia a otros géneros que al sinfónico. El primer tema del allegro moderato inicial es uno de los mayores hallazgos mozartianos. Después de un reposado andante sigue un minuetto de sutil gracia, terminando con un allegro con spirito.

El arzobispo Colloredo no permitía a los Mozart salir de Salzburg, una ciudad donde nada ocurría. El príncipe elector de Baviera Maximiliano III encargó una ópera cómica a Mozart para el próximo carnaval. Colloredo no pudo negar el permiso para que los Mozart fueran a Munich, para no ofender al soberano bavarés. A finales de año padre e hijo salen hacia Munich y el 13 de enero de 1775 se estrena con un notable éxito “La finta giardiniera”. Colloredo que también se encontraba en Munich ni asistió a su audición, despreciando a Mozart. El 7 de marzo de 1775 Mozart regresa a Salzburg donde permanecería hasta el año 1777. Durante este periodo no escribió ninguna sinfonía.

Mozart no podía quedarse en Salzburg, necesitaba buscar el éxito por Europa. Después de múltiples súplicas al arzobispo para que los dejara marchar, lograron que Mozart partiera pero acompañado solo por su madre. Leopold debería quedarse con su trabajo en la orquesta del arzobispo.

Madre e hijo salieron de Salzburg con destino a París el 23 de septiembre de 1777. La primera etapa del viaje fue Munich, en cuya corte no encontró el apoyo necesario. Salió hacia Augsburg, la ciudad de su padre, en la que estuvo poco tiempo. El 26 de octubre partieron hacia Mannheim. Aunque su destino era París, la fama de la orquesta de Mannheim atrajo a los Mozart, siempre dirigidos mediante cartas por Leopold. Cuando llegaron fueron muy bien acogidos por los músicos allí congregados. Cannabich era el director de la orquesta y Holzbauer el Kapellmeister. Pero en la época en que llegó Mozart, el trono de Baviera se une con el del Palatinado, por dicho motivo la corte se traslada a Munich, como hemos relatado al hablar de Stamitz. Aquello significaba el final de la orquesta de Mannheim. Mozart descubre entusiasmado el uso de los clarinetes, durante esta visita a Mannheim.

La estancia en Mannheim se prolongó, a pesar de no haber podido conseguir ningún cargo en la orquesta, debido a que Mozart se enamoró de Aloysia Weber, una jovencita cantante de ópera, hija de un copista del teatro de la ciudad. Se encaprichó tanto de ella que planeó acompañarla a Italia, ella como cantante y él como compositor. Pero las cartas de su padre Leopold lo convencieron de que aquello sería una locura y el 14 de marzo abandonaba Mannheim hacia París. Años mas tarde Mozart se casaría con Constanza Weber, hermana de Aloysia.

Varios de los músicos de Mannheim ya estaban establecidos en París cuando llegó Mozart, los cuales le pusieron en contacto con el mayor organizador de conciertos en la capital gala, Jean Le Gros, del cual como ya se ha dicho dependían los Concerts spirituels. Para esta orquesta Mozart compuso su famosa sinfonía París.

La “Sinfonía Nº 31 en re mayor “ (París) KV 297, se compuso en París en el mes de junio de 1778. Utiliza los clarinetes, que tan buen efecto le habían producido en Mannheim, componiendo una sinfonía para gran orquesta, como las que había escuchado en la gran ciudad alemana. Mozart escribió dos versiones distintas para el movimiento lento. Normalmente se escucha la primera, aunque el propio compositor prefería la segunda. El estreno de esta obra en París fue un absoluto éxito.

En París Mozart, al hacer amistad con el compositor Gossec, consolidó sus lazos con la masonería, pues Gossec era también masón, relacionado como se ha visto también con Haydn. Pero el hecho más doloroso fue la muerte de su madre a consecuencia de una fiebre tifoidea en el mes de julio. Por primera vez Mozart se encuentra liberado, dueño de su vida. Intenta continuar los contactos con la familia Weber, pero su padre le dice que vuelva a Salzburg. El arzobispo Colloredo lo ha perdonado y tiene un puesto para él. Pero quizás la causa principal para que el joven Mozart tomara la decisión de volver, fue que Colloredo deseaba escuchar a Aloysia Weber, pudiendo vivir en la casa de los Mozart durante su visita.

Mozart abandona París a finales de septiembre de 1778, llegando a Salzburg a mediados de enero de 1779. Durante el viaje hizo múltiples paradas, ya que no estaba demasiado conforme con el deseo de su padre de dominarlo. De Estrasburgo donde se encuentra con Richter y da algunos conciertos sin demasiado éxito, vuelve a Mannheim, instalándose en la casa de los Cannabich. Pero la ciudad no era entonces la capital musical que había sido y además la familia Weber había abandonado su residencia. Requerido de nuevo por su padre emprende el viaje, pero al enterarse de que Aloysia se encuentra en Munich, se detiene de nuevo en la capital bávara. Entonces tuvo la gran desilusión. Aloysia había cambiado, se había convertido en una primadonna que no deseaba a un músico sin empleo. Vuelve a Salzburg, una ciudad que despreciaba. Durante su nueva estancia en la ciudad compuso tres sinfonías.

La “Sinfonía Nº 33 en si bemol mayor” KV 319 está fechada en Salzburg el 9 de julio de 1779. No usa los clarinetes debido a que la orquesta de Salzburg era más modesta y no disponía de ellos. Empieza con un fino allegro assai, seguido de un sereno andante moderato. El minuetto es alegre y radiante con su movimiento de danza. Parece que en su forma original esta sinfonía estaba construida en tres movimientos, siendo el minuetto añadido en Viena tres años mas tarde. Termina con un optimista allegro assai.

La “Sinfonía Nº 34 en do mayor” KV 338 está compuesta en Salzburg el 29 de agosto de 1780. En un principio esta sinfonía tenía tres movimientos, terminando con un allegro vivace. Como en la anterior sinfonía el minuetto se añadió mas tarde, en 1782 en Viena. Es el KV 409, separado en el primer catálogo Köchel. En el manuscrito original de 1780 aparece el comienzo de un minuetto tachado a continuación. El allegro que da fin a esta sinfonía es particularmente vivaz, lleno de burbujeante alegría.

Un nuevo acontecimiento cambiaría su vida. El encargo de una ópera seria para Munich por Carlo Teodoro, el nuevo príncipe Elector de Baviera. El 5 de noviembre de 1780 parte Mozart para Munich. La ópera sería “Idomeneo, Re di Creta”. A pesar de la muerte de la emperatriz María Teresa el 29 de noviembre, no se impide el estreno de la ópera. En cambio el luto decretado en Salzburg y la ausencia del arzobispo llamado a Viena para el coronamiento de José II, permiten al padre y a la hermana de Mozart viajar a Munich. El estreno de la ópera en el mes de enero de 1781 fue un éxito.

Mozart no vuelve a Salzburg con su familia. El 16 de marzo llega a Viena donde apoyado por sus amigos da un importante concierto. Pero Colloredo lo reclama, amenazándolo para que vuelva a Salzburg. Mozart se niega y a pesar de las súplicas de su padre se queda en Viena. Vive de alquiler en la casa de la familia Weber, que se había trasladado a la ciudad. Aloysia se había casado con un famoso actor y mantenían a toda la familia, pues su padre había muerto. El 9 de mayo se presenta ante el mayordomo del Arzobispo, discuten y Mozart presenta su dimisión. Mozart ha logrado su independencia en Viena. Rompe con la tradición centroeuropea de la protección real y siente los aires de la próxima revolución.

El músico vive dando clases y conciertos. En Viena se encontraba Salieri, orgulloso de sus éxitos franceses en el campo de la ópera y protegido por la corte imperial. Empieza una rivalidad entre ellos, dominando Mozart en el aspecto musical, pero Salieri tenía más cualidades mundanas y vendía mejor su música. De esta rivalidad nace la leyenda según la cual Salieri habría envenenado a Mozart.

Desde hacía tiempo acariciaba el proyecto de componer una ópera alemana con parte recitada, lo que se llamaba un Singspiel. En 1778 se había inaugurado en Viena un teatro para este tipo de espectáculos. Le propusieron a Mozart que escribiera una obra. El resultado fue “El rapto en el serrallo” estrenado 16 de julio de 1782.

Como se ha dicho anteriormente, Mozart alquiló una habitación a la familia Weber. La madre viuda, vivía con sus tres hijas solteras que intentaron consolar la soledad de Mozart. La madre tramó un plan para casar a su hija Constanza con Mozart. La muchacha no poseía la voz de su hermana Aloysia, ni tenía su gracia y era tratada con dureza por su madre, diciendo que no servía para nada. Mozart sentía ternura por la situación de la hija y cayó en la trampa que la madre y su tutor preparó. En definitiva el 4 de agosto de 1782 Mozart se casa con Costanza Weber sin el permiso de su padre, que no quería que su hijo se casara con una Weber.

La “Sinfonía Nº 35 en re mayor” KV 385 (Haffner), fue compuesta en el mes de agosto de 1782, pero su historia es más compleja. El 20 de julio es encargada una serenata por el burgomaestre de Salzburg, Sigismund Haffner, para el cual en 1776 había compuesto su famosa Serenata KV 250. En un principio constaba de seis movimientos en forma de serenata y con una orquestación de dos oboes, dos fagotes, dos trompas, dos trompetas, timbales y cuerda. La obra está terminada el 3 de agosto, un día antes de su boda. Cuando la obra se estrena en Viena, el 23 de marzo de 1783 sufre una revisión. Desaparecen dos movimientos, la marcha inicial y uno de los minuetos. En la orquestación se añaden dos flautas y dos clarinetes. Mozart ya no se acordaba de la obra original, pues los momentos de su composición habían sido muy intensos en su vida privada. Al redescubrir la partitura la convierte en una sinfonía para poder estrenarla en Viena. Con esta sinfonía llegamos a las seis últimas, las cuales son las realmente importantes en la producción de Mozart.

El primer movimiento Allegro con spirito muestra el dominio que tenía Mozart de la armonía, notándose el influjo que la audición de las obras de J.S. Bach, escuchadas recientemente en Viena, habían hecho sobre él. Esto se observa en las diferentes partes fugadas. Otra característica es que no repite la exposición, apareciendo tachada en la revisión de la obra. En el presto final, en forma de rondó, también encontramos secciones fugadas.

Mozart vive un periodo feliz sin problemas económicos. Sus clases y especialmente sus conciertos en las llamadas academias o sea reuniones para escuchar música pagando entrada, le producen bastantes beneficios. En una de estas academias estrena su “Sinfonía Haffner”, junto al “Concierto para piano” KV 415 y diversas arias cantadas por su ahora cuñada Aloysia, que junto con su marido participan en el negocio de estas academias.

Durante el verano de 1783, después del nacimiento de su primer hijo, los Mozart viajan a Salzburg para presentar a su mujer, pero la acogida no fue calurosa. Mozart no volvería a ver más a su hermana y la relación con su padre estaba muy deteriorada. Para mas desgracia muere su hijo que habían dejado en Viena.

Uno de los encuentros que ofrecieron consuelo a Mozart fue el de Michael Haydn, que enfermo se encontraba forzado por Colloredo a cumplir sus obligaciones como compositor. Mozart lo ayudó escribiéndole dos duetos. Mas tarde escribió el inicio de una de sus sinfonías para ser interpretada en Linz. Sería la “Sinfonía Nº 37 en sol mayor” KV 444, atribuida en un principio a Mozart, pero compuesta por Michael Haydn, que estaba arruinado físicamente y moralmente por su afición a la bebida. Mozart compuso los veinte compases de la introducción.

Regresan a Viena pero se detienen en Linz, donde el 4 de noviembre da un concierto en el cual presenta su nueva sinfonía Nº 36 y la completada de Michael Haydn.

La“Sinfonía Nº 36 en do mayor” KV 425 (Linz), fue compuesta a principios de noviembre con una gran rapidez, pues se supone que fue estrenada en el concierto del 4 de noviembre. Está orquestada para dos oboes, dos trompas, dos fagots, dos trompetas y timbales. En esta sinfonía se observa la influencia de Haydn, iniciando el primer movimiento con un tiempo de adagio, precediendo al allegro. Se puede pensar que la gravedad de este comienzo pueda deberse a la muerte de su hijo. El segundo movimiento poco adagio está en ritmo de siciliana y posee un dulce segundo tema. En el minuetto destaca el trío en el cual intervienen el oboe y el fagot, que establecen un sugestivo canon. Termina con un presto en forma sonata con influencia de Haydn.

La vuelta a Viena se produjo a finales de noviembre. Mozart adquiere gran fama como pianista y en especial de sus propios conciertos para piano. El 21 de septiembre de 1784 nace su segundo hijo, que viviría hasta 1858, pero que no se dedicó a la música. El 14 de diciembre ingresa en una logia masónica, la llamada de la Beneficiencia.

Introducimos en esta parte una pequeña explicación sobre la importancia que desempeñaron las logias masónicas a finales del siglo XVIII, para comprender mejor la relación con Mozart.

El origen de la masonería se remonta al gremio medieval de los albañiles, de aquí su nombre, francs maçons en francés y sus distintivos. Empezaron guardando los secretos de las técnicas constructivas y luego fueron ampliados al campo de la ética y al teológico. De constructores de edificios pasaron a ser constructores del espíritu. Las reuniones se celebraban en el edificio de la logia, que significa el barracón construido a pie de obra cuando se construye un edificio. Con el tiempo se desliga de las técnicas constructivas de albañilería, conservando los rasgos esotéricos y sus rituales secretos.

Los temas ideológicos principales eran la fraternidad universal, la tolerancia y la solidaridad. Estos temas concordaban con los ideales del Iluminismo, de los cuales estaban impregnadas las clases intelectuales burguesas.

Hacia 1760 las logias masónicas atrajeron a los intelectuales y artistas de Austria. El príncipe Esterházy, el emperador Francisco I, marido de María Teresa y muchos más seguían las sendas del iluminismo masón. De aquí surgieron las ideas revolucionarias contra la tiranía y la estrechez de miras de la época. Así no es de extrañar que ideólogos revolucionarios americanos como Franklin, Jefferson y Washington fueran masones.

Durante su estancia en Viena en el verano de 1773, el barón Tobias Philipp von Gebler le encarga a Mozart, la música de escena para su “Thamos, Re di Eggitto”. Parece que entre ambos había mediado Franz Mesmer, viejo conocido de la familia Mozart. Como la mayoría de los científicos de aquella época Mesmer estaba afiliado a la masonería. Gebler sería el responsable de una gran logia masónica en Viena. La música de escena encargada era para un drama, en el cual se rendía homenaje a la masonería, a través de sus presuntos orígenes en la casta sacerdotal del antiguo Egipto. Esta sería la primera aproximación de Mozart a la masonería que se culminaría con la composición de “La flauta mágica”.

Cuando a principios de 1785 su padre Leopold llega a Viena para comprobar las condiciones de vida de su hijo, es convencido también para entrar en la logia.

Los amigos de Haydn, entre ellos Leopold y Wolfgang Amadeus Mozart habían discutido mucho con él sobre el tema de la masonería. El 11 de febrero de 1785 el propio Haydn solicitó oficialmente su ingreso en la logia. También su alumno Pleyel era masón. La Loge Olimpique de París encomendó a Haydn la composición de las llamadas sinfonías de París entre 1785 y 1786.

El 20 de abril de 1785 Mozart dirige la cantata “La alegría de los masones” en un concierto organizado por la logia de la Esperanza Coronada, la mas importante de Viena.

Leopold puede observar los éxitos de su hijo, tanto musicales como económicos. En una reunión con Haydn le confiesa que su hijo es el compositor más grande que conoce. Incluso come en casa de los Weber, encontrando bella la voz de Aloysia. El 25 de abril Leopold regresa a Salzburg, siendo la última vez que vería a su hijo.

La próxima gran obra de Mozart sería la ópera “Las bodas de Fígaro” estrenada en el Burgtheater de Viena el 1 de mayo de 1786 con gran éxito. En diciembre terminaba una nueva sinfonía.

La “Sinfonía Nº 38 en re mayor” KV 504 (Praga), fue datada por el propio Mozart el 6 de diciembre de 1786. El sobrenombre lo recibió mas tarde al ser estrenada en Praga. Escrita en tres movimientos, al parecer según indicaciones masónicas sobre en número tres. Los tres movimientos están compuestos en forma de sonata, llegando a la perfección clásica de la sinfonía. Se inicia con una gran introducción lenta que recuerda el principio de la obertura del “Don Juan”, a la que sigue un allegro de ritmo agitado que también recuerda a la obertura de “La flauta mágica”. El segundo tema es mas melódico presentado por los primeros violines. El segundo movimiento es un andante de tono idílico, pero presentando motivos de tensión. El presto final tiene grandes contrastes dinámicos y ritmos enérgicos. En toda la sinfonía se puede comprobar la gran importancia que tienen los instrumentos de viento.

A finales de año Mozart recibe la invitación de viajar a Praga, donde se representarían “Las bodas de Fígaro”. El 9 de enero de 1787 parte hacia la capital de Bohemia junto a su mujer. Allí encuentra viejos conocidos como el compositor Franz Dussek que es su anfitrión. El 19 de enero estrena en Praga su “Sinfonía Nº 38”. El éxito de “Las bodas de Fígaro” es rotundo y por ello le encargan una nueva ópera. Será “Don Giovanni”.

Vuelven a Viena y la salud de su padre empeora. Leopold Mozart muere el 28 de mayo de 1787, sin poder ver a su hijo. Aquel mismo año entre los alumnos de Mozart se encontraba el joven Beethoven, pero nunca llegaron a comprenderse. Además pronto regreso a Bonn y cuando volvió a Viena, Mozart había muerto.

En septiembre de 1787 los Mozart regresan de nuevo a Praga. Allí termino la composición del “Don Giovanni”, con tanta prisa que la víspera de su estreno todavía se encontraba componiendo su obertura. La ópera no tuvo el éxito conseguido con su anterior obra.

A su regreso a Viena las cosas no terminaban de ir demasiado bien para el compositor. Durante el verano de 1788 compuso sus tres últimas sinfonías, sus verdaderas obras maestras.

La “Sinfonía Nº 39 en mi bemol mayor” KV 543 está fechada el 26 de junio de 1788. En su orquestación encontramos un clarinete, dos fagots, dos trompas, dos trompetas, timbales y la cuerda habitual. Después de una solemne introducción llegamos al primer allegro de carácter dulce, cuya fuerza rítmica ya anticipa al propio Beethoven. El andante con moto está basado en un único tema de gran poesía. El menuetto es de construcción sencilla, con un trío contrastante en el cual participa el clarinete. El allegro final es un rondó pero tratado en forma sonata con espíritu de Haydn.

Llegamos a la sinfonía más popular de Mozart. La “Sinfonía Nº 40 en sol menor” KV 550. Compuesta el 25 de julio de 1788. Escrita para flauta, dos oboes, dos clarinetes, dos fagots, dos cornos ingleses y cuerda. El primer movimiento allegro molto presenta directamente el primer tema, ágil y ligero, uno de los más conocidos de Mozart y el más recordado de todos los temas de sus sinfonías. En contraste con el primero, el segundo tema es más triste. Siguiendo la forma sonata, contiene un desarrollo de gran expresividad, terminando con la reexposición de los temas. Continúa con un andante, también en forma sonata, que en su desarrollo aumenta la atmósfera dramática. El menuetto que se separa ya de la música de danza, contiene el clásico trío para viento de estilo vienés. Termina con un allegro assai también en forma sonata. El primer tema es muy característico, explotando el contraste entre piano y forte, con alternancia entre soli y tutti. El segundo tema contrastante no logra detener el ímpetu de la música. El desarrollo empieza con una visible deformación de tema principal. Siguen las cuerdas con un episodio en forma de fuga, que va incrementando la tensión hasta llegar a la reexposición.

La “Sinfonía Nº 41 en do mayor” KV 551 (Júpiter), es la última de Mozart. Compuesta en Viena como las anteriores y con escaso margen de separación en el tiempo, está fechada el 10 de agosto de 1788 y orquestada para una flauta, dos oboes, dos fagots, dos trompas, dos trompetas, timbales y cuerda. El allegro vivace contiene dos temas contrastados, uno en forma de fanfarria de carácter brillante y enérgico, y un segundo de carácter más dulce, presentado por los primeros violines. En el desarrollo aparece un tercer tema de carácter alegre derivado de la ópera bufa. Le sigue un andante cantabile lleno de emoción con una delicada melodía. El segundo tema contrasta por su oscuridad y su escritura en modo menor. Finalmente se expone un tercer tema por los violines. El desarrollo se basa en el segundo tema de ritmo sincopado, que se vuelve cada vez más sombrío. En la reexposición aparece de nuevo el primer tema. Sigue un menuetto de naturaleza sencilla, basado en un único tema. El molto vivace presenta sus tres temas en forma contrapuntística. Terminando con una coda que combina los elementos temáticos en una gran fuga.

El nombre de “Júpiter” proviene del empresario Salomon que deseaba presentar a Mozart con esta sinfonía en Londres, como anteriormente había hecho con Haydn.

Un nuevo viaje de Mozart se inició en abril de 1789, con su alumno el príncipe Lichnowsky, pasando por Praga y Dresde se dirigió a Leipzig para ver los manuscritos de Bach. Finalmente fueron a Berlín y a la sede de la corte prusiana Potsdam. Durante su regreso se peleó con el príncipe en Leipzig, continuando el viaje solo.

A su vuelta a Viena el 4 de junio, después que sus conciertos no habían dado los frutos esperados, encontró a su mujer enferma y sin recursos. La única alegría fue el encargo de una nueva ópera “Così fan tutte”, estrenada el 26 de enero de 1790 sin demasiado éxito. En febrero moría el emperador José II.

En la primavera de 1791 le fue encargada por un empresario teatral su penúltima ópera “La flauta mágica” y el 30 de septiembre se estrenaba. Su última ópera fue “La clemenza di Tito”, encargada por el director del Teatro Nacional de Praga, pero que se representó anteriormente, el 6 de septiembre. Estas óperas fueron patrocinadas por sus amigos masones y alcanzaron gran éxito. Pero Mozart se encontraba cansado y débil.

El último hijo que consiguió vivir nació el 26 de julio, Franz Xaver Mozart. El también compositor que firmaba con el nombre de Mozart, murió en 1844.

La última obra de Wolfgang fue su inacabado Requiem. Moría en Viena el 5 de diciembre de 1791 siendo enterrado en la más absoluta miseria.